Robert Boyle: biografía y resumen de sus aportes a la ciencia

Robert Boyle fue un filósofo natural, químico, físico e inventor irlandés considerado como uno de los fundadores de la química moderna. Veamos la vida y aportaciones de este célebre científico.
Robert Boyle

Y podría añadir la confianza con que las personas distraídas, muchas veces, cuando están despiertas, piensan que ven demonios negros en lugares donde no hay ningún objeto negro a la vista sin ellos.

Si tuviéramos que rescatar a una persona célebre dentro de la historia de la Química, lo tendríamos muy difícil, pero seguro que uno de los nombres que más sonaría sería el de quien pronunció esta frase: Robert Boyle. Uno de los padres de la química moderna y uno de los fundadores de la Royal Society.

Y es que la Química nace como ciencia en el año 1661, cuando Robert Boyle publicó la importantísima obra de “El químico escéptico”. En ella, no solo se introdujo por primera vez el término “química”, sino que permitió que esta ciencia naciera oficialmente y que fuera respetada y separada de la alquimia.

Y en el artículo de hoy, con la voluntad de honrar la memoria de quien revolucionó para siempre el mundo de la química, veremos la apasionante vida de Robert Boyle a través de su biografía (completa pero amena) y ofreceremos una selección de sus más importantes contribuciones y aportes no solo a la química, sino a la ciencia y al mundo en general. Vamos allá.

Biografía de Robert Boyle (1627 - 1691)

Robert Boyle fue un filósofo natural, químico, físico e inventor irlandés, además de un importante teólogo cristiano, reconocido principalmente por la formulación de la Ley de Boyle y por publicar, en el año 1661, el libro que permitiría el nacimiento oficial de la Química como ciencia: “El químico escéptico”. Se considera uno de los fundadores tanto de la Química moderna como de la Royal Society de Londres, la sociedad científica más antigua de Reino Unido. Veamos cómo fue su vida.

Primeros años

Robert Boyle nació el 25 de enero de 1627 en el seno de una familia de la nobleza irlandesa. Era el decimocuarto hijo de Richard Boyle, conde de Cork, y de Catherine Fenton, quien era la segunda esposa del conde. Boyle nació en el castillo de Lismore, a orillas del río Blackwater, situado en Waterford, Irlanda.

Su situación social le permitió recibir una educación a la altura de la nobleza, acudiendo a los mejores colegios ingleses y europeos. Boyle mostró, desde muy pequeño, unas capacidades impropias para un niño tan joven. Aprendió a hablar latín, griego y francés a una edad muy temprana.

Por desgracia, cuando solo tenía ocho años, su madre falleció. Tras este suceso, entró en el Eton College, una institución privada que era un colegio y residencia de estudiantes masculinos cuyo director, Sir Henry Wotton, era amigo de su padre Richard.

Tras un tiempo en el colegio Eton, Boyle partió a Italia de viaje con un tutor francés a los quince años para así seguir su educación. Estuvo dos años viviendo tanto en Génova como en Florencia, donde tuvo la oportunidad de estudiar la obra de ni más ni menos que de Galileo Galilei, quien moriría un año después de la llegada de Boyle. Fue seguramente aquí cuando despertó, en un joven Boyle, una enorme pasión por la ciencia.

Un tiempo después, el 15 de septiembre de 1643, Richard Boyle, su padre, falleció, mientras Robert seguía en Italia. No pudo despedirse de su padre, pero en 1644, regresó a Reino Unido con la voluntad clara de querer dedicarse a la investigación científica.

Heredó diversas propiedades de su padre, entre las que destacaban una casa en Dorset, Inglaterra, e importantes propiedades en el Condado de Limerick, Irlanda. Y fue precisamente en Dorset donde, gracias a su herencia, pudo construir un laboratorio. Y a partir de ese momento, empezaba la vida profesional del que estaba por convertirse en el padre de la química moderna.

Castillo Lismore
El castillo de Lismore, hogar de nacimiento de Robert Boyle.

Vida profesional

Desde que regresó a Reino Unido tras la muerte de su padre, Boyle dedicó su vida a la investigación científica. Y gracias a los progresos que estaba realizando, no tardó en ocupar un puesto importante en lo que se conocía como “El colegio invisible”, un grupo de investigadores que era el precursor de lo que más tarde se convertiría en la Royal Society.

En aquel momento, Boyle se encontraba en Inglaterra, por lo que podía acudir a las reuniones de este grupo que se celebraban en Londres. De todos modos, en 1652, decide regresar a Irlanda solo para arrepentirse tiempo después de tal decisión, al ver que, por la dificultad de obtener instrumentos químicos, era imposible progresar en sus trabajos.

Por ello, dos años después, en 1654, sabiendo que sus progresos empezaban a ser importantes, marcha de nuevo de Irlanda y se instala en Oxford, Inglaterra. Fue aquí, en el University College de la Universidad de Oxford que Robert Boyle encontraría su lugar.

Y es que de 1656 a 1668 estuvo trabajando en la Universidad de Oxford como asistente del célebre Robert Hooke, científico inglés que tuvo innumerables aportaciones al mundo de la biología, la medicina, la microscopía e incluso la física planetaria.

Gracias a la colaboración con Robert Hooke, Boyle pudo realizar una serie de experimentos que le permitirían establecer las leyes y características físicas del aire, así como el papel que estas tienen en la transmisión del sonido (fue el primero que dijo que el sonido no se propaga en el vacío), la respiración y la combustión.

