Las 10 partes de la vejiga (y sus funciones)

La vejiga está formada por distintas estructuras que, trabajando de forma coordinada, permiten almacenar la orina hasta que llega el momento de realizar la micción.
Vejiga

Las vías urinarias constituyen el sistema de drenaje de la orina, el líquido que se genera en los riñones y que es resultado de un proceso de filtración y depuración de la sangre que fluye por el torrente sanguíneo. Es decir, la orina lleva todas las sustancias de desecho que tienen que ser eliminadas del cuerpo.

Para conseguir eliminar estos tóxicos a través de la orina, es importante que todos los integrantes de las vías urinarias funcionen adecuadamente. Los riñones filtran constantemente la sangre y generan la orina, que circula a través de unos tubos delgados conocidos como uréteres, los cuales conducen la orina hasta la vejiga, que la almacena hasta que llega el momento de realizar la micción y esta sale por la uretra hacia el exterior.

En el artículo de hoy haremos un repaso de esta vejiga urinaria, un órgano con una importancia capital para garantizar que la micción suceda correctamente y que está formada por distintas estructuras que deben trabajar de forma coordinada para asegurar el adecuado almacenamiento de la orina.

Cuando estas partes que conforman la vejiga fallan o sufren patologías, es común desarrollar trastornos como incontinencia urinaria o cistitis, que consiste en una infección de la vejiga. A continuación veremos cómo funciona la vejiga y por qué estructuras está formada.

¿Cómo funciona la vejiga?

La vejiga es un órgano hueco y de carácter muscular con forma de globo y con un volumen que oscila entre los 250 y los 300 centímetros cúbicos, dando lugar a un tamaño de unos 11 centímetros de largo y 6 de ancho.

Este órgano que forma parte del sistema urinario se encuentra en la región de la pelvis, concretamente en el espacio entre los huesos pélvicos. Su función es muy clara: recibir la orina procedente de los riñones y almacenarla hasta que se llega a un volumen concreto en el que ya se puede realizar la micción.

Lo que conocemos como micción o simplemente como orinar es el proceso de vaciado de la vejiga. Este órgano va recibiendo contínuamente orina de los riñones, la cual llega a la vejiga a través de dos conductos delgados que reciben el nombre de uréteres.

A medida que recibe la orina y la almacena, la vejiga va hinchándose hasta que se llega a un volumen concreto, el cual dependerá del tamaño de la vejiga de cada persona, aunque normalmente es lo equivalente a uno o dos vasos. Sea como sea, cuando se supera este límite, los nervios de la vejiga envían el mensaje al cerebro de que hay que orinar.

Y es que a diferencia de los músculos de los riñones, el proceso de miccionar es voluntario. El cerebro nos alerta con las ganas de orinar y nos da un margen, aunque si no lo hacemos, la vejiga seguirá llenándose. Si nos acercamos al máximo que pueden soportar los músculos, vendrá ya el dolor. Y en última instancia, para evitar daños graves, el proceso pasará a ser involuntario.

Sea como sea, la función de la vejiga es almacenar la orina hasta que se llega a un volumen en el que se puede garantizar que el flujo miccional será adecuado. Y esto es posible gracias a distintas estructuras que veremos a continuación.

¿Cuál es la anatomía de la vejiga?

La vejiga está formada por distintas estructuras que permiten tanto que la orina sea almacenada como que el órgano pueda hincharse, así como que el control de la micción sea voluntario y que la orina llegue al exterior con un flujo urinario adecuado. Estas son las partes que conforman la vejiga humana.

Partes de la vejiga

1. Orificios ureterales

Como hemos dicho, la orina es producida por los riñones y conducida hasta la vejiga a través de los uréteres, unos tubos delgados por cuyo interior circula la orina. Los orificios ureterales son las vías de entrada a la vejiga, es decir, son dos perforaciones por las que entran el uréter derecho y el izquierdo y es el lugar por el que penetra la orina. Están situados en la región media de la vejiga y van entrando orina constantemente.

2. Peritoneo

El peritoneo es una membrana serosa, es decir, una capa de tejido conjuntivo que rodea las paredes internas de la cavidad abdominal y también recubre todas las vísceras. La vejiga incluida. Por lo tanto, el peritoneo es básicamente la zona superficial de la vejiga que, gracias a los pliegues y composición, ofrece protección a las estructuras internas de la vejiga y ayuda a que se mantenga nutrida, lubricada y en el sitio correcto. La presencia de estos pliegues permite, además, que la vejiga sea muy resistente a los cambios de morfología, pudiéndose hinchar mucho.

