Los 8 planetas del Sistema Solar (y sus características)

Un repaso de algunas curiosidades acerca del Sistema Solar y de las propiedades de nuestros planetas vecinos que, como la Tierra, giran alrededor de nuestra estrella: el Sol.
Planetas del Sistema Solar

Con una edad de más de 4.500 millones de años, el Sistema Solar es nuestro hogar en la inmensidad del espacio. Se trata de un sistema planetario en el que un total de 8 planetas, la Tierra incluida, cometas, asteroides, lunas, etc, orbitan alrededor de la única estrella del sistema: el Sol.

El Sol tiene un diámetro de más de 1’3 millones de kilómetros, una cifra que se escapa de nuestra imaginación. Y es que dicho de otro modo, en su interior cabrían más de 1 millón de planetas como la Tierra. Y eso que el Sol, si lo comparamos con otras estrellas del Universo, es de las pequeñas.

Dado este colosal tamaño, el Sol representa el 99’86% del peso de todo el Sistema Solar. El 0’14% restante se lo reparten los otros cuerpos que conforman este sistema planetario, estando básicamente representado por los 8 planetas.

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Estos son, por orden, los planetas del Sistema Solar. En el artículo de hoy los repasaremos uno por uno, descubriendo curiosidades y datos increíbles acerca de nuestros vecinos.

¿Cómo son los planetas del Sistema Solar?

El Sistema Solar “no es más” que un conjunto de cuerpos celestes atrapados por la gravedad de una estrella: el Sol. En constante movimiento por el espacio, estamos muy lejos de todo. Al menos, desde nuestra perspectiva. Y es que Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sistema Solar, está a una distancia de 4’22 años luz.

Esto significa que viajar hasta la estrella más próxima a nosotros nos tomaría casi 4 años y medio viajando sin parar a la velocidad de la luz (300.000 km/s), algo que resulta imposible. Por ello, lo único que tenemos relativamente cerca son nuestros vecinos planetarios. Y aún así, como veremos, las distancias en el Sistema Solar son inmensas. A continuación presentamos estos planetas, ordenados en función de la separación del Sol.

1. Mercurio

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y también el más pequeño del Sistema Solar. Está a 57’9 millones de kilómetros del Sol, lo que significa que la luz del Sol tarda aproximadamente 3 minutos en llegar a este planeta.

Tiene un diámetro de 4.879 kilómetros, tres veces más pequeño que el de la Tierra. Mercurio tarda solo 88 días en dar una vuelta al Sol (a nosotros nos toma 365 días), aunque su período de rotación es de 58 días, es decir, tarda 58 días en dar una vuelta a sí mismo (lo que a nosotros nos toma 1 día).

Mercurio no tiene ningún satélite que orbite a su alrededor. Toda su superficie está recubierta de roca sólida, por lo que se asemeja a la Luna. Al ser el planeta más cercano al Sol, podría pensarse que es también el más caliente. Pero esto no es así del todo. Y es que si bien la temperatura puede alcanzar los 467 °C, al tener una velocidad de rotación tan lenta, gran parte de su superficie está durante muchos días lejos de la luz del Sol, por lo que las temperaturas pueden bajar hasta los - 180 °C.

Mercurio

2. Venus

Venus es el segundo planeta del Sistema Solar. Debido a sus características que veremos a continuación, es el objeto más brillante que podemos contemplar en el cielo después de, evidentemente, el Sol y la Luna. Venus se encuentra a 108 millones de kilómetros del Sol, por lo que la luz tarda seis minutos en llegar a él.

Tiene un diámetro de unos 12.000 kilómetros, por lo que en tamaño es relativamente similar a la Tierra. Venus tarda 225 días en dar la vuelta al Sol, pero lo más sorprendente es que tarda 243 días en dar la vuelta a sí mismo. Sí, un “día” en Venus es más largo que un “año”, al menos desde nuestra perspectiva.

El 97% de la atmósfera de Venus es dióxido de carbono, lo que genera un efecto invernadero muy fuerte que explica que en la superficie se lleguen a temperaturas de 482 °C. Además, su superficie también es rica en dióxido de carbono, pero en la forma sólida: caliza. Venus también destaca por sus nubes de ácido sulfúrico, que, junto con los otros componentes, le dan a su atmósfera ese aspecto amarillento característico de Venus.

Venus

3. Tierra

Nuestro hogar. La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar y, gracias a la distancia respecto al Sol y su composición, reúne todas las condiciones necesarias para la vida. Una vida que, a día de hoy, solo se ha encontrado en este planeta.

La Tierra está a 149’6 millones de kilómetros del Sol, por lo que la luz del Sol tarda 8’3 minutos en llegarnos. La Tierra tiene un diámetro de 12.742 kilómetros y, como ya sabemos, tarda 1 día (aunque en realidad son 23 horas y 56 minutos) en dar una vuelta a sí misma y 365 días en hacerlo alrededor del Sol. La atmósfera terrestre es en un 78% nitrógeno y en un 21% oxígeno, además de otros compuestos en menores cantidades.

Tierra

4. Marte

El denominado como “Planeta rojo” es el segundo planeta más pequeño del Sistema Solar, con un diámetro de 6.779 kilómetros, prácticamente la mitad que el de la Tierra. Está a 227’9 millones de kilómetros del Sol, por lo que la luz tarda casi 13 minutos en llegar a él.

Tarda 687 días en dar la vuelta al Sol y 24’6 horas en girar sobre sí mismo, por lo que “un día” en Marte es prácticamente igual que “un día” en la Tierra. Igual que los tres anteriores, es un planeta rocoso. La superficie de Marte está formada básicamente por minerales de hierro, los cuales se oxidan y dan lugar al color rojizo característico. Su atmósfera es un 96% dióxido de carbono y no hay oxígeno.

