¿Cómo se regeneran las células humanas?

Nuestro cuerpo va regenerándose lenta pero continuamente. Pasados unos 15 años, prácticamente todas las células son nuevas.
Célula humana

37 billones. Este es el número de células que conforman nuestro organismo. Todo lo que somos, desde nuestro rostro hasta nuestros órganos internos, pasando por todos los tejidos y estructuras, existe gracias a estas células. En definitiva, un ser humano es un conjunto de 37 billones de células.

Estas células son las unidades más pequeñas formadoras de órganos y tejidos. La piel, los intestinos, los huesos, la sangre, el corazón, los pulmones, las uñas, etc, absolutamente todo nuestro cuerpo está formado de células.

¿Qué son las células y cómo se regeneran?

Dependiendo del órgano o tejido que se deba formar, se producirán unos tipos de células u otros, las cuales, a su vez, se agruparán de formas distintas. Esta variedad a la hora de “empaquetarse” es lo que permite que tengamos estructuras tan diferentes dentro de nuestro cuerpo.

Las neuronas, las células pulmonares, los glóbulos blancos, los glóbulos rojos, las plaquetas, las células epiteliales… Todas ellas cumplen con una función indispensable dentro de nuestro organismo, por lo que se debe garantizar su perfecto mantenimiento, pues de lo contrario aparecerían enfermedades y trastornos.

El problema viene por el propio envejecimiento de estas células. Se trata de unidades muy sensibles al deterioramiento, por lo que van perdiendo su funcionalidad a medida que pasa el tiempo, cada una a un ritmo diferente dependiendo de sus acciones y del tejido que conforma.

Por ello, el cuerpo debe encargarse de regenerar todas y cada una de las células, reemplazando las “viejas” por unas de “jóvenes”, asegurándose así de que gocemos de vitalidad. Pese a que la regeneración se da a distintas velocidades dependiendo de las necesidades, las estimaciones parecen indicar que el cuerpo se renueva totalmente cada 10 - 15 años.

Dicho de otra manera, de tu “yo” de hace 15 años, solo quedan tus pensamientos. Todo el resto de tu cuerpo, es un ser totalmente nuevo que, pese a no mantener ninguna célula, sigue siendo igual a tu “yo” del pasado. Esto se consigue gracias a que el cuerpo tiene una solución para mantener siempre las mismas características de las células.

En el artículo de hoy veremos cómo de rápido se regeneran las distintas células del cuerpo y aprenderemos también de qué manera consigue el cuerpo renovarse constantemente.

Génesis celular

¿Todas las células se regeneran igual de rápido?

No. De las 37 millones de millones de células que conforman nuestro cuerpo, estas se agrupan formando tejidos y órganos diferentes, por lo que cada uno de estos grupos tiene unas propiedades únicas y cumple con unas funciones distintas al resto, por lo que las velocidades de renovación no son iguales.

Regenerar células es un proceso costoso desde el punto de vista metabólico, por lo que el cuerpo solo reemplazará células cuando sea estrictamente necesario. El momento en el que se deba hacer dependerá del “estilo de vida” que hayan llevado las células.

Dicho de otra manera, dependiendo del estrés que aguante cada tipo de célula y de lo expuestas que estén a daños, el cuerpo decidirá regenerarlas antes o después. Así, las células de la piel, las cuales están expuestas siempre al medio, a roces y a todo tipo de daños, deberán regenerarse mucho más rápido que las células del corazón, por ejemplo, pues este está bien protegido y no se desgastan tan fácilmente.

A continuación presentamos las tasas de renovación de las distintas células, ordenándolas desde las que se renuevan con mayor frecuencia hasta las que lo hacen con menos.

1. Células del epitelio intestinal: 2 - 4 días

Las de los intestinos son las células con menor esperanza de vida. El cuerpo debe renovarlas continuamente para asegurarse de que siempre se capten los máximos nutrientes posibles. Dada la necesidad de que esté siempre en perfecto estado y de que sus células son muy activas, debe renovarlas cada muy poco tiempo.

