Las 14 partes de la boca (y sus funciones)

Nuestra cavidad bucal está formada por distintas estructuras que, trabajando de forma coordinada, permiten desarrollar muchas funciones, desde el inicio de la digestión hasta la comunicación verbal.
Partes boca

También conocida como cavidad bucal u oral, la boca es, sin duda, una de las partes más importantes de nuestro cuerpo. Es mucho más que una simple abertura a través de la cual se ingieren los alimentos. Y es que además de iniciar la digestión y hacer posible la comunicación verbal, su microbioma es imprescindible para la salud general del cuerpo.

Estando formada por partes tanto blandas como duras y ubicada en la parte inferior del rostro, la boca es un conjunto de estructuras muy especializadas a nivel fisiológico y anatómico que, en conjunto, intervienen en la digestión, la respiración, la comunicación, el sentido del gusto, la protección (frente a todos los patógenos del medio que quieren entrar en nuestro cuerpo) e incluso la estética, pues una sonrisa sana dice mucho de una persona.

La higiene bucal y adoptar hábitos saludables de cuidado de nuestra boca es imprescindible, pues si las distintas estructuras se dañan (están constantemente expuestas a ataques por parte de gérmenes), es posible desarrollar enfermedades bucales que, además de dolorosas, pueden ser graves.

Por ello, en el artículo de hoy y con la voluntad de mostrar la importancia de preservar su salud, haremos un repaso de las distintas estructuras que conforman la boca, analizando tanto su anatomía y localización como sus funciones.

¿Qué es exactamente la boca?

La boca es un conjunto de órganos y tejidos que conforman lo que se conoce como cavidad oral, una abertura natural que marca el inicio del sistema digestivo. Está situada en la parte inferior de la cara y tiene una forma de óvalo, con un movimiento controlado de forma voluntaria a través de distintos músculos y articulaciones, especialmente las mandibulares.

Gracias a los movimientos de la mandíbula y a las fuerzas ejercidas por los dientes, la boca permite la masticación de los alimentos, cosa que, junto con la producción de saliva (con sus enzimas), hace posible el inicio de la digestión.

Además, es en la boca (concretamente en la lengua) donde se encuentra el sentido del gusto, pues hay unas estructuras conocidas como papilas gustativas, que sirven como receptores químicos, transmitiendo la información al cerebro para que este haga experimentar la sensación de sabor.

De igual modo, la boca permite la respiración (junto con la nariz) y es imprescindible para la comunicación verbal, pues de no ser por su anatomía y partes que la conforman, la generación de sonidos que asimilamos como palabras sería imposible.

Y por si esto fuera poco, tiene un enorme peso en el factor estético y sanitario, pues cuando las distintas estructuras se dañan por el ataque de gérmenes (o enfermedades no infecciosas), pueden enfermar dando lugar a caries, gingivitis, periodontitis, candidiasis, halitosis (mal aliento), cosa que no afecta solo al aspecto físico, sino que puede comprometer la salud de todo el cuerpo.

De hecho, además de que las enfermedades bucales pueden complicarse provocando la pérdida de dientes, se ha observado que incluso pueden aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.

Mantener en buen estado las estructuras bucales que veremos a continuación es imprescindible para promover nuestra salud a nivel tanto físico como emocional.

Anatomía boca

¿Por qué estructuras está formada la cavidad oral?

Como venimos diciendo, la boca es un conjunto de órganos y tejidos tanto blandos como duros que, en su conjunto y trabajando de forma coordinada, permiten que la cavidad bucal esté implicada en infinidad de funciones fisiológicas. A continuación veremos las distintas partes y estructuras que conforman la boca.

1. Labios

Poco hace falta decir acerca de ellos. Los labios, además de ser la estructura que da sensualidad a la boca, constituyen la entrada al sistema digestivo. Estos labios son pliegues de músculo que carecen de glándulas productoras de sudor y de grasa, de melanina, de queratina y de células protectoras, lo que los convierte en un tejido bastante sensible con tendencia a secarse (les cuesta retener la hidratación) y a sufrir heridas. Como bien sabemos, tenemos un labio superior y otro inferior.

2. Suelo de la boca

También conocido como piso de la boca, no es más que la superficie sobre la cual descansa la lengua. Está formada por tejido blando y su función es la de, evidentemente, servir de soporte para la lengua, además de albergar dos importantes glándulas salivares (las analizaremos más adelante).

3. Paladar duro

El paladar, en contraposición al suelo de la boca, sería algo así como el techo. La principal función del paladar es separar la cavidad bucal de las fosas nasales. En la parte más delantera tenemos lo que se conoce como paladar duro, el cual también se conoce como bóveda palatina o paladar óseo, pues hay poco tejido blando que lo separe del hueso.

4. Paladar blando

Por otra parte, el paladar blando, también conocido como velo del paladar, es el que se sitúa en la parte más trasera del “techo” de la boca. En este caso, como su propio nombre indica, el componente óseo es menos importante. Consiste básicamente en un pliegue de membrana mucosa que rodea a distintas fibras musculares, por lo que su función (más allá de separar mecánicamente a la boca de las fosas nasales) es la permitir la deglución y el habla e impedir la entrada de aire durante la deglución.

