Las 7 maravillas del mundo antiguo (y su historia)

Las maravillas del mundo antiguo son aquellas edificaciones y estatuas que los autores griegos de la escuela helenística consideraban dignas de ser visitadas. Emprendamos un viaje hacia el pasado.
Maravillas mundo antiguo

Todos conocemos las maravillas del mundo moderno: el Coliseo de Roma, la estatua del Cristo Redentor, Chichen Itzá, la Gran Muralla China, el Taj Mahal, Petra y Machu Picchu. Estas fueron seleccionadas en 2007 tras una votación pública e internacional que resultó en la lista de estas edificaciones y monumentos que son la metáfora de la ambición arquitectónica del ser humano.

De todos modos, normalmente (y de forma comprensible) olvidamos las maravillas del mundo antiguo. En la Antigua Grecia, los autores especialmente de la escuela helenística, elaboraron un listado de las construcciones y estatuas que consideraban dignas de ser vistas.

En estos tratados elaborados después de sus viajes a otras civilizaciones y por la propia Grecia, se plasman muchas edificaciones. Y los historiadores han recogido estas antiguas escrituras, conformando así una subjetiva pero interesantísima lista de las consideradas como maravillas del mundo antiguo.

La mayoría de ellas ya no existen e incluso hay algunas que no sabemos a ciencia cierta si llegaron a existir, pero una cosa está clara: hoy emprenderemos un viaje hacia el pasado para descubrir los secretos, historias y curiosidades acerca de las construcciones que constituyen los albores de la arquitectura y la ingeniería. Un recorrido por las maravillas de la antigüedad.

¿Cuáles son las maravillas del mundo antiguo?

Como habrás podido deducir, el listado de las siete maravillas del mundo moderno es relativamente objetivo, pues su elaboración se basa en una votación pública e internacional realizada en 2007. El de las maravillas del mundo antiguo es mucho más subjetivo ya que no solo depende de los tratados que autores griegos realizaron en función de sus gustos particulares, sino que los historiadores, a lo largo de los siglos, solo pudieron recoger algunos de ellos.

Aun así, esto no hace que sea menos interesante descubrirlas. El Coloso de Rodas, la Estatua de Zeus, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Faro de Alejandría, la Gran Pirámide de Giza, el Mausoleo de Halicarnaso y el Templo de Artemisa. Estas son las maravillas del mundo antiguo. Descubramos su historia.

1. El Coloso de Rodas

Empezamos nuestro viaje con la que es una de las mayores obras arquitectónicas de la historia. El Coloso de Rodas era una gran estatua realizada por el escultor Cares de Lindos en honor al dios griego Helios situada en la Isla de Rodas, Grecia.

Fue terminada de construir en el año 282 a.C. (la construcción empezó en el 294 a.C.) , aunque permaneció en pie menos de 60 años. Y es que el año 226 a.C., un terremoto la destruyó por completo, cosa que hace que sea la última maravilla en construirse y la primera en ser destruida. Aun así, merece su lugar en la historia.

Aunque todo lo que sepamos acerca de ella sea fruto de lo que escribieron un puñado de escritores de la época, parece ser que la estatua tenía una altura de entre 30 y 39 metros, algo increíble para la edad en la que fue alzada.

Su construcción tomó más de 12 años y la gente de la ciudad vendió sus herramientas para ayudar a pagar el Coloso y para fundirlas y así obtener el bronce y el hierro necesario. Algunas representaciones indican que, estando situada en el puerto, los navíos pasaban entre sus piernas, aunque esto no está del todo claro. Después de ser destruida, sus restos permanecieron intocables durante más de 800 años por miedo a ofender al dios Helios. Hoy, no queda nada de ella.

Coloso Rodas

2. La Estatua de Zeus

La Estatua de Zeus fue una escultura creada por Fidias, un escultor griego que hizo su obra maestra alrededor del año 435 a.C. en Olimpia, un santuario en la Antigua Grecia. Estamos hablando de una estatua del dios Zeus sentado en un trono de madera de cedro, decorado con oro, ébano, marfil y piedras preciosas y con una altura de 12 metros, siendo tan grande que apenas cabía en el propio templo.

