Los 6 beneficios de realizar actividad física

El deporte es imprescindible para gozar de salud tanto física como mental. Veamos cuáles son sus efectos más beneficiosos.
Beneficios actividad física

El sedentarismo, que es un estilo de vida en el que no se incluye el deporte, es el cuarto factor de riesgo de muerte más grande en el mundo. De hecho, la falta de actividad física es responsable de forma directa o indirecta de más de 3 millones de muertes al año.

Este sedentarismo se ha incrementado desde principios de siglo, convirtiéndose en una auténtica amenaza para la salud pública mundial. Aproximadamente, el 60 % de las personas del mundo tienden al sedentarismo, con todas las consecuencias que esta falta de actividad física tiene para la salud.

Enfermedades cardíacas, obesidad, accidentes cerebrovasculares, diabetes, cáncer, hipertensión, depresión… No incluir la actividad física en el día a día tiene un impacto muy grande en la salud física y mental.

Y la mejor manera de combatir el sedentarismo es explicando los beneficios que tiene el deporte para gozar de una vida saludable. Por ello, en el artículo de hoy hablaremos sobre todas las ventajas que tiene realizar actividad física en nuestra salud, tanto física como mental.

¿Practicamos suficiente deporte?

De acuerdo a la OMS, 6 de cada 10 personas en el mundo no realizan la suficiente actividad física como para notar beneficios en su salud o para evitar el desarrollo de enfermedades ligadas a un estilo de vida sedentario.

No relacionar el deporte con el ocio, el acceso a formas de entretenimiento pasivas, el uso de medios de transporte privados y públicos, las largas jornadas laborales, el coste de realizar determinados deportes, la superpoblación… Todos estos factores son obstáculos que hacen que las personas no realicen suficiente actividad física.

De todos modos, hay que tener en cuenta que todo esto son solo “excusas”. La actividad física puede incluir caminar a paso ligero, correr, bailar, nadar, apuntarse a un gimnasio, deportes en equipo, etc. No hacen falta grandes recursos ni una inversión de tiempo demasiado elevada.

De hecho, se recomienda que los adultos deberían realizar, al menos, 150 minutos de actividad física a la semana para notar los beneficios que veremos a continuación. 150 minutos son solo 2 horas y media repartidas en siete días. Cualquier persona, siempre que haya voluntad, puede encontrar tiempo y algún deporte que le guste.

¿Qué beneficios tiene el deporte en nuestro cuerpo?

La actividad física, junto con la alimentación, es la base de toda vida saludable. Sin ella, no podemos gozar ni de salud física ni psicológica. No es solo una cuestión de perder peso para sentirnos mejor con nuestro cuerpo. El deporte va mucho más allá, pues hace que nuestros órganos estén más sanos, que gocemos de vitalidad durante el día, reduce el riesgo de sufrir enfermedades y mejora nuestro estado de ánimo.

Todo lo que veremos a continuación puede lograrse si se adquiere el compromiso de hacer deporte unas 3 horas a la semana. No es necesario entrenar para ser el mejor. Con entrenar para sentirte bien, es más que suficiente.

A continuación presentamos los beneficios que tiene el deporte tanto a nivel fisiológico como mental.

1. En el sistema circulatorio

El sistema circulatorio está formado, básicamente, por el corazón, las arterias y las venas. Es el encargado de hacer llegar, mediante la sangre, el oxígeno y los nutrientes a las células del cuerpo y de recoger el dióxido de carbono para su posterior eliminación.

Todo aquello que beneficie su funcionalidad será bueno para todo el cuerpo, pues se mejorará la circulación de la sangre y todos los órganos y tejidos del organismo lo notarán.

El deporte tiene muchos beneficios para el corazón. Incita a que la frecuencia cardíaca durante el reposo sea más baja, evitando así todos los problemas derivados de un ritmo de latido demasiado elevado (insuficiencia cardiaca, accidentes cerebrovasculares, paros cardiacos, etc), y aumenta la cantidad de sangre que el corazón bombea con cada latido.

Es decir, la actividad física hace que el corazón trabaje más pero gastando menos, es decir, aumenta la eficiencia cardíaca. Esto tiene muchos beneficios a largo plazo, pues previene el desarrollo de muchas enfermedades cardíacas relacionadas con problemas circulatorios.

También tiene beneficios para los vasos sanguíneos. Contribuye a una reducción de la presión arterial, por lo que previene la hipertensión y todos los problemas que derivan de ella. Además, aumenta el flujo de sangre que llega a los músculos, haciendo que se mantengan sanos y saludables.

También disminuye el riesgo de que se formen coágulos y trombos en las arterias, por lo que previene la aparición de infartos cardíacos y cerebrales.

2. En el sistema respiratorio

Cuando practicamos deporte necesitamos obtener más oxígeno que cuando estamos en reposo. Y los que se encargan de darnos este aporte extra son los pulmones. Por ello es común que cuando se empieza a hacer deporte después de mucho tiempo, notemos que nos ahogamos.

