10 maneras de hacer que tu hogar sea más saludable

La preservación de nuestra salud física y mental pasa por trabajar en mantener nuestro hogar en las mejores condiciones higiénicas posibles.
Hogar más saludable

Pasamos más de 50 años de nuestra vida dentro de casa. Y es que se estima que las personas estamos más del 62% del día en nuestro hogar, ya sea durmiendo, comiendo, leyendo o pasando tiempo con los familiares.

Nuestro hogar es nuestro refugio. Y debe constituir un ambiente que preserve nuestra salud y la de nuestros seres queridos. El problema es que la contaminación y otros aspectos de la vida en las grandes ciudades han hecho que los hogares no siempre sean entornos saludables.

Y, de hecho, la causa directa del desarrollo de muchas de las enfermedades más prevalentes en la población se encuentra en las condiciones que hay en el interior de nuestras casas. Por ello, en el artículo de hoy presentaremos algunos consejos para convertir tu hogar en un ambiente lo más sano posible.

¿Qué papel tienen los hogares en nuestra salud?

Como hemos dicho, pasamos más de la mitad de nuestra vida en ellos. Las casas son entornos cerrados que, de no cuidar sus condiciones higiénicas, pueden ser causantes de distintos tipos de enfermedades, tanto infecciosas como no transmisibles.

Y es que somos muy conscientes de la importancia de comer bien, hacer deporte, dormir bien, etc, en la preservación de nuestra salud, pero en ocasiones olvidamos que el entorno en el que vivimos y las condiciones en las que se encuentra pueden ser igual o más importantes que seguir unos hábitos de vida saludables.

Un hogar descuidado en cuanto a higiene afecta a la salud de toda la familia. De hecho, se estima que hasta el 80% de las enfermedades infecciosas se contraen en los hogares en los que no se respetan las condiciones higiénicas necesarias para prevenirlas.

Fumar dentro de casa hace que toda la familia tenga un riesgo muy elevado de desarrollar cáncer de pulmón, no controlar la humedad propicia el crecimiento de hongos que pueden causar problemas, pueden desarrollarse alergias si no se limpia lo suficiente, las mascotas pueden ser vehículo de transmisión de enfermedades si no se tiene cura de su salud, en la cocina pueden contaminarse los alimentos con bacterias, se pueden propagar virus entre los familiares, pueden aparecer enfermedades dermatológicas por las malas condiciones higiénicas…

Estas y muchas otras situaciones afectan a la salud y pueden derivar en complicaciones graves. Por ello, es de vital importancia trabajar para que nuestros hogares sean unos ambientes lo más saludables posible.

En el artículo de hoy presentaremos las mejores estrategias para prevenir la mayoría de los problemas de salud vinculados a las malas condiciones higiénicas en los hogares. Todas son de fácil aplicación si se toma conciencia de su importancia.

¿Cómo hacer que mi casa sea un ambiente más seguro?

Trabajar diariamente en el mantenimiento de las condiciones higiénicas de nuestro hogar es igual de importante para nuestra salud que comer bien, hacer deporte o dormir las horas necesarias. A mejores condiciones sanitarias, más se preserva tu salud y la de tus seres queridos.

A continuación damos algunas indicaciones fácilmente aplicables para convertir tu hogar en un ambiente más sano de forma sencilla.

1. Ventila bien la casa todos los días

Abrir las ventanas todos los días durante unos minutos es una práctica imprescindible para garantizar la calidad del aire que respiramos. Un aire “cargado” es indicador de que en el hogar se están acumulando sustancias nocivas que pueden afectar a la salud de la familia.

Ventilando se oxigena el aire de la casa, se eliminan los tóxicos que pueden estar en el aire, ayuda a regular la humedad, elimina muchos gérmenes que pueden viajar por el aire (por ello es especialmente importante hacerlo cuando alguien de la familia tiene la gripe o una enfermedad similar), se reduce el polvo, se rebaja la concentración de gases nocivos y se reduce el riesgo de sufrir alergias.

Hay que ventilar la casa unos 10 minutos al día. En invierno, lo mejor es hacerlo en el momento del día de más calor. En verano, por la noche.

2. No fumes dentro de casa

El tabaco mata a la mitad de sus consumidores, y es que además de ser responsable de 7 millones de muertes de fumadores cada año, más de 1 millón de personas mueren a causa de la exposición involuntaria al humo del tabaco.

Fumando dentro de casa no solo comprometes tu salud, sino la de todos tus seres queridos. El humo del tabaco permanece mucho tiempo en el aire del hogar incluso ventilando, haciendo que tus familiares tengan un riesgo mayor de sufrir cáncer de pulmón y todas las otras enfermedades vinculadas al tabaquismo pasivo.

3. Mantén estable la temperatura

Los cambios bruscos de temperatura nos hacen más sensibles de padecer enfermedades respiratorias, pues el epitelio del aparato respiratorio se daña, cosa que pueden aprovechar distintos virus y bacterias para infectarnos.

Por ello, antes de echar mano del aire acondicionado o de la calefacción, revisa si puedes controlar la temperatura sellando bien las puertas y ventanas, aprovechando la luz natural o abrigándote un poco dentro de casa.

