Los 7 trasplantes de órganos más complicados

Los trasplantes de órganos son muy frecuentes, pero no dejan de ser procedimientos quirúrgicos que resultan un auténtico reto para los médicos.
Trasplantes de órganos más complicados

En el año 2018 se realizaron un total de 135.860 trasplantes en el mundo, algo que fue posible gracias a los cerca de 34 mil donantes que decidieron ceder sus órganos y tejidos y, evidentemente, a los cirujanos que fueron capaces de llevar a cabo algunos de los procedimientos quirúrgicos más complicados en el mundo de la medicina.

Pese a su elevada frecuencia, los trasplantes son operaciones muy complejas en las que no solo hay que disponer de habilidades operatorias del más alto nivel, sino que hay que tener en cuenta muchos factores para que la persona no rechace el órgano trasplantado.

En el artículo de hoy presentaremos los trasplantes más complicados en el mundo de la cirugía y explicaremos qué es lo que los convierte en un reto para los cirujanos.

¿En qué consiste un trasplante?

Un trasplante es un procedimiento quirúrgico que consiste en reemplazar un órgano o tejido dañado de una persona que, por una enfermedad o una lesión ha perdido la funcionalidad de esa parte de su cuerpo, por uno de sano procedente de otra persona, viva o muerta.

Los trasplantes se realizan cuando el daño en el órgano pone en riesgo la vida de la persona o si la lesión en el tejido resulta un impedimento para que el afectado goce de calidad de vida. Ante esta situación, recibir un órgano o un tejido sano es sinónimo de esperanza.

No todos los órganos y tejidos del cuerpo humano pueden trasplantarse, ya que, como veremos a continuación, son operaciones muy complejas. En el futuro, quizás, seremos capaces de realizar más. Pero hay algunos órganos que probablemente jamás podremos trasplantar.

El de riñón es el trasplante más común, pues de los más de 135 mil trasplantes que se realizaron el último año, casi 90.000 fueron de este órgano. Lo siguen el de hígado (30.000), el de corazón (cerca de 8.000), el de pulmón (5.000) y el de páncreas (2.342) como los más frecuentes.

¿Por qué son peligrosos los trasplantes?

Si repasamos los mayores hitos de la historia de la medicina, veremos que la mayoría de ellos están relacionadas con los trasplantes: el primer trasplante de corazón, una nueva técnica quirúrgica, el primer trasplante de cara, etc.

Y esto es debido a que se trata de una de los procedimientos quirúrgicos más complicados que existen en la medicina y, pese a que el éxito se lo suelen quedar los pioneros, cualquier cirujano capaz de realizar con éxito un trasplante merece el mismo reconocimiento.

Pero, ¿qué peligros esconde un trasplante? Básicamente dos: la propia operación y la respuesta del cuerpo de la persona que recibe el nuevo órgano o tejido.

1. Riesgos durante la operación

El primero de estos motivos es cada vez menos “peligroso”, pues el desarrollo de nuevas técnicas operatorias y la perfección de las existentes ha hecho que el riesgo de someterse a una cirugía de este tipo sea cada vez menor.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que un trasplante es una operación quirúrgica invasiva que puede tener riesgos tanto para el beneficiario del órgano como para el donante, en caso de que done en vida.

2. Rechazo del órgano trasplantado

De todos modos, el mayor de los riesgos radica en la respuesta del cuerpo. El sistema inmune está perfectamente diseñado para neutralizar cualquier amenaza y atacar a todo aquello ajeno al cuerpo, es decir, a toda aquella estructura viva que no contenga exactamente los mismos genes que el resto del organismo.

Y teniendo en cuenta que no hay - ni habrá jamás - otro ser humano con los mismos genes (ni siquiera en los gemelos idénticos) que otro, el sistema inmune siempre actuará contra un órgano o tejido trasplantado.

El sistema inmune no entiende que ese trasplante está salvándonos la vida, simplemente cumple con su función y procura destruir ese órgano como si de un patógeno se tratara.

Por ello, pese a que solo se hacen trasplantes cuando los grupos sanguíneos son compatibles, sigue siendo imposible conseguir que el sistema inmune acepte ese órgano como algo propio. La única manera de reducir al mínimo el riesgo de rechazo sería recibir el trasplante de un gemelo, y ni así se evitaría que el sistema inmune lo atacara.

De ahí viene el famoso “rechazo”, pues tarde o temprano el sistema inmune acabará reaccionando contra ese órgano. Tardará más o menos en hacerlo, pero el cuerpo rechazará el trasplante. Por ello, las personas que han recibido un trasplante deben tomar medicamentos inmunosupresores durante toda la vida, pues son fármacos que inhiben (en la medida de lo sano) la acción del sistema inmune.

¿Cuáles son los trasplantes más difíciles?

En función tanto de la complejidad de la operación como de la tendencia a ser rechazado, presentamos algunos de los trasplantes más complejos del mundo de la medicina. Que sea complicado no significa que sea raro, pues algunos de ellos son muy comunes.

