Las 5 partes de la columna vertebral (y sus funciones)

La columna vertebral es la principal estructura de soporte del esqueleto que, gracias a las 33 vértebras que la conforman, protege la médula espinal y permite el bipedismo.
Partes columna vertebral

La columna vertebral es el núcleo del sistema óseo en los humanos, pues conforma el eje de nuestro cuerpo. Gracias a las 33 vértebras que se apilan conformándola desde la cabeza hasta la pelvis, la columna vertebral no solo nos mantiene erguidos y permite que nos desplacemos sobre dos pies, también es la estructura que protege la médula espinal.

Por lo tanto, la columna vertebral es imprescindible para que nos movamos, mantengamos el equilibrio, nuestros órganos internos estén protegidos y, además, alberga la médula espinal, la cual forma parte del sistema nervioso central y es la principal “autopista” por la que circulan todos los impulsos nerviosos.

A partir de esta columna vertebral nacen ramificaciones de la médula espinal para dar lugar a todos los nervios periféricos que llegan a cualquier parte del organismo. Esto explica que las lesiones en la columna vertebral puedan derivar en discapacidades más o menos graves e incluso en la muerte.

Dada su importancia, es importante conocer cuáles son las estructuras que conforman la columna vertebral humana, uno de los mayores hitos evolutivos a nivel anatómico de nuestra especie. Y esto es lo que haremos en el artículo de hoy.

¿Qué es la columna vertebral?

La columna vertebral es la principal estructura ósea de nuestro cuerpo y de todos los animales vertebrados. Ubicada en la espalda y naciendo en la parte inferior de la cabeza y prolongándose hasta la espalda, la columna vertebral es imprescindible para la locomoción y para que el sistema nervioso funcione adecuadamente, pues protege a la médula espinal.

Se trata de un órgano articulable gracias a que está formada tanto por vértebras como por los conocidos como discos intervertebrales. Las vértebras son los huesos, es decir, las estructuras resistentes que dan robustez a la columna. Y los discos intervertebrales son cartílagos que, actuando como ligamentos, permiten que la columna tenga una ligera movilidad sin llegar a comprometer a la médula espinal, la cual, evidentemente, es muy sensible.

La columna vertebral está formada por un total de 33 vértebras que se apilan una encima de la otra dando lugar a 5 regiones diferenciadas que veremos a continuación. De estas, las 24 que forman parte de las zonas más altas de la columna tienen movilidad y se pueden articular gracias a los correspondientes discos intervertebrales. Las 9 restantes, que se encuentran en la región inferior, no tienen movilidad.

De hecho, estas últimas 9 vértebras, si bien son diferenciables durante la etapa fetal y la niñez, en la edad adulta terminan fusionándose. Sea como sea, a continuación veremos en qué partes se divide la columna vertebral humana.

Huesos de la columna

¿En qué regiones se divide la columna vertebral?

Siguiendo el recorrido que hace desde la cabeza hasta la pelvis, la columna vertebral se divide en un total de cinco regiones: cervical, dorsal, lumbar, sacra y el coxis. Estas dos últimas son las partes más inferiores y las 9 vértebras que las conforman son las que, como hemos mencionado anteriormente, a medida que pasan los años, se sueldan entre ellas para que cada región esté formada por un solo hueso carente de movilidad.

1. Región cervical

La región cervical de la columna vertebral está compuesta por 7 vértebras pequeñas pero dotadas de una alta movilidad. De hecho, es la región de la columna más articulable. Es la parte más alta, es decir, nace justo por debajo del cráneo y se extiende por el cuello hasta la base de la espalda.

Las vértebras se conocen como C-1 hasta C-7. La región cervical tiene la función imprescindible de servir como sostén para el cráneo, proteger la primer parte de la médula espinal y hacer que la cabeza se mantenga siempre sujeta pero permitiendo una buena movilidad tanto hacia los lados como de arriba a abajo. Estas vértebras se apilan de tal modo que la columna adquiere una ligera curvatura hacia dentro del cuello.

Esta movilidad es posible especialmente gracias a dos de las vértebras que dan lugar a la región cervical y que, debido a su importancia y a que son ligeramente distintas en cuanto a morfología respecto a las otras cinco, tienen nombre propio: la vértebra atlas (C-1) y la axis (C-2). La atlas es la que más contribuye a sostener el cráneo y a permitir el movimiento de la cabeza de arriba a abajo y la axis es la que permite el movimiento hacia los lados de la cabeza.

2. Región dorsal

La región dorsal de la columna vertebral está compuesta por 12 vértebras de mayor tamaño y más gruesas pero de menor movilidad que, empezando justo después de la C-7, se prolonga por toda la región torácica de la espalda, por lo que es la parte de la columna vertebral que abarca más espacio.

