Las 10 principales enfermedades transmitidas por el agua

El agua, pese a ser imprescindible para la vida, puede ser el vehículo de transmisión de muchos patógenos diferentes.
Enfermedades transmitidas por el agua

El agua es el ingrediente básico de la vida. Y no solo para las plantas y los animales, también es un medio perfecto en el que los microorganismos pueden crecer y desarrollarse. Incluidas las especies patógenas.

Por ello, el agua puede ser un vehículo de transmisión de muchas bacterias, virus y hongos dañinos para el ser humano que utilizan este agua para llegar a nosotros, que bebemos el agua e introducimos inconscientemente estos patógenos en nuestro interior.

Históricamente, los humanos hemos sufrido muchas enfermedades a través del consumo de agua contaminada, pues no sabíamos que podía ser vehículo de transmisión de patógenos. Afortunadamente, los sistemas de saneamiento de aguas han conseguido reducir la incidencia de estas enfermedades. Al menos en los países desarrollados.

En el artículo de hoy veremos cuáles son las enfermedades que podemos sufrir por beber agua contaminada con patógenos.

¿Cómo llegan los patógenos al agua?

El agua es un transmisor de enfermedades muy importante y, en ocasiones, infravalorado. La mayoría de las enfermedades que transmite son debidas a la presencia de patógenos, los cuales llegan al agua normalmente por la contaminación con materia fecal.

Las heces están llenas de microorganismos que pueden ser patógenos, y, si no se dispone de los sistemas de saneamiento adecuados, es posible que la materia fecal llegue a la red de distribución de agua. Una vez ahí, los patógenos empiezan a reproducirse, por lo que cuando bebemos el agua contaminada, los introducimos en nuestro cuerpo.

Las enfermedades también pueden ser debidas a la presencia de parásitos que se encuentran en el agua en alguna fase de su ciclo vital o a la llegada de compuestos químicos tóxicos procedentes de vertidos o de determinadas industrias.

Por lo tanto, si bien en los países desarrollados disponemos de sistemas que han reducido enormemente la incidencia de estas enfermedades hasta convertirlas prácticamente en anecdóticas, la mayoría de problemas están en los países del tercer mundo. Ahí no disponen de instalaciones para limpiar el agua, por lo que estas enfermedades son una de las causas de muerte más frecuente.

De hecho, más de 1.000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable, lo que hace que en los países desarrollados, cuatro de las cinco enfermedades más frecuentes se transmitan por el agua, siendo la diarrea la principal causa de muerte infantil.

¿Cuáles son las enfermedades que se transmiten por el agua?

Las heces de personas y animales infectados pueden llegar a los sistemas de distribución del agua, propagando los patógenos por toda la población con acceso a esa fuente de agua de forma muy rápida.

A continuación veremos las enfermedades que más comúnmente se transmiten por el agua, teniendo en cuenta que la mayoría de estas, excepto en casos puntuales, no dan problemas en los países desarrollados.

1. Gastroenteritis

La gastroenteritis es un trastorno del sistema digestivo muy común en todo el mundo provocado por la ingesta de bacterias o virus patógenos a través de agua contaminada. También se conoce simplemente como “diarrea” y es responsable de la muerte de medio millón de niños cada año.

La sintomatología es la siguiente: diarrea acuosa (con la consecuente deshidratación), dolores abdominales, calambres, náuseas, vómitos, fiebre baja…

Pese a que la mayoría de gente la resuelve sin mayores complicaciones, los niños, los mayores de 65 años y las personas inmunodeprimidas que viven en países pobres son la población de mayor riesgo.

Si es de origen bacteriano, el tratamiento con antibióticos es efectivo. Pero hay que tener en cuenta que en la mayoría de países con más incidencia no tienen acceso a ellos. Si es de origen vírico, no hay tratamiento posible y habrá que esperar que el cuerpo la resuelva por sí solo.

2. Esquistosomiasis

La esquistosomiasis es una enfermedad provocada por un parásito trematodo (similar un gusano de pequeño tamaño) que se encuentra en sistemas acuáticos de agua dulce y que puede llegar a las personas que nadan en estas aguas. Afecta a más de 200 millones de personas al año.

El gusano penetra entonces la piel y migra hacia los pulmones y el hígado, pudiendo viajar a otros órganos dependiendo de la especie. Los síntomas más comunes son los siguientes: fiebre, escalofríos, erupciones cutáneas, dolor abdominal, diarrea, dolor al orinar, sangre en la orina, etc.

El tratamiento consiste en la administración de medicamentos para matar al parásito como el praziquantel o la oxamniquina, aunque, de nuevo, muchas de las personas afectadas no tienen acceso a estos fármacos.

3. Cólera

El cólera es una enfermedad diarreica provocada por una bacteria que se transmite por el agua y que puede ocasionar la muerte en cuestión de horas. El cólera está causado por “Vibrio cholerae”, una bacteria que secreta toxinas que aumentan la cantidad de agua liberada por los intestinos, produciendo una diarrea muy intensa.

Los síntomas del cólera son los siguientes: diarrea muy acuosa, cólicos abdominales, mucha sed, náuseas, deshidratación extrema, vómitos, somnolencia, piel seca, taquicardia, etc.

El tratamiento consiste en reponer líquidos y sales perdidas a causa de la diarrea. De hecho, la OMS ha desarrollado unos sobres baratos que ayudan a reponerlos, evitando la muerte de muchas personas en los países pobres.

