Las 15 enfermedades del aparato digestivo más comunes

Los trastornos que afectan a la capacidad de obtener nutrientes tienen consecuencias negativas para la salud de todo el organismo.
Enfermedades del aparato digestivo más comunes

Dolor abdominal, estreñimiento, náuseas, diarrea, aumento o pérdida de peso… Todos hemos experimentado estos síntomas alguna vez. En ocasiones pueden ser debidos a una intoxicación alimentaria en la que un patógeno que se transmite por los alimentos desarrolla su patología en nuestro interior.

Otras veces, en cambio, todos estos problemas no vienen de las amenazas externas, sino de nuestro propio cuerpo. Las enfermedades digestivas son todos aquellos trastornos que afectan al aparato digestivo y que hacen que la digestión no pueda realizarse correctamente.

Teniendo en cuenta que la absorción de los nutrientes a través de los alimentos es lo que nos mantiene vivos ya que todas las células de nuestro cuerpo dependen de que esta digestión funcione adecuadamente, afecciones que perjudiquen a este proceso tendrán consecuencias graves para la salud de todo el organismo.

En este artículo presentaremos las 15 enfermedades del sistema digestivo más comunes, analizando sus causas, síntomas, implicaciones en la salud y tratamientos disponibles.

El aparato digestivo: ¿qué función tiene y cuáles son sus partes?

La función principal del aparato digestivo es la digestión de los alimentos, un proceso que consiste en transformar las moléculas complejas presentes en la comida en otras más sencillas que sean asimilables por las células de nuestro cuerpo.

Mediante esta digestión, permitimos que el organismo disponga tanto de energía para mantenerse vivo como de elementos para renovar los tejidos y órganos del cuerpo.

El proceso digestivo empieza en la boca y termina en el ano, pasando, por orden, por el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso y el recto. El hígado y el páncreas también son componentes del sistema digestivo ya que vierten sus secreciones al tubo digestivo para ayudar a la digestión y a la absorción de nutrientes.

Las 15 enfermedades digestivas más comunes

Como hemos visto, el aparato digestivo está formado por muchos órganos distintos y, teniendo en cuenta que cualquier órgano del cuerpo es susceptible de padecer algún tipo de enfermedad, hay muchos trastornos que pueden afectar a alguno de estos componentes y comprometer la funcionalidad de todo el proceso digestivo.

Veremos que los síntomas dependen mucho del órgano digestivo afectado, pudiendo ser trastornos leves, moderados o graves. De todos modos, por regla general se recomienda que la persona acuda al médico si observa los siguientes signos clínicos:

  • Acidez estomacal que no desaparece
  • Pérdida involuntaria de peso
  • Dolor abdominal molesto
  • Sangre en las heces
  • Alteraciones en los hábitos intestinales

Habiendo dejado claro esto, a continuación presentamos las 15 enfermedades del sistema digestivo más comunes.

1. Gingivitis

La gingivitis es una inflamación de la parte de las encías que rodea la base de los dientes. La causa más frecuente de esta enfermedad es una mala higiene bucal, que propicia el desarrollo de placas bacterianas que crecen en esta encía.

Es un trastorno común y los síntomas son los siguientes: inflamación de las encías, coloración rojo oscuro de las encías, sangrado durante el cepillado dental, mal aliento, sensibilidad, etc.

Es importante tratar rápidamente la gingivitis ya que puede derivar una enfermedad de las encías más grave llamada periodontitis, la cual acaba provocando la caída de los dientes. Los buenos hábitos de limpieza bucal y visitas periódicas al dentista son la mejor forma de prevenir su desarrollo.

2. Enfermedad por reflujo gastroesofágico

La enfermedad por reflujo gastroesofágico es un trastorno en el que el ácido estomacal circula en sentido contrario y pasa al esófago, que es el conducto que conecta la boca con el estómago, irritándolo.

Muchas personas sufren a veces este reflujo, aunque pasa a considerarse una enfermedad cuando ocurre al menos dos veces por semana. A la larga, la irritación del esófago a causa del paso de ácido estomacal tiene consecuencias: sensación de ardor, dolor de pecho, dificultad para tragar, nudo en la garganta y regurgitación (no confundir con vómitos, pues la regurgitación ocurre sin esfuerzo muscular).

Las molestias ocasionadas por esta enfermedad generalmente pueden aliviarse con cambios en el estilo de vida y en los hábitos alimentarios, aunque en casos más graves también es posible administrar medicamentos e incluso someterse a cirugía.

