Las 10 pandemias más devastadoras de la historia de la humanidad

Expansiones incontroladas de patógenos han provocado desastres a lo largo de la historia que han supuesto la pérdida de millones de vidas.
Pandemias más devastadoras

En la memoria reciente tenemos la crisis de ébola que vivimos en el año 2014.

Una epidemia provocada por la expansión de este virus sembró el miedo por todo el mundo al llegar por primera vez a Europa. Se declaró una emergencia de salud pública y el caos no tardó en propagarse por la sociedad.

Con todo, este suceso se localizó de manera casi exclusiva en África (de los casi 29.000 casos declarados, solo siete eran de fuera de este continente) y acabó provocando la muerte de 11.000 personas. Con estas cifras ya provocó una alarma social, pues imaginemos lo que podría suceder si la enfermedad se hubiera expandido a muchos otros países y hubiera matado al 6% de la población mundial. Hubiera sido una catástrofe.

Pues la realidad es que pandemias de estas proporciones han sucedido a lo largo de la historia, con patógenos propagándose velozmente por países y provocando la muerte de millones de personas.

¿Cuáles son las pandemias que más muertes han provocado?

La concienciación por la higiene, el desarrollo de vacunas y fármacos, el saneamiento de alimentos y agua, la erradicación de la pobreza, la promoción de la calidad de vida… Todos estos factores han impulsado a que a día de hoy las enfermedades tengan una propagación difícil, complicando el surgimiento de pandemias y epidemias, al menos en países desarrollados.

En la antigüedad, sin embargo, cuando no se conocía la naturaleza de los patógenos ni se tenían en cuenta los factores de riesgo que pueden acrecentar su propagación, ocurrieron episodios devastadores de pandemias que se extendieron por toda la población y que comportaron la pérdida de millones de vidas.

En este artículo veremos cuáles fueron las pandemias más devastadoras de la historia, ordenándolas de acuerdo al número de muertes que provocaron.

1. Viruela: más de 300 millones de muertos

La viruela es una enfermedad infecciosa mortal que, antes de su erradicación en 1980 gracias a una campaña global de vacunación sin precedentes, estuvo presente en el mundo durante miles de años provocando más de 300 millones de muertes.

La viruela es provocada por el virus “Variola”, que se transmite entre personas por contacto directo entre fluidos corporales (sangre, secreciones, saliva, vómitos, mucosas, etc), de manera similar al ébola.

Los primeros síntomas de la viruela aparecen entre los 10 y 14 días posteriores a la infección, momento en el que se empieza a notar un malestar general que viene acompañado de fiebre, dolor de cabeza, fatiga, dolor de espalda y vómitos. Pocos días después, se observa uno de los síntomas más característicos: la formación de pústulas. Estas manchas aparecen por todo el cuerpo y acaban convirtiéndose en pequeñas ampollas llenas de pus que cicatrizan y dejan marcas imborrables.

Se cree que las primeras pandemias por este virus se dieron en el año 10.000 aC e incluso se han encontrado momias con erupciones en la piel típicas de la enfermedad. Las epidemias y pandemias que provocó en Europa y Asia tenían una mortalidad del 30%, aunque cuando los colonos introdujeron la enfermedad en América, la letalidad en esas regiones llegó a ser del 90%.

Después de matar a más de 300 millones de personas en todo el mundo, Edward Jenner, a finales del siglo XVIII, descubrió la vacuna contra la viruela usando una variante del virus que afectaba a las vacas e inyectando el pus de las ampollas de estos animales en los pacientes. Pese a que a día de hoy esto sería un delito, permitió a Jenner descubrir que inyectando un virus sin demasiado efecto en los humanos, se despertaba una protección inmunológica frente al virus de la viruela humana.

Más de 200 años después, la viruela se considera erradicada. Solo existen dos reservorios en el mundo que almacenan muestras del virus: un laboratorio en Rusia y otro en Atlanta, Estados Unidos. Sin duda, el virus que más catástrofes biológicas ha provocado en la humanidad.

2. Sarampión: más de 200 millones de muertos

El sarampión, responsable de la segunda mayor pandemia de la historia, se conoce desde hace más de 3.000 años y causó estragos en la población mundial ya que se transmite por el aire, lo que hace muy fácil su propagación.

