Los 5 trasplantes de órganos más frecuentes

Cuando un órgano deja de cumplir su función, puede ser reemplazado por el de otra persona. Veamos cuáles son los trasplantes más comunes.
Trasplantes más frecuentes

135.860. Este es el número de órganos que se trasplantaron en 2018 en todo el mundo. La frecuencia de realización de estos procedimientos quirúrgicos no deja de aumentar.

Respecto al anterior año, se superó en más de un 7% el número de órganos trasplantados. Y esta cifra, según las predicciones, seguirá en alza.

Todo esto es gracias a que la gente toma conciencia de la importancia de convertirse en donante, pues después de fallecer, estos órganos pueden ser trasplantados a una persona que, para poder vivir, necesita uno nuevo.

Estos 135 mil trasplantes fueron posibles gracias a cerca de 34 mil donantes que decidieron ceder sus órganos a personas que los necesitaban.

En este artículo veremos cuáles son los trasplantes de órganos más comunes.

¿En qué consiste un trasplante de órgano?

A causa de una enfermedad o de una lesión, es posible que alguno de los distintos órganos del cuerpo deje de funcionar o que lo haga de manera insuficiente. Ante esta situación, la vida puede estar en peligro.

Afortunadamente, la medicina tiene la solución a este problema: los trasplantes de órganos. Este procedimiento quirúrgico consiste en reemplazar el órgano dañado de la persona por uno que funcione correctamente procedente de otra persona, viva o muerta.

El problema es que la espera suele ser larga, ya que hay muchas personas que necesitan un nuevo órgano pero el número de donantes es limitado, pues no todo el mundo acepta legalmente que sus órganos sean donados.

Además, hay que esperar a encontrar un donante que sea compatible con la persona que necesita el trasplante, pues de lo contrario, el cuerpo de esa persona rechazará rápidamente el órgano, pudiendo provocar su muerte.

Después de pasar por esta lista de espera, los médicos extirparán el órgano del donante y lo introducirán en el beneficiario (persona que recibe el trasplante), sustituyendo el órgano dañado por uno que permita que la persona recupere las funciones vitales que tenía afectadas.

¿Qué peligros esconde un trasplante de órganos?

El peligro más evidente es que se trata de una cirugía muy invasiva y complicada. Aunque depende del órgano trasplantado, una operación quirúrgica de este tipo es arriesgada tanto para el beneficiario como para el donante, en caso de que done el órgano estando en vida.

Sin embargo, los avances en las técnicas operatorias han hecho que los trasplantes de órgano sean poco peligrosos desde el punto de vista operatorio. El mayor peligro, por lo tanto, reside en la propia respuesta del cuerpo ante el trasplante.

El sistema inmune de las personas está perfectamente diseñado para neutralizar cualquier amenaza, es decir, para atacar a todo aquello que no tenga exactamente los mismos genes que todas las células de nuestro cuerpo.

Cuando recibe un trasplante, la persona está introduciendo en su cuerpo algo ajeno, por lo que el sistema inmune inevitablemente lo atacará e intentará destruirlo. Él no entiende que ese órgano está salvando la vida a la persona, simplemente cumple con su función y procura neutralizarlo como si de un parásito se tratara.

Por ello, pese a que solo se hacen trasplantes cuando los grupos sanguíneos son compatibles, es imposible hacer que el sistema inmune acepte totalmente ese órgano.

La única manera de reducir el riesgo al mínimo sería recibir el trasplante de un gemelo, y ni así se conseguiría que las células del sistema inmune no atacaran al órgano, pues, aunque sean casi idénticos genéticamente, no son del todo iguales.

Esto explica que las personas que reciben un trasplante de órganos deben tomar medicaciones inmunosupresoras el resto de su vida, procurando alargar el tiempo que tarda el sistema inmune en atacar el órgano. Tardará más o menos, pero inevitablemente el cuerpo acabará rechazando aquel objeto “extraño”.

España, líder mundial en trasplantes

De acuerdo al Registro Mundial de Trasplantes, España realizó en 2018 un total de 5.261 trasplantes procedentes de 2.183 donantes, convirtiéndose en el país con una tasa de trasplantes más alta. Así, España revalida por vigésimo sexto año consecutivo su liderazgo mundial en este terreno de la medicina.

Pese a representar solo el 0’6% de la población mundial, España se encarga del 6’4% de todos los trasplantes del mundo (y del 19,2% de la Unión Europea). A España le sigue Estados Unidos, donde se realizan más trasplantes pero porque la población es casi 7 veces mayor.

¿Cuáles son los trasplantes de órganos más comunes?

La frecuencia con la que se trasplanta un órgano depende de dos factores. El primero de ellos está relacionado con la posibilidad de que un órgano falle o sea dañado. Como más comúnmente se debilite, más personas necesitarán un trasplante.

El segundo de ellos es la disponibilidad, pues hay trasplantes más delicados que otros y órganos más sensibles, por lo que a veces pueden no estar en las condiciones necesarias para ser trasplantados.

Como hemos dicho, en el año 2018 se realizaron en todo el mundo 135.860 trasplantes. Veamos cuáles fueron los órganos que se trasplantaron con más frecuencia.

