Cómo ahorrar agua (3 consejos eficaces)

El agua es el bien más preciado que tenemos, ya que sin ella la vida no sería posible. Las reservas de agua apta para consumo son escasas, por lo que es preciso adoptar medidas para no desperdiciarla.
Cómo ahorrar agua

En el mundo actual existen dos tipos de personas: las que pueden acceder a agua potable y las que no. Lo cierto es que, para aquellos que tenemos la fortuna de estar en el primer grupo, el poder contar con agua limpia parece algo obvio, algo que se da por supuesto. Sin embargo, millones de personas se encuentran en el segundo grupo y afrontan diariamente toda una lucha cargada de sacrificio y esfuerzo para lograr una dosis diaria aceptable de agua potable. Es decir, el agua dulce no es un bien inagotable. Por el contrario, es un recurso limitado y, a la vez, imprescindible para poder vivir.

El agua: un bien no infinito

En el momento actual, son muchos los expertos que alertan del peligro en el que se encuentra el planeta. El daño al ecosistema está arrasando con todas las masas de agua de la Tierra: océanos, lagos, ríos y arroyos. Por consiguiente, toda la vida que depende de estas aguas también acaba siendo destruida. Por lo tanto, cada vez es mayor la alerta por la escasez de agua y las consecuencias que esto puede tener para la vida.

Realmente, la situación que tenemos frente a nosotros no es, en absoluto, sencilla. El 93% del agua que hay en el planeta es salada, por lo que no es apta para consumo. Del 3% restante que constituye el agua dulce, solo el 0.5% es bebible. Además, hay cantidades de agua que se encuentran presentes en la atmósfera, la superficie de la tierra… por lo que no son aprovechables para el uso de las personas.

Debido a la escasa cantidad de agua disponible para la totalidad de la población del planeta, es necesario emplear este bien tan preciado de forma consciente y responsable. Ahorrar agua es fundamental porque es vital para todo lo que hacemos en nuestro día a día: asearnos, beber, cocinar, limpiar, etc. Es decir, tener agua es un requisito para tener salud y condiciones de vida adecuadas.

Además de ser un recurso para el uso personal, también es crucial para las industrias y explotaciones que permiten producir alimentos. Sin agua, los cultivos no crecen y no hay materias primas que consumir. Por otro lado, el agua es, al igual que para los humanos, básica para la supervivencia de los animales y las plantas.

Si comenzamos a actuar de forma responsable controlando nuestro consumo de agua, podremos evitar que en el futuro fuertes sequías azoten al planeta, reduciremos la contaminación y ahorraremos la energía que se debe emplear para tratar las aguas ya utilizadas. Debido a la enorme importancia que el agua tiene para nuestra vida, es fundamental que en nuestra vida diaria intentemos tomar medidas eficaces para limitar su consumo y no malgastarla. En este artículo vamos a recopilar una serie de consejos eficaces para poder ahorrar agua.

¿Cómo puedo reducir el gasto de agua?

Si has adquirido conciencia respecto a la importancia de ahorrar agua pero no sabes cómo empezar, en este artículo vamos a darte algunos consejos útiles.

1. Limita el gasto en la cocina

En la cocina hay muchos aspectos que puedes cuidar para evitar malgastar agua. En primer lugar, es importante que a la hora de lavar los platos procures cerrar el grifo mientras enjabonas la vajilla. De esta forma, solo debes abrirlo cuando vayas a aclarar lo que estés limpiando. Aunque parezca un gesto sencillo, puedes ahorrar grandes cantidades de agua si aplicas esta sencilla medida en el día a día.

Para lavar los utensilios más sucios como ollas o sartenes, es útil que los pongas a remojo unos minutos antes de fregarlos, ya que así la suciedad se ablanda y tendrás que estar menos tiempo con el grifo abierto cuando los limpies. Si en lugar de lavar tus platos manualmente optas por emplear el lavavajillas, te recomendamos que sólo lo pongas en marcha cuando esté lleno del todo.

De esta manera, no gastarás la energía y el agua que consume el electrodoméstico de forma desproporcionada. Además, recuerda que aclarar los platos antes de meterlos en el lavavajillas implica duplicar el gasto de agua. Los lavavajillas más actuales suelen tener un programa ecológico que permite lavar tus platos con el mínimo consumo de agua, así que si tienes esa posibilidad no dudes en probarlo.

Si estás pensando en cambiar tu lavavajillas, procura hacerte con uno que cuente con esta modalidad. Aunque su precio es más elevado, estos consumen una cantidad mínima de agua y energía, por lo que a medio y largo plazo supondrá una reducción no sólo en el gasto de agua sino en el de tu bolsillo.