De todos modos, al cabo de poco tiempo los pulmones se adaptan a este esfuerzo y empezamos a notar los beneficios del deporte en el sistema respiratorio. La actividad física hace que los músculos de los pulmones se vuelvan más fuertes y resistentes, por lo que cada vez pueden hacer esfuerzos mayores.

Además, hace que la superficie de los alveolos, el lugar donde tiene lugar el intercambio gaseoso, se mantenga más limpia y sea más flexible, por lo que se absorbe el oxígeno de forma más eficaz y, a su vez, se elimina mejor el dióxido de carbono. También aumenta la capacidad pulmonar, haciendo que el aire aguante más tiempo en su interior y permitiendo que cada respiración sea más eficiente.

Por lo tanto, el deporte hace que rápidamente notemos que respiramos mejor y, además, mantiene los pulmones más limpios, por lo que se previenen muchas enfermedades respiratorias.

3. En el aparato locomotor

El aparato locomotor es el que permite el movimiento y que desempeñemos actividades físicas. Está compuesto por los huesos, los músculos, los tendones, las articulaciones, los ligamentos, etc. Y, evidentemente, el deporte tiene beneficios muy marcados en todas estas estructuras.

La actividad física fortalece los huesos y las articulaciones, por lo que se previenen enfermedades como la artrosis y la osteoporosis, disminuyendo también el riesgo de sufrir fracturas óseas. Esto es así siempre que se practique con moderación. Porque el “pasarse” puede tener precisamente el efecto contrario al deseado.

El deporte también convierte en más resistentes y flexibles las fibras musculares, hace que los músculos obtengan energía de forma más eficiente, incrementa la masa muscular, fortalece los tendones, etc. Por ello, la actividad física hace que nos sintamos más ligeros, capaces de realizar más esfuerzos e incrementa nuestra vitalidad y energía, pues los músculos están mucho más activos. Los dolores musculares y articulares también se previenen.

4. En el metabolismo

Uno de los principales beneficios de la actividad física se da a nivel de metabolismo, es decir, en el ámbito de lo que quema el cuerpo.

Con el deporte se consumen muchas más calorías que estando en reposo. Consecuentemente, el cuerpo empieza a quemar grasas (lenta pero continuamente) para obtener la energía que necesita. Por lo tanto, la cantidad de grasas acumuladas en los tejidos, órganos y arterias empieza a disminuir.

Por ello, el deporte no solo nos hace adelgazar ya que incita a una disminución de las grasas en los tejidos, sino que disminuye el riesgo de sufrir todas aquellas enfermedades relacionadas con el sobrepeso: enfermedades cardiovasculares, cáncer colorrectal, diabetes, hipertensión…

5. En el sistema inmune

El deporte también potencia la funcionalidad el sistema inmune, es decir, de todas aquellas células diseñadas para protegernos del ataque de patógenos y del desarrollo de tumores.

Con la actividad física se consigue que las células del sistema inmunitario estén más activas, pues durante el deporte, el cuerpo interpreta que está ante una situación de estrés y envía la orden de potenciar el sistema inmune.

Por ello, el deporte disminuye la probabilidad tanto de sufrir enfermedades infecciosas (ya que está más alerta y los patógenos no “sorprenden” al sistema inmune) como de desarrollar distintos tipos de cáncer, pues las células inmunes pueden destruir los tumores antes de que den problemas.

6. En la salud psicológica

“Mens sana in corpore sano”. El cuerpo y la mente están estrechamente ligados. Por lo tanto, uno de los mayores beneficios que tiene el deporte (y que en ocasiones está infravalorado) está en el ámbito de la salud mental.

Cuando hacemos deporte, el cuerpo empieza a liberar endorfinas, una hormonas que incitan a la sensación de bienestar y a la vitalidad, haciendo que nos sintamos mejor tanto con nosotros mismos como con lo que nos rodea.

El deporte, pues, disminuye el estrés, previene la depresión y la ansiedad, aumenta la felicidad y el bienestar, disminuye la agresividad y la irritabilidad, aumenta la autoestima…

Tiene el mismo efecto psicológico que una droga, pues incita el bienestar personal. Por ello, al poco tiempo nuestro cuerpo se hará “adicto” a la sensación que el deporte nos produce y dejará de ser una obligación para pasar a ser casi una necesidad, es decir, un complemento de nuestra vida que nos genera vitalidad y bienestar psicológico y que, además, tiene todos los efectos físicos saludables que hemos visto.

El deporte también fomenta la sociabilidad, pues es muy fácil conocer gente, algo que también contribuye a que nos sintamos mejor y a que tengamos cada vez más ganas de abandonar el sofá de casa y apostar por hacer actividad física.

Referencias bibliográficas

  • Cintra Cala, O., Balboa Navarro, Y. (2011) “La actividad física: un aporte para la salud”. Educación Física y Deportes, Revista Digital.
  • Ramírez, W., Vinaccia, S., Ramón Suárez, G. (2004) “El impacto de la actividad física y el deporte sobre la salud, la cognición, la socialización y el rendimiento académico: una revisión teórica”. Revista de Estudios Sociales.
  • Elmagd, M.A. (2016) “Benefits, need and importance of daily exercise”. International Journal of Physical Education, Sports and Health.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.