2. Células del sistema inmune: 2 - 10 días

Las células del sistema inmune deben estar en perfecto estado para protegernos del ataque de patógenos. Por ello, el cuerpo las renueva cada muy poco tiempo, pues si no están perfectamente activas, somos susceptibles de enfermar con facilidad.

3. Células del cuello uterino: 6 días

El cuello uterino es la parte inferior del útero, situada en el fondo de la vagina. Sus células deben estar en perfecto estado para evitar problemas en la salud de la mujer o del feto, en caso de embarazo. Por ello, el cuerpo renueva sus células con mucha frecuencia.

4. Células pulmonares: 8 días

Las células pulmonares se encargan de captar el oxígeno del aire y de eliminar el dióxido de carbono del cuerpo. Dada su importancia y que están expuestas constantemente a contaminantes procedentes del exterior, el cuerpo debe renovarlas cada muy pocos días para asegurar su correcta funcionalidad.

5. Células de la piel: 10 - 30 días

La piel es la primera barrera de nuestro cuerpo para evitar el ataque de gérmenes. Dada su importancia y que sus células están expuestas a todas horas a daños del medio (roces, heridas, golpes…), el cuerpo debe renovarlas con mucha frecuencia. La “piel muerta” son todas esas células que el cuerpo elimina en beneficio de las más jóvenes.

6. Osteoclastos y osteoblastos: 2 semanas - 3 meses

Los osteoclastos y los osteoblastos son células remodeladoras y productoras de hueso, respectivamente. Se encargan de asegurar que los huesos se mantengan saludables. Por ello, el cuerpo renueva con bastante frecuencia las células que mantienen sano el tejido óseo.

7. Espermatozoides: 2 meses

Los espermatozoides son las células reproductoras masculinas y, pese a que están bien protegidos y nutridos adecuadamente, el cuerpo renueva estas células cada dos meses aproximadamente. Así se asegura que seguirán siendo funcionales.

8. Glóbulos rojos: 4 meses

Los glóbulos rojos son las células más abundantes de la sangre y su función es la de transportar el oxígeno hasta todos los órganos y tejidos del cuerpo. Pese a que son células bastante resistentes, dada su importancia, el cuerpo decide renovarlas cada 4 meses aproximadamente.

9. Células del hígado: 6 meses - 1 año

Entramos ya en el terreno de las células que se renuevan con menor frecuencia. Los hepatocitos, es decir, las células del hígado, cumplen con muchas funciones: produce la bilis (imprescindible para la digestión), ayuda a transportar sustancias de desecho y participa en distintas tareas metabólicas. De todos modos, no sufren demasiados daños, por lo que el cuerpo no necesita renovarlas con demasiada frecuencia.

10. Adipocitos: 8 años

Los adipocitos son las células que almacenan reservas de grasas. No sufren daños ni están expuestas a alteraciones, por lo que resisten durante mucho tiempo sin perder la funcionalidad. El cuerpo no necesita renovarlas hasta pasados bastantes años.

11. Huesos: 10 años

Antes hemos visto el tiempo de renovación de las células que mantienen los huesos saludables. En el caso del tejido óseo en sí, dada su resistencia y conformación, se renueva cada mucho tiempo.

11. Células musculares: 15 años

Son las células que se renuevan con menor frecuencia. El tejido muscular, que conforma los músculos y el corazón, dada su estructura, es altamente resistente. Sus células aguantan mucho tiempo sin perder funcionalidad, por lo que el cuerpo las renueva cada mucho tiempo.

12. Óvulos: nunca

Los óvulos, las células reproductoras femeninas, no es que se renueven con poca frecuencia. Es que no se regeneran nunca. Las mujeres nacen con un número de óvulos determinados y cuando se acaban, la mujer deja de ser fértil.

Y las neuronas… ¿se regeneran?

Tradicionalmente se ha creído que nacemos con un número determinado de neuronas (las células del sistema nervioso) que nos acompañan a lo largo de la vida y que se mantiene inalterable. Es decir, que si las neuronas mueren, el cuerpo no puede regenerarlas.

Sin embargo, en los últimos años hemos descubierto que esto no es así. Las neuronas también se regeneran. Si bien es cierto que a penas lo hacen, los estudios demuestran que el cuerpo sí que realiza lo que se conoce como neurogénesis: generación de nuevas neuronas.