Los resultados de estos experimentos fueron recogidos en la importantísima obra “Nuevos experimentos físico-mecánicos acerca de la elasticidad del aire y sus efectos”, publicada en el año 1660 y donde se expuso (realmente en la segunda edición de 1662) la famosa Ley de Boyle, también conocida como ley de Boyle-Mariotte (porque también se atribuye a Edme Mariotte, físico y químico francés).

Sea como sea, la Ley de Boyle describe cómo el volumen de un gas a temperatura constante varía inversamente con la presión de dicho gas. Esto, que a día de hoy es algo tan evidente para cualquier persona instruida en química, fue planteado por primera vez por Robert Boyle.

Un año después, en 1661, publicó la que seguramente es una de las obras más importantes de la historia de la ciencia: “El químico escéptico”. En este libro no solo establece el nacimiento oficial de la Química como ciencia, sino que ataca a la clásica teoría aristotélica de los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego) y a los principio de Paracelso, proponiendo el concepto de unas “partículas fundamentales” que, al combinarse entre ellas en proporciones específicas, dan lugar a las diferentes materias conocidas.

Robert Boyle, con esta concepción de la materia, se estaba adelantando más de 100 años a los descubrimientos que John Dalton y Antoine Lavoisier harían a finales del siglo XVIII para así describir los elementos químicos y asentar, por fin, el establecimiento de la Química Moderna.

Dos años después de la publicación de esta obra, en 1663, “El colegio invisible” del que formaba parte se convirtió en la Royal Society o Royal Society of London for Improving Natural Knowledge, haciendo de Boyle uno de los fundadores de la sociedad científica más antigua de Reino Unido y, sin duda, una de las más reputadas de todo el mundo.

De hecho, el mismo Carlos II de Inglaterra designó a Robert Boyle miembro del consejo. En 1680 fue elegido como presidente de la Royal Society, aunque decidió rechazar este honor para continuar con sus estudios, experimentos e inventos.

Por desgracia, a partir de 1689 su salud empezó a debilitarse, por lo que poco a poco se fue retirando de la vida pública y se centró en preparar algunas investigación que sirvieran como legado para los químicos que recogieran su testigo, así como a dedicarse al estudio teológico.

Finalmente, el 31 de diciembre de 1691, a los 64 años, Robert Boyle falleció a causa de parálisis apenas una semana después de la muerte de su hermana con quien había estado viviendo los últimos veinte años de su vida. Robert Boyle abandonó el mundo pero dejó tras de sí un legado que sigue vigente a día de hoy.

Robert Boyle vida

Los 5 principales aportes de Robert Boyle a la ciencia

Robert Boyle dedicó su vida a la investigación científica y, pese a pertenecer a la nobleza irlandesa, trabajó hasta el último día para convertir la Química en una ciencia respetada como lo es a día de hoy. Es por esta razón que nos dejó innumerables aportaciones que recogemos a continuación.

1. Nacimiento de la Química como ciencia oficial

Como hemos dicho, es con la publicación, en 1661, de “El químico escéptico” que se introduce por primera vez el concepto de “química” y se marca el nacimiento de la Química como ciencia oficial, respetada y separada de la alquimia. Por ello, Robert Boyle se considera uno de los precursores de la química moderna.

2. La Ley de Boyle

La formulación de la Ley de Boyle es, sin duda, una de las más importantes contribuciones, aunque realmente es una aportación a la física, no a la química. Es una ley que describe el comportamiento de los gases, describiendo cómo, a temperatura constante, el volumen y la presión de un gas siguen una relación inversamente proporcional. Si el volumen aumenta, la presión disminuye. Y viceversa. Esta ley es uno de los pilares de la física de gases.

Ley Boyle

3. Publicación de obras científicas

Robert Boyle publicó muchos libros científicos donde detallaba los resultados de sus descubrimientos e investigaciones en materia de química y física. Entre todos ellos destacan “El químico escéptico” (1661), “Nuevos experimentos físico-mecánicos acerca de la elasticidad del aire y sus efectos” (1660), “La paradoja hidrostática” (1666), “Origen y virtudes de las gemas” (1672) y “Observaciones y experimentos físicos” (1691), la que fue su última obra publicada.

4. Fundación de la Royal Society

Tal y como hemos comentado, Robert Boyle fue miembro del grupo de investigadores denominado “El colegio invisible”, una sociedad que se convertiría en oficial en el año 1663 con la fundación de la Royal Society, la sociedad científica más antigua de Reino Unido y, seguramente, la más reputada del mundo entero. Boyle fue miembro del consejo y, pese a que rechazó el honor, fue elegido como presidente en 1680.

Royal Society

5. Contribuciones a la Física y la Química

Robert Boyle dedicó su vida a la investigación, por lo que es imposible rescatar todos los descubrimientos que realizó en materia de física y química, así como todos los inventos de los que fue responsable. Mejoras en la bomba de aire, estudio de la física del aire, análisis del comportamiento del sonido, estudio de la calcinación de los metales, experimentos para distinguir sustancias ácidas de las alcalinas, descripción de las diferencias entre mezclas y compuestos, análisis de los procesos de combustión, descripción física de la respiración, estudios con el oxígeno… Y la lista podría continuar. Robert Boyle fue, es y seguirá siendo uno de los gigantes de la historia de la Química.

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