Las 3 diferencias entre coma y estado vegetativo

Un repaso de las diferencias entre estos dos estados. Se considera que un paciente entra en estado vegetativo persistente cuando no despierta de un coma tras cinco semanas.
Diferencias coma estado vegetativo

El estado de consciencia es aquel en el que se encuentran activas las funciones neurocognitivas superiores, es decir, el individuo percibe y conoce el entorno ambiental y sus propias ideas y pensamientos.

A su vez, la consciencia se divide, fisiológicamente, en estados de vigilia y sueño. El último, además, se encuentra compuesto por la fase de sueño lento y otra más profunda y donde se producen los sueños y pesadillas, la famosa fase REM.

Todo este prefacio es esencial para comprender qué es la consciencia (por abstracto que suene el término) y cómo nos define a los seres humanos. Por desgracia, ciertos episodios patológicos pueden arrebatarnos esta capacidad de autoconocimiento e interacción: son los casos del coma y el estado vegetativo. ¿Conoces cuáles son las diferencias fundamentales entre ambos términos? Aquí te las contamos.

La importancia de la pérdida de consciencia

Antes de explorar de forma definitiva la diferencia entre estos dos estados fisiológicos, vemos necesario encuadrarlos desde un punto de vista médico y social, pues el primer paso para entender la magnitud de cualquier proceso es, sin duda, recogiendo cifras estadísticas. Vamos a ello:

  • El coma es una causa frecuente de ingreso en los servicios de urgencia. Supone el 3% de ellos.
  • En países como España se observan unos 245.000 pacientes en coma de forma anual en la franja de edad mayor a los 65 años.
  • En personas de 0 a 14 años, este valor disminuye a los 17.000 casos.
  • Una de cada cuatro personas en estado vegetativo persistente recupera la consciencia pasado un año.

Por desgracia, el coma tiene una prevalencia relativamente extendida en personas ancianas, debido a que, en muchos casos, se trata de una de las últimas indicaciones que nos ponen sobre aviso de que dicho individuo va a morir en próximas etapas.

Las diferencias entre coma y estado vegetativo

Una vez hemos contextualizado la pérdida de conciencia a nivel poblacional, es hora de que exploremos las diferencias esenciales entre un coma y un estado vegetativo. No nos demoramos más.

1. La capacidad de interacción

Un estado de coma se define como una situación grave de pérdida de consciencia, algo muy diferente a la muerte cerebral (aunque a veces se confundan). Un paciente en coma está vivo, pero es incapaz de responder a su entorno y pensar. A pesar de ello, el individuo aún presenta funciones no cognoscitivas, es decir, aquellas esenciales para que su fisiología continúe relativamente íntegra (sistema circulatorio y respiratorio).

Según ciertas fuentes médicas, la diferencia principal entre el coma y el estado vegetativo radica en la capacidad de interacción. Una persona en coma, supuestamente, permanece con los ojos cerrados durante las 24 horas. No existe un ciclo de sueño-vigilia, pues el paciente está dormido en todo momento. Por otro lado, en el estado vegetativo se estipula que el individuo puede abrir los ojos y “parecer despierto” en ciertos intervalos temporales, a pesar de que no haya ningún otro indicativo de ello. Otras fuentes bibliográficas señalan que las personas en estado vegetativo mantienen el ciclo de sueño-vigilia.

La cosa se complica cuando rebuscamos en bibliografía especializada pues, según ciertas fuentes, el coma se puede presentar en cuatro estados diferentes:

  • Reacción selectiva al dolor, movimiento de pupilas inalterado y movimiento ocular ante ciertos estímulos.
  • Reacción desordenada al dolor y movimiento divergente de los ojos.
  • Paciente sin defensa que solo presenta reflejos fugaces.
  • Sin reacción al dolor, sin reacción de las pupilas, ausencia de los demás reflejos de protección.

Si concebimos el coma al uso como únicamente la última fase, la apertura ocular podría diferenciar un estado vegetativo de él, pero haciendo caso a esta clasificación, este parámetro se desestima.

Por otro lado, también hemos dicho que el ritmo del sueño se encuentra completamente trastocado en el paciente con coma, pero otras fuentes señalan que el ritmo circadiano del individuo en este estado se encuentra intacto. Por lo tanto, quizá estemos ante términos más similares de lo que creíamos. Exploremos otras posibles diferencias.

Coma

2. La duración del coma es corta; el estado vegetativo es persistente

Según otras fuentes, el principal factor diferencial entre el coma y el estado vegetativo es el intervalo temporal. Se estima que una persona puede permanecer en coma de varios días a varias semanas pero, en general, un paciente que no sale de esta situación en cinco semanas entra en un estado vegetativo persistente.

Existe un verdadero desafío a nivel médico en lo referente a este tema, pues es muy difícil averiguar qué porcentaje de las personas en supuesto estado vegetativo son realmente conscientes del entorno que les rodea. Algunos expertos calculan que, por desgracia, hasta el 20% de los pacientes en este aparente estado podrían ser hasta cierto punto conscientes de su entorno. Una verdadera pesadilla.

