Oncología

Cáncer de faringe: causas, síntomas y posibles tratamientos

El cáncer de faringe se puede dividir en diversas entidades clínicas según el lugar al que afecte. Un repaso por las particularidades de cada tipo.
Cáncer faringe

La faringe es una estructura con forma de tubo, formada por dos tejidos, que está situada en el cuello y se encuentra revestida por una membrana mucosa. Conecta la cavidad bucal y las fosas nasales con el esófago y la laringe respectivamente, razón por la que se considera una parte del sistema tanto respiratorio como digestivo.

Hoy venimos a traerte una entidad clínica bastante difusa: el cáncer de faringe. Este tipo de tumores malignos suelen englobarse en el grupo de “cánceres orales y de garganta”, donde el cáncer laríngeo es el rey a nivel epidemiológico. Para que te hagas una idea, se diagnostican unas 12.000 personas con cáncer laríngeo de forma anual en EE.UU, mientras que los casos de cáncer hipofaríngeo raramente llegan a los 3.000 en esta región (4 veces menos).

Por ello, toca recurrir a bibliografía muy especializada para recavar información sobre este tipo de enfermedades malignas. Si quieres conocer más acerca de los cánceres nasofaríngeos, orofaríngeos e hipofaríngeos (englobados en el término “cáncer de faringe”), continúa leyendo.

¿Qué es un cáncer de faringe?

Como hemos dicho con anterioridad, la faringe es un órgano muscular y membranoso que se extiende desde la base del cráneo hasta la entrada del esófago, que coincide con la séptima vértebra cervical. Un cáncer, por su parte, es aquél conjunto de enfermedades que suceden producto de una mutación de una línea celular que, debido a cambios genéticos, crece de forma atípica y no responde a los patrones de división y apoptosis normales.

Por este crecimiento atípico se forman las masas de tejido malignos conocidas como tumores y, cuando estas células migran por el torrente sanguíneo o linfático (entre otros medios) y se asientan sobre otro tejido, hablamos de metástasis/crecimiento de un tumor secundario.

Como podrás imaginar, un cáncer de faringe responde al crecimiento de un tumor maligno en el tejido faríngeo. La cosa se complica cuando tenemos en cuenta que la faringe está compuesta por 3 porciones distintas, y el proceso tumoral puede aparecer en cada una de ellas con signos clínicos diferentes. Te desgranamos este concepto en las siguientes líneas.

1. Cáncer nasofaríngeo

La nasofaringe arranca desde la parte posterior de la cavidad nasal. De forma simple, la podemos definir como la parte superior de la garganta detrás de la nariz. Una abertura a cada lado de la nasofaringe conduce al oído. Así pues, un cáncer nasofaríngeo será aquel que ocurre en la nasofaringe.

Se trata de una patología muy poco común en países occidentales, si bien está mucho más representada en lugares como el sudeste asiático. Para que te hagas una idea, en Estados Unidos se calcula una media de 0,2-0,5 casos por cada 100.000 habitantes. Entre los síntomas más comunes de esta afección, encontramos los siguientes:

  • Un bulto en el cuello causado por un ganglio linfático inflamado (linfadenopatía). Este signo clínico no es revelador por sí solo, pues puede ser causa de múltiples procesos, sobre todo infecciosos.
  • Presencia de sangre en la saliva.
  • Supuración de sangre en la nariz.
  • Congestión nasal o un zumbido en los oídos.
  • Pérdida de audición e infecciones frecuentes en el oído.
  • Dolor de cabeza y dolor de oídos.

Es necesario tener en cuenta que diagnosticar este tipo de cánceres en estadios tempranos es bastante complejo. Por ello, solo suelen hacerse evidentes cuando el tumor ya tiene un tamaño considerable. Por el contrario, el cáncer de laringe se puede detectar en etapas muy tempranas pues, al comprometer las cuerdas vocales, produce ronquera y otros signos clínicos mucho más evidentes antes de que se agrave demasiado.

Cáncer faringe tipos

2. Cáncer orofaríngeo

La orofaringe es la parte de la faringe que nace desde la porción más posterior de la boca, un lugar donde transitan los alimentos, líquidos y saliva antes de llegar al esófago. Huelga decir que el cáncer orofaríngeo responde a la masa tumoral maligna que se produce en esta sección del órgano. Entre los signos clínicos más comunes de esta patología encontramos los siguientes:

  • Dolor de garganta que no desaparece y dificultad para tragar, para abrir la boca por completo y para mover la lengua.
  • Dolor de oído.
  • Bulto en la parte posterior de la boca, la garganta o el cuello. Este puede tener aspecto de llaga o mancha roja que no llega a cicatrizar.
  • Otros signos asociados al aparato bucal: halitosis crónica, dificultad para hablar, tos con sangre, etc.