3. Cáncer de estómago

El cáncer de estómago es el sexto cáncer más común en el mundo con 1 millón de nuevos casos cada año. Se desarrolla en las células productoras de mucosidad que recubren el estómago, generalmente en la parte superior de este.

Una de las principales causas de desarrollar cáncer de estómago es padecer reflujo gastroesofágico, y en menor medida, el tabaquismo y la obesidad. Existen también otros factores de riesgo: dietas con muchos alimentos salados y pocas verduras y frutas, antecedentes familiares, infecciones bacterianas, inflamación de estómago, anemia…

Los síntomas más comunes provocados por el cáncer de estómago son: fatiga, sensación de hinchazón, saciedad rápida, indigestión, vómitos frecuentes, adelgazamiento involuntario, náuseas, dolor y ardor estomacal, etc. El tratamiento dependerá de la fase en la que el cáncer se encuentre, de la salud de la persona y de las consideraciones del médico.

4. Úlcera péptica

Las úlceras pépticas se desarrollan en el revestimiento interno del estómago (úlceras gástricas) y en la parte superior del intestino delgado (úlceras duodenales). Son llagas abiertas que provocan dolor de estómago.

La causa más frecuente es una infección por parte de “Helicobacter pylori”, una de las únicas bacterias capaces de soportar la elevada acidez del estómago. En contra de lo que se piensa, los alimentos picantes y el estrés no causan úlceras pépticas, pero sí es cierto que pueden empeorar los síntomas.

Estos signos clínicos son los siguientes: dolor y ardor estomacal, intolerancia a los refrescos con gas, náuseas, acidez de estómago, sensación de hinchazón, etc. Para evitar complicaciones mayores como obstrucciones intestinales o sangrados internos, el tratamiento con antibióticos para eliminar la bacteria debe empezar lo más deprisa posible.

5. Enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es un trastorno del sistema inmune que hace que la persona no pueda consumir gluten, pues este daña su intestino delgado. Representa un problema importante ya que el gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada, muy presentes en los alimentos de uso diario.

No siempre hay síntomas, y cuando los hay, estos dependen mucho de la persona. De todos modos, generalmente son: dolor abdominal, diarrea, irritabilidad, decaimiento anímico, etc. No existe cura, por lo que el único tratamiento posible es llevar una dieta sin gluten.

6. Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa es un trastorno que ocurre cuando la persona no dispone de la enzima encargada de digerir el azúcar (en forma de lactosa) de la leche. No suele ser una afección grave, aunque los síntomas pueden ser molestos.

Estos síntomas aparecen poco después de consumir un producto con lactosa y son los siguientes: diarrea, gases, hinchazón, náuseas, vómitos y dolores agudos en el abdomen (cólicos). Actualmente no hay cura, aunque vigilando la dieta es suficiente para evitar estas dolencias.

7. Cirrosis hepática

La cirrosis hepática es una enfermedad hepática (afecta al hígado) y que está caracterizada por un daño progresivo a este órgano, cicatrizando sus tejidos y haciendo que finalmente pierda la funcionalidad. En su estado más avanzado, la cirrosis hepática es mortal.

Generalmente este daño al hígado es por el consumo excesivo de alcohol o por otras enfermedades que atacan el órgano. Los síntomas aparecen en etapas tardías y son los siguientes: fatiga, pérdida de apetito, adelgazamiento involuntario, picazón en la piel y aparición de hematomas, confusión, dificultad para hablar, hinchazón de las piernas, etc.

El daño en el hígado es irreversible, pero si se detecta de forma precoz, se pueden aplicar tratamientos que ralentizan el desarrollo de la enfermedad.

8. Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn afecta a los intestinos y está caracterizada por una inflamación de los mismos, tanto del final del intestino delgado como del grueso. Se trata de una enfermedad dolorosa que supone un riesgo para la vida.

Las causas de esta enfermedad son la genética y la debilitación del sistema inmune. Los síntomas de esta enfermedad son los siguientes: cólicos abdominales, diarrea, llagas en la boca, pérdida de apetito, desnutrición (los intestinos no absorben correctamente los nutrientes), sangre en las heces, debilidad y fatiga, etc.

No existe cura para la enfermedad de Crohn, aunque sí que hay tratamientos que reducen la gravedad de los síntomas y que hacen que los episodios cada vez sean menos frecuentes.

9. Colitis ulcerosa

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria caracterizada por la aparición de llagas en los intestinos. Se trata de una enfermedad que puede derivar en complicaciones graves que ponen en peligro la vida del afectado.

