Los 7 tipos de insomnio (síntomas y causas frecuentes)

No todos los casos de insomnio son iguales. Dependiendo de la duración, la gravedad y el momento del ciclo afectado, este trastorno del sueño tan frecuente se clasifica en distintos tipos.
Tipos insomnio

El insomnio es el trastorno del sueño más común en todo el mundo. De hecho, se estima que hasta el 50% de los adultos lo sufren en mayor o menor medida. Esto significa que 1 de cada 2 personas tiene problemas para conciliar el sueño o bien para mantenerlo.

La mitad de la población mundial, pues, está expuesta a los problemas para la salud vinculados a no dormir las horas necesarias o que estas no sean de calidad. Estos problemas van mucho más allá de estar sin energías durante el día, pues no descansar abre la puerta al desarrollo de todo tipo de enfermedades.

De todos modos, no todos los casos de insomnio son iguales. Por ello, los profesionales de la salud han creado una clasificación de este trastorno del sueño en diferentes tipos dependiendo de las causas, la duración, la gravedad y el momento del ciclo del sueño que se ve afectado.

Por ello, en el artículo de hoy, además de detallar la naturaleza de este trastorno, veremos los distintos tipos, analizando tanto sus causas como sus síntomas, así como las formas de tratamiento más efectivas.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es el trastorno del sueño más común y que se manifiesta con problemas para conciliar el sueño o bien para mantenerlo a lo largo de la noche, así como con tendencia a despertarse demasiado pronto y no poder volver a dormir.

Las personas adultas necesitamos entre 7 y 9 horas de sueño reparador para sentirnos con energía al día siguiente y prevenir todos los problemas de salud vinculados a la falta de sueño. El insomnio, pues trae consigo una serie de síntomas: cansancio durante el día, falta de energía, dolor de cabeza, somnolencia, irritabilidad, fatiga física, problemas para rendir mental y físicamente, dificultades para concentrarse…

Como vemos, el insomnio tiene un fuerte impacto en nuestra calidad de vida y en la capacidad para dar el máximo en nuestro día a día, tanto a nivel laboral como personal. Y este problema, que ya de por sí es grave, lo es todavía más si tenemos en cuenta todas las complicaciones en las que puede derivar.

Si el insomnio se prolonga y no se trata, puede acabar dañando enormemente a nuestra salud emocional y física. De hecho, del insomnio pueden derivar todas estas complicaciones: aumento en el riesgo de sufrir ansiedad y depresión, hipertensión, diabetes, enfermedades óseas, tendencia al sobrepeso, problemas cardiovasculares, trastornos renales, aumento en el riesgo de sufrir cáncer de mama y colorrectal…

Por lo tanto, los problemas para dormir van mucho más allá de sentirse cansado durante el día. Conocer, pues, las causas y los tipos de insomnio es imprescindible para detectar un problema y solicitar atención cuanto antes.

De hecho, muchas veces basta con adoptar un estilo de vida más saludable. Y en los casos en los que el insomnio persista, el tratamiento sigue siendo posible. Lo mejor es acudir a un médico, que puede o bien recetarte somníferos o recomendarte que acudas a terapia psicológica, pues puede ayudarte a silenciar los pensamientos negativos que te impiden dormir.

¿Por qué aparece?

Las causas del insomnio son increíblemente variadas, de ahí que en muchos casos sea difícil detectar el problema de fondo que está llevando a la persona a tener problemas para dormir. Además, aunque normalmente sea un trastorno por sí mismo, también puede ser síntoma de otra enfermedad, lo que dificulta todavía más encontrar la causa.

De todos modos, saber la causa es importante para detectar qué aspecto de la vida hay que cambiar. Las más frecuentes son las siguientes: estrés por el trabajo, trasnochar los fines de semana, problemas en los estudios o en la situación económica, haber pasado recientemente por la muerte de un ser querido o de un familiar, cenar demasiado, beber mucha agua antes de dormir, no hacer deporte (o hacerlo pasadas las siete de la tarde), fumar, beber, irse a dormir y despertarse cada día a horas distintas, tomar mucho café, pasar mucho tiempo con el móvil o el ordenador antes de dormir…

Móvil cama
Los móviles y otros dispositivos electrónicos emiten un tipo de luz que afecta a la síntesis de melatonina, una hormona que regula nuestro ciclo de sueño.

Estas son las causas más frecuentes y, como vemos, aunque en algunos casos sea más difícil, pueden evitarse cambiando el estilo de vida, por lo que en este sentido, tanto la prevención como el tratamiento es posible.

Sin embargo, si se sufre insomnio y no parece que ninguna de las anteriores causas concuerde, quizás haya que buscar otro problema de fondo. Estar tomando antidepresivos o analgésicos, sufrir enfermedades cardíacas, tener diabetes, padecer algún trastorno de la salud mental… Todas estas situaciones tienen al insomnio como síntoma, así que habría que buscar ayuda médica. El médico tratará la causa de fondo o el insomnio en sí, pues hay muchos fármacos somníferos que, como último recurso, pueden ayudar a dormir bien.

¿Qué tipos de insomnio existen?

Habiendo entendido qué es y cuáles son sus causas, podemos pasar a analizar los distintos tipos de insomnio. Como hemos dicho, no todos los casos son iguales. Y la clasificación más común se hace de acuerdo a dos parámetros: la duración y el momento del ciclo afectado.

1. Según la duración

Todos podemos experimentar insomnio alguna vez en nuestra vida, durante períodos más o menos largos. De todos modos, los casos que se prolongan más en el tiempo son también los más graves, tanto por la causa de fondo como por las complicaciones en las que puede derivar. En este sentido, diferenciamos el insomnio agudo y el crónico.

