Las 13 partes del riñón humano (y sus funciones)

Los riñones son los órganos encargados de, gracias al trabajo conjunto de distintas estructuras que los conforman, purificar la sangre y eliminar las sustancias de desecho.
Partes del riñón

Los riñones son órganos vitales para nuestro organismo. Para vivir, necesitamos al menos uno de los dos. Y es que los riñones son imprescindibles para garantizar un buen estado de salud general, pues se encargan de filtrar la sangre y de purificarla desechando las sustancias tóxicas a través de la orina, la cual se produce en estos riñones para su posterior eliminación.

Solo tardan 30 minutos en filtrar toda la sangre que fluye por nuestro cuerpo, algo que es posible gracias a la acción coordinada de distintas estructuras que conforman estos órganos. Gracias a un millón de nefronas, las células que filtran la sangre, y a otras partes funcionales, los riñones tienen muchas implicaciones en la salud.

Eliminar sustancias tóxicas de la sangre, regular la cantidad de líquido en el cuerpo, equilibrar las concentraciones de agua y minerales, controlar la presión arterial, producir hormonas, incitar la producción de glóbulos rojos, colaborar en la salud ósea… Los riñones tienen infinidad de funciones en el organismo.

Y para cumplir con todas estas es imprescindible que todas sus estructuras estén saludables y trabajen de forma correcta. En el artículo de hoy haremos un repaso de estas estructuras renales que conforman los riñones, analizando sus funciones individuales.

¿Cómo es la anatomía de los riñones?

Los riñones forman parte del aparato urinario y consisten en dos órganos situados por debajo de las costillas, uno a cada lado de la columna vertebral y del tamaño de un puño, aproximadamente.

La sangre llega “sucia” a través de la arteria renal, por donde fluye toda la sangre del cuerpo que debe ser filtrada por los riñones para eliminar las sustancias tóxicas. Una vez dentro, las distintas estructuras que veremos a continuación purifican la sangre (o colaboran en que esto ocurra correctamente) para que, al final, las sustancias conformen la orina y la sangre salga “limpia” a través de la vena renal. A continuación veremos cada una de las estructuras que conforman los riñones.

Partes de los riñones

1. Arteria renal

La arteria renal es un vaso sanguíneo que hace llegar la sangre “sucia” a los riñones. Cada uno de estos órganos conecta con una arteria renal, que es la vía de entrada de la sangre para su posterior filtración y purificación.

2. Nefronas

Las nefronas son las unidades funcionales de los riñones, es decir, la función de filtrar la sangre se consigue gracias a estas nefronas, unas células especializadas en eliminar las sustancias tóxicas de la sangre. El interior de los riñones está compuesto, cada uno, por más de un millón de nefronas. Estas nefronas disponen de un túbulo que recoge la sangre, ya limpia, y la devuelve a la circulación.

Pero lo importante es que también disponen de las conocidas como cápsulas de Bowman, que son las partes de las nefronas que entran en contacto con los glomérulos, una red de capilares sanguíneos que llevan la sangre hasta estas nefronas para purificarla y filtrarla. Desde la arteria renal, los vasos sanguíneos se ramifican hasta dar lugar a estos glomérulos, que entran en contacto con la cápsula de Bowman para filtrar la sangre que llevan.

3. Cápsula de Bowman

La cápsula de Bowman es la estructura de las nefronas que cumple con la función de filtración de la sangre. Es una esfera diminuta en cuyo interior se encuentra el glomérulo, que es la red de capilares que entran en contacto con las nefronas. En esta cápsula es donde se purifica la sangre, pues actúa como un filtro que deja pasar cualquier molécula cuyo tamaño sea inferior a 30 kilodaltones (la medida para determinar el tamaño de las moléculas), por lo que esta sangre tiene “vía libre” para volver a la circulación.

Las proteínas y otras moléculas de nuestro cuerpo no tienen ningún problema para atravesar la membrana de la cápsula de Bowman. Sin embargo, las de los fármacos y otras sustancias tóxicas, al ser más grandes, no pueden pasar a través de esta estructura, quedando retenidas. De este modo se consigue, por un lado, obtener una sangre “limpia” y, por otro, retener los tóxicos para que sean recogidos y eliminados posteriormente gracias a la producción de orina, de la cual se encargarán unas estructuras que veremos más adelante.

4. Uréter

El uréter es un tubo que sale de los riñones en dirección a la vejiga. Las sustancias de desecho recogidas por las nefronas terminan conformando la orina, la cual sale de los riñones hacia la vejiga urinaria para su posterior micción a través de estos delgados tubos, que nacen de la pelvis renal. Cada pocos segundos, los uréteres envían la orina generada en los riñones hacia la vejiga.