4. Disentería

La disentería es una enfermedad provocada por bacterias del género “Shigella”, unos patógenos que se transmiten a través del agua. Puede resultar mortal en países pobres.

Los síntomas son los siguientes: fiebre aguda, dolor abdominal, calambres, diarrea acuosa, heces con sangre, moco o pus, náuseas y vómitos…

Del mismo modo que pasaba con el cólera, el tratamiento consiste en hacer una reposición de los líquidos y sales que se hayan perdido a causa de la diarrea.

5. Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad altamente contagiosa que se propaga a través del agua, donde pueden haber virus procedentes de las heces de personas infectadas. Una vez se ha bebido el agua contaminada, el virus se desplaza al hígado y empieza a dañarlo.

Unas semanas después del contagio empiezan a aparecer los síntomas, que son debidos a la inflamación del hígado: la piel adopta una coloración amarilla, náuseas y vómitos, pérdida de apetito, fiebre baja, debilidad y fatiga, dolor abdominal, orina de color oscuro, picazón, etc.

Pese a que no haya manera de eliminar el virus con medicamentos, la mayoría de casos son resueltos por el propio cuerpo sin mayores complicaciones antes de los seis meses.

6. Amebiasis

La amebiasis es una enfermedad transmitida por el agua y causada por el parásito “Entamoeba histolytica”, el cual es especialmente común en países tropicales con mal saneamiento del agua.

Pese a que muchas veces no hay síntomas, cuando aparecen, estos son los siguientes: debilidad y fatiga, flatulencias, pérdida de peso, diarrea, cólicos abdominales, fiebre, vómitos, etc.

El tratamiento consiste en la administración de medicamentos que matan al parásito, aunque normalmente deberán inyectarse directamente en vena para evitar que la persona los vomite.

7. Tracoma

El tracoma es la principal causa de ceguera en el mundo. Se trata de una enfermedad muy contagiosa causada por la bacteria “Chlamydia trachomatis”, la cual se puede transmitir a través del agua, llegando a los ojos y siendo responsable de más de 2 millones de casos de incapacidad visual.

Al principio provoca irritación en los ojos y párpados para, posteriormente, derivar en una hinchazón de estos y drenaje de pus de los ojos. El principal problema es que la gente se va reinfectando con frecuencia, por lo que acaba dando lugar a daños irreversibles que comportan pérdida de visión e incluso ceguera.

En las primeras fases, el tratamiento con antibióticos puede ser suficiente, aunque en etapas más avanzadas en las que la bacteria ha dañado mucho los ojos, el único tratamiento efectivo es la cirugía. Algo a lo que no pueden acceder la mayoría de afectados, pues suele encontrarse solo en países pobres.

8. Fiebre tifoidea

La fiebre tifoide está causada por la bacteria “Salmonella typhi”, la cual puede transmitirse a través del agua dando lugar a esta enfermedad que cursa con diarrea y erupciones cutáneas. De nuevo, se encuentra de forma prácticamente exclusiva en países en vías de desarrollo.

Los principales síntomas son los siguientes: fiebre alta de más de 39’5 °C, diarrea intensa, heces con sangre, escalofríos, déficit de atención, confusión, delirios, sangrado nasal, fatiga y debilidad intensa, etc.

El tratamiento consiste en administrar antibióticos y en reponer los líquidos y sales perdidos, aunque no todos los afectados tienen acceso a ellos, por lo que es responsable de más de 100.000 muertes cada año.

9. Poliomielitis

La poliomielitis es una enfermedad que, pese a que suele contraerse por contacto directo con una persona infectada, también puede transmitirse por el agua. Está causada por un virus que daña los nervios, cosa que puede tener complicaciones graves.

Está erradicado en los países desarrollados, pero continúa provocando problemas en los más pobres. Los síntomas más leves son los siguientes: fiebre, dolor de garganta, fatiga, vómitos, dolor y rigidez en cuello, espalda y extremidades, debilidad muscular, dolor de cabeza…

Sin embargo, hay veces en las que los daños que hace el virus en los nervios son más graves, llevando a una dificultad para respirar, dolores musculares intensos, problemas de sueño, deterioro muscular, parálisis de las extremidades... Además, no existe tratamiento para la poliomielitis.

10. Leptospirosis

La leptospirosis es una enfermedad que aparece por la interacción con agua contaminada por orina de animales. Está causada por una bacteria presente en esta orina que, cuando llega a los humanos, provoca esta enfermedad.

Los síntomas más comunes incluyen: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, náuseas, vómitos, diarrea, tos seca…

El tratamiento consiste en la administración de antibióticos, aunque, de nuevo, las personas más afectadas por esta enfermedad son las que habitan países pobres, donde el acceso a estos fármacos es más difícil.

Referencias bibliográficas

  • Nwabor, O.F., Nnamonu, E., Martins, P., Christiana, A. (2016) “Water and Waterborne Diseases: A Review”. International Journal of Tropical Disease.
  • Fazal Ur Rehman, M. (2018) “Polluted Water Borne Diseases: Symptoms, Causes, Treatment and Prevention”. Journal of Medicinal and Chemical Sciences.
  • Organización Mundial de la Salud (2007) “Lucha contra las enfermedades transmitidas por el agua en los hogares”. OMS.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.