30 mitos sobre los animales, desmentidos por la ciencia

¿Realmente los perros ven en blanco y negro? ¿Los camellos almacenan agua en las jorobas? ¿Los peces tienen una memoria de tres segundos? ¿Los murciélagos están ciegos? Desmentimos estos y otros mitos del mundo animal.
Mitos de animales

La biología en general y especialmente el mundo de los animales es apasionante. Cada especie ha evolucionado de una forma propia y ha desarrollado estructuras y formas de supervivencia únicas, dando lugar a la diversidad de este mundo.

El problema es que es difícil entrar en contacto con muchos animales, por lo que muchas veces la información que recibimos no es del todo cierta. Esto ha hecho que la cultura popular esté llena de leyendas urbanas e ideas erróneas acerca de las diferentes especies animales que habitan la Tierra.

¿Realmente los perros ven en blanco y negro? ¿Los camellos almacenan agua en las jorobas? ¿Los tiburones mueren si dejan de nadar? ¿Los peces tienen una memoria de solo tres segundos? ¿Los osos hibernan? ¿Los elefantes beben agua por la trompa? Acompáñanos en este artículo para desmentir algunos de los mitos más comunes del reino animal.

¿Qué leyendas urbanas sobre los animales debemos desmontar?

Mitos sobre la agresividad de los animales, de sus tácticas de supervivencia, de su comportamiento, de sus formas de alimentación… Hay cientos de mitos sobre el mundo animal.

En este artículo hemos recogido algunos de los más comunes para desmentirlos y así conocer de forma más exacta cómo es realmente la naturaleza de los animales que comparten con nosotros este mundo.

1. “A los ratones les gusta el queso”

No. Igual que sucede con los conejos y las zanahorias o los elefantes y los cacahuetes, lo de los ratones y el queso es solo un recurso típico de la ficción, especialmente en los dibujos animados. Pero lo cierto es que, si bien los ratones comen absolutamente de todo, se ha comprobado que prefieren los alimentos dulces mucho más que el queso.

2. “Hay animales violentos y agresivos”

No. Hay animales que sobreviven. Punto. Cada especie ha desarrollado sus propios mecanismos, y aquellas que, desde nuestra perspectiva, tienen un comportamiento más agresivo es porque es lo que les resulta más útil para cazar. Pero la violencia gratuita es exclusiva de los humanos.

3. “Los gatos siempre caen de pie”

Gato

No. Al menos, no siempre. Los gatos tienen un mecanismo de enderezamiento muy desarrollado gracias a unas estructuras de su oído, pero no son iguales en todos los gatos. Algunos lo tienen más evolucionado que otros, por lo que no todos pueden aterrizar en posición vertical. Igual que pasa con los humanos, algunos gatos son más habilidosos que otros.

4. “Los avestruces esconden la cabeza en la arena cuando se asustan”

No. Este mito cómico no es cierto. Las avestruces sí que pueden enterrar sus cabezas en la arena, pero no porque están asustadas, sino para tragar partículas de tierra y piedras para ayudar a la digestión o para vigilar los huevos que ponen, que suelen enterrarlos bajo tierra.

5. “Solo los perros jóvenes pueden aprender trucos”

Falso. La capacidad cognitiva de los perros para aprender trucos se mantiene durante casi toda su vida, el problema es que los perros más viejos suelen desarrollar artrosis u otros problemas que pueden hacer que esté menos predispuesto a “jugar”.

6. “A los toros les enfurece el color rojo”

No. Es más, los toros ni siquiera pueden distinguir el color rojo. Igual que sucede con los mamíferos a excepción de los humanos y los simios, los toros tienen una visión parecida a la de las persona daltónicas. No pueden distinguir el rojo de otros colores. Lo que les enfurece es el movimiento del torero (y el ser atacado), pero no el color rojo.

7. “Los camellos almacenan agua en las jorobas”

No. Las jorobas sirven para el almacenamiento de grasas, pero no de agua. Si pueden pasar días sin beber es porque pueden ingerir más de 100 litros en pocos minutos y el estómago absorbe el agua de forma muy lenta, además de que consiguen aumentar la proporción de agua en la sangre para, de algún modo, almacenarla en el torrente sanguíneo.

