Las 24 partes de la lengua (características y funciones)

La lengua es un órgano formado por distintas estructuras que, trabajando de forma coordinada, nos permiten captar el gusto de los alimentos, iniciar la digestión de los mismos e incluso hablar.
Partes lengua

¿Podemos imaginar nuestra vida sin masticar, tragar y saborear alimentos? Seguramente no. ¿Y sin hablar ni poder comunicarnos con otras personas? Tampoco. Pues lo cierto es que, pese a que sea el sistema nervioso el que regule y coordine todas estas funciones, al final, todas ellas dependen de que un pequeño órgano que reposa en la boca esté en buenas condiciones.

Estamos hablando, evidentemente, de la lengua. Se trata de un órgano compuesto por músculos y rodeado de una membrana mucosa que desempeña más funciones de las que creemos. Y es que es imprescindible para, por un lado, gracias a sus movimientos, permitir el habla y el inicio de la digestión y, por otro lado, a través de las papilas, gustativas, hacer posible el sentido del gusto.

Todo esto es posible gracias a la evolución de la lengua para dar lugar a distintas estructuras que, trabajando de forma coordinada y organizada, permiten que este órgano del sistema digestivo trabaje como es debido.

En el artículo de hoy, pues, además de analizar cuáles son las funciones principales de la lengua, veremos en qué partes podemos dividirla anatómicamente.

¿Qué es exactamente la lengua?

Todos sabemos qué es, pero es interesante entrar más en profundidad en su naturaleza para así entender bien sus funciones y las partes en las que se divide. La lengua es un órgano sensorial que pertenece al sistema digestivo humano.

En este sentido, la lengua desempeña su rol a la hora de digerir el alimento, es decir, transformar unas moléculas complejas presentes en la comida en otras moléculas estructuralmente más sencillas que puedan ser absorbidas por nuestro organismo y utilizadas por las células para desarrollar su metabolismo.

La lengua es el primer órgano, junto con la boca en sí, que participa en esta digestión. Y su principal función, pues, es la de remover el bolo alimenticio y permitir que, mientras la mandíbula tritura la comida, esta se mezcle bien con las enzimas presentes en la saliva y que inician la primera fase de digestión, la cual proseguirá en el estómago.

La lengua es un órgano de naturaleza muscular con forma de cono y una longitud de, aproximadamente, 10 centímetros. Ubicada en la parte inferior de la boca, forma parte del sistema digestivo pero también colabora con el nervioso, pues permite la experimentación de sabores.

Las diferentes estructuras que veremos más adelante permiten que la lengua sea un órgano que cumple con muchas funciones: percepción de sabores, detección de temperatura en los alimentos, lucha contra bacterias, fase inicial de digestión, masticación, deglución y habla.

¿Por qué estructuras está formada?

La lengua es más compleja anatómicamente de lo que puede parecer. Y es que está formada tanto por músculos como por estructuras del sistema nervioso, así como huesos. Veamos en qué partes se divide y por qué estructuras está formada.

Anatomía lengua

1. Cara superior

La cara superior es toda aquella extensión de la lengua que vemos cuando abrimos la boca y esta está descansando sobre la mandíbula. Es en esta cara donde están localizadas las distintas papilas gustativas que veremos más adelante, por lo que se perciben las tan típicas vellosidades.

2. Cara inferior

La cara inferior es toda la extensión de la lengua que descansa sobre el suelo de la boca y que, por lo tanto, a no ser que la levantemos, no vemos. Es muy importante ya que contiene el frenillo lingual, muy importante para permitir y delimitar los movimientos de la lengua y que analizaremos al final. Del mismo modo, en la cara inferior se encuentran los orificios de salida de distintas glándulas salivares.

3. Base lingual

La base lingual es la parte más trasera de la lengua, por lo que es la zona más cercana a la laringe. Es lo que mantiene anclada a la lengua, pues está unida tanto al hueso hioides como a distintos músculos que veremos más adelante.

4. Borde lingual

Los bordes linguales están en cada uno de los costados de la lengua, en contacto con la mandíbula y los dientes. Su principal función tiene que ver con la protección frente al ataque de bacterias potencialmente peligrosas.

5. Punta lingual

La punta lingual es, como su propio nombre indica, la punta de la lengua. Conocida también como vértice lingual, esta parte es la primera que detecta el sabor de los alimentos. De hecho, es donde hay más papilas gustativas.

6. Hueso hioides

El hioides es un pequeño hueso con forma de herradura que no se articula con ningún otro hueso, por lo que no se mueve. Su función, en cambio, es la de anclar la lengua. Es el lugar donde se unen los distintos músculos de la lengua para que así esta esté siempre bien sostenida.

7. Septum medio

El septum medio es una membrana fibrosa que, junto a la siguiente estructura, permite que los músculos de la lengua se inserten al hueso hioides. Es, por lo tanto, un tendón, pues consiste en una fibra de tejido conjuntivo que une músculos y huesos.

