¿Qué es el Multiverso? Definición y principios de esta teoría

La teoría que defiende la existencia de universos paralelos al nuestro está ganando fuerza en el mundo de la Astronomía. ¿Y si nuestro Universo fuera solo uno más de infinitos cosmos?
Multiverso

Cuanto más conocemos del Cosmos, más preguntas surgen y más abrumados nos sentimos por su inmensidad, una inmensidad que se escapa por completo de los límites de nuestra mente. A lo largo de nuestra historia, hemos tenido que ir enfrentándonos a la idea de que cada vez éramos más pequeños.

Primero, descubrimos que nuestro planeta era solo uno más del Sistema Solar. Después, que nuestro Sol era simplemente una estrella más de las miles de millones de la galaxia. Después, que nuestra galaxia, la Vía Láctea, era solo una más de las miles de millones que hay en el Universo.

Pero, ¿qué pasaría si ahora dijéramos que nuestro Universo es solo uno más ya no solo de miles de millones de otros cosmos, sino de infinitos? En esto se fundamenta la Teoría del Multiverso, propuesta en el siglo XIX como una idea alocada pero que, con las últimas investigaciones en Astronomía, está ganando fuerza.

¿Y si viviéramos en uno de los infinitos universos? ¿Podríamos comunicarnos con ellos? ¿Por qué estarían separados? ¿Confirmaremos algún día esta teoría? ¿Implicaría esto la existencia de universos paralelos al nuestro? En el artículo de hoy nos adentraremos en uno de los temas más apasionantes y misteriosos de la historia de la física: el multiverso.

Definamos primero nuestro Universo

No podemos empezar a hablar de universos infinitos y de cosmos paralelos sin antes entender exactamente qué es un universo. Cuando hayamos analizado bien esto, seguirá siendo casi imposible de entender el concepto de multiverso (ni las más increíbles mentes han podido descifrar su misterio), pero estaremos más cerca de ello.

El Universo, y sentimos esta tan ambigua definición, lo es todo. Todo lo que, por ahora, considerábamos que existía. Es el límite final de nuestro conocimiento. Siempre somos capaces de encontrar algo más allá de aquello que miramos. Nos vemos a nosotros, que formamos parte de la Tierra. Veamos a la Tierra, que forma parte del Sistema Solar. Y este, a su vez, de la galaxia. Y esta es una más de las miles de millones del Universo.

Pero cuando llegamos a este punto, por el momento, no podemos ir más allá. El Universo no forma parte de nada. Y esta idea puede resultar desalentadora, pues nuestra mente tiene muy incrustada la idea de que absolutamente todo tiene un principio y un final y que siempre podemos encontrar algo más grande.

Pero con el Universo, esto no pasa. E igual que muchas veces nos preguntamos qué había antes del Big Bang y nos sentimos molestos de que los físicos nos digan que simplemente no hubo nada antes, debemos, por lo menos, intentar entender que cuando hablamos de Universo, no hay nada más allá de este. Todo empieza y todo termina con él. No tiene sentido preguntarnos qué había antes porque, básicamente, el concepto de tiempo ya no solo está limitado por nuestra naturaleza tridimensional, sino que este tiempo, en caso de que “naciera”, nació con el Big Bang.

El Universo es el nivel más alto de organización de la materia, por lo que alberga absolutamente todo lo que vemos y percibimos. Sabemos que tiene una edad de 13.700 millones de años y una extensión de 93.000 millones de años luz. Sabemos también que, pese a que a veces pensemos en él como una esfera, es plano.

Y por si las anteriores cifras no quitan suficiente aliento, pensemos en lo que significan 93.000 millones de años luz. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año. Por lo tanto, tardaríamos 93.000.000.000 de años en atravesar el Universo.

Si tenemos en cuenta que la luz viaja a una velocidad de 300.000 km por segundo, esto significa que el Universo tiene un diámetro de 10.000.000.000.000 km. Es decir, 10 millones de millones de kilómetros. Es, simplemente, imposible visualizar cómo de grande es.

Mapa universo
Este es el mapa del Universo más completo que tenemos. Conseguido mediante rayos X, la foto original ocupa 165 GB y tardó más de medio año en tomarse.

¿Qué hay fuera del Universo?

