Microcirugía: ¿qué es y cuáles son sus aplicaciones?

Este tipo de cirugía se caracteriza por la realización de delicados procedimientos quirúrgicos que requieren de microscopio para poder ser llevados a cabo.
Microcirugía

Los ojos, el cerebro, los vasos sanguíneos e incluso los tumores. Todas las operaciones quirúrgicas en las que se deba trabajar de forma extremadamente precisa debido a la naturaleza de los órganos y tejidos afectados puede requerir del uso de microscopios, pues debe lograrse la máxima precisión para evitar daños durante la operación.

Y aquí es donde entra en juego la microcirugía, que son el conjunto de procedimientos quirúrgicos en los que el equipo médico utiliza microscopios o lentes de aumento para trabajar de la forma más precisa posible cuando hay que reparar órganos o tejidos delicados.

En el artículo de hoy hablaremos sobre la microcirugía, detallando tanto la naturaleza de esta técnica como sus principales aplicaciones en el mundo de la medicina.

¿Qué es la microcirugía?

La microcirugía es el procedimiento quirúrgico realizado en partes del cuerpo que requieren de un microscopio para poder ser observadas correctamente y, por lo tanto, poder operar en ellas o repararlas con mayores garantías.

Estas técnicas son especialmente importantes en el campo de la reconstrucción de tejidos, pues permite unir los vasos sanguíneos y los nervios después de realizar trasplantes. Además, permite solucionar problemas y enfermedades en los órganos más sensibles, como por ejemplo los ojos o el cerebro.

De igual modo, la microcirugía ha permitido hacer increíbles avances en el mundo de la oncología, pues la mayoría de tumores deben extirparse siguiendo estas técnicas.

Sea como sea, la microcirugía engloba todos aquellos procedimientos quirúrgicos que deban realizarse de forma extremadamente precisa y minuciosa, por lo que se necesitan utensilios como los microscopios o las lupas para aumentar el rango de visión de los cirujanos.

¿Cuáles son sus aplicaciones?

El rango de aplicaciones de la microcirugía es inmenso. De hecho, actualmente muchas técnicas operatorias se realizan utilizando microscopios para garantizar el éxito del procedimiento. De todos modos, a continuación presentamos un recopilatorio de algunos de sus usos más comunes.

1. Reimplante de estructuras amputadas

Un reimplante es una técnica quirúrgica en la que un órgano amputado, siempre que se llegue a tiempo antes de que empiecen a morir las células, vuelve a colocarse en su lugar correcto. Los accidentes de tráfico, accidentes laborales, aplastamientos, desgarros… Hay muchas situaciones traumáticas que pueden llevar a la amputación de alguna parte del cuerpo.

En caso de que la parte amputada siga siendo viable, si inicia el procedimiento de reimplantación. Y ahí es donde entra en juego la microcirugía, pues no solo se necesita que la parte del cuerpo amputada vuelva a su lugar, también debe procurarse que esta recupere su funcionalidad.

Para ello, no solo es necesario suturar las estructuras óseas, musculares y epiteliales, también deben unirse los vasos sanguíneos y nervios, los cuales son extremadamente sensibles y sería imposible realizar la operación sin el uso de microscopios. Gracias a la microcirugía, el pronóstico de alguien que ha sufrido una amputación, si bien nunca se recupera por completo la funcionalidad previa, es muy bueno.

2. Cirugías otorrinolaringológicas

Los cirujanos otorrinolaringólogos realizan operaciones quirúrgicas de muy alta complejidad que involucran la nariz, los oídos y la garganta. Y es que debido a la sensibilidad de estas estructuras corporales, normalmente se necesitan microscopios u otros aparatos de aumento visual para operar correctamente y resolver trastornos y enfermedades.

La extirpación de la glándula tiroides, la extirpación de tumores de la glándula hipófisis, la reparación de lesiones en el tímpano, la cirugía del cáncer de garganta, los tumores que se desarrollan en el interior del oído, la cirugía de los senos paranasales, etc, son solo algunos de los ejemplos de procedimientos que deben realizarse mediante la microcirugía para garantizar no solo el éxito de la operación, sino para evitar que los tejidos y órganos involucrados se dañen durante la realización.

3. Cirugía plástica

La microcirugía es de vital importancia en el ámbito de la cirugía plástica, que es el campo de la medicina encargado de ofrecer procedimientos quirúrgicos a las personas que, ya sea por accidentes traumáticos o errores congénitos, desean someterse a la reparación de alguno de sus tejidos corporales.

También existe la cirugía plástica estética, que es la que se realiza en personas sanas que no han sufrido traumatismos ni defectos de nacimiento pero que quieren mejorar su aspecto físico sometiéndose a estas intervenciones.

Sea como sea, la operaciones de cirugía plástica deben realizarse mediante las técnicas de microcirugía, pues permite la manipulación y aseguramiento de la funcionalidad cuando se trabaja con tejidos vivos: piel, músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos… Estas operaciones, ya sean en la cara u otras partes del cuerpo, no podrían llevarse a cabo sin el uso de microscopios.

