Alfred Nobel: biografía y resumen de sus aportes a la ciencia

Alfred Nobel fue ingeniero, químico y escritor sueco conocido por fundar y dar nombre a los conocidos Premios Nobel. Un homenaje a esta figura a través de su asombrosa biografía y aportaciones a la ciencia.

Alfred Nobel

Alfred Nobel fue ingeniero, químico e incluso escritor, conocido por inventar la dinamita y fundar y dar nombre a los conocidos Premios Nobel. Hizo fortuna gracias a sus inventos sobre todo en el ámbito militar, de la guerra, hecho que se cree que le puedo producir cierto dilema moral, por los daños y destrucción que causaron sus descubrimientos.

Tanta culpa le produjo, que se cree que fue ese el motivo por el cual legó la mayor parte de su riqueza a una fundación, para que esta se encargará cada año de organizar unos premios donde se reconociera a las personas que habían realizado una buena contribución a la humanidad.

Biografía de Alfred Nobel (1833 - 1896)

En este artículo haremos referencia a los hechos más destacados en la vida de Alfred Nobel, mencionando sus inventos y creaciones más importantes, por las cuales es reconocido en la actualidad.

Primeros años

Alfred Bernhard Nobel nació el 21 de octubre de 1833 en Estocolmo, Suecia. Sus padres fueron Immanuel Nobel y Andriette Ahssell y tuvo ocho hermanos aunque solo cuatro de ellos sobrevivieron a la infancia, ya que las condiciones económicas de la familia no eran muy buenas.

Su padre era ingeniero y fue de él de quien aprendió los fundamentos de la ingeniería. En 1843, a los nueve años de edad, Alfred Nobel y su familia se trasladaron a San Petersburgo, Rusia, lugar donde su padre trabajó construyendo fábricas, maquinaria y armamento para el gobierno Ruso. Fue en Rusia donde él y sus hermanos se formaron en ciencias naturales y humanidades.

Era un niño tímido, curioso y muy inteligente, sus capacidades ya se reflejaban en la habilidad que tenía para aprender idiomas, era capaz de leer, hablar y escribir con fluidez el sueco, el inglés, el ruso, el alemán y el francés.

Aunque de pequeño A. Nobel le gustaba y deseaba convertirse en poeta, como ya hemos dicho, su padre le formó en ingeniería ya que quería que Alfred siguiera con la empresa familiar. Estudió Ingeniería Química coincidiendo con algunos de los científicos más importantes de la época. Para perfeccionar y mejorar sus conocimientos tecnológicos viajó a París en 1850 y posteriormente a Estados Unidos. Ya de vuelta a San Petersburgo se incorporó a trabajar en la fábrica de su padre hasta que quebró en 1859.

Alfred Nobel joven

Vida profesional

Después de que la empresa de su padre, donde él trabajaba cerrara, A. Nobel volvió a Suecia en 1863, y fue allí donde prosiguió y completó las investigaciones que ya venía realizando en el campo de los explosivos.

Sus primeros experimentos los realizó con nitroglicerina líquida, explosivo muy inestable descubierto en 1846 por el Italiano Ascanio Sobrero. Fue justo al regresar a Suecia cuando consiguió controlar mediante un detonador las explosiones de la nitroglicerina. También, junto a sus hermanos Ludwig y Robert mejoraron la destilación del petróleo e hicieron explotar los yacimientos rusos de Bakú.

En 1864 murió Emil, uno de sus hermanos, y otros trabajadores, a causa de una explosión de nitroglicerina, este hecho provocó muchas críticas a Nobel y a sus fábricas e hizo que este se centrara en desarrollar un método seguro para controlar esta sustancia tan explosiva e inestable, trabajo que llevó a cabo en una fábrica de Heleneborg en Suecia. Un año después de la muerte de su hermano, en 1865, consiguió perfeccionar el sistema mediante la utilización de un detonador de mercurio.

En 1867 hizo su gran descubrimiento por el cual es conocido: creó la dinamita. Un explosivo muy potente compuesto por nitroglicerina. Para reducir y controlar la inestabilidad y volatilidad del nitroglicerina líquida la mezcló con la tierra de diatomeas, un material poroso y absorbente, esta unión dio lugar a la dinamita, mucho más controlable y estable que la nitroglicerina, solo explotando si se utilizan detonadores químicos y eléctricos.

Todo y la mejora que había conseguido con la dinamita siguió investigando para crear otros materiales más estables. Fue en 1875 cuando inventó la gelignita, obteniendo así más estabilidad y potencia. Mientras vivía en París en 1887, A. Nobel inventó la balistita, de las primera pólvoras sin humo, partiendo de la unión de explosivos como son la nitrocelulosa y la nitroglicerina ya nombrada. Este material fue creado en exclusiva para el uso militar.