El sarampión es una enfermedad infecciosa que afecta especialmente a niños y es causada por un virus. La muerte a causa de esta enfermedad suele ser debida a las afectaciones que tiene en los pulmones y las meninges, que pueden resultar mortales o, en el mejor de los casos, dejar secuelas graves en la persona afectada.

Sigue sin existir una cura, de modo que la mejor manera para combatirla es la vacunación. De hecho, a día de hoy todos los niños se vacunan con la “triple vírica”, que ofrece inmunidad al sarampión, la rubéola y la parotiditis.

Gracias a las altas tasas de vacunación se consiguió disminuir el número de casos drásticamente, haciendo que fuera casi imposible su contagio. Sin embargo, a causa de la gente que decide no vacunar a sus hijos, se está observando un incremento en el número de casos de sarampión.

3. La Peste Negra (1346-1353): unos 75 millones de muertos

Quizás la pandemia más conocida a causa de su asociación con la Edad Media, la Peste Negra es la primera enfermedad de la lista causada por una bacteria (“Yersinia Pestis”) y no por un virus. En 1346, este patógeno empezó a propagarse rápidamente por Europa utilizando las pulgas de las ratas como vehículo de transmisión, provocando unos 75 millones de muertos en pocos años.

Las ciudades europeas estaban plagadas de ratas, lo que propició el desarrollo de esta bacteria, un patógeno que cuando llega a los humanos a través de las picaduras de las pulgas puede provocar la muerte si no se trata con antibióticos.

Afectando tanto a Europa como a África y Asia, se cree que entre el 30% y el 60% de la población europea desapareció a causa de esta pandemia. A día de hoy se declaran menos de 5.000 casos en todo el mundo, generalmente en zonas rurales de África con malas condiciones higiénicas y con alta población de roedores.

4. La Gripe Española (1918): entre 50 y 100 millones de muertos

Esta pandemia fue una de las más graves de la historia de la humanidad y apenas tenemos que retroceder 100 años en el tiempo para dar con ella. La Gripe Española de 1918 fue una pandemia de gripe sin precedentes que acabó con el 6% de la población mundial en tan solo dos años.

Si bien la mayoría de muertes provocadas por la gripe suelen ser en niños, ancianos o personas inmunodeprimidas, esta pandemia de gripe afectó a toda la población. Las anteriores pandemias necesitaron de decenas de años e incluso de siglos para llegar al contador de muertes del que disponen, la Gripe Española fue mucho más rápida: en apenas dos años, entre 50 y 100 millones de personas murieron.

La Primera Guerra Mundial fue uno de los factores que acrecentó esta pandemia, pues a causa de los estragos que generó, no se podían asegurar unas condiciones óptimas para evitar la propagación del virus.

Como suceso anecdótico, hay que mencionar que el nombre que se le dio fue algo injusto. Pese a que pueda parecerlo, la Gripe Española no se llama así porque empezara en España; se ganó este nombre porque España fue el primer país que habló de ella mientras otros ocultaban información a pesar de darse cuenta de que una pandemia se estaba extendiendo para que la población no entrara en estado de pánico.

5. VIH (1981-Actualidad): 35 millones de muertos

Formando parte de nuestra historia moderna, la pandemia por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es la quinta pandemia más mortífera de la historia de la humanidad.

Salió de África en los años 80 y a día de hoy continúa su expansión por el mundo. Transmitiéndose por vía sexual o parenteral (por jeringuillas con sangre infectada), el del VIH es un virus responsable de 35 millones de muertes en todo el mundo. Esta mortalidad no viene causada de forma directa por el virus, sino que es debida a las infecciones secundarias que se producen por la debilitación del sistema inmune que la enfermedad provoca.

Seguimos sin tener una cura, aunque sí existen tratamientos para controlar la progresión del virus, lo que permite cronificar la enfermedad y que no desarrolle el SIDA. Es por ello que la mejor estrategia para evitar que esta pandemia continúe haciendo estragos es la prevención.

6. La Peste de Justiniano (541-542): unos 25 millones de muertos

La Plaga de Justiniano fue una pandemia que se desató en el siglo VI y que duró dos años, durante los cuales provocó la muerte de unas 25 millones de personas primero en el Imperio Bizantino y luego en otras regiones de Europa, Asia y África.

