Las 8 fases de la Luna (y sus características)

Las fases lunares son los cambios en la porción visible de la Luna a causa de los movimientos alrededor de la Tierra, que determinan la cantidad de luz solar que refleja. Veamos cuáles son.
Fases Luna

Estudiadas por muchas culturas a lo largo de la historia y vinculándolas a influencias sobre el clima, el embarazo, el estado emocional, la agricultura e incluso con la aparición de criaturas místicas, las fases de la Luna siempre nos han maravillado.

Sin embargo, hoy en día sabemos que los cambios de forma y tamaño de nuestro satélite a lo largo del mes no se deben a fenómenos paranormales, sino que son consecuencia directa de la órbita de la Luna alrededor de la Tierra.

Y es que cada mes, la luna atraviesa unas fases determinadas, menguando y creciendo en lo que a porción visible se refiere. De ahí que haya un momento en el que no se vea en el cielo y que vaya “creciendo” hasta dar lugar a la luna llena.

Pero, ¿por qué va cambiando su porción visible? ¿Por qué es un ciclo tan perfecto? ¿Por qué brilla la Luna si no genera luz propia? En el artículo de hoy, además de analizar las características de cada fase lunar, responderemos a estas y otras preguntas.

¿Qué es exactamente la Luna?

La Luna es nuestro único satélite natural, lo que implica que, en esencia, es un cuerpo celeste de naturaleza rocosa que orbita alrededor de un planeta (en este caso la Tierra) que, al ser más grande que él, lo atrapa por atracción gravitatoria.

La Luna se formó hace unos 4.250 millones de años, cuando la Tierra era solo un “bebé” de 20 millones de años de vida. Y, a pesar de que se han formulado distintas hipótesis sobre ello, la más aceptada hoy en día es que el origen de nuestro satélite se encuentra en la colisión de un meteorito masivo sobre la Tierra.

Y por masivo entendemos un cuerpo rocoso del tamaño de Marte, con unos 6.800 km de diámetro. Básicamente la mitad de la Tierra. Para ponerlo aún más en perspectiva, el meteorito que provocó la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años tenía un diámetro de 12 km.

Sea como sea, este colosal impacto provocó que miles de millones de partículas tanto de la Tierra como del meteorito salieran disparadas hacia el espacio. Y estas rocas se compactaron hasta formar la Luna. Por lo tanto, no toda, pero sí una parte, de ella son fragmentos de la Tierra joven.

Luna formación

Desde entonces, este cuerpo celeste de 3.746 km de diámetro y un peso 81 veces menor que la Tierra que se encuentra a una distancia de 384.400 km de distancia de nosotros está orbitando a una velocidad constante alrededor de nuestro planeta.

Y el hecho tanto de que gire alrededor de la Tierra como que lo haga a velocidad constante es lo que, como veremos, explica que pase por distintas fases y que el ciclo se repita de forma perfectamente regular, respectivamente. Ahora llegaremos a ello.

¿Cómo se mueve la Luna y por qué pasa por distintas fases?

Antes de detallar las características de las fases lunares, es imprescindible entender sus movimientos, pues en ellos radica la explicación de por qué, a lo largo del mes, va cambiando la porción de Luna que vemos. Evidentemente, la Luna siempre está ahí. Pero dependiendo de en qué punto del movimiento esté, veremos más o menos porción.

En el Universo, todo gira. Y la Luna, como cuerpo celeste que es, tiene la naturaleza de girar alrededor de un objeto mayor que ella, el cual, claramente, es la Tierra. Y fruto de esta gravedad, la Luna sigue básicamente dos movimientos:

  • Movimiento de rotación: La Luna gira sobre su propio eje, igual que nosotros. Lo único que cambia es la velocidad a la que lo hace, pues mientras el periodo de rotación de la Tierra es de 24 horas (1 día), el de la Luna es de 27 días y 7 horas. Es decir, un “día” en la Luna son 27 días y medio. Pero esto, pese a que explica que siempre veamos su misma cara, no es la razón por la que pasa por distintas fases.

  • Movimiento de traslación: La Luna gira alrededor de la Tierra igual que nosotros giramos alrededor del Sol. Lo hace a una velocidad constante de 1 km/s (la Tierra gira alrededor del Sol a 29,8 km/s), o lo que es lo mismo, 3.600 km/h. Esto hace que tarde exactamente 29 días, 12 horas y 44 minutos y 12 segundos en completar una órbita a la Tierra. Y aquí está la clave de las fases lunares.

Como vemos, la explicación a por qué la Luna pasa por distintas fases radica en este movimiento de traslación. Y es muy fácil de entender. En este juego, hay tres protagonistas: el Sol, la Tierra y la Luna.

De estos, ¿cuál es la única fuente de luz? El Sol, ¿verdad? Ni la Luna ni la Tierra brillan con luz propia. Por ello, todo lo que vemos de la Luna es porque refleja la luz solar. Y no porque el Sol apunte directamente al satélite, ni mucho menos, sino porque los rayos solares se esparcen por todo el espacio y el único objeto celeste que, desde lo que alcanza nuestra visión, se topa con ellos, es la Luna.