Marte

5. Júpiter

Júpiter es, de largo, el planeta más grande del Sistema Solar. Tiene un diámetro de 139.800 kilómetros, lo que significa que en su interior cabrían perfectamente 1.400 Tierras. Al igual que sucederá con los siguientes planetas de esta lista, Júpiter ya no es un planeta rocoso. Es gaseoso, es decir, no tiene ninguna superficie sólida.

Los gases se van transformando en líquido lentamente hasta dar lugar al núcleo del planeta, pero no hay una superficie como tal. Júpiter tarda casi 12 años en dar la vuelta al Sol, pero lo más increíble es la velocidad a la que, pese a ser tan gigante, rota sobre sí mismo: un día en Júpiter dura menos de 10 horas.

Júpiter está a 778’3 millones de kilómetros del Sol, por lo que vemos que el salto entre él y Marte es enorme. Dada esta distancia, la luz del Sol tarda más de 43 minutos en llegar a él. La atmósfera de Júpiter es básicamente hidrógeno y helio y tiene una naturaleza muy turbulenta, cosa que se aprecia especialmente en su característica “Gran Mancha Roja”, una tormenta que lleva activa más de 300 años y con unos vientos en su interior que se desplazan a más de 400 km/h. Si esto ya no fuera sorprendente, cabe mencionar que en el interior de esta tormenta cabrían dos Tierras. Además, es un planeta muy frío: de media, está a -121 °C.

Jupiter

6. Saturno

Saturno es el segundo planeta más grande del Sistema Solar y famoso por su característico anillo de asteroides. Está a una distancia de 1.429 millones de kilómetros del Sol, por lo que incluso la luz (lo más rápido del Universo) tarda 1 hora y 20 minutos en llegar a él. Saturno sigue siendo un planeta gaseoso, por lo que no hay superficie sólida.

Tiene un diámetro de 116.000 kilómetros, por lo que también podría albergar en su interior a más de 700 Tierras. Pese a este tamaño colosal, su composición gaseosa básicamente de hidrógeno y algo de helio y metano, hace que tenga una densidad mucho menor a la del agua.

Al estar a tal distancia del Sol, Saturno tarda 29 años y medio en dar la vuelta alrededor de él. Sin embargo, su período de rotación es muy corto: solo de 10 horas. Es decir, “un día” en Saturno es de solo 10 horas. Sus temperaturas pueden llegar a ser de -191 °C.

Además de su anillo de asteroides, formado por moléculas de agua sólida, Saturno tiene un total de 82 satélites, siendo Titán el más grande y el único satélite del Sistema Solar con una atmósfera importante.

Saturno

7. Urano

Urano sigue siendo un planeta gaseoso con una composición que le da esa coloración azul característica. Está a unos impresionantes 2.871 millones de kilómetros del Sol, por lo que la luz tarda 2 horas y 40 minutos en llegar a él.

Urano tiene un diámetro de 51.000 kilómetros, lo que explica que, pese a que sea más pequeño que los otros gigantes gaseosos, en su interior podrían caber unas 63 Tierras. Al estar tan lejos del Sol, tarda 84 años en completar una vuelta. De todos modos, un día en Urano son poco más de 16 horas, pues gira alrededor de sí mismo muy rápido.

Su composición de hidrógeno y helio, juntamente con los materiales de rocas y hielos de distintos tipos, le dan a Urano su color azul verdoso. Dispone de un océano líquido, aunque no se asemeja para nada a lo que tenemos en la Tierra, pues tiene cantidades enormes de amoníaco. La vida, pues, es imposible en él. Igual que sucedía con el anterior planeta, Urano dispone de un anillo de asteroides, aunque no es tan llamativo como el de Saturno.

De media, las temperaturas en Urano son de -205 °C, aunque pueden llegar a los -218 °C, bastante cerca del cero absoluto (punto en el que es físicamente imposible que la temperatura baje más), que está en los -273’15 °C.

Urano

8. Neptuno

Neptuno es el planeta más alejado del Sol, a una increíble distancia de 4.500 millones de kilómetros. Esto es una muestra del poder gravitatorio que ejerce el Sol, pues es capaz de mantener atrapado y en órbita a un objeto que está tan lejos que la luz tarda más de 4 horas en llegar a él. Neptuno tiene un diámetro de 49.200 kilómetros, por lo que es el más “pequeño” de los cuatro gigantes gaseosos.

Dada su distancia al Sol, Neptuno tarda casi 165 años en completar una vuelta al Sol. Esto significa que, desde que se descubrió en 1846, solo ha completado una órbita, lo cual se logró en julio de 2011. Eso sí, gira alrededor de sí mismo en poco más de 16 horas. Se le denomina gigante helado porque las temperaturas pueden bajar hasta los -223 °C, aunque se han llegado a registrar temperaturas de -260 °C.

El núcleo de Neptuno está rodeado por una superficie helada (con hielo de agua pero también de metano y amoníaco) y una atmósfera increíblemente turbulenta con vientos que llegan a superar los 2.000 km/h. A pesar de que son difícilmente apreciables, Neptuno tiene 4 anillos de asteroides delgados y de color tenue.

Neptuno

Referencias bibliográficas

  • Pfalzner, S., Davies, M.B., Gounelle, M., et al (2015) “The formation of the solar system”. Physica Scripta.
  • Delsanti, A., Jewitt, D. (2006) “The Solar System Beyond The Planets”. Solar System Update.
  • Mitra, M. (2019) “Planets in Milky Way”. Crimson Publishers.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.