Los 5 tipos principales de diagnóstico médico (y sus características)

Dependiendo de su naturaleza, cada enfermedad se detecta de una forma concreta. Veamos las características de las distintas técnicas de diagnóstico.
Tipos diagnóstico médico

En el ámbito de la medicina, el diagnóstico se define como un procedimiento por el cual se identifica cualquier estado de salud o enfermedad en el paciente. Este procedimiento se basa únicamente en datos seguros, pues el razonamiento sólo es válido cuando descansa sobre nociones fehacientes y hechos precisos.

Como potenciales pacientes en un ámbito médico, debemos tener clara una cosa: la validez de una deducción depende de la calidad de las observaciones en que ella se basa. Por ello, la prueba diagnóstica no es siempre infalible, pero desde luego, la máxima precisión es lo que se busca en todo momento.

También debemos de tener en cuenta que no existe un diagnóstico firme, sino una hipótesis inicial que se confirmará (o no) por el transcurso de la enfermedad o la acción del tratamiento impuesto. Aunque no lo parezca, existe una cantidad sorprendente de tipos de diagnóstico médico aplicados en los ámbitos de medicina moderna. Si quieres saber más acerca de ellos, te animamos a seguir leyendo.

¿Qué es el diagnóstico o detección en Medicina?

Se entiende por diagnóstico al “conjunto de signos que sirven para fijar el carácter peculiar de una enfermedad y también es la calificación que da el médico a la misma según los signos que advierte”, según la Real Academia Española de la Lengua. Este proceso identificativo es de esencial importancia, pues estudios calculan que más del 95 % de la población mundial presenta algún problema de salud. Para detectarlo, el profesional se basa en dos herramientas: propedéutica y semiología.

La propedéutica se define como la enseñanza de las técnicas de exploración clínica. Enseña a los profesionales médicos a inspeccionar, reconocer y clasificar y separar los síntomas y signos relevantes de los irrelevantes antes de formular un juicio clínico efectivo. Así pues, estamos ante la fase de preparación y adquisición de conocimiento.

Por otro lado, la semiología clínica es la ciencia del diagnóstico en sí misma, por lo que se considera el pilar fundamental de la medicina. Presenta un método de ordenamiento de los conocimientos (método clínico) y un objetivo: el diagnóstico de los problemas de salud. En este caso, como si de un árbol se tratara, se parte de observaciones simples para la construcción de conceptos de complejidad creciente. Estamos ante tres pilares: observación, construcción y aplicación a la situación concreta de cada paciente.

¿Qué técnicas de diagnóstico existen?

Una vez hemos definido el término diagnóstico y entendido en qué se apoyan los profesionales médicos para poder realizarlo, podemos entrar de lleno en el mundo de los tipos de diagnóstico médico y sus características.

1. Diagnóstico clínico

Sin duda es el más común y extendido en el imaginario colectivo de la población general. Este método se basa en el procedimiento mediante el cual el profesional de la salud, dependiendo de los síntomas, identifica una enfermedad (o la ausencia de ella) en el paciente con la ayuda de varias herramientas que permiten definir su cuadro clínico.

Según revisiones bibliográficas, los principios de razonamiento que se deben tener en cuenta a la hora de realizar un diagnóstico clínico son los siguientes:

  • Hacer un resumen objetivo del caso y ordenar la información del mismo.
  • Jerarquizar los síntomas de acuerdo con su sensibilidad, especificidad, valor predictivo, gravedad y otros muchos factores.
  • Agrupar los síntomas y signos encontrados en categorías comunes.
  • No hipertrofiar el diagnóstico con la creación de síndromes artificiales.
  • Vincular síntomas al síndrome que los presenta.
  • Tener una visión holística (análisis en conjunto) y evitar el reduccionismo.
  • Existen enfermos, no enfermedades.

A partir de estas bases se puede construir el diagnóstico del paciente. Aun así, es necesario que previamente se conozcan los elementos que definen al paciente enfermo, la secuencia habitual del proceso diagnóstico y entender las diferentes estrategias utilizadas para realizar el diagnóstico clínico. En este caso, se plantea una extensa recogida de datos acerca del paciente y solo después de ello se plantea el diagnóstico.

Médico paciente

2. Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial se define como el proceso por el cual se identifica una determinada enfermedad mediante la exclusión de otras posibles causas, ya que los síntomas pueden ser comunes para diversas patologías.

En resumen, se podría decir que este tipo de diagnóstico tiene en cuenta todas las posibles enfermedades que podrían producir el cuadro clínico del paciente y a menudo se requiere la realización de varias pruebas, pues con esto se pueden ir descartando causas a lo largo del camino. Por ejemplo, ante fiebres, dolores de cabeza o fatiga se requiere de un diagnóstico diferencial, pues existen una infinidad de enfermedades que se manifiestan con estos síntomas.

Herramientas de pensamiento como la inducción, la deducción, la abducción, la analogía y la modelización son necesarias para la proposición de la hipótesis diferencial, es decir, el posible cuadro clínico del paciente.