Como podrás observar, no se suelen realizar distinciones entre el cáncer de la boca propiamente dicho (cáncer oral) y el orofaríngeo. A nivel divulgativo, se suelen considerar entidades clínicas intercambiables debido a su cercanía fisiológica.

3. Cáncer hipofaríngeo

La hipofaringe comprende las estructuras que rodean a la laringe por debajo de la epiglotis hasta el límite del esófago. Se estima que, por año, se diagnostican unos 3.000 pacientes con cáncer hipofaríngeo en Estados Unidos, de los cuales solo un 33% sobrevivirán 5 años después del diagnóstico. Lo más difícil de esta entidad clínica es su detección temprana, pues solo el 17% de los casos son diagnosticados rápidamente y, aun así, incluso en estos casos la tasa de supervivencia ronda el 50%. Como el resto de cánceres de garganta no laríngeos, podemos esperar síntomas como los ya descritos hasta ahora: sobre todo, malestar a nivel oral, sangrados atípicos en la zona y dolores de oído.

Causas del cáncer de faringe

Hablar de causas de forma absoluta ante cualquier proceso cancerígeno es imposible, pues aún no se conocen de forma exacta todos los mecanismos subyacentes a los procesos tumorales. Aun así, se ha descrito posibles estilos de vida que pueden favorecer la aparición del cáncer de faringe, sobre todo si hablamos de fumar, mascar tabaco, consumir demasiado alcohol o comer demasiados alimentos curados con sal. Por otro lado, la etnia, la edad (diagnóstico con más frecuencia entre 30-50 años) y los antecedentes genéticos también parecen jugar un papel relevante en su aparición.

También queremos hacer especial hincapié en que, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el cáncer orofaríngeo se encuentra vinculado a ciertas cepas del virus del papiloma humano (VPH). Según esta fuente, el 70% de los casos de cáncer orofaríngeo están vinculados con este virus, aunque que te hayas infectado de él en algún momento de tu vida no significa en absoluto que vayas a sufrir un proceso tumoral maligno en la faringe.

Esta misma fuente nos indica que las causas del cáncer faríngeo no son nunca una ciencia exacta: no se sabe si el VPH por sí mismo puede ser el causante, o si su presencia debe actuar de forma sinérgica con otros factores (predisposición genética, consumo de alcohol, mascado o inhalación de tabaco, entre otros). Aún queda muchísimo por descubrir en lo que a este grupo de patologías se refiere, así que no podemos brindarte una respuesta exacta.

Este no es el único tipo de cáncer vinculado al VPH, pues se ha descubierto que las cepas VPH-16 y VPH-18 están completamente vinculadas a la aparición del cáncer de cuello uterino (CCU) en mujeres hasta en el 90% de los casos. Por suerte, existe una vacuna contra este virus que, presumiblemente, también puede prevenir la aparición del cáncer orofaríngeo en adultos.

Causas cáncer faringe

Tratamiento

Al estar ante entidades clínicas bastante diferentes (no es lo mismo tratar un proceso cancerígeno cerca de la nariz que del esófago), los tratamientos variarán ampliamente según cada caso y el desarrollo del tumor. En general aquí se aplican las mismas técnicas que con el resto de cánceres: quimioterapia y radioterapia (en conjunción o de forma individual), que utilizan sustancias químicas y rayos X respectivamente para acabar con las células tumorales.

La cirugía puede ser más o menos plausible según la localización del tumor y su tamaño, si bien en el caso del cáncer nasofaríngeo, por ejemplo, casi nunca se suele optar por ella. A veces sí que es necesario extraer de forma quirúrgica los ganglios linfáticos localizados en el cuello, pues estos corren riesgo de volverse cancerosos al estar en estrecho contacto con el tumor primario.

Resumen

Como habrás podido leer a lo largo de estas líneas, estamos ante un grupo de entidades clínicas bastante poco comunes, sobre todo si las comparamos con procesos hermanos mucho más extendidos en la sociedad, como puede ser el cáncer de laringe. Aunque no se conozcan las causas exactas de estos procesos, parece ser que ciertas cepas de VPH, fumar, beber o consumir alimentos demasiado procesados pueden favorecer su aparición.

Todos estos tumores malignos suelen manifestarse con síntomas en el oído y en la boca, además de ciertas disfuncionalidades fisiológicas debido al compromiso de las estructuras que posibilitan el tragado de alimentos, entre otras cosas. Por desgracia, cuando se diagnostican estas masas tumorales suele ser demasiado tarde para ofrecer un tratamiento 100% eficaz.

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