5. Vena renal

La vena renal es el vaso sanguíneo que recoge la sangre “limpia” después de que las nefronas hayan realizado su función, por lo que ya no hay tóxicos presentes en ella. Posteriormente, esta sangre que, pese a estar libre de sustancias dañinas, no tiene oxígeno ni nutrientes, conecta con la vena cava, la cual lleva la sangre desde la parte inferior del cuerpo hasta el corazón para que se oxigene.

6. Corteza renal

Como su propio nombre indica, la corteza renal es la parte externa del riñón. Tiene un grosor de aproximadamente 1 centímetro y es una zona de tejido rojizo ya que es en esta capa externa donde llega aproximadamente el 90% del flujo sanguíneo.

La mayoría de las nefronas están en esta capa exterior de los riñones, la cual también tiene la función de absorber los golpes para evitar daños renales, los cuales, en caso de que el traumatismo sea fuerte, pueden poner en peligro la vida. Además, protege al riñón de posibles infecciones.

7. Cápsula adiposa

La cápsula adiposa es una capa de grasa que, si bien no dispone de nefronas y, por lo tanto, no está involucrada en la filtración de la sangre, esta naturaleza lipídica sí que es muy útil para proteger a los riñones, pues absorbe los golpes para evitar los daños renales. Además, esta capa de tejido adiposo (grasa) es la que hace que los riñones mantengan estable su posición en la cavidad abdominal y que no se muevan.

8. Médula renal

La médula renal es la parte más interna de los riñones. Es en esta médula donde, después de que las nefronas de la corteza renal hayan trabajado y se hayan recogido las sustancias de desecho, se forma la orina. A diferencia de la parte más externa, solo recibe el 10% de la irrigación sanguínea, por lo que tiene una coloración mucho más pálida.

En esta médula no se filtra la sangre, sino que las células que la conforman producen las sustancias necesarias tanto para concentrar como para diluir la orina en función de las circunstancias. A través de esta médula, la orina es recogida hasta llegar a los uréteres para su posterior eliminación a través de la micción.

9. Pirámide renal

Las pirámides renales son las unidades en las que se divide la médula renal. Son estructuras de aspecto cónico y hay entre 12 y 18 por cada riñón. Son la parte de la médula renal donde realmente se produce la orina para ser conducida posteriormente hasta los uréteres.

Cada una de estas pirámides renales, también conocidas como pirámides de Malpighi, está separada de las otras una columna renal y disponen de un vértice característico de forma redondeada que recibe el nombre de papila renal.

10. Papila renal

Las papilas renales se sitúan en el vértice de cada una de las pirámides renales y es el lugar donde se recoge y descarga la orina producida por la médula renal. A través de estas papilas renales, la orina llega al cáliz menor, una estructura de los riñones que veremos a continuación.

11. Cáliz menor

Los cálices renales son las cavidades a las que llega la orina procedente de las papilas renales. En primer lugar, la orina llega a los cálices menores, que se encuentran en la base de cada papila renal, y por donde fluye la orina hasta llegar a la siguiente estructura: los cálices mayores.

12. Cáliz mayor

Aproximadamente cada 3 cálices menores se juntan para formar un cáliz mayor, que es la cavidad por la que sigue fluyendo la orina con el objetivo de recogerla toda y llevarla hacia los uréteres. Los cálices menores convergen para formarlos y la orina fluye gracias a unos movimientos peristálticos (movimientos de las paredes en una dirección concreta) que ocurren en estos cálices y que evitan el reflujo del líquido, algo que sería muy dañino para los riñones.

13. Pelvis renal

La pelvis renal es el punto de salida de la orina de los riñones, es decir, es la estructura por la que se eliminan las sustancias tóxicas del riñón. Los cálices mayores de cada uno de los riñones convergen en forma de embudo hasta dar lugar a una única cavidad: la pelvis renal.

La orina de cada riñón se recoge en esta cavidad, de la que salen unas prolongaciones, los uréteres, los cuales, como hemos visto, conducen la orina hasta la vejiga para su posterior eliminación a través de la micción. De este modo se cierra el ciclo, teniendo, por un lado, sangre “limpia” y, por otro, una correcta eliminación de los tóxicos.

Referencias bibliográficas

  • Restrepo Valencia, C.A. (2018) “Anatomía y fisiología renal”. Nefrología Básica.
  • National Institute of Health. (2009) “Los riñones y cómo funcionan”. U.S. Department of Health and Human Services.
  • Rayner, H.C., Thomas, M.A.B., Milford, D.V. (2016) “Kidney Anatomy and Physiology”. Understanding Kidney Diseases.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.