Los 6 niveles de calidad del aire (y consecuencias para la salud)

La contaminación atmosférica tiene muchos efectos negativos para el cuerpo, por lo que la calidad del aire es una cuestión de salud pública.
Niveles de calidad del aire

Tener aire acondicionado en casa, disponer de coche y electrodomésticos, miles de marcas de ropa a nuestra disposición…

La industrialización y el desarrollo de las tecnologías nos ha mejorado en gran medida la calidad de vida. Sin embargo, este progreso constante tiene un lado negativo: la contaminación del aire.

Los ecosistemas de la Tierra se encuentran en un perfecto equilibrio, pues tienen la capacidad de procesar gases y compuestos tóxicos para que estos no afecten a los medios. El problema actual de polución viene dado porque los humanos hemos alterado este equilibrio.

Con las industrias y el uso de productos y aparatos contaminantes por parte de miles de millones de personas, se generan gases y productos tóxicos que acaban inundando el aire que respiramos. Además, las perspectivas de futuro no son buenas.

La contaminación del aire es una cuestión de salud pública y empieza a ser una situación alarmante en muchos de los núcleos urbanos del mundo, con consecuencias para la salud tanto a corto como a largo plazo.

¿Cómo se mide la calidad del aire?

Pese a poder parecer algo subjetivo, la contaminación atmosférica se puede medir cuantitativamente mediante el “Índice de Calidad de Aire” (AQI, por sus siglas en inglés). Se trata de un parámetro que permite analizar la calidad del aire y que realiza una catalogación de este dentro de unos niveles en función del grado de pureza o contaminación del mismo.

El AQI gira en torno a los efectos que determinados contaminantes a unas concentraciones concretas pueden tener en nuestro organismo al aspirarlos.

Para obtener este índice se mide la cantidad en la atmósfera de 5 compuestos. Son los siguientes.

1. Ozono troposférico

El ozono debe encontrarse en las capas altas de la atmósfera, pues es un gas que protege a la Tierra de los rayos ultravioleta procedentes del Sol. Sin embargo, el ozono también puede formarse a nivel de suelo (ozono troposférico) por reacción conjunta de óxidos de nitrógeno y compuestos volátiles orgánicos. Suele formarse en núcleos urbanos y comporta problemas respiratorios.

2. Partículas en suspensión

Por partículas en suspensión entendemos toda aquella materia sólida o líquida que flota en el aire. La mayor parte de estas partículas suponen problemas para la salud, pues implica la aspiración de polvo, polen, hollín, gotas de líquidos, etc.

3. Dióxido de nitrógeno

El dióxido de nitrógeno es uno de los principales contaminantes del mundo, pues se forma durante los procesos de combustión a altas temperaturas, como los que ocurren en vehículos e industrias. Afecta especialmente al sistema respiratorio y además tienen efectos perjudiciales para el medio ambiente, pues provoca la acidificación de ecosistemas.

4. Monóxido de carbono

El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que a concentraciones elevadas puede resultar mortal. Su formación resulta de la combustión de distintas sustancias, especialmente gasolina, queroseno, carbón, madera, etc. También suele formarse como subproducto de las industrias químicas.

5. Dióxido de azufre

El dióxido de azufre es un gas irritante y el principal responsable de la lluvia ácida. Generado en muchos procesos de combustión y en la industria química, el dióxido de azufre es uno de los principales contaminantes debido a sus efectos en el sistema respiratorio.

Los niveles de contaminación: ¿cuáles son y qué efectos tienen sobre la salud?

Analizando la concentración de los 5 compuestos anteriores y aplicando una fórmula matemática, llegamos a obtener el índice AQI. Este parámetro va de 0 a 500: como mayor sea la concentración de contaminantes en el aire, más alto será este valor y más efectos perjudiciales tendrá ese aire en la salud humana.

Con el objetivo de catalogar la calidad del aire para cada núcleo urbano, el AQI permite catalogar su nivel de contaminación en 6 categorías en función del valor obtenido:

  • De 0 a 50: Calidad del aire buena
  • De 51 a 100: Calidad del aire moderada
  • De 101 a 150: Calidad del aire insalubre para personas sensibles
  • De 151 a 200: Calidad del aire insalubre
  • De 201 a 300: Calidad del aire muy insalubre
  • De 301 a 500: Calidad del aire peligrosa

A continuación veremos cada uno de estos grupos y observaremos qué consecuencias tiene para la salud vivir en lugares que se encuentren dentro de estos rangos.

1. Calidad del aire buena

Con un AQI entre 0 y 50, la calidad del aire se considera satisfactoria. La contaminación atmosférica es baja y las concentraciones de contaminantes no llegan a suponer ningún (o muy escaso) riesgo para la salud de las personas.

Pese a la mala fama de muchas grandes ciudades, a excepción de épocas en las que por condiciones climáticas la concentración de contaminantes aumenta, los valores de calidad del aire suelen encontrarse dentro de este rango. Las ciudades de países desarrollados no suelen tener niveles de polución que supongan un riesgo para la población.

La aplicación de normativas europeas para regular la contaminación ha permitido que los niveles de calidad del aire sean buenos en la mayoría de núcleos urbanos. Pese a sentir que el aire no es igual que en zonas rurales, la contaminación que hay no tiene efectos en la salud, al menos a corto plazo.