1.1. Insomnio agudo

También conocido como insomnio de corta duración, el insomnio agudo es aquel en el que los problemas para dormir (ya sea para conciliar o mantener el sueño) no se prolongan más allá de los tres meses. Es más frecuente en mujeres y personas de edad avanzada.

Normalmente son debido a una situación puntual que genera estrés en la persona, como dificultades económicas o problemas en el trabajo. De igual modo, también es común que aparezca como efecto secundario de algún tratamiento farmacológico o como síntoma de una enfermedad.

De todos modos, como estos problemas para dormir no se prolongan más de unas semanas, el riesgo de desarrollar las complicaciones que hemos visto antes es bajo. Este insomnio transitorio aparece con mayor o menor frecuencia en el 50% de los adultos. De hecho, cerca de 2 de cada 10 personas tiene este tipo de insomnio más de una vez al año.

1.2. Insomnio crónico

Hablamos de insomnio crónico cuando los problemas para dormir aparecen, como mínimo, tres noches por semana y se prolonga durante más de tres meses. Estos problemas se manifiestan tanto con problemas para conciliar el sueño (tardar más de media hora en quedarse dormido) como con tendencia a despertarse demasiado pronto o a irse despertando constantemente.

Afecta al 10% de los adultos y las causas, a pesar de que puede ser por causas puntuales que se prolongan bastante en el tiempo, suelen estar más vinculadas a problemas más graves. La causa de fondo puede ser un problema de ansiedad o depresión, así como abuso de sustancias o estar padeciendo alguna enfermedad física no diagnosticada.

Cuando estamos ante este tipo de insomnio, es de vital importancia solicitar atención médica, pues no solo los síntomas se hacen más notorios, sino que el riesgo de desarrollar las graves complicaciones anteriormente mencionadas es muy alto.

2. Según el momento del ciclo afectado

Como venimos diciendo, el insomnio puede manifestarse tanto con problemas para conciliar el sueño como para mantenerlo, así como con tendencia a despertarse demasiado pronto. O incluso como una mezcla de varios. En este sentido, el insomnio puede clasificarse del siguiente modo.

2.1. Insomnio de conciliación

Como podemos deducir por su nombre, el insomnio de conciliación es aquel que se manifiesta con problemas para quedarse dormido cuando nos ponemos en la cama. En palabras más técnicas, la persona sufre un aumento de la latencia del sueño, que es el tiempo que necesitamos para iniciar el sueño desde que nos lo proponemos.

Los niños y los adultos jóvenes tienen un tiempo de latencia de unos 20 minutos, mientras que los adultos lo tienen de 30 minutos. Tiempos por encima ya pueden considerarse insomnio, aunque muchas veces puede evitarse o tratarse con cambios en el estilo de vida o resolviendo la causa del estrés.

2.2. Insomnio de mantenimiento

El insomnio de mantenimiento es aquel en el que el problema radica en una dificultad para mantenerse dormido a lo largo de toda la noche. Es decir, la persona no puede dormir “del tirón”. En este caso, el tiempo de latencia es normal, pero se observan frecuentes despertares durante la noche, lo que impide que tengamos un sueño realmente reparador.

La causa más común del insomnio de mantenimiento es de carácter endocrino, es decir, por problemas en la síntesis de hormonas, siendo los trastornos de la glándula tiroides los que más problemas generan, especialmente en mujeres.

2.3. Insomnio tardío

El insomnio tardío, también conocido como insomnio de despertar precoz, es el que se manifiesta con tendencia a despertarse demasiado pronto. En este caso, la persona tiene un tiempo de latencia normal y no se despierta durante la noche (el sueño no es interrumpido), pero se desvela a una hora muy temprana y no puede volver a conciliar el sueño.

Esto acaba haciendo que no durmamos las horas necesarias. En este caso, las causas más frecuentes son la depresión y la ansiedad, especialmente por estrés en el trabajo. Y el tratamiento, pues, suele combinar fármacos con la terapia psicológica.

Estrés trabajo
El estrés laboral es una de las principales causas de insomnio.

2.4. Insomnio mixto

El insomnio mixto es un concepto que hace referencia a casos en los que se da una combinación de dos de los tres tipos anteriores. Un ejemplo de insomnio mixto sería una persona que tiene problemas para conciliar el sueño y que, además, se despierta demasiado pronto, pero que no se va desvelando a lo largo de la noche. Las causas están menos claras, pero suelen ser debidas a una combinación de las anteriores.

2.5. Insomnio global

El insomnio global es el más grave para la salud, pues se altera por completo el ciclo de sueño. La persona tarda mucho en conciliar el sueño, se despierta varias veces a lo largo de la noche y, encima, se desvela demasiado temprano. El número de horas de sueño reales suele ser muy bajo, por lo que hay que solicitar atención médica cuanto antes.

Referencias bibliográficas

  • National Institute of Health. (2011) “Your Guide to Healthy Sleep”. U.S. Department of Health and Human Services.
  • Orzeł Gryglewska, J. (2010) “Consequences of sleep deprivation”. International Journal of Occupational Medicine and Environmental Health.
  • Cunnington, D., Junge, M.F., Fernando, A. (2013) “Insomnia: Prevalence, consequences and effective treatment”. The Medical journal of Australia, 199(8), 36-40.
  • Álamo González, C., Alonso Álvarez, M.L., Cañellas Dols, F. et al (2016) “Clasificación del insomnio”. Libro: Insomnio. Capítulo 3. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.