Las 8 etapas prehistóricas (y qué pasó en cada una)

La Prehistoria abarca desde la aparición de los primeros primates bípedos hasta la invención de la escritura. Un repaso de las distintas edades prehistóricas en un viaje para conocer nuestro origen.
Etapas prehistoria

Como bien sabemos, la evolución de la humanidad se divide en dos etapas: la Prehistoria y la Historia. La primera de ellas empieza con el surgimiento de los primeros homínidos hace 2,5 millones de años hasta la invención de la escritura, pasando, evidentemente, por la aparición del Homo Sapiens, hace 350.000 años. Y la segunda se extiende desde los primeros testimonios escritos hasta el día de hoy.

Generalmente pensamos que lo que somos es fruto de las distintas civilizaciones antiguas, desde Mesopotamia hasta Grecia, pero lo cierto es que nuestra identidad como individuos y como miembros de una especie solo puede entenderse mirando más atrás, hasta nuestro origen como seres humanos.

Por ello, es importante analizar la Prehistoria para así saber de dónde venimos. El prefijo es bastante injusto, pues la prehistoria forma parte esencial de nuestra historia, valga la redundancia. Y en el artículo de hoy emprenderemos un viaje a través de ella.

La Prehistoria empieza hace 2.500.000 años con los primeros primates bípedos y termina en el año 3.300 a.C., fecha en la que se tienen constancia de documentos escritos en Oriente Próximo, concretamente en Mesopotamia. A continuación veremos las etapas en las que se divide y qué sucesos fueron los más importantes en cada una de ellas.

¿En qué etapas se divide la Prehistoria?

Como venimos comentando, el término de Prehistoria no es demasiado acertado, pues los humanos llevamos escribiendo nuestra Historia desde nuestro nacimiento como especie. Además, sus límites son muy difusos, pues la invención de la escritura sucedió en distintos lugares en épocas distintas.

Sea como sea, podemos entender esta Prehistoria como el tiempo en el que aparecieron los humanos a partir de sus descendientes primates y en los que se establecieron las bases culturales y sociales para que, más adelante, nuestra especie fuera capaz de los progresos tecnológicos que han marcado nuestra historia más reciente.

Tradicionalmente, la Prehistoria se ha dividido en dos edades: la de Piedra y la de los Metales. Cada una de ellas, a su vez, se divide en otras etapas. Empecemos nuestro viaje.

1. Edad de Piedra (2.500.000 a.C. - 6.000 a.C)

La Edad de Piedra representa prácticamente toda la Prehistoria, pues es la edad en la que, además de aparecer el Homo sapiens, el ser humano compartió el mundo con otros homininos (homínidos avanzados bípedos) que actualmente están extintos, como el Homo neanderthalensis.

En este sentido, la Edad de Piedra abarca desde la aparición de los primeros homininos, una subtribu de primates homínidos capaces de moverse sobre dos patas (locomoción bípeda) y de mantener una postura erguida, cosa que sucedió hace unos 2,5 millones de años, procediendo de un ancestro común con los chimpancés que data de 6 millones de años atrás, hasta el manejo de los metales.

1.1. Paleolítico (2.500.000 a.C. - 15.000 a.C.)

El Paleolítico es la época dentro de la Edad de Piedra más larga. De hecho, abarca el 95% de la “historia”. En algún momento de la historia evolutiva, los chimpancés (con quienes compartimos el 99% de los genes), una familia de homínidos, dieron lugar a una subtribu conocida como homininos.

Esto, que sucedió hace unos 2.500.000 años (aunque hay controversia sobre si los primeros aparecieron hace 6 millones de años), hizo que aparecieran unos homínidos más evolucionados capaces de moverse sobre dos patas y de mantenerse erguidos, con un cráneo verticalizado y con pulgares oponibles en las manos, una característica que, aunque no lo parezca, determinaría el futuro de la humanidad.

Estas variaciones anatómicas hicieron que estos primates fueran capaces de manipular objetos de una forma muy precisa, cosa que, junto al hecho de disponer de un cerebro más desarrollado, permitió que esta subtribu de primates empezara a fabricar herramientas de piedra que, si bien eran muy primitivas, constituyen el primer indicio de un animal que modifica su entorno para adaptarse a él.

Neandertal

Todavía no había seres humanos en el sentido estricto de la palabra, pues no había aparecido la especie Homo sapiens. Sin embargo, esto no impidió que el Homo erectus descubriera el fuego hace 1,6 millones de años, siendo uno de los sucesos más importantes de la historia.

En un contexto de cambios climáticos abundantes (hubo 4 glaciaciones importantes), apareció, hace 350.000 años, el Homo sapiens, es decir, los primeros humanos, que establecieron comunidades nómadas, pues, por el clima, se veían obligados a migrar constantemente.

Como cazadores y recolectores, estos primeros humanos, que vivían en cuevas, tenían que desarrollar herramientas para cazar, utilizando principalmente la piedra como elemento. De ahí el nombre de esta etapa.

Durante el Paleolítico, además de desarrollar comunidades, formas primitivas de comunicación y de dominar el fuego, los humanos desarrollaron las primeras manifestaciones artísticas y las primeras creencias religiosas sobre la muerte y el sentido de la vida, fusionando ambas inquietudes en las famosas pinturas rupestres en el interior de las cuevas.

Ya al final del Paleolítico, se produjo la extinción del Homo sapiens neanderthalensis, dejando al Homo sapiens sapiens (los humanos actuales) como únicos representantes de los homininos. Al mismo tiempo, además de domesticar al perro, fueron desarrollando mejores herramientas, marcando el inicio de la supremacía de la especie humana en la Tierra.