Todo parece indicar que esta pandemia fue provocada por el mismo patógeno causante de la Peste Negra ocho siglos después. Por lo tanto, se trata de otra pandemia de peste bubónica.

Se estima que la Plaga de Justiniano, que recibe este título debido al nombre del emperador que gobernaba el Imperio Bizantino cuando se desató esta pandemia, mató a unas 25 millones de personas. Teniendo en cuenta que en el siglo VI la población mundial era de unos 100 millones, esta pandemia de peste acabó con el 25% de los habitantes del mundo.

7. La Peste Antonina (165-180): unos 5 millones de muertos

La Peste Antonina o Plaga de Galeno (en honor al médico que la descubrió) fue una pandemia de viruela o de sarampión que azotó al Imperio Romano en el siglo II.

Se cree que entre el año 165 y el 180, el virus, que no se sabe si fue el de la viruela o el del sarampión, llegó al Imperio Romano a causa de las tropas que volvían de misiones en Asia. La pandemia provocó la muerte de unas 5 millones de personas, lo que supuso la pérdida de casi un tercio de la población.

8. La Gripe Asiática (1956-1958): unos 2 millones de muertos

Otra pandemia de gripe. En este caso, la Gripe Asiática empezó en en China en el año 1956. En el transcurso de dos años, el virus “Influenza” viajó hasta otras regiones de China, Singapur, Hong Kong e incluso Estados Unidos.

La OMS estima que esta pandemia de gripe, causada por un virus de la gripe común mutado, provocó cerca de 2 millones de muertes en los países asiáticos donde estuvo presente. En los Estados Unidos, fue responsable de casi 70.000 fallecimientos.

Fue la primera pandemia que se “aprovechó” del incremento en la rapidez de los transportes y de los vuelos internacionales, cosa que permitió que cruzara el contintente asiático y llegara a Estados Unidos en menos de diez meses.

9. La Tercera Pandemia de Cólera (1852-1860): más de 1 millón de muertos

El cólera es una enfermedad bacteriana (causada por “Vibrio cholerae”) que se suele transmitir a través de agua contaminada y provoca diarreas intensas y deshidratación, cosa que puede conducir a la muerte. El tratamiento de las aguas residuales prácticamente ha eliminado el cólera en países industrializados.

Sin embargo, en la antigüedad hubo muchos casos de cólera. Hasta 7 pandemias de cólera están documentadas, siendo la tercera de ellas la más mortífera. Esta Tercera Pandemia empezó en el año 1852 en India y se propagó desde ahí a otras regiones de Asia, África, Europa y América del Norte.

En menos de una década, entre 1852 y 1860, provocó más de 1 millón de muertes. Fue también famosa porque permitió a un médico inglés descubrir, en Londres, el mecanismo de transmisión de esta enfermedad, haciendo que se tomara conciencia de la importancia del saneamiento de las aguas.

10. La Gripe de Hong Kong (1968): casi 1 millón de muertos

De nuevo una pandemia de gripe. En este caso, el primer caso de persona infectada se declaró en Hong Kong en 1968, y el virus solo necesitó 17 días para llegar a Singapur y Vietnam.

En menos de tres meses ya había casos de gripe en Filipinas, India, Europa, Estados Unidos y Australia. Pese a que su mortalidad no fue muy elevada (del 5%), hay que tener en cuenta que la población mundial era mucho mayor que en los años correspondientes a las anteriores pandemias, lo que explica que llegara a provocar la muerte de casi 1 millón de personas. La mitad de ellos eran habitantes de Hong Kong, lo que implicó que perdiera el 15% de su población.

Referencias bibliográficas

  • Independent Commission on Multilateralism (2017) “Global Pandemics and Global Public Health”. USA: International Peace Institute.
  • Qiu, W., Rutherford, S., Mao, A., Chu, C. (2017) “The Pandemic and its Impact”. Health, Culture and Society.
  • Tognotti, E. (2009) “Influenza pandemics: a historical retrospect”. Emerging Problems in Infectious Diseases.
  • Salah, W., Ferrari, F., Calabrese, L., Labriola, M. (2015) “The plague through history, biology and literature: Manzoni’s The Betrothed”.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.