¿Qué peligros tiene el sedentarismo para la salud?

Más de la mitad de la población mundial no realiza la actividad física mínima recomendada, algo que aumenta el riesgo de sufrir distintos problemas de salud.
Peligros del sedentarismo

El sedentarismo, definido como la falta de actividad física, es una pandemia a nivel mundial. La tendencia de la población a esta forma de vida se ha incrementado desde principios de siglo, llegando a convertirse en el cuarto factor de riesgo de muerte más alto en el mundo.

De hecho, se estima que la inactividad física es responsable de forma más o menos directa de más de 2 millones de defunciones anuales, pues el sedentarismo provoca múltiples problemas de salud que tienden a ser graves.

Enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer, diabetes, hipertensión… Hay multitud de trastornos causados por la falta de actividad física que, evidentemente, podrían ser evitados de tomar conciencia de la importancia de mantenerse activo.

Pese a ello, el sedentarismo es un problema de salud pública que afecta al 60% de la población. Es decir, más de la mitad de las personas del mundo están en riesgo de sufrir los problemas de salud ligados a la inactividad física que veremos a continuación.

¿Qué es el sedentarismo?

El sedentarismo es un estilo de vida que adoptan las personas que no incluyen la actividad física en su calendario. Es decir, una persona sedentaria es aquella que pasa mucho tiempo en casa viendo la televisión, estando sentado o tumbado, jugando a videojuegos, leyendo, etc, y que no realiza el suficiente deporte. No mantiene su cuerpo activo.

La OMS recomienda que los adultos realicen, al menos, 150 minutos de actividad física a la semana. Y el problema no es que más de la mitad de la población no llegue a hacer deporte este tiempo, sino que es que directamente cerca del 25% de las personas no se mueven ni 20 minutos al día.

Y las perspectivas de futuro no son buenas, pues la sociedad parece incitarnos al sedentarismo. Los trabajos cada vez son menos activos y las jornadas laborales más largas, dejando poco tiempo para hacer actividad física. Tampoco ayudan las maneras de transportarnos, pues es muy tentadora la opción de desplazarse en coche o en transporte público.

Sin embargo, hay que ser conscientes de la importancia que tiene hacer deporte e incluir en la planificación semanal momentos en los que hacer actividad física. El deporte no es un “pasatiempo”, es una necesidad.

Y privar a nuestro organismo de esta actividad física tiene consecuencias en todo el cuerpo, pues hace que se quemen menos calorías - y consecuentemente se desequilibre el peso corporal -, el metabolismo se ve dañado, hay desajustes hormonales, problemas circulatorios, trastornos en el aparato locomotor… Y esto deriva en muchos problemas de salud.

¿Qué riesgos para la salud tiene la inactividad física?

Que el sedentarismo sea responsable de forma más o menos directa de más de 2 de las 57 millones de defunciones que se registran cada año es porque hay muchos trastornos graves que pueden derivar de la inactividad física.

Los humanos somos animales, y como tal, estamos programados y diseñados para movernos y mantenernos activos. No es “natural” que un animal pase todo su tiempo quieto sin realizar actividad física. Por ello, es evidente que a la larga el cuerpo se resentirá y se corre el riesgo de sufrir algunos de los problemas de salud que veremos a continuación.

El 60% de la población mundial que no realiza la suficiente actividad física está en peligro de sufrir las siguientes complicaciones.

1. Enfermedades cardíacas

El sedentarismo es causa directa de muchas enfermedades cardíacas. De hecho, se estima que la inactividad física es responsable de un 30% de todos los casos de cardiopatías que se diagnostican. Y teniendo en cuenta que las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte en el mundo, podemos ver lo que representa el sedentarismo.

La falta de actividad física desajusta tanto el metabolismo que hay mucho más riesgo de que la estructura y/o fisiología del corazón se vea afectada. Cuando el corazón está dañado, es posible que la persona sufra infartos de miocardio e insuficiencia cardíaca, las cuales son responsables de unas 15 millones de defunciones al año.

2. Obesidad

Cuando una persona sigue un estilo de vida sedentario, es muy difícil que gaste todas las calorías que consume. Cuando esto ocurre, el cuerpo tiene que hacer algo con el exceso de calorías, y lo que hace es almacenarlas en forma de grasa.

De hecho, gran parte de la culpa de que la obesidad sea un problema de salud pública a nivel mundial es el propio sedentarismo. La obesidad es una enfermedad que aumenta enormemente el riesgo de sufrir otros trastornos: enfermedades cardíacas, determinados cánceres, artrosis, diabetes, accidentes cerebrovasculares, hipertensión, colesterol alto, problemas digestivos...

3. Hipertensión

La falta de actividad física aumenta mucho el riesgo de sufrir hipertensión. Este trastorno cardiovascular consiste en que la presión arterial es demasiado elevada, es decir, que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos es más alta de lo normal.

Si bien algunos casos se deben a la propia genética, la mayoría son perfectamente prevenibles haciendo deporte, pues activar nuestro cuerpo con ejercicio físico es la mejor estrategia para reducir la presión arterial.