Nos vamos acercando a la teoría del Multiverso, pero que haya infinitos universos, debería implicar que hay algo que los separa, ¿verdad? En teoría, tendría que haber algo fuera de nuestro Universo, una especie de “vacío” que, al atravesarlo, te haga llegar al siguiente Universo.

Lo sentimos, pero no. A partir de ya tenemos que cambiar nuestro “chip humano” y empezar a entender que las cosas, a estos niveles, no funcionan cómo en nuestro mundo. Y es que ojalá fuera tan simple como lo que hemos dicho en el anterior parágrafo, pero desafortunadamente tenemos que decir que fuera de nuestro Universo no hay nada.

“Pero si no hay nada fuera, ¿dónde están los otros universos?”. Tiempo al tiempo. Primero, entendamos por qué decimos que no hay nada fuera de nuestro Cosmos. Y cuando decimos el nuestro, se aplica también al resto de universos. No hay nada fuera del Universo 1 (el nuestro, por ser protagonistas), pero tampoco hay nada fuera del Universo 2, ni del 859 ni del 6.590.423. No hay nada fuera de ningún Universo.

Un Universo es una región del espacio-tiempo en el que toda la materia y la energía está regida por unas leyes físicas concretas. Hasta aquí, bien. Unas leyes que, por cierto, están determinadas por cómo sucedió el Big Bang, que por ahora es la teoría más aceptada para explicar el origen del Universo. Y no hablamos de la teoría de cuerdas para no liar más.

Todo cuanto existe es porque se mueve dentro de esta “alfombra” que es el espacio-tiempo. Nuestro Universo es esta alfombra, sobre la cual se mueve toda la materia observable y fluye toda la energía que rige el movimiento de los planetas y también el desarrollo de la vida. Pero no nos vayamos del tema.

Espacio-tiempo
Representación del tejido del espacio-tiempo, que es deformado por la gravedad de los cuerpos celestes.

Debemos entender que si no hay un tejido de espacio-tiempo, no hay nada. No hay ni espacio (por lo que no puede haber materia ni flujo de energía) ni tiempo (no hay nada que vaya hacia atrás ni hacia adelante, pero es que tampoco nada que esté parado).

Si vamos (que no podemos) fuera del Universo, nos encontraríamos con el “no-espacio-tiempo”, es decir, sin espacio y sin tiempo. Y si no hay espacio ni hay tiempo, no hay nada. Pero es que ni siquiera el “vacío”. Porque el vacío espacial, aunque parezca vacío (valga la redundancia), sigue formando parte del espacio-tiempo. Hay partículas (realmente no hay ningún punto del Universo sin materia) y fluye el tiempo.

Fuera del Universo, ni hay partículas ni fluye el tiempo. Por lo tanto, no sucede nada ni sucederá nunca. No pueden haber partículas porque no tienen una “alfombra” sobre la que desplazarse. En resumen, simplemente no tiene sentido preguntarnos qué hay fuera. No hay nada. Nunca lo ha habido. Y nunca lo habrá.

Y si no hay nada, ¿cómo pueden haber más universos? ¿Es imposible comunicarnos con ellos? Ahora entraremos en este tema, pero ya avisamos de que es absolutamente imposible comunicarnos con ellos. Nunca lo haremos. Porque, básicamente, estamos “separados” (que realmente veremos que no lo estamos porque entre nosotros no hay nada) por la “nada”. Y ningún cuerpo físico puede desplazarse por el “no-espacio-tiempo”.

La historia detrás de la Teoría del Multiverso

Cuánto nos gusta oír hablar de universos paralelos. Pero antes de entrar en ello, entendamos por qué este concepto sería posible gracias a la Teoría del Multiverso. Esta teoría fue propuesta en 1895 por un reputado filósofo (sí, un filósofo) estadounidense llamado William James, al que le atraía la idea, desde un punto humanístico, de que nuestro Universo fuera simplemente uno más de muchos.

A todo esto, el mundo de la astronomía estaba ocupado en otras cosas y esta teoría era concebida simplemente como una buena historia de ciencia ficción. Sin embargo, más de cincuenta años después, Hugh Everett, un importante físico, tomó esta teoría y empezó a estudiar la posibilidad de que existieran otros universos más allá del nuestro.