La temperatura en el hogar debería encontrarse entre los 17 y los 24 °C en una noche de invierno y en un día caluroso de verano, respectivamente. Variaciones dentro de este rango ya pueden provocar un aumento en el riesgo de tener problemas por infecciones respiratorias.

4. Reduce los ruidos

Un hogar saludable es un hogar silencioso. En la medida de lo posible, deben reducirse los ruidos. Cambiando los electrodomésticos ruidosos, intentando aislar el sonido procedente del exterior, hablando con los vecinos si hacen demasiado ruido, etc.

Y es que el ruido acaba comprometiendo en la calidad de vida, especialmente si dificulta la conciliación del sueño por la noche. Un hogar silencioso promueve el bienestar psicológico (y físico) de toda la familia.

5. Controla la humedad

Si la humedad dentro de casa es demasiado alta, se propicia el crecimiento y desarrollo de moho, que puede provocar problemas: congestión nasal, irritación de garganta, daños en la piel, irritación de ojos… Incluso puede ser responsable de reacciones alérgicas graves.

Pero si la humedad es demasiado baja, también hay problemas, pues las mucosas del epitelio respiratorio, la piel y los ojos se resecan, provocando molestias y, en el caso del sistema respiratorio, haciéndonos más susceptibles a sufrir infecciones.

Comprar un higrómetro para medir la humedad es muy importante. Esta debe encontrarse entre el 35 y el 50 % a lo largo de todo el año. En caso de que salga de este rango, puedes corregirla con aparatos deshumidificadores o humidificadores.

6. Cuida la higiene personal

En un hogar saludable, todos los integrantes de la familia deben cuidar su higiene para evitar la propagación de enfermedades infecciosas entre ellos. Lavarse las manos con agua y jabón siempre que se vuelva de la calle o se vaya al baño, reducir el contacto con animales, lavar la ropa con frecuencia, taparse al estornudar o toser...

7. Limpia el polvo diariamente

El polvo tiene un impacto en la salud más alto del que pensamos. Y es que ventilar bien, barrer y limpiar la casa para eliminarlo es de vital importancia para evitar todos los problemas vinculados a la excesiva presencia de polvo en el ambiente.

Puede causar alergias, congestión nasal, irritación de ojos, bronquitis, asma y muchos otros problemas respiratorios. Y hay que tener en cuenta que, si bien llegan partículas procedentes del exterior, más de un tercio del polvo de los hogares procede del interior: pieles muertas, pelo de mascotas, materiales de construcción, restos de comida, fibras de alfombras y ropa, etc.

8. Vigila la higiene de los alimentos

550 millones de personas en el mundo enferman cada año a causa de comer alimentos en mal estado. Las enfermedades de transmisión alimentaria son extremadamente comunes y la mayoría de ellas tienen su origen en las malas condiciones higiénicas que adquirimos en los hogares.

Las mejores maneras de evitar que tú y tus familiares padezcan infecciones gastrointestinales son las siguientes: lavar con agua e incluso con una gota de lejía las verduras crudas, respetar la fecha de caducidad, procurar que los utensilios de cocina estén siempre limpios, no dejar comida cruda en la encimera, almacenar los productos en la nevera, seguir las instrucciones de preparación, no guardar cerca productos crudos y cocinados, no toser o estornudar cerca de los alimentos... Y, por supuesto, lavarse siempre las manos con jabón y agua antes de cocinar, sobre todo después de ir al baño, tocar animales o llegar de la calle.

9. Propicia un sueño saludable

Nuestro hogar, entre muchas otras cosas, es el sitio donde dormimos. Y una correcta calidad del sueño es imprescindible para cuidar nuestra salud tanto física como mental. Por ello, hay que trabajar en intentar que la casa sea un lugar donde sea muy sencillo conciliar el sueño y lograr que este sea de calidad.

Cambiar los colchones como máximo cada 10 años, evitar las luces intensas por la noche, mantener correctamente la temperatura, reducir los ruidos, mantener los dormitorios ordenados y recogidos, etc, son las mejores maneras de convertir el hogar en un sitio donde conseguir un sueño reparador.

10. Aprovecha la luz natural

Los beneficios de la luz solar en nuestra salud son innumerables. Y hay que procurar, en la medida de lo posible, que nuestro hogar sea iluminado por luz natural tantas horas como sea posible. Estimula las defensas, propicia el bienestar psicológico, hace que sea más sencillo conciliar el sueño por la noche, mejora la salud cardiovascular e incluso ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre.

Un hogar saludable es aquel que recibe rayos de sol. En caso de que sea complicado conseguirlo, las bombillas LED son la mejor opción, pues son más saludables para la visión y consumen menos.

Referencias bibliográficas

  • Peek, G., Goldschmidt, M. (2016) “Everyone Deserves a Safe and Healthy Home”.U.S. Department of Housing and Urban Development.
  • Bay Area Pollution Prevention Group. (2011) “Clean It! – Safer House-Cleaning Methods that Really Work!”. A Committee of Bay Area Clean Water Agencies.
  • Child Accident Prevention Foundation of Australia. (2016) “A Parent’s Guide to Kidsafe Homes”. Kidsafe.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.