Como regla general, portales estiman que un coma no suele durar más de 2-4 semanas. Por otro lado, el estado vegetativo se puede prolongar por hasta 5 años, si bien los pacientes suelen morir 6 meses después del accidente que lo haya causado.

3. De un coma se puede salir más fácilmente

Quizá el parámetro temporal nos haya convencido un poco más, pues más de un médico afirma que “El coma es una situación en la que una persona se desmaya, pierde el conocimiento y está inconsciente. La gente que sigue en ese estado, después de 3 o 5 días empieza a abrir los ojos y recupera la conciencia”.

Un coma puede deberse a múltiples causas: intoxicaciones, trastornos del metabolismo del azúcar, deficiencia de O2 o exceso de CO2 en sangre, insuficiencia renal, insuficiencia hepática y otras muchas más. El pronóstico ante todas estas patologías depende, en su totalidad, de la reversibilidad de las consecuencias causadas en el cuerpo del individuo (no es lo mismo una cantidad anormal de toxinas en sangre que la muerte neuronal, por ejemplo).

Por otro lado, al tratarse de un estadio “más avanzado”; el estado vegetativo presenta un pronóstico generalmente peor. La recuperación de un estado vegetativo a causa de un daño encefálico no traumático es poco probable después de un mes, y se extiende a los 12 meses cuando sí lo es. Pocas veces la recuperación llega tras mucho tiempo, pues se calcula que solamente el 3% de los pacientes en estado vegetativo durante 5 años recuperan la capacidad de comunicarse y comprender. De todos los supervivientes durante tanto tiempo, ninguno recupera su funcionalidad física total.

Estado vegetativo

Consideraciones

Hemos tratado de desengranar las diferencias entre un coma y un estado vegetativo, pero parte del conglomerado se nos desmonta cuando conocemos que el coma es un término intercambiable en muchas fuentes con “estado vegetativo persistente”. En cambio, otras publicaciones médicas sí que realizan una clara distinción. Parece ser que, tras toda la información indagada, no podemos aportar una conclusión fehaciente con respecto a la materia.

Por otro lado, existe una tercera variante en el mundo de la pérdida de consciencia: el estado de consciencia mínima. Aquí las cosas están muchísimo más claras, pues el paciente en esta situación es capaz de establecer contacto visual, comprimir los objetos con un propósito, responder a órdenes de una forma estereotipada y contestar con la misma palabra ante ciertos estímulos. Desde luego, este estado se diferencia claramente del resto presentados, pues existe un mínimo reconocimiento del entorno y del propio individuo.

Resumen

Tras esta extensa indagación en materia bibliográfica, no nos quedamos del todo contentos. Parece ser que el parámetro principal que diferencia de forma fehaciente un coma de un estado vegetativo es el intervalo temporal. Mientras que el primero no suele durar más de cuatro semanas, el segundo puede estar presente por más de cinco años. Como consecuencia directa, el pronóstico del estado vegetativo suele ser mucho peor.

A pesar de esta clara diferencia, el resto de terrenos son difíciles de cubrir. Ciertas fuentes argumentan que una persona en coma tiene los ojos cerrados siempre, mientras que según la escala de grados que te hemos mostrado, existen pacientes que en un grado I de coma pueden mover las pupilas ante ciertos estímulos básicos. Aun así, sí que está claro que un paciente en estado vegetativo a veces puede presentar los ojos abiertos.

Desde luego, este tipo de debates ponen en evidencia la dificultad de cuantificar ciertos estados desde un término médico, pues el límite de la consciencia es, desde un punto de vista filosófico, casi imposible de medir.

Referencias bibliográficas

  • Coma, estado vegetativo y mínima conciencia, ¿cuáles son las diferencias entre ellos y de cuál es más probable "despertar"?, BBC News. Recogido a 5 de noviembre en https://www.bbc.com/mundo/noticias-43032002
  • Estado vegetativo, Manual MSD. Recogido a 5 de noviembre en https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-neurol%C3%B3gicos/coma-y-deterioro-de-la-conciencia/estado-vegetativo-y-estado-m%C3%ADnimamente-consciente
  • Estado vegetativo persistente, medintensiva.org. Recogido a 5 de noviembre en https://www.medintensiva.org/es-estado-vegetativo-persistente-aspectos-clinicos-articulo-13060069
  • National institute of neurological disorders and stroke, NIH. Recogido a 5 de noviembre en https://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/coma.htm#:~:text=El%20coma%2C%20llamado%20en%20ocasiones,o%20responder%20a%20su%20entorno.
  • Portal statista, cifras sobre coma en España.
Samuel Antonio Sánchez Amador

Samuel Antonio Sánchez Amador

Biólogo y divulgador científico

Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su trayectoria profesional, permaneció dos años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) en el departamento de biología evolutiva, donde realizó estudios genéticos y poblacionales en pequeños mamíferos. Esto le otorgó amplio conocimiento en cuestiones de heredabilidad, genes y patrones filogenéticos diversos. Desde febrero del año 2020 se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando temas tanto de índole científica basal como salud humana y bienestar animal.