El Paleolítico termina con el fin de la última Edad de Hielo, que provocó la extinción de muchas especies de mamíferos y un cambio climático que obligó a la especie humana a migrar y estableciendo el inicio de una nueva edad.

Pinturas rupestres

1.2. Mesolítico (15.000 a.C. - 10.000 a.C.)

El Mesolítico es una etapa de 5.000 años dentro de la Edad de Piedra en la que, además de mejoras en el dominio del fuego y en la creación de herramientas cada vez más avanzadas (hacían flechas con huesos y maderas afiladas para cazar), la especie humana desarrolló la agricultura, algo que permitiría que dejaran de ser nómadas y pudieran establecer comunidades sedentarias. El ser humano, en esta época, empieza a ser capaz de controlar la naturaleza para subsistir.

De todos modos, seguían viviendo en cuevas en invierno, donde podían subsistir gracias al fuego, y en campamentos en verano. Estas construcciones fueron también las primeras que permitieron a los humanos encontrar cobijo fuera de las cavernas.

Como dato muy importante, debido a la migración al final del Paleolítico y a la separación de la especie humana en comunidades que quedarían totalmente aisladas después del deshielo, se produjo la diferenciación en razas que actualmente vemos. El ser humano empieza su expansión por todo el mundo e incluso se crean los primeros cementerios, pues las creencias religiosas estuvieron presentes en nuestra vida desde los orígenes.

Migraciones humanos

1.3. Neolítico (10.000 a.C. - 6.000 a.C.)

El Neolítico es la última etapa dentro de la Edad de Piedra. Fue en esta etapa en la que tuvo lugar un cambio radical en la naturaleza humana: dejamos de ser nómadas para pasar a ser sedentarios, estableciendo comunidades que se asentaban en un lugar y que no necesitaban ir cambiando de hogar, pues podían controlar la agricultura, la pesca y la caza.

Paralelamente, empiezan las primeras organizaciones sociales (con divisiones del trabajo), se perfeccionan todavía más las herramientas, se crean prendas textiles avanzadas y, por encima de todo, parece ser que apareció el concepto de la propiedad privada, lo que abrió las puertas al comercio y, evidentemente, a las desigualdades en función de las riquezas.

Prehistoria sedentarios

2. Edad de los Metales (6.000 a.C. - 600 a.C.)

Puede parecer incorrecto que la Edad de los Metales y, por lo tanto, la Prehistoria, termine en el 600 a.C. si hemos dicho que los primeros escritos en Mesopotamia datan del año 3.300 a.C. Pero, como ya hemos comentado, el paso de la Prehistoria a la Historia es una frontera que hemos inventado nosotros.

Cada civilización progresó a velocidades distintas, por lo que es difícil determinar con exactitud cuándo termina. Por ello, pese a que es cierto que se considera el año 3.300 a.C. como final de la Prehistoria, hubo civilizaciones en las que la escritura no llegó y siguieron en esta edad.

2.1. Edad del Cobre (6.000 a.C. - 3.600 a.C.)

La Edad de los Metales empieza con el uso de distintos materiales metálicos para elaborar herramientas, lo que implicó el desarrollo de muchas técnicas especiales. En este sentido, esta edad hace referencia al momento en el que empezó el verdadero progreso tecnológico que, más tarde, permitiría todos los avances que ha realizado la humanidad. Con el manejo del metal, estamos entrando ya casi en la Historia.

La primera época dentro de ella es la Edad del Cobre, el primer metal utilizado por la humanidad. Descubierto en rocas, tuvieron que aprender a extraer metales, transformarlos y moldearlos con técnicas rudimentarias.

Edad cobre

2.2. Edad del Bronce (3.600 a.C. - 1.200 a.C.)

La Edad del Bronce empieza cuando los humanos son capaces de realizar aleaciones de cobre y estaño para elaborar este metal que permitió un enorme progreso tecnológico.

Al mismo tiempo, en la Edad del Bronce tuvo lugar el invento de la rueda. No es necesario recalcar la influencia que tuvo esto en el transporte y en el desarrollo tecnológico de la humanidad. Fue durante este tiempo que las primeras civilizaciones notables se desarrollaron, como el Antiguo Egipto.

Se formaron pueblos e incluso ciudades organizadas políticamente donde la religión empezaba a ganar un protagonismo que ya jamás perdería. Los egipcios construyeron las pirámides durante esta época.

2.3. Edad del Hierro (1.200 a.C. - 600 a.C.)

Las sociedades humanas están pasando por un auge cultural, tecnológico, religioso y social enorme. Al mismo tiempo, el manejo del hierro y la elaboración de herramientas con este metal marcan el principio de la última época de la Prehistoria, la cual, como venimos viendo desde hace ya algunas etapas, poco tiene de prehistórico.

Paralelamente a este desarrollo tecnológico gracias al uso del hierro, la arquitectura avanza mucho, creándose palacios, templos e incluso ciudades con sistemas de alcantarillado. Era solo cuestión de tiempo que la escritura llegara a todas las sociedades humanas (en Mesopotamia y Egipto ya llevaba cientos de años), marcando así el inicio de la Historia.

Pirámides

Referencias bibliográficas

  • García Rivero, D. (2004) “Prehistoria y evolución: reflexiones sobre la secuencia ecológico-cultural holocénica en el mediodía ibérico”. SPAL.
  • Gallart, J., Rovira Marsal, J., Rodanés, J.M., (2017) “Prehistoria: del Paleolítico a la Primera Edad del Hierro”. Prensas de la Universidad de Zaragoza.
  • Benjamin, J., Bonsall, C., Pickard, C., Fischer, A. (2011) “Submerged Prehistory”. Oxbow Books.
  • Earle, T. (2000) “Archaeology, Property, and Prehistory”. Annual Review of Anthropology.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.