8. “Los peces tienen una memoria de solo 3 segundos”

No. Este mito, que nació a raíz de la película “Buscando a Nemo”, es solo eso: un mito. Los peces tienen una memoria igual a la de otros animales, pudiendo recordar a largo plazo por semanas, meses e incluso, dependiendo de la especie, años.

Pez

9. “Los tiburones mueren si dejan de nadar”

No. Si bien es cierto que carecen de la vejiga natatoria, un órgano que otros peces utilizan para mantenerse a flote, esto no significa que mueran si dejan de nadar. Si dejan de nadar, simplemente se hunden, por lo que si el fondo no está demasiado profundo no pasa nada. Además, soportan grandes presiones.

10. “Los tiburones no pueden sufrir cáncer”

Falso. Los tiburones, como cualquier otro organismo formado por células, pueden desarrollar cáncer. Este mito nació por la leyenda urbana de que el cartílago de tiburón era bueno para curar el cáncer, pero esto es evidentemente mentira.

11. “Un año perruno equivale a siete años humanos”

Falso. Cada raza de perro envejece a su propio ritmo, así que esta relación entre años perrunos y humanos carece de sentido. Si tuviéramos que hacer una relación promedio, tampoco sería algo tan directo. Y es que al parecer, el primer año de vida del perro equivaldría a 15 años humanos, que es cuando se logra la madurez sexual. Más allá de esto, cada raza de perro envejece a su ritmo.

12. “Los camaleones cambian de color para camuflarse”

No. Los camaleones cambian de color, pero no para camuflarse. Estos cambios, pues, no son para mimetizarse con el entorno, sino que aparecen de forma involuntaria en función de los cambios en el clima (temperatura, luz, humedad…), su estado de salud y de si se sienten amenazados o no.

13. “Los perros ven en blanco y negro”

No. Igual que sucede con los mamíferos a excepción de humanos y primates, los perros tienen una visión dicromática, es decir, lo más parecido al daltonismo. Además del blanco y el negro, estos animales pueden distinguir dos colores más, seguramente el azul y el verde. Pero en ningún caso ven en blanco y negro.

14. “En cada manada de lobos hay un macho alfa”

No. En la naturaleza, los lobos no siguen esta jerarquía. En cada manada hay varias familias y sí que es posible que cada una de ellas tenga algo así como un “líder”, pero en ningún caso hay un macho alfa que lidere toda la manada.

15. “Los osos hibernan durante el invierno”

No. Los murciélagos y las marmotas sí que hibernan. Los osos entran en un estado menos extremo llamado letargo en el que reducen las tasas metabólicas al máximo pero pueden “despertarse” en cualquier momento ante una amenaza. Se ha visto que las hembras incluso pueden dar a luz mientras están en este estado.

16. “Hay roedores que cometen suicidios en masa”

No. Esta leyenda urbana acerca de los leminos arrojándose en masa por un acantilado cuando la población era demasiado grande para asegurar la supervivencia de la especie es solo eso: un mito. Lo que hacen cuando esto sucede es migrar a otras regiones.

17. “Los gatos solo ronronean cuando sienten placer”

No. Los gatos no solo ronronean por placer. También lo hacen cuando tienen hambre, están estresados o les duele algo. Es su manera de comunicarse.

18. “Los elefantes beben agua por la trompa”

No. La trompa de los elefantes no es una pajita, no beben a través de ella. Lo que hacen es capturar el agua por la trompa gracias a la succión que hace pero después expulsan el agua directamente en la boca.

Elefante

19. “Los búhos pueden girar su cabeza 360°”

No. Ningún ser vivo con columna vertebral puede rotar la cabeza 360°. Eso sí, los búhos son quizás el animal con mayor capacidad de rotación, pudiendo girar la cabeza unos impresionantes 270° sin comprometer en ningún momento ni la médula espinal ni los vasos sanguíneos.

20. “Si les tocas las alas, las mariposas mueren”

No. Evidentemente, las alas son muy delicadas y si se rompen los vasos sanguíneos que hay en su interior, la mariposa puede morir. Pero si solo acaricias las alas, no le va a pasar nada. De todos modos, mejor no tocarlas.

