Insomnio: causas, síntomas, prevención y tratamiento

Los problemas para dormir pueden acabar afectando al correcto desempeño laboral y causando pérdidas en la calidad de vida. Hay maneras de combatirlo.
Insomnio

Hasta el 50% de los adultos sufren insomnio con mayor o menor frecuencia de forma transitoria, pero es que el 10% de la población lo padece de manera crónica. Es el trastorno del sueño más frecuente y no solo hace perder las energías durante el día, es la puerta de entrada a todo tipo de enfermedades.

Y es que una buena salud del sueño es igual de importante que llevar una dieta sana o hacer deporte. Es mientras dormimos que nuestro cuerpo se renueva y regenera y se restablecen los niveles de energía necesarios para rendir tanto física como intelectualmente a lo largo del día.

Pero hay que tener en cuenta que hay formas de prevenir y tratar el insomnio. A veces, pequeños cambios en el estilo de vida son suficientes para volver a dormir bien. Por ello, en el artículo de hoy, además de explicar la naturaleza de este trastorno, presentaremos las mejores formas de combatirlo.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es un trastorno del sueño en el que de alguna manera u otra, hay problemas para dormir. Puede manifestarse tanto con dificultades para conciliar el sueño como para mantenerlo a lo largo de la noche, así como tendencia a despertarse demasiado temprano y no poder volver a quedarse dormido.

Necesitamos entre 7 y 9 horas de sueño y que este llegue a ser profundo para sentirnos con energía al día siguiente. Por ello, prolongar estos problemas de insomnio, a corto plazo puede traducirse en falta de energía, estar cansado siempre y a presentar un bajo rendimiento laboral o académico.

Y aunque esto ya afecte considerablemente a la calidad de vida, en caso de que no sea tratado y resuelto, el insomnio también aumenta el riesgo de padecer enfermedades graves: hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad, ansiedad, depresión, diabetes e incluso cáncer.

De todos modos, la mayoría de casos de insomnio pueden ser resueltos cambiando aspectos del estilo de vida. Y en caso de que no surtan efecto, siempre queda la posibilidad de realizar terapias psicológicas e incluso tomar medicamentos. La salud del sueño tiene que cuidarse.

Causas

El insomnio puede venir causado por muchas situaciones distintas, por lo que no siempre resulta sencillo detectar la causa de fondo. Y es que aunque puede ser un trastorno como tal, a menudo es el síntoma de alguna enfermedad.

Localizar el motivo es muy importante para proceder a cambiar los hábitos en el estilo de vida. Las causas principales del insomnio son las siguientes: estrés por el trabajo, estudios o situación económica, estar superando la muerte de un ser querido o una ruptura amorosa, viajar mucho por trabajo, cenar demasiado o beber mucha agua pocas horas antes de dormir, no hacer deporte, fumar y beber, cambiar mucho los horarios de sueño, trasnochar los fines de semana, hacer siestas demasiado largas o a altas horas de la tarde, abusar de la cafeína, pasar mucho tiempo con el móvil por la noche, no cuidar el ambiente de la habitación, etc.

Estas son las principales causas detrás de la mayoría de casos de insomnio. Y como vemos, muchas de ellas son perfectamente prevenibles si tomamos conciencia de ellas y nos esforzamos en cambiar nuestros hábitos de vida.

De todos modos, si ninguna de estas parece coincidir con tu caso, quizás es que de fondo haya un problema menos común. Y es que el insomnio y las dificultades para dormir son una de las principales manifestaciones de algunos trastornos de la salud mental, principalmente la ansiedad y la depresión. Por ello, si crees que este puede ser tu caso, lo mejor es solicitar atención a un profesional.

Además, hay muchos medicamentos que pueden provocar insomnio de forma transitoria. Fármacos como los antidepresivos, para el asma o para la presión arterial, los analgésicos, etc, pueden hacer que nuestra calidad del sueño se vea afectada.

También puede ser síntoma de otras enfermedades: hipertiroidismo, enfermedades cardíacas, cáncer, apnea del sueño, diabetes, asma… Por ello, en caso de no poder detectar la causa del insomnio y ver que los cambios en el estilo de vida no funcionan, sería conveniente acudir al médico y revisar el estado de salud general del cuerpo.

Síntomas y complicaciones

Los síntomas más evidentes del insomnio es que hay problemas para dormir, ya sea para conciliar el sueño o mantenerlo a lo largo de la noche. Pero esto viene acompañado de consecuencias tanto a corto como largo plazo.

El cansancio durante el día, falta de energías, dolor de cabeza, pesadez de ojos, sentirse muy cansado al despertar, somnolencia, irritabilidad, problemas para concentrarse, dificultades para rendir física y mentalmente, etc, son solo algunas de las manifestaciones que aparecen a los pocos días de encadenar problemas para dormir.

Si empiezas a notar que el insomnio afecta a tu calidad de vida y a tu capacidad de rendir en el trabajo, estudios, tareas diarias, deporte, etc, deberías empezar a cambiar tus hábitos de vida o solicitar atención a los profesionales de la salud, pues a la larga, el insomnio puede derivar en complicaciones más graves.