Pero como hemos visto, la Luna gira alrededor de la Tierra, tardando más o menos 29 días y medio en completar una vuelta. Y esto, ¿qué implica? Pues que la cantidad de porción de luz que recibirá será mayor o menor dependiendo de en qué momento del movimiento de traslación se encuentre.

Es decir, dependiendo de en qué punto de la órbita se encuentre, estará más o menos oculta detrás de la Tierra, cosa que determinará cuánta sombra le hace a nuestro planeta. En este sentido, la Luna, a lo largo de su ciclo de traslación, recibe de forma más o menos directa la luz solar. Y nosotros, los humanos, en función de la luminosidad que recibamos de la Luna al reflejar la luz del Sol, hemos dividido su ciclo en distintas fases.

En resumen, la Luna pasa por distintas fases que se repiten cíclicamente porque, al girar alrededor de la Tierra, va cambiando el grado de exposición al Sol. Por ello, las fases de la Luna no se deben a la sombra que le haga nuestro planeta, sino más bien a todo lo contrario.

Y es que las fases lunares van cambiando en función de si la parte iluminada se ve o se oculta, cosa que dependerá, como hemos visto, del punto de la órbita en el que se encuentre. Es decir, dependiendo de dónde esté, nos mostrará más o menos sombra y más o menos parte iluminada. Y las fases lunares están definidas, pues, por la proporción del disco lunar que, desde nuestra perspectiva, está iluminada.

Fases lunares

¿Cuáles son las fases lunares?

Habiendo entendido por qué hay cambios en la luminosidad de nuestro satélite, comprender las fases de la Luna será mucho más sencillo. A lo largo de este periodo de traslación alrededor de la Tierra de 29 días y 12 horas, la Luna pasa por cambios en su luminosidad (que viene de reflejar la luz del Sol), cosa que ha hecho que su ciclo se divida en un total de ocho fases. Veámoslas.

1. Luna nueva

En la fase de luna nueva, también conocida como novilunio, la Luna está justo entre la Tierra y el Sol. Por lo tanto, toda su mitad iluminada está fuera de nuestro alcance. Y solo vemos la mitad en sombra. Por lo tanto, es prácticamente imposible verla. Su luminosidad es de entre el 0% y el 2%.

2. Luna creciente

La Luna continúa su órbita y cada vez muestra más porción iluminada. Durante unos siete días y medio, su luminosidad va aumentando. En este sentido, la fase creciente hace referencia a un incremento de su luminosidad desde el 3% hasta el 49%.

3. Cuarto creciente

En el cuarto creciente, vemos exactamente la mitad del disco lunar iluminado. Por lo tanto, vemos una mitad iluminada y la otra mitad oscura. Su luminosidad, pues, es del 50%. En el hemisferio norte, la mitad iluminada es la derecha; en el sur, la izquierda. De todos modos, esta fase incluye hasta el 65% de luminosidad.

4. Luna gibosa creciente

La Luna continúa su órbita, lo que hace que la porción iluminada que vemos vaya aumentando. Durante esta fase, la Luna (su parte iluminada) va adquiriendo una forma cada vez más convexa, con una luminosidad que va desde el 66% hasta el 96%.

5. Luna llena

En esta fase, también conocida como plenilunio, la Luna está justo detrás de la Tierra con respecto al Sol. Y esto, lejos de significar que la Tierra le hace sombra, implica que vemos solo la parte iluminada. La que está oscura, enfoca hacia el vacío espacial. Por ello, la Luna adquiere su máxima luminosidad, que va desde el 97% hasta el 100%.

Luna fases

6. Luna gibosa menguante

Tras este punto de máxima luminosidad, la Luna continúa su viaje alrededor de la Tierra, haciendo que, de nuevo, vuelva a mostrar más parte oscura. Es decir, empieza a decrecer en el sentido que cada vez enseña menos porción iluminada. Es como hacer el viaje contrario a lo que veníamos viendo. En este caso, su luminosidad baja desde el 96% hasta el 66%.

7. Cuarto menguante

Del mismo modo que el cuarto creciente solo que ahora en lugar de estar aumentando la luminosidad, esta disminuye. La luminosidad va desde el 65% hasta el 50%. En este caso, sin embargo, en el hemisferio norte, la parte iluminada es la izquierda; en el sur, la derecha.

8. Luna menguante

La Luna continúa su órbita en camino a la posición inicial del ciclo, la cual, como hemos visto, era estando justo entre la Tierra y el Sol. En este sentido, la luminosidad va desde el 49% hasta el 3%. Cuando se vuelve a entrar en la fase de luna nueva, significa que la Luna ha completado una vuelta alrededor de la Tierra, por lo que habrán pasado 29 días y medio desde el último novilunio.

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