Durante más de 800 años, la gente de toda Grecia viajaba a Olimpia solo para visitar esta estatua que fue concebida como el mayor honor hacia su dios principal. Por desgracia, el principio de su fin empezó cuando el emperador Calígula, al enterarse de la existencia de semejante estatua, ordenó que la trasladaran a Roma con el objetivo de cortarle la cabeza y poner una figura de la suya en su lugar.

Cuenta la leyenda que los soldados romanos enviados a Olimpia, al entrar al templo, oyeron la risa estruendosa de Zeus y huyeron inmediatamente. Sea como sea, lo que está claro que la estatua sobrevivió a la locura de Calígula.

Aun así, no tuvo tanta suerte cuando finalmente fue trasladada a Constantinopla para ser alojada en el palacio de Lauso en tiempos de Teodosio II. Se cree que quedó destruida tras un incendio en el palacio, aunque algunas fuentes indican que esto sucedió en el propio templo de Olimpia, el cual fue destruido en el año 426 d.C. Sucediera lo que sucediera, no queda nada de la Estatua de Zeus.

Estatua Zeus

3. Jardines Colgantes de Babilonia

Los Jardines Colgantes de Babilonia son una de las siete maravillas del mundo antiguo, aunque no sabemos si realmente llegaron a existir o si no son más que una leyenda. Sea como sea, es la maravilla más misteriosa de todas. Pero, ¿qué nos dice la historia?

Nabucodonosor II, el rey de Babilonia, ordenó crear unos exuberantes jardines para consolar a su esposa Amitis, que sentía nostalgia del verdor de las montañas de Median, su tierra natal, lo que ahora es Irán. En este sentido, alrededor del año 600 a.C., se alzaron los Jardines Colgantes de Babilonia.

Con unas habilidades de ingeniería totalmente adelantadas a la época, se construyeron unos jardines llenos de vegetación exótica sobre una serie ascendente de techos con terrazas de más de 23 metros de altura, lo que daba la sensación de ser una montaña de flores que se alzaba en medio del desierto de Irak. Disponían de unos muy complejos sistemas de riego que recogían el agua del río y la subían hasta la cima del jardín, por donde fluía a través de arroyos.

Existieran o no, parece que la decadencia del imperio de Babilonia hizo que estos jardines, que atraían a miles de visitantes, fueran abandonados progresivamente. Alrededor del siglo IV a.C., los jardines ya estaban prácticamente en ruinas y, finalmente, el rey Evemero, en el año 126 a.C., ordenó su total destrucción.

Jardines colgantes Babilonia

4. El Faro de Alejandría

Siglo III a.C. El comercio marítimo en Egipto crece enormemente, pero las aguas poco profundas del Mediterráneo y sus rocas hacían que fuera difícil y peligroso navegar por él. Había que encontrar un modo de guiar a los navíos.

El rey Ptolomeo II ordenó, pues, al arquitecto griego Sóstrato de Cnido que diseñara una estructura que permitiera hacerlo. Y este diseñó lo que, en su momento, fue la construcción más asombrosa que había visto la humanidad: el Faro de Alejandría.

Construido entre el año 285 a.C. y el 247 a.C. en la Isla de Faros (por eso los faros tienen este nombre), a la entrada de Alejandría, Egipto, el Faro de Alejandría pudo haber tenido una altura de 140 metros, siendo una increíble proeza para la época. Su hoguera en la parte más alta permitía que fuera observado a casi 50 km de distancia.

El faro sobrevivió a distintos terremotos, pero las consecuencias de ellos hicieron que se abandonara y que quedara destruido por uno de ellos en el año 1323. Por suerte, arqueólogos franceses descubrieron, en 1994, restos de la estructura en las aguas de Faros, lo que confirmó su existencia. Las autoridades egipcias, en 2015, anunciaron su intención de reconstruir el Faro de Alejandría.

Faro Alejandría

5. La Gran Pirámide de Guiza

Seguramente, la maravilla del mundo antiguo más conocida y por un motivo muy simple: de las siete, es la única que no ha sido destruida. La Gran Pirámide Guiza fue construida por orden del faraón Keops alrededor del año 2570 a.C. y está ubicada en Guiza, al Norte de Egipto. Es la más antigua, grande y longeva maravilla del mundo.