La principal función de la región dorsal no es ni el movimiento ni, evidentemente, sostener el cráneo. Sin embargo, es una parte imprescindible para mantener el cuerpo en equilibrio, permitir la locomoción, proteger los órganos internos (en la región torácica es donde tenemos el corazón, los pulmones, etc) y permitir el anclaje de innumerables músculos, ligamentos y huesos. Por ello, podemos considerar la región dorsal de la columna como el eje del cuerpo.

Si la región cervical tenía una curvatura hacia dentro, la parte dorsal tiene también curvatura pero en este caso es hacia fuera. La vértebras reciben el nombre de D-1 hasta D-12 y tienen la característica de tener (excepto la D-11 y la D-12) unas prolongaciones óseas a cada uno de los lados que se conocen como facetas costales y que cumplen con la función básica de articularse con las costillas.

3. Región lumbar

La región lumbar de la columna vertebral está compuesta por un total de 5 vértebras que son las de mayor tamaño (más gruesas) pero, a la vez, están dotadas de mayor movilidad que las de la región anteriormente mencionada. Es la parte de la columna vertebral que nace después de la zona de las costillas y que se prolonga por la parte inferior de la espalda hasta llegar a la región sacra.

Es la región más maciza y robusta de la columna vertebral debido a la función con la que debe cumplir. Y es que las vértebras de la parte lumbar (que reciben el nombre de L-1 hasta L-5) se encargan de soportar la mayor parte del peso corporal y, además, reciben todos los impactos generados al andar, correr, saltar, etc. Igual que sucedía con la región cervical, la parte lumbar vuelve a tener una curvatura hacia dentro.

La región lumbar libera de tensión a las otras partes de la columna más especializadas en proteger órganos internos, pero esto también hace que la mayoría de lesiones y molestias de la columna vertebral se localicen en esta región, como por ejemplo la lumbalgia o la ciática.

4. Región sacra

La región sacra está en la parte inferior de la columna vertebral y está compuesta por 5 vértebras (de la S-1 hasta la S-5) que, si bien durante la niñez son diferenciables, al no tener ningún tipo de movilidad, por simple acción del paso del tiempo, a lo largo de los años se terminan fusionando en una sola estructura que recibe el nombre de hueso sacro, el cual tiene una forma triangular.

La región sacra de la columna vertebral se encuentra “dentro” de la pelvis. De hecho, las tres primeras vértebras (aunque estén soldadas entre ellas) se articulan con el hueso ilion, que es el más grande de la pelvis. Por lo tanto, si bien por sí mismas no tienen movilidad, las vértebras de la región sacra transmiten el movimiento y el peso del cuerpo hacia la pelvis, dotándola de movilidad.

Dada su localización y robustez, es muy difícil que las vértebras de la región sacra se fracturen, a diferencia de las de las regiones anteriores, que sí que eran más sensibles a las lesiones y traumatismos. En este caso, la curvatura vuelve a ser como la de la región dorsal, es decir, hacia fuera.

5. Coxis

La región coxígea o coccígea constituye la parte más inferior de la columna vertebral y está formada por 4 vértebras (de la Cx-1 hasta la Cx-4) que no tienen ningún tipo de movilidad y que ya están fusionadas desde el nacimiento en un solo hueso: el coxis.

Esta región de la columna vertebral, a diferencia del hueso sacro que, pese a no tener movilidad, sí que cumplía con la función de transmitir el movimiento a la pelvis, no tiene ninguna funcionalidad en el organismo, al menos, de forma aparente.

Por lo tanto, el coxis es, junto al apéndice, uno de los órganos vestigiales. Es decir, el coxis no tiene ninguna utilidad en el organismo y su presencia solo se nota cuando se fractura, pues es una lesión muy dolorosa. Se trata de un pequeño hueso se forma similar al sacro que solo tenemos como “legado” del pasado.

Y es que, de hecho, el coxis es un claro ejemplo de cómo funciona la evolución, pues es una herencia de los otros mamíferos de los cuales procedemos, ya que procede de una desaparición progresiva de la cola, un rasgo común en la mayoría de los mamíferos vertebrados, como es el caso de los simios, nuestros antepasados más cercanos. El coxis es un vestigio de lo que era la cola pero en los humanos no tiene ninguna utilidad.

Coxis

Referencias bibliográficas

  • Oliveira, C., Navarro García, R., Ruiz Caballero, J.A., Brito Ojeda, E. (2007) “Biomecánica de la columna vertebral”. Canarias Médica y Quirúrgica, 4(12).
  • Frost, B.A., Camarero Espinosa, S., Johan Foster, E. (2019) “Materials for the Spine: Anatomy, Problems, and Solutions”. Materials, 12(2).
  • Galbusera, F., Bassani, T. (2019) “The Spine: A Strong, Stable, and Flexible Structure with Biomimetics Potential”. Biomimetics, 4(60).
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.