Pero sus investigaciones no se quedaron solo en los explosivos sinó que también realizó otros inventos como el detonador, el caucho sintético, la seda artificial y el cuero, entre muchos más, llegando a registrar 355 patentes en varios países. Pudo expandir su comercio, fundando fábricas primero cerca de donde él residía, en Estocolmo y Hamburgo y llegando, posteriormente, incluso a Nueva York y San Francisco.

Dado el incremento de países donde hacía negocio, junto al hecho de que sus intentos, productos, se utilizaran tanto en el ámbito de la construcción, la minería y la ingeniería como en el ámbito de la industria militar, Nobel consiguió una gran riqueza.

En referencia a las compañías que creó podemos citar la Bofors AB, centrada en un primer momento en la producción de hierro y acero para posteriormente acabar produciendo armas. También podemos hacer mención de la Elektrokevislas Aktiebolaget, compañía que acabó formando parte de la actualmente conocida como AkzoNobel, multinacional especializada en la producción de pinturas decorativas, industriales y productos químicos. Nombrar también la empresa Dynamit Nobel, industria de producción química y de defensa con sede en Alemania, fue disuelta en 2004.

Como ya mencionamos anteriormente, Nobel desde pequeño se interesó por la poesía, este gusto por la literatura hizo que ya de mayor escribiera poesía en inglés. Su obra de teatro Nemesis, escrita en 1895, una tragedia, fue muy criticada considerada escandalosa y blasfem, hecho que provocó que la mayoría de ejemplares fueran destruidos, en la actualidad solo se conservan tres ejemplares, uno en sueco y los dos restantes en francés.

Alfred Nobel biografía

Los premios Nobel

Alfred Nobel dejó escrito en su testamento firmado el 27 de noviembre de 1895 que la mayor parte de su fortuna, que se calcula que en el momento de su muerte esta ascendía hasta las 33,000,000 coronas, fuera entregada a la Fundación Nobel, creada en 1990, con la finalidad de que esta fundación realizará una entrega de premios anuales a las personas que hubieran destacado por hacer el mayor aporte a la humanidad en los ámbito de: la Literatura, la Fisiología o Medicina, la Física, la Química y la Paz, mejorando la convivencia entre naciones. No fue hasta 1901 cuando se hizo la primera entrega de premios.

Posteriormente, en 1968, el banco de Suecia creó el Premio del Banco de Suecia en ciencias Económicas, este premio no es considerado un Nobel ya que no fue uno de los que dejó escrito el fundador en su testamento, sinó que se considera un premio en memoria a Alfred Nobel.

En su testamento también dejó establecido quien quería que otorgara cada uno de los premios: la Academia Sueca de las Ciencias sería la encargada de escoger los premiados en Física y Química; el Instituto Karolinska de Estocolmo sería el que otorgaría los premios de Fisiología y Medicina; la Academia de Estocolmo se encargaría del de Literatura y por último el premio de la Paz se escogería por un comité formado por cinco personas seleccionadas por el Parlamento Noruego.

Del mismo modo, también apuntó que los premios no fueran solo otorgados a escandinavos, sinó que todo el mundo pudiera optar al premio independientemente de su nacionalidad, únicamente teniendo en cuenta la aportación hecha a la humanidad y si eran merecedores de este. Sigue siendo un misterio, no tiene una respuesta clara, el motivo por el cual Alfred Nobel legó casi todo su patrimonio a la creación de los premios que llevarían su nombre. Se ha llegado a plantear que podría ser por un dilema moral que le causaba el hecho de que gran parte de su fortuna viniera del ámbito militar, de las armas y el daño que había causado su descubrimiento de la dinamita.

Nobel siempre se consideró pacifista, mostrando con la creación de los premios la importancia que le daba a la paz mundial, así como sus ideas progresistas y contrarias a la violencia. Todo y así, no pudo evitar ser conocido con el apodo de “Mercader de Muerte” por la procedencia de gran parte de su riqueza.

Por este motivo, se cree que a causa de la culpa que sentía por el daño y destrucción que habían generado sus inventos y con la finalidad de ser mejor recordado en la historia, decidió crear los premios. Aun así, esta versión nunca fue confirmada, y también se dice que A. Nobel nunca renegó del negocio de la guerra.

Últimos años y muerte

Alfred Nobel murió el 10 de diciembre de 1896 con 63 años, en Reno, Italia, lugar donde se encontraba su residencia en ese momento. La causa de la muerte fue una hemorragia cerebral. Nunca llegó a casarse ni a tener hijos. Como homenaje, a parte del ya nombrado premio que creó el Banco de Suecia en su memoria, también lleva su nombre un asteroide, un cráter de la luna y un elemento químico, el Nobelio.

Premio Nobel
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