1. Riñón: 89.823 trasplantes

Es, de largo, el trasplante que se realiza con mayor frecuencia en todo el mundo. Hay muchas enfermedades distintas que pueden conducir a un fallo renal grave en el que los riñones dejan de cumplir con su función de purificar la sangre y de eliminar las sustancias tóxicas.

Los riñones son imprescindibles para mantener sano el cuerpo, por lo que el hecho de que dejen de llevar a cabo su función resulta mortal. Cuando el daño en el riñón está muy avanzado, la única solución es someterse a un tratamiento por diálisis (una máquina elimina artificialmente los tóxicos del cuerpo) o bien a un trasplante de riñón.

Una persona con enfermedad renal avanzada puede recibir un trasplante de riñón tanto de un donante fallecido como de un donante vivo, en cuyo caso se procura que sea un familiar cercano par reducir la velocidad de rechazo del órgano.

De hecho, como se puede vivir con un solo riñón sin que la salud se vea afectada, se trata del trasplante no solo más frecuente, sino del que tiene mayor tasa de donación en vida. El 40% de los donantes son personas vivas.

2. Hígado: 30.352 trasplantes

Pese a ser uno de los procedimientos quirúrgicos más caros en el mundo de la medicina, el de hígado es el segundo trasplante más frecuente en el mundo. El hígado es vital para el organismo ya que ayuda a la digestión, almacena nutrientes, elimina productos tóxicos y sintetiza proteínas, enzimas y glucosa.

Su trasplante se intenta evitar, aunque hay situaciones, especialmente debidas a una hepatitis fulminante en la que el hígado se degrada de forma rápida e irreversible, en las que la única manera de salvar la vida a la persona es a través de un trasplante.

El órgano puede conseguirse de una persona fallecida, pues el hígado aguanta funcional hasta 8 horas. De todos modos, una persona viva también puede donar parte de su hígado, la cual será introducida en la persona enferma. Esto se puede hacer ya que el hígado tiene capacidad de autoregeneración, por lo que tanto el donante como el beneficiario acabarán desarrollando un hígado sano.

La operación de trasplante puede durar hasta 12 horas, lo que dispara los precios hasta los 110.000-130.000 euros.

3. Corazón: 7.626 trasplantes

El trasplante de corazón es un procedimiento quirúrgico con muchos riesgos (formación de trombos, infecciones, daño renal o hepático, insuficiencia pulmonar, sangrado…) pero que muchas veces es la única opción de salvar la vida de la persona.

La importancia del corazón es ampliamente conocida. Es el centro del sistema circulatoria y permite que la sangre llegue a todas las células del organismo. Sin embargo, hay circunstancias en las que el corazón empieza a fallar y no puede cumplir con sus funciones: daño tras un ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, arritmias, anomalías anatómicas, etc.

Todos estos trastornos son potencialmente mortales y, desgraciadamente, bastante comunes. Por ello, el de corazón es el tercer trasplante más común. Evidentemente, solo puede realizarse con un donante fallecido, el cual debe cumplir con muchos requisitos para poder dar su corazón a alguien que lo necesita. Además, debe realizarse rápidamente después del fallecimiento del donante, ya que el corazón aguanta funcional pocas horas.

4. Pulmón: 5.497 trasplantes

Igual que el de corazón, el trasplante de pulmón es un procedimiento quirúrgico muy complicado y arriesgado que se reserva para casos muy graves de insuficiencia pulmonar en los que la persona no responde a ningún otro tratamiento.

Hay distintas enfermedades que impiden que los pulmones funcionen adecuadamente: fibrosis pulmonar, hipertensión pulmonar, cáncer, enfermedad pulmonar obstructiva, etc. Ante estas situaciones, los pulmones no pueden realizar el intercambio de gases, por lo que la vida de la persona corre peligro.

Según la enfermedad, se trasplantarán (desde un donante muerto) uno o ambos pulmones. Si se evitan las complicaciones, esto permitirá que la persona pueda volver a desempeñar una función respiratoria eficiente.

5. Páncreas: 2.342 trasplantes

El páncreas es un órgano localizado en la parte baja del estómago que se encarga de producir insulina, una hormona que regula la entrada de glucosa a las células. Cuando este falla, no hay suficiente cantidad de insulina, lo que hace que se disparen los niveles de azúcar en sangre y que se desarrolle diabetes de tipo 1.

Estos niveles altos de azúcar en sangre provocan muchas complicaciones que con el tiempo se vuelven graves, pudiendo incluso causar la muerte. Cuando el origen de la diabetes es un mal funcionamiento del páncreas, se puede recurrir a un trasplante.

Esto ofrece una cura al trastorno endocrino, aunque se reserva para casos muy serios de diabetes, pues de la operación quirúrgica pueden derivar complicaciones más graves que la propia enfermedad.

Referencias bibliográficas

  • Sulania, A., Sachdeva, S., Jha, D., Kaur, G. (2016) “Organ donation and transplantation: An updated overview”. Journal of Medical Sciences.
  • World Health Organization (2003) “Ethics, access and safety in tissue and organ transplantation: Issues of global concern”. WHO.
  • Watson, C., Dark, J.H. (2012) “Organ transplantation: Historical perspective and current practice”. British Journal of Anesthesia.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.