21. “Las abejas mueren después de picar”

No. No todas. A las abejas de la miel sí que les sucede esto, pero a los demás tipos no. Cuando las abejas de la miel pican, junto con el aguijón salen parte de sus intestinos, por lo que mueren. Con las avispas, por ejemplo, esto no es así. Cuando pican solo sale el aguijón. Al día siguiente ya han generado uno de nuevo.

22. “Si tocas una rana o un sapo te pueden salir verrugas”

No. Las verrugas aparecen única y exclusivamente por una infección dermatológica por parte del Virus del Papiloma Humano (VPH). Ningún anfibio ni ningún animal a excepción de los humanos puede contagiarlo. Eso sí, pueden intoxicarte con un veneno que, a veces, es mortal. Así que mejor no tocarlas.

23. “Las tortugas no sienten dolor en el caparazón”

Falso. El caparazón de las tortugas, a pesar de su aspecto robusto, es una estructura viva de su cuerpo formada por distintos huesos, incluidas sus costillas, e irrigada por vasos sanguíneos y nervios. Por lo tanto, sí que siente dolor.

24. “Los tiburones pueden detectar una sola gota de sangre en el agua”

No. Los tiburones tienen uno de los sentidos del olfato más desarrollados en el mundo animal, pero no tanto. Los estudios demuestran que pueden detectar la presencia de una sola gota de sangre en unos 50 litros de agua, algo que ya es impresionante.

25. “Los murciélagos están ciegos”

No. Que algunos vivan en cuevas oscuras y que utilicen la ecolocalización (emiten sonidos y ven cómo rebotan en las superficies para saber hacia dónde ir) para volar no significa que estén ciegos. No lo están.

Murciélago

26. “Las jirafas duermen solo 30 minutos al día”

Falso. A pesar de que es una idea bastante generalizada, es un mito. Las jirafas no duermen 30 minutos al día. Ningún animal puede dormir tan poco. Un estudio demostró que, de media, las jirafas duermen unas 4’6 horas diarias. Es poco, pero nada que ver con media hora.

27. “Las pirañas son muy agresivas”

No. A pesar de su mala fama, las pirañas son más bien peces pacíficos y suelen alimentarse de plantas, insectos y a veces otros peces. Solo cuando han sido enjauladas sin comer durante días y han sido liberadas como atracción turística, han podido comerse a una vaca en cuestión de minutos. Pero no porque suelan tener este comportamiento, sino porque estaban muertas de hambre. En otras palabras, si caes al agua, no vendrán cientos de pirañas a la vez a comerte.

28. “Si cortas por la mitad a un gusano de tierra, aparecen dos gusanos”

Falso. Si cortas por la mitad un gusano de tierra, te quedarás con la parte de la cola y otra de la cabeza. En algunos casos, la parte de la cabeza sí que puede generar una nueva cola, pero solo si se corta en una parte muy concreta. La parte de la cola jamás creará una nueva cabeza. Es imposible. Sea como sea, seguirá habiendo solo un gusano.

29. “Si tocas una cría de pájaro, la madre deja de quererlo”

No. Esto es un mito, aunque está bien para evitar que los niños toquen a las crías de pájaro. Pero por mucho que toques una cría, la madre seguirá dándole de comer, que es la única manera que las aves tienen de “querer”.

30. “Los flamencos se aguantan sobre una pata porque el agua está fría”

Falso. La típica postura del flamenco no se debe a que les moleste el agua fría ni otros mitos e historias que se han hecho. Se aguantan sobre una sola pata porque es en esta posición que tienen mayor estabilidad. Nada más.

Referencias bibliográficas

  • Pisula, W. (2009) “Curiosity and Information Seeking in Animal and Human Behavior”. BrownWalker Press.
  • Bolhuis, J.J., Giraldeau, L.A. (2005) “The study of animal behavior”. ResearchGate.
  • De la O Rodríguez, C., Montoya, B. (2011) “Biología del comportamiento animal: la etología como un puente en el estudio del comportamiento”. Universidad Nacional de Colombia.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.