En este momento, la teoría del Multiverso empezó a ganar fama entre los físicos y astrónomos, pero seguía careciendo de pruebas más allá de lo seductora que resultaba la idea. Pero esto cambió en la década de los 80, cuando Stephen Hawking se propuso demostrar su existencia partiendo de sus estudios sobre el Big Bang y la mecánica cuántica.

Hagamos ahora un acto de fe con Hawking. Él dijo que el Big Bang podría haber creado infinitos universos. Es decir, esta gran explosión creó infinitas “alfombras” de espacio-tiempo, estando cada una de ellas regidas por unas leyes físicas distintas a las nuestras. O quizás las mismas, nunca lo sabremos.

Por lo tanto, la Teoría del Multiverso defiende que hay infinitos universos, los cuales nunca se podrán comunicar entre ellos ya que son tejidos del espacio-tiempo distintos. Y no puedes saltar de un espacio-tiempo A a otro B porque entre ellos, como hemos dicho, hay la “nada”.

Y aquí debemos detenernos. Porque si hemos dicho que fuera de los universos no hay nada pero que hay infinitos de ellos, ¿por qué “cosa” están separados? ¿Dentro de qué están estos infinitos universos? Ahí está el problema. Que las representaciones nos han engañado. Muchas veces hemos oído que la Teoría del Multiverso dice que nuestro Universo es una burbuja más dentro de un recipiente donde hay más burbujas.

Y no. Esto en ningún caso sería así. Quizás no sepamos exactamente cómo es el multiverso, pero desde luego no es un “recipiente lleno de burbujas”. Cada uno de los infinitos universos está aislado de los otros porque, repetimos, no hay nada fuera de ellos. Cada uno existe independientemente. No hay una separación entre ellos. Pero es que tampoco están juntos. No hay en absoluto ninguna relación de proximidad entre ellos, porque la proximidad (ya sea muy cerca o increíblemente lejos) implica espacio. Y fuera de los universos, no hay espacio. Ni tiempo.

Por lo tanto, nada de burbujas. Cada universo existe en un espacio-tiempo distinto y está regido por sus leyes. No están dentro de ningún sitio. No están ni muy lejos ni muy cerca. La teoría simplemente defiende que, en otro espacio y en otro tiempo, hay otros universos.

¿Universos paralelos?

Hemos pasado bastante por alto el concepto de “infinitos” universos. No estamos hablando de que haya 10 más ni de que haya 10 mil millones de millones de millones más. Estamos hablando de infinitos más. Y este concepto de infinito es precisamente lo que permitiría la existencia de universos paralelos al nuestro.

Y es que si hay infinitos universos, significa que hay también infinitos universos absolutamente idénticos al nuestro en el que cada galaxia, cada estrella y cada planeta están situados exactamente en el mismo lugar y son absolutamente idénticos. Y, por lo tanto, infinitos universos en los que no solo existe la humanidad en la Tierra, sino que toda la historia ha sucedido de la misma manera que en nuestro universo.

Mundos paralelos

Y, sí, hay infinitas copias de ti mismo o ti misma que ahora (no está bien utilizar el “ahora” porque están en otro espacio-tiempo, pero ya se entiende) están leyendo este artículo y que ha pasado por las mismas vivencias que tú y que vive en un mundo con la misma historia que el tuyo.

Y también habría infinitos universos en los que todo habría sucedido exactamente igual, excepto que esta noche en infinitos universos dormirás boca arriba y en infinitos universos dormirás de lado. Por lo demás, todo lo que ha habido detrás desde la formación del universo en cuestión, ha sido igual.

Es sencillamente asombroso. Pero es que si ya se nos escapan de nuestro entendimiento las distancias en el Universo y los conceptos de “espacio-tiempo” o de la nada, todavía se escapa más la idea de que nuestro Universo sea más de los infinitos que hay. Y decimos “que hay” a secas porque, recordemos, no están en ningún sitio.

Referencias bibliográficas

  • Gangui, A. (2020) “La polémica del Multiverso”. Anales AFA.
  • Jeeva, C., Saroha, S., Upadhyay, Y. et al (2018) “Existence of Multiverse due to infinite possibilities”. International Journal of Pure and Applied Mathematics.
  • Tegmark, M. (2003) “Parallel Universes”. University of Pennsylvania.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.