La pirámide tenía una altura original de 146,5 metros, aunque la erosión a través de los siglos ha hecho que pierda más de 8 metros de altura. Es asombroso cómo los egipcios, hace más de 4.000 años, fueron capaces de construir algo así. Más de 14 años se necesitaron para colocar los más de 2 millones de bloques de piedra (pesando cada uno entre 900 y 30.000 kg) que la constituyen. Durante más de 3.800 años fue el edificio más alto del planeta, hasta que fue superado por la catedral de Lincoln, en Inglaterra.

Originalmente, estaba cubierta de piedra caliza que hacía reflejar la luz, convirtiendo a la pirámide en un espejo gigante en medio del desierto. Desde su construcción, su temperatura en el interior se ha mantenido estable siempre a 20 °C, está alineada con las otras dos pirámides de Guiza siguiendo con una precisión abrumadora a las estrellas que forman el Cinturón de Orión. Simplemente, increíble.

Gran Pirámide Guiza

6. El Mausoleo de Halicarnaso

Mausolo fue un eminente sátrapa (un gobernador) del imperio persa que, junto a su esposa (que también era hermana) Artemisia II, construyó una enorme capital en Halicarnaso, en la costa occidental de lo que hoy en día es Bodrum, Turquía.

El deseo de Mausolo era que al morir, construyeran para él una estructura en la que poder descansar y ser recordado para siempre. Por ello, cuando falleció en el año 353 a.C., su esposa y hermana Artemisia, ordenó construir una extravagante tumba que, en honor a su marido y hermano, le dio el nombre de mausoleo. Por eso a día de hoy conocemos a estas estructuras con este nombre.

El Mausoleo de Halicarnaso fue un monumento funerario diseñado por los arquitectos griegos Timoteo, Leocares, Briaxis y Escopas de Paros, los cuales construyeron una estructura de 46 metros de altura y un perímetro de 134 metros dividida en cuatro niveles que combinaban los estilos griegos, licios (de una región del sudeste asiático) y egipcios.

El mausoleo sobrevivió a las invasiones de la ciudad por parte de Alejandro Magno, los bárbaros y los árabes, pero finalmente fue, de nuevo, la naturaleza la responsable de su desaparición. En el año 1404, el Mausoleo de Halicarnaso fue reducido a escombros a causa de un terremoto. Aun así, algunas de sus partes se salvaron y pueden observarse en el Museo Británico de Londres.

Mausoleo Halicarnaso

7. El Templo de Artemisa

“A parte del Olimpo, el Sol nunca vio algo tan grandioso”. Así se expresaba Antípatro de Sidón, poeta griego, al hablar acerca de la séptima y última maravilla del mundo antiguo: el Templo de Artemisa. En Éfeso, la actual Turquía, el rey Creso ordenó la construcción de un templo que, para este poeta griego, era la más asombrosa construcción hecha por el ser humano.

La construcción del Templo de Artemisa finalizó en el año 550 a.C. después de más de 120 años de trabajo. Fue alzado en honor a Artemisa, la hermana de Apolo y diosa de la caza, la virginidad y los nacimientos. El templo era un edificio de mármol blanco con una longitud de 110 metros y una anchura de 55 metros, adornado con más de 120 columnas y asombrosas estatuas.

En su interior, una estatua de la diosa Artemisa era el lugar de homenaje de los visitantes de Éfeso, que en sus pies dejaban ofrendas. Por desgracia y pese a resistir una grave inundación, un intento de destrucción por parte de Herostratus, un pirómano que intentó quemarla en el año 356 a.C. (tuvo que ser reconstruido) y una invasión de los godos germánicos en el siglo III d.C., el templo quedó destruido finalmente en el año 401 d.C. Muy pocos restos fueron conservados y los que sí lo fueron se encuentran en el Museo Británico de Londres.

Templo Artemisa
Comparte:
¿Te ha gustado?
MédicoPlus Logo
MédicoPlus te acerca al mundo de la medicina. Rigor científico y médico en cada artículo. Contacta con tu médico y mejora tu salud en tu portal especializado de confianza.
  • Estilonext
  • azsalud

Suscríbete a
nuestra newsletter

Cada semana te enviamos tips de salud,
nutrición, noticias y más.

Puedes darte de baja cuando quieras.

© Copyright 2022 MédicoPlus. Todos los derechos reservados.Aviso legal,política de privacidad,cookies