Y es que el insomnio prolongado en el tiempo acaba dañando la salud tanto física como emocional, pues dormir bien es imprescindible para que nuestro organismo funcione como es debido.

Por ello, el insomnio puede llegar a tener un gran impacto en la salud: aumento de la presión arterial, incremento en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, aumento de las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, hace más propensa a la persona a desarrollar sobrepeso y obesidad, aumenta el riesgo de sufrir ansiedad y depresión, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, aumenta el riesgo de cáncer colorrectal y de mama, afecta a la salud de los huesos, es responsable de trastornos renales…

Detectando rápido el problema y la causa de fondo, se pueden aplicar medidas correctoras e incluso someterse a tratamientos psicológicos o médicos si se considera necesario, evitando así la aparición de estas graves complicaciones.

Prevención

El insomnio puede tanto prevenirse como combatirse sin necesidad de tratamiento, simplemente cuidando la salud del sueño e incorporando hábitos de vida que nos faciliten la conciliación del sueño y que permitan que este sea profundo y reparador.

Por ello, es importante tomar conciencia de que dormir bien es igual o más importante que vigilar la alimentación y hacer deporte. Siguiendo los siguientes consejos es muy probable que tu calidad de sueño se vea mejorada rápidamente.

Tomar medidas para combatir el estrés, irse a dormir y despertarse siempre a la misma hora, hacer deporte con moderación (sin una intensidad demasiado alta y siempre antes de las 19 h), hacer siestas de menos de 30 minutos y nunca ya muy entrada la tarde, moderar el consumo de cafeína, cenar alimentos ligeros y antes de las 21 h, no beber demasiada agua antes de dormir, moderar el uso del móvil a altas horas de la noche, no dormir demasiado los fines de semana, tomar el sol todos los días, anular los ruidos de la habitación, procurar que el dormitorio esté a una temperatura de 15-22 °C, leer antes de dormir, escuchar música clásica, hacer meditaciones, no estar más de 20 minutos dando vueltas en la cama…

Estas son las mejores estrategias tanto para prevenir como para tratar el insomnio de forma sencilla. Eso sí, si ves que cambiando tus hábitos de vida no consigues mejorar tu salud del sueño, quizás sería necesario solicitar atención a un profesional, que ofrecerá las soluciones que veremos a continuación.

Tratamiento

La mayoría de personas con insomnio ven restaurado su sueño al cambiar su estilo de vida o al superar los problemas de salud que lo causaban, pero hay casos en los que este trastorno del sueño persiste. Para ellos, el insomnio puede tratarse y no siempre es necesario acudir a los somníferos.

De hecho, la elección predilecta es la terapia psicológica. Un psicólogo te ayuda a detectar y trabajar para eliminar los pensamientos negativos, miedos o inseguridades que hacen que no puedas dormir por la noche. Dependiendo de lo que detecte el profesional de la salud, realizará unas terapias conductuales u otras.

Sea como sea, las sesiones en psicólogos resuelven la mayoría de casos que no podían ser solucionados simplemente con cambios en el estilo de vida. Y, de hecho, han demostrado ser igual o más efectivos que los tratamientos farmacológicos.

Eso sí, hay ocasiones en las que la orientación psicológica no es suficiente, pues no se consiguen silenciar los pensamientos negativos que causan el insomnio. En este caso, sí que puede ser necesario acudir a un médico, que evaluará la situación y, si lo considera necesario, recetará algunos medicamentos.

Estos fármacos reciben el nombre de somníferos y suelen ser bastante efectivos para solucionar el insomnio, al menos durante un tiempo. Y es que los médicos no suelen permitir su consumo prolongado ya que además de tener efectos secundarios como somnolencia diurna y aturdimiento, pueden causar adicción. Por ello, son una buena manera de aliviar transitoriamente el insomnio mientras las terapias psicológicas y los cambios en el estilo de vida se siguen trabajando.

También hay somníferos que no necesitan receta, es decir, que son de venta libre. Pero estos también tienen efectos secundarios si se consumen durante demasiado tiempo. Por ello, las terapias farmacológicas son más un alivio momentáneo que no una solución definitiva. El insomnio debe combatirse detectando la causa de fondo y cambiando los hábitos de vida.

Referencias bibliográficas

  • Orzeł Gryglewska, J. (2010) “Consequences of sleep deprivation”. International Journal of Occupational Medicine and Environmental Health.
  • Álamo González, C., Alonso Álvarez, M.L., Cañellas Dols, F. et al (2016) “Insomnio”. Pautas de Actuación y Seguimiento.
  • Cunnington, D., Junge, M.F., Fernando, A. (2013) “Insomnia: Prevalence, consequences and effective treatment”. The Medical journal of Australia, 199(8), 36-40.
  • National Institute of Health. (2011) “Your Guide to Healthy Sleep”. U.S. Department of Health and Human Services.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.