Los 30 tipos de suicidio (y sus características)

Una persona puede decidir acabar con su vida por distintas razones y de muchas maneras diferentes. Hablemos acerca del suicidio.
Tipos de suicidio

800.000 personas se quitan la vida cada año. Y muchas más intentan hacerlo, provocando tragedias que afectan a las familias y a las personas cercanas de los afectados.

Hay muchos factores de riesgo que llevan a que una persona intente quitarse la vida, siendo la depresión uno de los más importantes.

¿Por qué algunas personas deciden terminar con su vida?

El suicidio puede ocurrir a cualquier edad, aunque es especialmente relevante entre los jóvenes de entre 15 y 29 años, donde es la segunda causa de defunción. Se trata, pues, de un problema de salud pública que afecta a las personas de cualquier país, sin importar el grado de ingresos de estos.

El suicidio es una problemática muy compleja y, pese a que es prevenible, reducir las tasas de suicidio en el mundo será una tarea complicada. La mente humana es muy compleja, y aunque hay factores de riesgo relacionados con la salud mental y el abuso de sustancias, muchas veces una persona decide acabar con su vida sin que haya señales previas de ello.

Por ello, la prevención consiste en juntar esfuerzos y abordar la problemática desde todos los ámbitos de la sociedad, coordinando la educación, la sanidad, el trabajo, el comercio, la justicia, el derecho, la política, los medios de comunicación, etc.

El suicidio es prevenible. Y esta prevención pasa porque todos tomemos conciencia de que el suicidio es una realidad, que no miremos a otro lado y que fomentemos la cura de la salud mental.

¿Qué tipos de suicidio existen?

Por suicidio entendemos todo acto que va enfocado a terminar con la vida de uno mismo. Como veremos, hay distintos modos de hacerlo y puede estar motivado por diferentes circunstancias o situaciones.

En líneas generales, una persona decide quitarse la vida cuando, ya sea por un trastorno mental, el diagnóstico de una enfermedad incurable, un trauma del pasado, por sufrir acoso, etc, la muerte parece la única manera de liberarse del sufrimiento que vivir le supone.

Los suicidios se clasifican de acuerdo a diferentes criterios. En este artículo veremos cuáles son los principales tipos de suicidio en función de determinados parámetros.

1. Según el método utilizado

Una de las principales maneras de clasificar los suicidios es en relación al método usado por la persona. Existen muchas maneras de quitarse la vida, aunque la clasificación más común es la siguiente.

1.1. Intoxicación por fármacos

Es la forma de suicidio más tranquila para la persona. No hay traumatismos evidentes, pues consiste en la ingestión de cantidades elevadas de fármacos que acaban haciendo que la persona se quede dormida y posteriormente muera. La persona espera, sin dolor, que le llegue la muerte.

1.2. Corte de muñeca

Uno de los métodos más típicos ya que de realizarse bien, no provoca dolor pero la muerte es casi segura. Es algo más traumática pero la persona acaba quedándose dormida hasta morir a causa de la pérdida de sangre.

1.3. Traumáticos

Aquí tenemos todos aquellos métodos en los que la persona se quita la vida de forma más traumática, es decir, por procedimientos que implican mayor brutalidad: uso de armas de fuego, electrocución, ahorcarse, tirarse al vacío, etc. Causan mayor sufrimiento pero las probabilidades de morir son mucho más altas que en las dos anteriores.

1.4. Enmascarados

Aquí tenemos todos aquellos métodos en los que, de realizarse, el suicidio puede ser confundido con un homicidio o con una muerte natural. El objetivo de estos suele ser cobrar un seguro de vida o culpar a alguien de la muerte.

1.5. Extrañas

Incluimos aquí todos aquellos métodos de quitarse la vida ligados a trastornos psicológicos en los que la persona busca sufrir antes de morir. Algunos ejemplos serían ser devorado por animales, beber sustancias corrosivas, amputarse partes del cuerpo, prácticas caníbales, etc.

2. Según la motivación

Los distintos motivos por los que una persona decide acabar con su vida son muy variados. No es lo mismo que la causa, aquí nos referimos al motivo de quitarse la vida o de intentarlo. Es decir, qué pretende conseguir la persona.

2.1. Grito de ayuda

El intento de suicidio es, para muchas personas, una manera de llamar la atención cuando creen que no pueden resolver un problema por sí solos. Normalmente, la persona que tiene esta motivación no quiere culminar el suicidio, sino que es su manera de pedir ayuda.

2.2. Como huida

Sin demasiadas planificaciones ni con premeditación, una persona puede terminar con su vida cuando cree que los problemas con los que convive no pueden ser solucionados y le provocan un sufrimiento que solo la muerte puede solucionar.

2.3. Por venganza

El suicidio por venganza consiste en quitarse la vida para provocar daños a otras personas, ya sea para hacerlas sentir culpables o para causarles dolor.

2.4. Por interés

Una persona puede intentar suicidarse o aparentar que lo ha hecho por algún interés, generalmente económico. El cobro de seguros de vida es una motivación tristemente común.

2.5. Muerte

Aquí tenemos todos aquellos suicidios en los que, por muchas razones distintas, una persona decide quitarse su vida de forma premeditada y con planificación. Puede ser similar al de huida, aunque en este caso no es algo tan impulsivo.

2.6. Por falta de ganas de vivir

Generalmente en personas con limitaciones serias o en ancianos, es posible que la persona vea que vivir ya no le supone ninguna cosa buena y/o cree que es una carga para su entorno familiar. En este caso, la muerte llega como una liberación tanto para la persona como para sus seres queridos.

2.7. Por psicopatología

En este caso no hay motivación. La persona, que sufre algún trastorno mental grave, es víctima de un brote psicótico en el que pierde la visión de la realidad y puede acabar quitándose la vida aunque en condiciones normales no lo hubiera hecho.