8. Membrana hioglosa

La membrana hioglosa es otro tendón cuya función es la de unir los músculos de la lengua al hueso hioides, asegurando así que quede bien anclada.

9. Amígdalas linguales

Las amígdalas linguales son dos masas de tejido linfático localizadas en la base de la lengua, una a cada lado. Forman parte del sistema linfático, por lo que tienen un papel muy importante en la respuesta inmune frente al ataque de patógenos.

10. Papilas caliciformes

Las papilas gustativas son unas pequeñas protuberancias que forman parte de la membrana mucosa de la lengua. Contienen unos receptores sensoriales que captan la información química de los alimentos y la transforman en una señal eléctrica que, a través de las neuronas, viajará hasta el cerebro, donde será interpretada y experimentaremos el sabor en sí. Las personas tenemos unas 10 mil papilas gustativas que se pueden clasificar en cuatro tipos.

El primero de ellos es el de las papilas caliciformes, que también se conocen como circunvaladas. Sus receptores químicos permiten detectar los sabores amargos.

11. Papilas fungiformes

Las papilas fungiformes tienen unos receptores químicos que nos permiten detectar los sabores dulces. Se encuentran por toda la lengua, pero especialmente en la punta lingual.

12. Papilas foliadas

Las papilas foliadas son aquellas que se encuentran en la parte más delantera de la cara superior de la lengua (y en los bordes) y son las que nos permiten captar los sabores salados.

13. Papilas filiformes

Las papilas filiformes son aquellas que no disponen de receptores químicos, por lo que no sirven para captar sabores. En cambio, disponen de receptores térmicos y táctiles, por lo que nos permiten detectar la temperatura del alimento y los cambios de presión, respectivamente.

14. Corpúsculos gustativos

Los corpúsculos gustativos son los receptores neuronales de las papilas caliciformes, fungiformes y foliadas. Lo importante a tener en cuenta es que las papilas tienen una especie de cavidades por donde las moléculas organolépticas de los alimentos entran, estableciendo contacto con estos receptores y estimulando la conversión de la información química en eléctrica.

Corpúsculos gustativos

15. Músculo geniogloso

El músculo geniogloso es aquel que ya da lugar a la musculatura de la lengua. Va desde la mandíbula hasta la cara inferior de la lengua, adoptando una forma de abanico.

16. Músculo hiogloso

El músculo hiogloso es aquel que forma parte de la base lingual, por lo que está unido al hueso hioides gracias a los tendones que hemos comentado anteriormente: el septum medio y la membrana hioglosa.

17. Músculo estilogloso

Los músculos estiloglosos nacen de los dos bordes de la lengua y se extienden hasta el hueso temporal (la parte inferior del cráneo), uniéndose a él. Este músculo permite ensanchar la lengua y los movimientos hacia arriba y hacia abajo.

18. Músculo palatogloso

El músculo palatogloso es aquel que permite que elevemos la punta de la lengua. Es el único músculo de la lengua que no está controlado por el nervio hipogloso, uno de los 12 pares craneales. En cambio, este está controlado por nervios periféricos procedentes de la médula espinal, no del cerebro.

19. Músculo transverso de la lengua

El músculo transverso de la lengua se extiende hasta los bordes de la lengua y, gracias a sus contracciones, la lengua se puede redondear y podemos proyectarla hacia adelante, es decir, sacarla de la boca.

20. Músculo faringogloso

En contraposición, el músculo faringogloso es aquel que permite los movimientos de la lengua hacia atrás y hacia abajo, algo muy importante para la deglución.

21. Músculo lingual superior

El músculo lingual superior es un músculo que está en la cara superior de la lengua y que permite la elevación y el movimiento hacia atrás de la punta de la lengua.

22. Músculo lingual inferior

El músculo lingual inferior es un músculo que está en la cara inferior de la lengua y que permite el movimiento hacia abajo de la punta de la lengua.

23. Músculo amigdalogloso

El músculo amigdalogloso es aquel que está en la parte más trasera de la lengua, cerca de las amígdalas. Su función es la de permitir la elevación de la base lingual.

24. Frenillo lingual

El frenillo lingual es un pliegue vertical formado por tejido mucoso que surge desde el suelo de la boca hasta la parte delantera de la cara inferior de la lengua. Este frenillo permite y limita (impide que sean demasiado exagerados) los movimientos de los músculos que hemos visto antes.

Referencias bibliográficas

  • Gómez, A.M., Vélez Ángel, P.A., Ferrin, C., Quintero, L. (2017) “Aspectos relevantes para el diseño de una lengua electrónica”. Scientia et Technica.
  • Díaz Gómez, J.L. (2015) “La naturaleza de la lengua”. Salud Mental.
  • Witt, M., Reutter, K. (2015) “Anatomy of the Tongue and Taste Buds”. Handbook of Olfaction and Gustation.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.