3. Diagnóstico etiológico

Esta variante tiene como objetivo descubrir las causas o los factores que han desencadenado la enfermedad en el paciente. Por ejemplo, una persona puede presentar bronquitis severa, pero la investigación del por qué de la misma es terreno del diagnóstico etiológico (por ejemplo, preguntarse si es por su condición de fumador).

Las causas de los cuadros clínicos pueden ser: agente, huésped o ambiente, todos ellos aunados a otros factores (genéticos). Conocer el por qué se da una enfermedad es esencial, y en los casos en los que el diagnóstico etiológico no consigue encontrar el motivo subyacente, decimos que la enfermedad es de naturaleza “idiopática”.

4. Diagnóstico nosológico

La nosología es rama de la medicina que intenta nombrar, describir y clasificar a las enfermedades conforme a su etiología, patología, presentación clínica y evolución. Esto es, en otras palabras, enunciar a la enfermedad y sus características. Esto implica una una sistematización de las entidades por los conocimientos que se tiene de ellas.

¿Os imagináis cómo sería realizar un diagnóstico y nombrar a la enfermedad únicamente en base a los síntomas? “Usted presenta la enfermedad de la inflamación del revestimiento de los bronquios que llevan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones”. La nosología nos permite asegurar que estamos ante un cuadro de bronquitis, pues esta enfermedad ya ha sido descrita y aunada en un cuadro clínico concreto. En otras palabras, con este diagnóstico, le damos nombre y apellido a la enfermedad.

5. Diagnóstico topográfico

En este caso, estamos ante un método de diagnóstico que se basa en la localización e identificación de las lesiones en los diferentes órganos y tejidos. En otras palabras, se trata de comprender los signos y síntomas a través del componente anatómico que se ve alterado durante la enfermedad en sí.

Conocer el estado “normal” anatómico del ser humano es esencial, pues las variaciones de este equilibrio a nivel orgánico y tisular permiten dar con el agente causal de la patología del paciente, la cual puede expresarse (o no) mediante diversos síntomas.

Resonancia

Otros tipos de diagnóstico

No queremos dejarnos en el tintero otras ramas diagnósticas, pero el espacio es finito y el conocimiento de esta materia es casi ilimitado. Por ello, a continuación te presentamos una lista de otros métodos diagnósticos de uso común:

  • Diagnóstico patogenético: determinación específica de la enfermedad. Enuncia los mecanismos que producen la enfermedad por la acción de las causas y la reacción.
  • Diagnóstico presuntivo: aquel que el profesional considera basándose en los datos obtenidos mediante encuesta al paciente y examen físico.
  • Diagnóstico sindromático: aplicado en pacientes con síndromes concretos.
  • Diagnóstico sintomático: tiene por objeto identificar la enfermedad del paciente mediante los síntomas.
  • Diagnóstico genérico: determina únicamente si el individuo está enfermo o no.

Como podemos ver, estamos ante mínimo 10 tipos de diagnósticos, pero os aseguramos que según la fuente consultada se registran muchos, muchísimos más. Nos dejamos fuera, por ejemplo, al diagnóstico paraclínico, al social o al integral. No existen únicamente 5 tipos de diagnóstico importantes, pues todos tienen utilidad en momentos concretos y su integración y conocimiento es esencial para obtener exactitud en un ámbito clínico.

Conclusiones

Tal y como hemos recogido en estas líneas, los 5 tipos de diagnóstico médico que aquí te hemos expuesto extensamente solo representan una pequeña fracción del número real de aproximaciones y metodologías seguidas a la hora de identificar la patología sufrida por un paciente.

En general, todo este conglomerado terminológico se puede resumir en que el método clínico tradicional incluye una serie de pasos ordenados y sucesivos. Estos comienzan con la formulación del problema para después pasar a la recopilación de información mediante la anamnesis (preguntas al paciente y su entorno) y el examen físico del afectado. Tras la recopilación de estos datos tanto físicos como lingüísticos se procede a enunciar una hipótesis presuntiva sobre la enfermedad del paciente, la cual puede ser contrastada por diversas pruebas o enfocada de distintas maneras, tal y como hemos visto en este espacio.

Referencias bibliográficas

  • Laris González, A. (2006). El arte del diagnóstico. Revista del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, 19(2), 134-135.
  • Díaz Novás, J., Gallego Machado, B., & León González, A. (2006). El diagnóstico médico: bases y procedimientos. Revista Cubana de Medicina General Integral, 22(1), 0-0.
  • Diagnóstico diferencial, Medlineplus.gov. Recogido a 22 de septiembre en https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/diagnostico-diferencial/
  • Guzmán, F., & Arias, C. A. (2012). La historia clínica: elemento fundamental del acto médico. Revista colombiana de cirugía, 27(1), 15-24.
Samuel Antonio Sánchez Amador

Samuel Antonio Sánchez Amador

Biólogo y divulgador científico

Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su trayectoria profesional, permaneció dos años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) en el departamento de biología evolutiva, donde realizó estudios genéticos y poblacionales en pequeños mamíferos. Esto le otorgó amplio conocimiento en cuestiones de heredabilidad, genes y patrones filogenéticos diversos. Desde febrero del año 2020 se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando temas tanto de índole científica basal como salud humana y bienestar animal.