3. Según la integración en la sociedad

La sociedad en la que vive la persona es un factor clave a la hora de entender qué lleva a una persona a quitarse la vida. Por ello, otra clasificación común va de acuerdo al grado de integración en la comunidad de la persona que intenta suicidarse.

3.1. Altruista

Ocurre cuando la persona está bien integrada en la sociedad pero ve que no puede lograr los objetivos que la comunidad le exige. Es decir, la persona se siente abrumada por la sociedad y decide quitarse la vida, ya sea para no resultar una carga o por falta de autoestima.

3.2. Egoísta

Ocurre cuando la persona no está bien integrada en la sociedad, por lo que se siente solo y sin motivaciones. En este contexto, la muerte es la solución a esta falta de integración en la comunidad.

3.3. Anómico

Los constantes cambios en la sociedad pueden desequilibrar a la persona y hacer que esta decida terminar con su vida. Es decir, en este caso, la persona está bien integrada y es funcional, pero algunas situaciones (pobreza, por ejemplo) pueden alterar su conducta y llevarla a cometer suicidio.

3.4. Fatalista

Ocurre en personas que se sienten oprimidas por la sociedad. Es decir, cuando el entorno en el que viven frustra sus pasiones y le obligan a llevar un camino concreto en contra de su voluntad, es posible que la persona no le encuentre sentido a su vida y decida terminar con ella.

4. Según la implicación de terceras personas

Pese a que es lo común, los suicidios no siempre se realizan a solas. Por ello, existe la siguiente clasificación.

4.1. Suicidio solitario

Es el más común y es la persona, a solas, la que termina con su vida. Puede hacerlo de distintas maneras y estar motivado por diferentes circunstancias.

4.2. Suicidio colectivo

También conocido como suicidio en masa, consiste en que varias personas pactan suicidarse a la vez. Es una forma de suicidio tradicional de algunas sectas en las que se hace creer a la gente que morir les reportará muchos beneficios, pues hay otra vida esperándolos.

4.3. Ampliado

Similar al colectivo, pero aquí solo hay una persona que quiere quitarse la vida. El suicidio ampliado consiste en un acto de homicidio en el que una persona decide matar a otras (generalmente familiares) para después suicidarse él. La persona que realiza este crimen suele creer que está haciendo algo bueno para sus seres queridos.

4.4. Eutanasia

La eutanasia es un procedimiento clínico en el que un paciente, a causa del sufrimiento que le causa una enfermedad, solicita que un médico fuerce su muerte, el cual le dará fármacos que provocarán el fallecimiento. Actualmente solo es legal en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y en algunos estados de Estados Unidos.

4.5. Suicidio asistido

El suicidio asistido deriva de la eutanasia, aunque en este paso va un poco más allá y sí que está más cercano al suicidio. Un médico le da los medios al paciente para que este se quite la vida. Actualmente solo está permitido en Suiza.

4.6. Muerte digna

Es similar a las dos anteriores pero menos directa. Aquí no se fuerza la muerte del paciente, por lo que no es directamente un suicidio. De todos modos, se permite al paciente prescindir de los tratamientos y terapias que lo están manteniendo en vida forzadamente. Se trata de una forma de suicidio en la que interviene también personal médico pero no hay una muerte directa, sino que está llega de forma natural.

4.7. Falso suicidio

Se trata de un homicidio realizado de forma que parezca que la persona se ha suicidado. Por lo tanto, no es un suicidio. Es un asesinato.

5. Según la premeditación

Los suicidios pueden ser planificados o, de lo contrario, ser un acto más impulsivo. Por ello, una forma común de clasificación es de acuerdo a la planificación previa.

5.1. Impulsivo

No hay premeditación. En un momento de muy alta desesperación, la persona deja de pensar con claridad y, abrumado por la situación, decide quitarse la vida.

5.2. Accidental

La persona no quiere morir, por lo que evidentemente no hay premeditación. Una persona puede morir accidentalmente cuando se pone en situaciones que suponen un riesgo para su vida, por lo que hay la posibilidad de morir.

5.3. Premeditado

La persona, que lleva tiempo viviendo una situación que le hace querer quitarse la vida, tiene bien planificando dónde, cuándo y cómo se suicidará. Por ello, la muerte no es tan brusca como en el suicidio impulsivo, pues la persona recibe el momento del suicidio con calma y serenidad.

5.4. Coacción

Es el suicidio en el que no hay una premeditación directa, sino que es una tercera persona la que convence a otra para que se suicide, ya sea amenazándola o prometiéndole algo, como suele suceder en algunas sectas.

6. Según el resultado

No todos los intentos de suicidio terminan con la muerte de la persona. Por distintas circunstancias es posible que el suicidio no se consuma. Por ello, una clasificación común va de acuerdo al resultado de este.

6.1. Intento de suicidio

La persona intenta quitarse la vida pero lo realiza de manera incorrecta, por lo que la tentativa no acaba provocándole la muerte.

6.2. Suicidio frustrado

La persona intenta quitarse la vida y lo hace de forma correcta, pero una situación imprevista como la actuación del personal médico o la llegada de familiares hace que el suicidio no sea consumado.

6.3. Suicidio consumado

La persona quería terminar con su vida y lo consigue. Como hemos dicho, cada año 800.000 personas consuman el suicidio en el mundo.

Referencias bibliográficas

  • O’Connor, R.C., Nock, M.K. (2014) “The psychology of suicidal behaviour”. The Lancet Psychiatry.
  • World Health Organization. (2014) “Preventing Suicide: A global imperative”. WHO.
  • Wray, M., Colen, C., Pescosolido, B.A. (2011) “The Sociology of Suicide”. Annual Review of Sociology.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.