La causa no está demasiado clara, aunque se cree que podría ser por algún trastorno del sistema inmune. Los síntomas dependen de la localización y del número de llagas, aunque suelen ser los siguientes: diarrea, sangre o pus en las heces, dolor rectal, estreñimiento, cólicos abdominales, fiebre, fatiga, etc.

Los tratamientos alivian los síntomas e incluso pueden conseguir que, con el tiempo, las llagas desaparezcan y la enfermedad remita.

10. Síndrome del intestino corto

El síndrome del intestino corto es una afección que se desarrolla cuando falta parte del intestino delgado, ya sea por un defecto genético o porque ha sido extirpado durante una cirugía. Esto provoca que los nutrientes no sean absorbidos correctamente.

Los síntomas derivados de este trastorno son los siguientes: diarrea, fatiga, heces de olor fétido, deshidratación, adelgazamiento involuntario, hinchazón de las piernas, grasa en las heces, etc.

El tratamiento consiste en aliviar los síntomas y en darle al cuerpo los nutrientes que necesita administrando inyecciones de vitaminas y otros componentes esenciales.

11. Infarto intestinal

Un infarto intestinal puede producirse en el intestino delgado o en el grueso y es causado por una obstrucción de alguna arteria del tubo digestivo, lo que conduce a una afección grave que puede derivar en la muerte de la persona.

Los síntomas pueden manifestarse de forma aguda (cólicos abdominales, sangre en las heces, confusión, etc) o de manera gradual (adelgazamiento, náuseas, inflamación, dolor abdominal, etc).

La falta de circulación sanguínea dificulta el movimiento de los intestinos y en los casos más graves provoca una muerte del tejido intestinal, que puede resultar letal. Por ello, es imprescindible buscar atención médica de inmediato.

12. Hernia

Una hernia es un bulto doloroso que aparece cuando una parte del intestino sobresale a través de los músculos abdominales. No tiene por qué ser peligroso, pero en ocasiones deriva en complicaciones más graves.

El principal síntoma es el dolor, el cual aumenta cuando la persona tose, se inclina o intenta levantar un objeto pesado. Es una afección común que se resuelve mediante una cirugía.

13. Apendicitis

La apendicitis es una inflamación del apéndice, una estructura en forma de dedo que se proyecta desde el colon en lado inferior derecho del abdomen. Sucede por una infección de este apéndice, la cual es especialmente peligrosa porque es una cavidad cerrada y puede “explotar”, suponiendo un grave riesgo para la vida de la persona.

Los síntomas empiezan con un dolor repentino en el lado inferior derecho del abdomen. Este dolor va empeorando hasta hacerse inaguantable y va acompañado de fiebre, náuseas, vómitos, hinchazón abdominal, diarrea, etc.

Es una afección bastante común que suele suceder en personas de entre 10 y 30 años. El tratamiento consiste en una extirpación quirúrgica del apéndice.

14. Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común en el mundo, con 1’8 millones de nuevos casos cada año. Se desarrolla en el intestino grueso aunque puede llegar hasta el recto anal, afectando especialmente a mayores de 50 años.

La edad avanzada, enfermedades inflamatorias intestinales (como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa), el sedentarismo, diabetes, obesidad, consumo excesivo de alcohol, etc, son algunos de los factores de riesgo más importantes.

El tratamiento dependerá, como siempre, de dónde se localiza el cáncer y del estado de salud del paciente. Los síntomas son los siguientes: dolor abdominal, pérdida de peso, diarrea, estreñimiento, sangre en las heces, fatiga y debilidad, cambio de consistencia en las heces...

15. Hemorroides

Las hemorroides son venas hinchadas en el ano que pueden cursar con mucho dolor y que afectan a 3 de 4 adultos. Las causas son variadas, aunque generalmente aparecen por un esfuerzo excesivo al defecar o por un aumento de la presión sanguínea en las venas.

Los síntomas son los siguientes: aparición de un bulto cerca del ano, inflamación, dolor, sangre en las heces, irritación… No resulta peligroso para la salud, pero si se vuelve muy molesto y doloroso, el médico puede hacer una incisión para drenar la sangre y reducir los síntomas.

Referencias bibliográficas

  • National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (2019) “Digestive Diseases and Nutrition”. NIDDK.
  • Bartos, D., Bartos, A. (2017) “Anatomy of the Digestive Tract”. Avid Science.
  • The American College of Obstetricians and Gynecologists (2014) “Problems of the Digestive System”.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.