3. Músculo detrusor

El músculo detrusor es la capa de la vejiga que se encuentra por debajo del peritoneo y que, a excepción de esta, no es tejido conjuntivo. Como su propio nombre indica, esta región consiste en fibras musculares, que forman un músculo liso que se extiende por toda la vejiga.

El músculo detrusor comunica con una red de nervios para que, cuando la vejiga llegue a un volumen de orina determinado, los nervios se exciten y envíen al cerebro la información de que es hora de orinar. Cuando, por acción voluntaria, queremos realizar la micción, estas fibras de músculo liso se contraen. Y esta contracción de toda la vejiga provoca que la orina salga a través de la uretra en dirección hacia el exterior.

La mayoría de problemas en la vejiga vienen por alteraciones en la funcionalidad de este músculo. Ya sea por pérdida del control por parte del sistema nervioso o por debilitación de las fibras musculares, la causa de la mayoría de casos de incontinencia urinaria están en una dificultad de este músculo para contraerse.

4. Trígono vesical

El trígono vesical no es una región funcional como tal, pero sí que es importante a nivel de anatomía. El trígono vesical consiste en un triángulo que se forma al unir los dos orificios ureterales con el orificio uretral. A diferencia del resto de las paredes internas de la vejiga que consisten en tejido mucoso rugoso, la mucosa del trígono vesical es lisa.

5. Ligamento umbilical medio

También conocido como uraco, el ligamento umbilical medio es un cordón fibroso que conecta la región superior de la vejiga con el ombligo. Se forma durante el desarrollo fetal y, de hecho, es remanente de esta fase. No cumple con ninguna función evidente e incluso hay patologías, como las infecciones, vinculadas a él.

6. Ligamento umbilical lateral

En la vejiga hay dos ligamentos umbilicales laterales, uno en la parte derecha y otro en la izquierda. A diferencia del ligamento umbilical medio, estos dos cordones fibrosos sí que cumplen con funciones después del nacimiento. Y es que estos ligamentos son muy importantes para conducir a la arteria epigástrica inferior y a los vasos sanguíneos que la acompañan, los cuales son responsables de gran parte del flujo sanguíneo en toda la región abdominal.

7. Úvula vesical

La úvula vesical es una pequeña protuberancia en la capa mucosa interna de la vejiga que se desarrolla en el trígono vesical que comentábamos anteriormente. Esta prominencia mucosa está localizada justo por encima del orificio interno de la uretra, marcando la frontera con el cuello vesical, la estructura que comentaremos a continuación.

8. Cuello vesical

El cuello vesical es una estructura con forma de embudo que marca la separación entre la vejiga y la uretra. Es a través de este cuello que la orina, cuando el músculo detrusor se contrae, sale de la vejiga en dirección hacia el exterior.

Este cuello vesical es una estructura muscular que rodea circularmente la uretra y que constituye dos esfínteres, es decir, dos músculos en forma de anillo que se abren o se cierran en función de las circunstancias. Estos esfínteres que conforman el cuello vesical son los que, cuando se contraen o relajan, impiden o permiten la salida de la orina de la vejiga urinaria, respectivamente. Forma una especie de orificio uretral, similares a los ureterales, pero en este caso son de salida y comunican con la uretra.

9. Esfínter interno

El esfínter interno es el anillo muscular (de músculo liso) del cuello vesical que se encuentra por encima de la próstata. Está ya rodeando la uretra, es decir, el conducto que conduce la orina desde la vejiga hasta el exterior. También hay distintos trastornos y problemas de incontinencia urinaria cuando este esfínter sufre patologías. Son relativamente comunes también las obstrucciones de estos conductos.

10. Esfínter externo

El esfínter externo es el otro anillo del cuello vesical, aunque en este caso se encuentra por debajo de la próstata y no está formado por músculo liso, sino esquelético. Sigue rodeando la uretra y se encarga de, cuando la orina ya ha abandonado la vejiga y ha pasado a través del esfínter externo, terminar de permitir el paso de la orina hacia el exterior. Una vez ha pasado del esfínter externo, la orina no se encuentra con ningún impedimento y el flujo miccional es expulsado.

Referencias bibliográficas

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  • Viana, R., Batourina, E., Huang, H. et al (2007) “The development of the bladder trigone, the center of the anti-reflux mechanism”. Development, 134(20).
  • Roccabianca, S., Reid Bush, T. (2016) “Understanding the mechanics of the bladder through experiments and theoretical models: Where we started and where we are heading”. Technology, 1(4).
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.