¿Los animales pueden padecer enfermedades mentales?

La ansiedad, la depresión o el estrés postraumático no son exclusivos de los humanos. Los animales también pueden sufrir distintos trastornos mentales.
Animales con enfermedades mentales

Las personas podemos sufrir un episodio de gastroenteritis. Los animales también. Es probable que desarrollemos artrosis a lo largo de nuestra vida. Igual que los animales. La gripe nos suele afectar periódicamente. A los animales también.

Pese a que nosotros seamos los únicos seres vivos dotados de inteligencia superior, no somos tan distintos del resto de animales. Al final, somos un recipiente de genes con distintos órganos y tejidos que le dan funcionalidad al cuerpo pero que son susceptibles de padecer distintas enfermedades.

Todos los animales sufren trastornos y, aunque nuestro comportamiento no tenga nada que ver con el del resto de los seres vivos, estamos conformados por unas estructuras muy parecidas. Esto hace que las enfermedades que sufrimos tanto los humanos como el resto de los animales sean muy similares.

Y el cerebro no es ninguna excepción. Poco importa el grado de inteligencia, aquí lo único que hay que tener en cuenta es que los animales tienen un sistema nervioso muy similar al nuestro, con un centro de operaciones: el cerebro.

Como órgano que es, el cerebro puede enfermar y provocar una serie de trastornos y afecciones mentales. Y a la naturaleza no le importa que el cerebro sea más o menos inteligente, pues el de los humanos y el de los animales (especialmente los mamíferos) no son tan diferentes a nivel fisiológico.

Por ello, aunque creamos que las enfermedades mentales son algo exclusivo de los humanos, lo cierto es que los animales también pueden sufrir trastornos psicológicos. En este artículo haremos un repaso de algunas de las enfermedades mentales que compartimos los humanos y los animales.

¿Qué es la psiquiatría veterinaria?

La psiquiatría veterinaria es una disciplina que se encarga de tratar los trastornos mentales de los animales mediante terapias de comportamiento teniendo en cuenta la fisiología del animal y los principios fundamentales de la psicología y la farmacología.

Esta rama de la veterinaria está ganando cada vez más peso, pues hace años se empezaron a estudiar los trastornos mentales que sufrían los animales y se descubrió que sufrían afecciones psicológicas muy similares a las nuestras.

Pero hay que ir con cuidado, pues los expertos en psiquiatría veterinaria explican que es muy importante no estudiar estos trastornos mentales en los animales del mismo modo que lo hacemos en humanos. Nuestras enfermedades mentales están estudiadas desde el punto de vista humano y entran en juego factores propios de nuestra inteligencia y conciencia que no pueden aplicarse al resto de los animales.

Dicho de otro modo, los animales, especialmente los mamíferos ya que tienen un cerebro más desarrollado y su comportamiento incluye la sociabilidad, el afecto y otras emociones complejas, son más transparentes a la hora de desarrollar trastornos mentales.

Al no disponer de una inteligencia tan avanzada como la nuestra, delicadas perturbaciones en su modo de vida o la exposición a situaciones traumáticas tienen consecuencias muy marcadas en su comportamiento.

Por lo tanto, no debemos coger lo que sabemos, por ejemplo, de la ansiedad humana e intentar extrapolarlo a la mente de los animales. Son trastornos que afectan al cerebro y que se desarrollan de manera similar, pero la psicología y la psiquiatría en humanos es una cosa y en animales es otra. No hay que mezclarlas.

Habiendo dejado claro esto, a continuación presentaremos algunas de las enfermedades mentales que los animales sufren com mayor frecuencia.

8 ejemplos de enfermedades mentales en animales

Los humanos y el resto de los mamíferos no somos tan distintos. De hecho, compartimos el 96% de los genes con los chimpancés y el 90% con los gatos. No hay tantas diferencias, ni en la fisiología del cerebro ni en las formas que tenemos de responder ante distintos estímulos del medio.

Por ello, hay algunos trastornos mentales que sufrimos de forma similar los humanos y el resto de los animales. En este artículo presentamos algunas de estas afecciones.

1. Ansiedad por separación en mascotas

La ansiedad es un trastorno mental muy común en personas pero que también afecta a los animales, especialmente a los perros. Las mascotas desarrollan una gran dependencia de sus amos, por lo que separarse ellos genera una ansiedad con síntomas muy marcados.

Aunque sea breve, la ansiedad por separación provoca en el animal temblores, nerviosismo, inseguridad e incluso agresividad, mostrando estos síntomas mediante ladridos constantes.

Las mascotas son muy sensibles a pequeñas variaciones en su entorno, por lo que hay muchas circunstancias que provocan que el animal desarrolle ansiedad, la cual deberá ser tratada en una clínica veterinaria.

2. Depresión en chimpancés por la muerte de una madre

La depresión es una enfermedad mental muy común en humanos, aunque el resto de los mamíferos también pueden desarrollar trastornos similares. Un ejemplo muy claro de depresión lo encontramos en chimpancés.