Cabe mencionar que la mayoría de las ciudades menos contaminadas del mundo pertenecen a Canadá y a Islandia.

Islandia
Islandia, uno de los países cuyos niveles de contaminación atmosférica son más bajos.

2. Calidad del aire moderada

Con un AQI entre 51 y 100, la calidad del aire sigue siendo aceptable, aunque las concentraciones de determinados contaminantes pueden ser suficientemente altas para provocar problemas en grupos muy reducidos de personas.

Hay colectivos que, por ejemplo, son especialmente sensibles al ozono, por lo que pueden tener problemas respiratorios. De todos modos, el riesgo para el resto de personas sigue siendo bajo.

Este nivel lo encontramos en ciudades con mucha industria, lo que provoca que las concentraciones de los gases contaminantes sean más altas que en otras ciudades que, pese a quizás ser más grandes, no están dotadas de tanta industria química o petrolera.

3. Calidad del aire insalubre para personas sensibles

Con un AQI entre 101 y 150, la calidad del aire no es satisfactoria, pues puede afectar a grupos sensibles a la contaminación. Los contaminantes presentes en la atmósfera tendrán efectos negativos en la salud de niños, ancianos y personas con enfermedades pulmonares o cardíacas.

Pese a no tener efectos nocivos para la mayoría de la población, este valor de contaminación ya no se considera aceptable.

Es la situación en la que se encuentran la mayoría de países fuera de la Unión Europea con mucha industria y donde no se aplican las normativas para evitar la polución del aire. La situación es especialmente alarmante en los países asiáticos, donde prácticamente todos los núcleos urbanos tienen este nivel de contaminación.

4. Calidad del aire insalubre

Con un AQI entre 151 y 200, la calidad del aire ya no es en absoluto aceptable. La totalidad de la población puede empezar a desarrollar síntomas derivados de la exposición a contaminantes y los grupos sensibles anteriormente mencionados tendrán efectos aún más graves.

Muchas ciudades asiáticas, especialmente en la India, uno de los países más industrializados del mundo y donde las normas referentes a contaminación no son respetadas, exponen a sus ciudadanos a concentraciones elevadas de contaminantes.

5. Calidad del aire muy insalubre

Con un AQI entre 201 y 300, estamos hablando ya de una alerta sanitaria. Las probabilidades de padecer afectaciones en el sistema respiratorio son mucho más altas.

Encontramos esta situación en zonas muy concretas con una industria potente en la que no se respetan los protocolos, que siguen siendo de los países asiáticos.

6. Calidad del aire peligrosa

Con un AQI superior a 300, respirar el aire de una zona con esta contaminación atmosférica tiene consecuencias negativas prácticamente seguras para el organismo. Las concentraciones de contaminantes son tan elevadas que toda la población está expuesta a daños en la salud.

Suele encontrarse fugazmente en núcleos industriales asiáticos alejados de la población. Sin embargo, sigue habiendo gente expuesta a estas condiciones totalmente insalubres.

Aire contaminado
La presencia de industria contaminante es uno de los factores que más afectan a la calidad del aire.

Efectos de la contaminación en la salud

La OMS estima que cada año mueren en el mundo 7 millones de personas a causa de los efectos de la contaminación, siendo, la mayoría, ciudadanos de países en vías de desarrollo en los que se está dando un enorme crecimiento industrial sin la aplicación de protocolos para paliar los efectos de la polución.

No hay que olvidar que los contaminantes son sustancias tóxicas; es por ello que los efectos negativos de la contaminación del aire para la salud se pueden notar en multitud de órganos y tejidos del cuerpo, siendo los más comunes los siguientes:

  • Enfermedades respiratorias
  • Daños cardiovasculares
  • Fatiga y debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Ansiedad
  • Irritación de ojos y mucosas
  • Daños en el sistema nervioso
  • Daño en el cabello
  • Afectaciones al hígado, bazo y sangre
  • Daños en la piel
  • Daños en el sistema digestivo
  • Debilitación ósea
  • Trastornos del aparato reproductor

¿Cuáles son las ciudades más contaminadas del mundo?

El ranking de las ciudades con peor calidad del aire en el mundo, de acuerdo a cifras del año 2019, queda del siguiente modo:

  • 1: Delhi (India)
  • 2: Dhaka (Bangladesh)
  • 3: Kabul (Afghanistan)
  • 4: Manama (Bahrain)
  • 5: Ulaanbaatar (Mongolia)
  • 6: Kuwait (Kuwait)
  • 7: Kathmandu (Nepal)
  • 8: Beijing (China)
  • 9: Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos)
  • 10: Jakarta (Indonesia)

Referencias bibliográficas

  • Para consultar el Índice de Calidad del Aire en cualquier región del mundo a tiempo real: https://waqi.info/es/
  • Ubeda Romero, E. (2012) “Índice de Calidad del Aire”. España: Región de Murcia, Dirección General de Medio Ambiente.
  • Appannagari, R.R.R. (2017) “Environmental Pollution Causes and Consequences: a Study”. North Asian International Research Journal of Social Science & Humanities, 3(8).
  • Kowalska, M., Osródka, L., Klejnowski, K., Zejda, J.E. (2009) “Air quality index and its significance in environmental health risk communication”. Archives of Environmental Protection.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.