5. Mejillas

Hemos visto el suelo de la boca y el techo, así que quedan las paredes. En este sentido, las mejillas serían algo así como las paredes laterales de la cavidad oral. Formadas por tejido epitelial, muscular y mucoso, las mejillas son un tejido blando que, además de asegurar que los dientes y encías están en su posición, permiten que el bolo alimenticio se mantenga en circulación durante la masticación.

6. Lengua

La lengua es un órgano sensorial que, por sus propiedades mecánicas y localización en la cavidad bucal, también desempeña un importante papel en la digestión. De naturaleza muscular, forma de cono y una longitud aproximada de 10 centímetros, tiene la función principal de albergar las papilas gustativas, unas pequeñas protuberancias en la mucosa lingual.

Estas papilas (hay de distintos tipos y cada una está especializada en la captación de un sabor concreto) disponen de unos receptores sensoriales que captan la información química de los alimentos y la transforman en una señal eléctrica que viaja hasta el cerebro, donde se descodificará y podremos experimentar el sabor.

Además, permite el movimiento del bolo alimenticio (para que se mezcle con las enzimas salivares), la detección de la temperatura de los alimentos, el habla, la masticación, etc, además de que impide la proliferación de bacterias dañinas.

7. Dientes

Los dientes son el tejido más fuerte del cuerpo humano. Son estructuras altamente mineralizadas ricas en calcio y fósforo, aunque también están formadas por estructuras más blandas que permiten la irrigación nerviosa y sanguínea.

Sea como sea, en la edad adulta tenemos un total de 32 dientes, que se dividen, dependiendo de sus características anatómicas y funcionales, en incisivos (cortan los alimentos), caninos (desgarran la comida), premolares (trituran) y molares (también trituran). Como bien sabemos, los dientes no solo son un importantísimo factor estético, sino que permiten la masticación y hacen posible la comunicación oral, pues son pieza clave para la generación de sonidos.

Dientes tipos

8. Encías

Las encías son un tejido conectivo que recubre los dientes. En otras palabras, es la parte de la mucosa oral que rodea la dentadura. En condiciones normales, tiene un aspecto rosado y firme y es imprescindible para mantener los dientes en su posición.

El problema es que son también los lugares donde con más frecuencia se acumula la placa bacteriana, la cual daña a las encías, haciendo que estas se vayan retrayendo y perdiendo su aspecto rosado y firme, adquiriendo un aspecto inflamado y más rojizo. La gingivitis y la periodontitis (una gingivitis llevada al extremo) son enfermedades que afectan a este tejido y, en casos graves, pueden comportar la pérdida de dientes, pues si las encías se dañan mucho, estos pierden su anclaje.

9. Hueso alveolar

El hueso alveolar es aquel que sostiene los alvéolos dentales. En otras palabras, los huesos alveolares son cada una de las cuencas en las que se mantienen ancladas las raíces de los dientes. Por lo tanto, su función es la de sostener los dientes.

Hueso alveolar

10. Úvula

Conocida popularmente como campanilla, la úvula (con este nombre que procede del latín por su parecido a la fruta de la uva) es un pequeño músculo que cuelga del borde inferior del paladar blando. Sus principales funciones son las de ayudar a articular sonidos para hablar, la de actuar como barrera contra gérmenes que quieran atravesar la boca y la de impedir que la comida (y los líquidos) lleguen a la nariz cuando vomitamos.

11. Amígdalas

Las amígdalas son unos cúmulos de tejido linfático situados a los lados de la garganta. A pesar de ser importantes para estimular la producción de células inmunes para hacer frente a una infección, lo cierto es que son más famosas por su tendencia a ser infectadas. Por ello, ante infecciones recurrentes e incluso crónicas, hay veces que son extirpadas.

12. Trígono retromolar

El trígono retromolar es un espacio situado detrás de las muelas del juicio y que cumple con la función de permitir los movimientos mandibulares, pues de no existir, estos quedarían bloqueados por los dientes.

13. Glándulas salivales

Las glándulas salivales son órganos situados en distintas regiones de la cavidad bucal con la función de sintetizar saliva, un líquido imprescindible, pues permite que la boca esté siempre húmeda, contiene enzimas antimicrobianas para impedir el crecimiento de patógenos, ayuda a la limpieza de los dientes y dispone, además, de otras enzimas digestivas que permiten el inicio de la digestión.

Glándulas salivales
Localización de las distintas glándulas salivales dentro de la boca.

14. Articulaciones temporomandibulares

Las articulaciones temporomandibulares (hay dos) están situadas a ambos lados de la cabeza y permiten los movimientos coordinados de la mandíbula superior e inferior, por lo que es imprescindible para la masticación, el habla y la deglución. Como articulación que es, es la zona de unión (y movimiento) de dos componentes óseos.

Referencias bibliográficas

  • Christopoulos, A. (2011) “Mouth Anatomy”. Medscape.
  • Shahbazi, A. (2019) “Oral cavity & Oral Mucosa”. Semmelweis University.
  • Witt, M., Reutter, K. (2015) “Anatomy of the Tongue and Taste Buds”. Handbook of Olfaction and Gustation.
  • Papagerakis, P., Mitsiadis, T.A. (2013) “Development and Structure of Teeth and Periodontal Tissues”. John Wiley & Sons.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.