4. Vasectomía

La vasectomía es una operación quirúrgica que se realiza en los hombres que no desean tener más hijos. Consiste en un procedimiento en el que se cortan los conductos deferentes, que son los tubos que transportan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra para lograr la eyaculación.

Un hombre que se somete a la vasectomía ya no puede dejar embarazada a una mujer ya que los espermatozoides no salen de los testículos. De todos modos, dada la sensibilidad de los tejidos y órganos cercanos y a la dificultad de realizar la intervención sin causar daños, la vasectomía debe realizarse mediante técnicas de microcirugía.

5. Cirugías oculares

Los ojos son quizás nuestros órganos más sensibles, y en todas las operaciones oculares hay riesgo de dañar la visión. Por ello, operaciones como la cirugía de cataratas u otras intervenciones, deben realizarse por microcirugía. Y es que debe asegurarse la máxima sensibilidad y precisión para corregir el daño y reducir el riesgo de que los ojos sean dañados.

6. Ligadura de trompas

La ligadura de trompas es una operación quirúrgica para cerrar las trompas de Falopio de una mujer, que son las conectan los ovarios con el útero. Al realizarse, la mujer ya no podrá quedar embarazada. Dada la precisión necesaria y el existente riesgo de dañar estructuras cercanas, esta técnica debe realizarse por microcirugía. De este modo, se garantiza tanto el éxito de la operación como un buen pronóstico de la mujer.

7. Tratamientos oncológicos

La extirpación de tumores, sea cual sea la región del cuerpo en la que estos se encuentran, requiere de la máxima precisión posible. Por ello, deben realizarse por microcirugía, especialmente si son tumores presentes en las regiones más sensibles del cuerpo como el cerebro. Gracias a la microcirugía, muchos cánceres pueden ser tratados sin necesidad de someterse a quimioterapia, radioterapia u otros tratamientos más agresivos.

8. Cirugía vascular

Los trastornos que involucran a los vasos sanguíneos, debido al pequeño tamaño de estos y a su sensibilidad, deben realizarse mediante microcirugía. Y es que estas técnicas permiten el correcto tratamiento de problemas como las varices, la aterosclerosis, trombosis, aneurismas, traumatismos vasculares…

Sea como sea, la microcirugía permite tanto la observación correcta del estado de las arterias y las venas del cuerpo como la reparación de lesiones o trastornos que puedan surgir en ellos, algo que resultaría imposible sin un aumento del campo de visión, pues la precisión requerida es máxima.

9. Cirugía neurológica

Todas las cirugías que involucran el tratamiento de problemas en el sistema nervioso deben realizarse mediante microcirugía. Y es que resolver anomalías en los nervios e incluso en el cerebro requiere de una precisión máxima, pues son extremadamente sensibles a las lesiones.

La neurocirugía se encarga del tratamiento de distintas enfermedades: tumores de la médula espinal, tumores cerebrales, traumatismos craneales, lesiones en los nervios del organismo, hemorragias cerebrales, anomalías cerebrales…

Dada la precisión requerida y a la extrema sensibilidad del sistema nervioso, pues hay riesgo de que las operaciones que involucran su manipulación deriven en discapacidades permanentes, deben realizarse con microcirugía.

10. Tratamiento de infecciones óseas

Los huesos son tejidos vivos y pueden infectarse, sufriendo así enfermedades como la osteomielitis, en la que las bacterias patógenas consiguen llegar a los huesos a través de la sangre o por heridas abiertas y los infectan.

Dependiendo de la gravedad de la infección, es posible que estas enfermedades óseas deban tratarse mediante técnicas quirúrgicas, las cuales deberán ser propias de la microcirugía, pues la precisión necesaria para garantizar el éxito es muy alta y se debe minimizar el riesgo de dañar los huesos.

Por ello, gracias a la microcirugía, los médicos pueden abrir la zona del hueso afectada y drenar el pus presente en él, realizar un trasplante de hueso en caso de que la infección haya causado muchos problemas e incluso extraer objetos extraños en caso de que la infección haya venido provocada por la presencia de cuerpos procedentes del exterior.

11. Trasplantes

Siguiendo en la línea de los reimplantes de partes del cuerpo amputadas, la microcirugía también permite el trasplante de pequeñas porciones de tejido de una parte del cuerpo a otra. Esto es muy común después de haber sufrido quemaduras graves o accidentes traumáticos.

La microcirugía permite extraer una parte de tejido (generalmente piel) de una parte del cuerpo y volverlo a colocar en una región dañada, garantizando la vitalidad de las células presentes en el injerto y reduciendo el riesgo de complicaciones.

De igual modo, en caso de que el injerto proceda de otra persona donante, viva o muerta, también debe realizarse por microcirugía, ya sean tejidos u órganos.

Referencias bibliográficas

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  • Singh, M., Saxena, A. (2014) “Microsurgery: A Useful and Versatile Tool in Surgical Field”. Surgery: Current Research, 4(4).
  • Pang, V., Zhu, Z.W., He, B. et al (2018) “The clinical application history of microsurgery”. Journal of Orthopedics and Muscular System, 1.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.