La hipertensión es un problema grave ya que el afectado tiene un riesgo muy alto de sufrir otras enfermedades como insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares, trastornos renales… Es decir, la hipertensión es potencialmente mortal.

4. Problemas del aparato locomotor

No hacer deporte debilita todo nuestro cuerpo. Al no ejercitarlo, lo más normal es que tarde o temprano el aparato locomotor se resienta y aparezcan problemas.

Se pierde masa muscular ya que los músculos no se trabajan, y esto lleva a sentirse más débil y fatigado durante el día a día. Además, los huesos se debilitan al perder su contenido mineral, cosa que abre la puerta a la osteoporosis y a tener más riesgo de sufrir fracturas ante leves caídas o golpes.

5. Diabetes

El sedentarismo aumenta mucho el riesgo de sufrir diabetes de tipo 2, un trastorno que afecta a cerca de 400 millones de personas en el mundo y que no tiene cura. Se trata de una enfermedad endocrina en la que los niveles de azúcar en sangre son demasiado altos.

Esta hiperglucemia hace que el afectado tenga muchas posibilidades de sufrir problemas de salud graves: enfermedades cardíacas, daños renales, depresión, lesiones en la piel, afectaciones en el sistema nervioso…

Requiere de tratamiento de por vida ya que tener un exceso de azúcar en sangre es una situación que puede provocar la muerte de la persona.

6. Cáncer

Muchas veces no conocemos las causas detrás de la mayoría de casos de cáncer. Lo que sí sabemos es que la probabilidad de desarrollar muchos de ellos se ve reducida siguiendo un estilo de vida saludable, es decir, haciendo deporte y vigilando la alimentación.

Por ello, se cree que determinados tipos de cáncer como el de colon, mama y útero pueden ser debidos, en parte, a la falta de actividad física. De hecho, se estima que cerca de un 20% de los casos de estos cánceres podrían ser detonados por el sedentarismo.

7. Trastornos mentales

La falta de deporte no solo tiene implicaciones en la salud física. La salud mental también se resiente. Y, de hecho, se cree que uno de los mayores impactos del sedentarismo se da en la salud psicológica de los que siguen este estilo de vida.

El deporte hace que produzcamos hormonas que incitan nuestro bienestar psicológico. Privar a nuestro organismo de ello hace que aumente en gran medida el riesgo de tener sentimientos negativos. Es decir, se ha demostrado que, estadísticamente, las personas sedentarias suelen estar más tristes e incluso tener mayor riesgo de padecer ansiedad, depresión y otros problemas psicológicos.

8. Accidentes cerebrovasculares

El sedentarismo aumenta el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, que son la tercera causa de muerte en todo el mundo. Debido a los problemas cardiovasculares que genera la inactividad física y que hemos visto en este artículo, el sedentarismo hace que sea más probable que se formen trombos que bloqueen el suministro de sangre al cerebro.

Se trata de una situación muy grave en la que las neuronas empiezan a morir y, de no actuar inmediatamente, puede provocar discapacidades permanentes e incluso la muerte de la persona.

9. Niveles altos de colesterol

El colesterol es una grasa que, si bien es necesaria para el correcto funcionamiento del organismo, el exceso de ella puede provocar problemas graves para la salud. El sedentarismo es causa directa del aumento de los niveles de colesterol en sangre, pues incita a que haya más tejido graso en el cuerpo.

Este nivel alto de colesterol aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, ya que puede acumularse en los vasos sanguíneos y dificultar el flujo de sangre a través de estos.

10. Problemas en el sistema inmune

El sistema inmune es la defensa de nuestro cuerpo frente a las amenazas externas, es decir, las células que lo constituyen tienen la función de reconocer patógenos y neutralizarlos, evitando así que nos hagan enfermar.

El sedentarismo, debido a la afectación que tiene al metabolismo general del cuerpo, hace que el sistema inmune pierda su funcionalidad. Es decir, la inactividad física debilita nuestro sistema inmunitario, haciendo que seamos más susceptibles de padecer enfermedades infecciosas.

Cuando decimos que el deporte “fortalece” nuestras defensas es porque realmente lo hace. Por ello, el sedentarismo aumenta el riesgo de que la persona esté continuamente enferma, pues los gérmenes aprovechan esta debilitación del sistema inmune y nos infectan.

Referencias bibliográficas

  • Márquez Rosa, S., Rodríguez Ordax, J., de Abajo Olea, S. (2006) “Sedentarismo y salud: efectos beneficiosos de la actividad física”. Actividad Física y Salud.
  • Soler Lanagrán, A., Castañeda Vázquez, C. (2017) “Estilo de vida sedentario y consecuencias en la salud de los niños. Una revisión sobre el estado de la cuestión”. Journal of Sport and Health Research.
  • González Gross, M., Melendez, A. (2013) “Sedentarism, active lifestyle and sport: Impact on health and obesity prevention”. Nutrición hospitalaria: órgano oficial de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral.
  • World Health Organization. (2019) “Guidelines on physical activity, sedentary behaviour and sleep for children under 5 years of age”. WHO.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.