1. Trasplante de hígado

El trasplante de hígado, con más de 30.000 operaciones por año, es el segundo trasplante más común y, sin embargo, es quizás el más complejo de todos. Tal es su grado de complejidad que el procedimiento quirúrgico involucra a varios médicos, a los cuales les toma cerca de 12 horas completar la operación.

Esto hace que sea una de las operaciones más caras en el mundo de la medicina, pues un trasplante de hígado puede costar entre 110.000 y 130.000 euros.

El hígado es un órgano vital ya que ayuda a la digestión, almacena nutrientes, elimina productos tóxicos y sintetiza proteínas, enzimas y glucosa. Pese a que su trasplante se intenta evitar, hay determinadas enfermedades como la hepatitis fulminante en la que es la única manera de salvarle la vida a la persona.

2. Trasplante de médula ósea

El trasplante de médula ósea es un procedimiento quirúrgico muy complicado. La médula ósea es un tejido blando que se encuentra en el interior de los huesos y es responsable de producir todas las distintas células sanguíneas.

Cuando, a causa de enfermedades como algunos tipos de cáncer, anemia, trastornos del sistema inmune, etc, la médula ósea está muy dañada y no puede producir células sanguíneas, es posible que el trasplante sea necesario. De todos modos, la operación tiene muchos riesgos y la recuperación es complicada, pudiendo tomar más de un año para que la persona vuelva a poder realizar con normalidad las tareas diarias.

3. Trasplante de corazón

El trasplante de corazón, pese a ser el tercero más común con más de 5.000 operaciones anuales, es, evidentemente, uno de los procesos quirúrgicos más complicados del mundo de la medicina. El centro del sistema circulatorio puede verse afectado por enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca, arritmias, anomalías anatómicas, después de un infarto, etc.

Pese a que intenta evitarse, hay veces que es la única opción para salvarle la vida a la persona. Además de la evidente complejidad desde el punto de vista quirúrgico y de los riesgos durante la operación y el postoperatorio (formación de trombos, infecciones, sangrado, insuficiencia pulmonar, daño renal o hepático…), hay mucho riesgo de rechazo. Todo esto lo convierte en un trasplante muy complejo que se reserva para casos puntuales.

4. Trasplante de pulmón

El trasplante de pulmón, pese a ser el cuarto más común con más de 5.000 operaciones anuales, es uno de los procedimientos quirúrgicos más complicados y con más riesgos. Este trasplante se reserva para casos muy graves de insuficiencia pulmonar en los que la persona no responde a ningún otro tratamiento.

La operación esconde muchos riesgos ya que los pulmones son órganos muy delicados y sensibles a las lesiones, aunque si estos se evitan, la persona podrá volver a respirar de forma eficiente, al menos durante el tiempo en el que no rechace el órgano.

5. Trasplante de córnea

La córnea es el lente transparente externo de los ojos. Hay distintas enfermedades oculares que pueden dañar a la córnea, por lo que a menudo, el trasplante es la única manera de volver a gozar de buena visión.

Sin embargo, el trasplante de córnea es un procedimiento extremadamente delicado que, de no ser realizado correctamente, puede provocar la pérdida total de visión o aumentar el riesgo de infecciones. Dada su dificultad y que 1 de cada 3 pacientes que se someten a esta intervención rechazan la córnea en los primeros 5 años, lo incluimos dentro de los trasplantes más complejos.

6. Trasplante de intestino

El trasplante de intestino es uno de los últimos hitos de la medicina. Se trata de un procedimiento en el que una persona con insuficiencia intestinal irreversible, isquemia intestinal, enfermedad de Crohn, enterocolitis necrosante, etc, tiene los intestinos tan dañados que su única opción es recibir el tubo digestivo de otra persona. Es poco común, pues se realizaron menos de 200 operaciones en todo el mundo el último año.

Este bajo número de intervenciones es debido a que la operación esconde muchos riesgos (infecciones, lesiones…), además de una enorme probabilidad de rechazo agudo. Las técnicas quirúrgicas y las terapias de control del sistema inmune deben mejorar para que este tipo de trasplante sea más común.

7. Trasplante de piel

El trasplante de piel se reserva para casos graves de quemaduras, infecciones muy dañinas en la piel, heridas graves, cáncer de piel… En este caso, el procedimiento quirúrgico es relativamente sencillo (sigue siendo muy complicado, aunque menos que los anteriores), pero lo verdaderamente peligroso es la reacción del cuerpo ante el injerto.

Las infecciones, la formación de coágulos, las reacciones alérgicas, el dolor, el sangrado, la pérdida (o aumento) de la sensibilidad, etc, son solo algunos de los riesgos que tiene para la persona someterse a un trasplante de piel. El rechazo es común y muchas veces la persona debe someterse a un segundo trasplante. Por ello, se reserva solo para casos en los que no hay otra solución.

Mención aparte merece el trasplante de cara, un tipo de trasplante de piel que representa uno de los mayores retos quirúrgicos del mundo de la medicina. Desde el punto de vista clínico es una proeza y hay muchos riesgos antes y después de la operación, lo que lo convierte en, quizás, el trasplante más complicado del mundo actualmente.

Referencias bibliográficas

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Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.