Estos primates están dotados de una inteligencia bastante superior, por lo que desarrollan conductas sociales muy elaboradas y son capaces de sentir mucho afecto por sus familiares, generando un apego emocional muy fuerte.

Por ello, se ha observado que la muerte de una madre puede ser un golpe muy fuerte para los chimpancés. De hecho, cuando esto sucede, el chimpancé hijo suele apartarse del grupo, no realizar ninguna actividad e incluso negarse a comer, desarrollando así un trastorno similar a la depresión humana.

3. Fobias de los caballos a las bolsas de plástico

Existen miles de fobias distintas, que son miedos irracionales a objetos o situaciones concretas que derivan en un malestar tanto psicológico como físico, dando lugar a altos niveles de ansiedad. Las personas podemos desarrollar fobias a infinidad de cosas distintas, pero no estamos solos: los animales también tienen miedos irracionales.

Un ejemplo común en el mundo de la equitación es la fobia de los caballos a las bolsas de plástico. Como fobia que es, es imposible entender el porqué tienen este miedo, simplemente se asustan de los objetos hechos de plástico que se mueven por el viento.

4. Estrés postraumático en animales de circo

El estrés postraumático se produce por la experimentación de un trauma, es decir, una situación que supone un choque emocional muy fuerte y que acaba afectando a la psicología de la persona, condicionando sus emociones y los comportamientos.

Se ha observado que esto también sucede en animales, especialmente en aquellos que son utilizados en circos. Están sometidos a una tensión emocional constante, sufriendo traslados, entrenamientos que rozan la tortura animal y estando expuestos a ruidos, luces y todo tipo de espectáculos. Esto acaba provocando que los animales desarrollen un estrés debido a estas situaciones traumáticas que afecta a la manera que tiene el animal de comportarse.

De la misma manera sucede con animales que han sido utilizados para la experimentación en laboratorios o mascotas que han sido maltratadas en el pasado.

5. Trastorno obsesivo compulsivo en pájaros enjaulados

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una afección mental en la que la persona desarrolla algún tipo de ansiedad y encuentra en la realización de conductas repetitivas la solución momentánea a este estrés. La persona afectada por TOC tiene un comportamiento compulsivo en el que debe realizar constantemente una acción con la esperanza de que esto haga reducir la ansiedad.

Esto también sucede en el resto de los animales. Un ejemplo lo encontramos en los pájaros que se encuentran enjaulados. La situación de no poder volar genera en estos animales unos niveles de ansiedad muy elevados que en ocasiones resulta en un trastorno obsesivo compulsivo. Los pájaros con TOC, del día a la mañana, empiezan a desplumarse incontroladamente.

6. Tics nerviosos en tigres maltratados

Es común encontrar tigres y otros grandes cazadores del reino animal enjaulados de forma ilegal. Esto genera en el animal unos niveles de ansiedad y de estrés que se traducen en una afectación importante en su comportamiento.

Se ha observado que al volver a introducir a estos tigres en refugios, muchos de ellos tienen problemas de adaptación y presentan tics nerviosos, generalmente caracterizados por retorcer el hocico y parpadear constantemente.

7. Autolesiones en zoológicos

Cuando los animales salvajes son enjaulados y no pueden realizar las actividades que llevarían a cabo estando en libertad, desarrollan síntomas de ansiedad y estrés que pueden traducirse en comportamientos que pueden suponer un riesgo para su salud.

Estamos hablando de las autolesiones. Cuando la psicología del animal está muy afectada por el cautiverio, es común observar como estos tienen comportamientos compulsivos y repetitivos que pueden hacerles sufrir autolesiones.

8. Síndrome de disfunción cognitiva en perros mayores

El síndrome de disfunción cognitiva es bastante común en mascotas y es el equivalente animal del alzheimer. Cuando los perros llegan a una edad avanzada, los amos suelen notar que el animal empieza a comportarse de forma extraña. Esto normalmente es por el propio envejecimiento, pero a veces puede ser debido al desarrollo de este trastorno.

El síndrome de disfunción cognitiva (CDS) se caracteriza porque el perro tiene tendencia a vagar sin rumbo constantemente y a perderse, olvida rutinas que se han repetido a lo largo de toda su vida, puede volverse agresivo e incluso dejar de reconocer a su amo, comportándose como si este fuera un extraño.

En definitiva, incluso enfermedades mentales tan “nuestras” como el alzheimer pueden tener su correspondiente homólogo en el mundo animal.

Referencias bibliográficas

  • Eleonora, A., Carlo, C., Angelo, G., Chiara, M. (2016) “Behavioural Signs and Neurological Disorders in Dogs and Cats”. Mathews Journal of Veterinary Science.
  • Siess, S., Marziliano, A., Sarma, E.A., Sikorski, L.E. (2015) “Why Psychology Matters in Veterinary Medicine”. Topics in Companion Animal Medicine.
  • Amiot, C.E., Bastian, B. (2014) “Toward a Psychology of Human-Animal Relations”. Psychological Bulletin.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.