Agua cocina

2. Ahorra agua en el baño

Al igual que sucede cuando lavas los platos, es importante que mientras te lavas los dientes o te afeitas mantengas el grifo cerrado, ya que así evitarás malgastar una buena cantidad de agua. De acuerdo con esta misma lógica, cuando te duches intenta no abrir el grifo mientras te enjabonas el pelo o el cuerpo. Si hay niños pequeños en casa, se puede utilizar un reloj de arena para que aprendan a controlar el tiempo que tienen el grifo abierto.

Es muy importante que utilices el inodoro de forma adecuada. Este no es una papelera con agua, así que evita tirar papel u otros materiales como si fuera un contenedor, ya que así desperdiciamos el agua de la cisterna de manera innecesaria. Si tienes un inodoro con doble botón, recuerda utilizarlo de forma correcta. No utilices la máxima potencia si no es necesario.

Además, es importante que te asegures de que tu inodoro funciona de la manera correcta y no tiene fugas, ya que estas pueden hacer perder cientos de litros de agua. Aunque sabemos que a veces te puede apetecer darte un baño relajante, lo cierto es que esta opción no es la más ecológica. Procura ducharte y no prolongar demasiado la ducha, ya que así consumirás el mínimo de agua posible a la hora de asearte.

En la ducha cada minuto es sinónimo de unos 10/15 litros de agua. Si estos datos te impactan tanto como a nosotros, con estos consejos simples podrás limitar el desperdicio. Otra opción interesante para reducir el consumo en la ducha es emplear una alcachofa especial que permita ahorrar el gasto hasta en un 50% sin que ni siquiera notes la diferencia.

Además, existen dispositivos llamados reductores, que permiten introducir aire en el chorro de agua para reducir la cantidad de litros por minuto que se expulsan. Esta sencilla medida se puede aplicar tanto en baño como en cocina y nos permite reducir el consumo hasta en un 50%.

Ahorrar agua baño

3. Cuida el desperdicio de agua en el exterior

Además de poder ahorrar agua en el interior de tu casa, también es posible tomar medidas en el exterior. Si tienes césped o plantas, es recomendable que los riegues en las horas donde la evaporación del agua es menor. De esta forma, los momentos óptimos son a primera hora de la mañana y en la noche. Si utilizas utensilios como grifos o mangueras, procura que estos se encuentren en buen estado, pues a veces pequeñas averías pueden producir fugas que disparan el consumo de agua sin que seamos conscientes.

Si tienes un jardín amplio, es posible que te sientas tentado a utilizar la manguera para retirar la suciedad y los restos de ramas y hojas. Sin embargo, esto supone un consumo enorme de agua, por lo que es aconsejable intentar retirar la suciedad con una escoba y reservar el empleo del agua para el toque final.

A la hora de regar tus plantas, es fundamental que emplees los medios adecuados dependiendo del tipo. Las zonas pequeñas deben ser regadas utilizando una regadera, mientras que para las más extensas es mejor emplear sistemas automáticos de riego. Al igual que sucede con los electrodomésticos, estos pueden programarse en ocasiones para que funcionen de forma ecológica, por lo que es conveniente que te informes para utilizar tu sistema de forma eficiente.

Regar plantas

Conclusiones

En este artículo hemos repasado tres grandes grupos de consejos que te pueden resultar muy útiles para ahorrar agua en tu día a día. El agua es uno de los bienes más preciados que tenemos, ya que sin ella la vida no sería posible. Esta es básica en tareas cotidianas como beber, asearse, limpiar o cocinar, aunque también es vital para la producción de alimentos y la supervivencia de plantas y animales.

A pesar de lo necesaria que resulta para la vida, el agua apta para el consumo representa un porcentaje irrisorio en comparación con las cantidades que, al ser saladas, no pueden ser aprovechadas. El agua como recurso ha permanecido estable e incluso ha llegado a reducirse, mientras que la población ha tendido a aumentar. Por este motivo, la única forma de lidiar con esta situación de escasez es tomar medidas para ahorrar agua.

En este sentido, la responsabilidad individual es un punto central, ya que ahorrar agua requiere un compromiso diario, de forma que más que una acción puntual sea todo un hábito instaurado en nuestras vidas. El ahorro de agua puede lograrse con medidas muy sencillas, como puede ser cerrar el grifo mientras no empleamos el agua, utilizar electrodomésticos ecológicos o dispositivos que facilitan el control del gasto, utilizar el inodoro de forma correcta o regar nuestras plantas a la hora adecuada.

Estos consejos requieren cambios que exigen muy poco esfuerzo y, sin embargo, nos permiten lograr unos grandes resultados. Además de ayudar a cuidar nuestras reservas de agua dulce y mantener nuestro ecosistema, también notarás la diferencia en tu bolsillo, pues el consumo puede llegar a recortarse hasta en un 50%.

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