Pese a que no ocurre en todas las partes del sistema nervioso, sí que ha observado que las neuronas de determinadas regiones del cerebro sí que se regeneran. Lo hacen a un ritmo muy lento de 1.400 neuronas al día, pero sucede. Y es muy lento ya que en el cerebro hay más de 86.000 millones de neuronas.

Por lo tanto, pese a que sea a un ritmo muy lento y localizado solo en determinadas regiones del sistema nervioso, las neuronas también se regeneran. Es decir, prácticamente todo nuestro cuerpo se renueva.

Pero, ¿cómo se producen nuevas células?

Como hacemos los humanos, las células generan “hijos”. Es decir, a su manera, las células se reproducen. Y gracias a esta reproducción, se renuevan los tejidos.

Eso sí, la reproducción de las células no tiene nada que ver con la de los humanos u otros animales. Las células no necesitan “emparejarse”. Una sola célula es capaz de iniciar un proceso que se conoce como mitosis, que es una reproducción asexual donde solo interviene un individuo.

Cuando llega su momento de reproducirse, algo que sabrá ya que está impreso en sus genes (de acuerdo a los tiempos que hemos visto anteriormente), la célula empezará una serie de reacciones con la finalidad de generar un “hijo”.

Por lo tanto, cuando llega el momento de reproducirse, la célula se dividirá en dos. Lo que hará, pues, es hacer una copia del material genético. Así, dentro de la célula habrá dos copias de un mismo ADN. Una vez ha hecho esto, envía cada una de estas copias a uno de los extremos de la célula.

Cuando ya están situados donde toca, la pared celular empieza a dividirse por el medio, formando una especie de tabique que separa los dos bloques. Posteriormente, este tabique se separa, por lo que se acaban obteniendo dos células.

Que el ADN se multiplique y la célula “hija” reciba el mismo material genético que la madre es lo que hace que se mantengan las propiedades de la célula original. Es decir, por eso de una célula pulmonar se obtiene otra pulmonar igual (o casi igual). Y lo mismo pasa con los otros tipos.

Y decimos “casi igual” porque este proceso de copia no siempre se da correctamente, por lo que pueden suceder pequeños cambios que acaban alterando a las futuras generaciones de células. Que estas alteraciones se vayan acumulando es lo que explica que desarrollemos cáncer y que lo hagamos a una edad avanzada, pues se requieren muchas regeneraciones para que las mutaciones deriven en la aparición de una célula cancerígena.

También explica que los cánceres más comunes ocurran en los tejidos y órganos que más se renuevan, pues a más regeneraciones, más probabilidad de acumular mutaciones que deriven en tumores. Por ello, el de pulmón (sus células se regeneran en 8 días) es el tipo de cáncer más común; mientras que el de corazón (sus células se regeneran cada 15 años) es uno de los cánceres menos frecuentes del mundo.

Entonces, ¿por qué envejecemos?

Después de haber explicado todo esto y teniendo en cuenta que todo nuestro cuerpo se regenera, el envejecimiento parece no tener sentido. Si renovamos todas nuestras células, ¿por qué nos hacemos mayores y acabamos muriendo?

Envejecemos porque, pese a que las células en sí se vayan renovando, el ADN que se van transmitiendo entre ellas generación tras generación no es exactamente igual al original, es decir, aquel con el que nacemos. Este va acumulando daños y se va recortando, por lo que al final, las células, por mucho que se renueven, acaban teniendo un material genético demasiado “viejo”.

Por lo tanto, envejecemos y morimos porque el ADN de nuestras células deja de estar en condiciones para que estas trabajen como es debido.

Referencias bibliográficas

  • Stark, J.F. (2018) “Perspectives on Human Regeneration”. Palgrave Communications.
  • Toteja, R. (2011) “Cell Cycle and Cell Cycle Regulation”. Cell and molecular Biology.
  • Scholey, J.M., Brust Mascher, I., Mogilner, A. (2003) “Cell Division”. Nature.
TÓPICOS
Biología
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.