Las 15 lesiones más comunes entre los jugadores de baloncesto

Como pasa en todos los deportes, el baloncesto puede acarrear lesiones. Veamos cuáles son las más comunes.
Lesiones más comunes del baloncesto

Pocas cosas hay peores para un deportista que lesionarse, pues implica alejarse del deporte que a uno tanto le gusta por un periodo más o menos largo. Las lesiones forman parte del mundo del deporte, por lo que es importante tomar conciencia de ellas para que su incidencia sea cada vez más baja.

Se estima que, por cada 1.000 horas de deporte que practicas, aparece una lesión. Algunas de ellas son prevenibles llevando una vida sana, aunque hay otras que son inevitables y cuya aparición viene determinada por el azar.

Toda actividad en la que se le pida al cuerpo que haga un ejercicio físico exigente puede acabar provocando lesiones. Y en el caso de deportes de equipo en los que hay “sprints”, contacto, cambios de ritmo, saltos, caídas, etc, las probabilidades son todavía más altas.

El baloncesto no es uno de los deportes con más riesgo de lesión. Sin embargo, dada su popularidad, es importante conocer cuáles son las lesiones más comunes ligadas a este mundo.

Por ello, en este artículo presentaremos las lesiones más frecuentes a las que están expuestos los jugadores de baloncesto. No solo los profesionales, sino todos aquellas personas que lo practican.

¿Cuánta gente juega al baloncesto?

El baloncesto es, después del fútbol, el deporte rey. Debido al impacto de la NBA y, en menor medida, el de las ligas europeas, dispone de millones de seguidores en todo el mundo.

Es, también, uno de los deportes más practicados. Se estima que más de 400 millones de personas juegan a baloncesto en el mundo, contando los federados y los que no lo están. Todas estas personas tienen riesgo de sufrir alguna lesión.

Los jugadores profesionales son los que están más expuestos a las lesiones ya que los partidos son mucho más exigentes y tienen que llevar sus cuerpos al límite durante largas temporadas. Las lesiones suceden por mucho que cuiden su alimentación y las horas de sueño y que fortalezcan los músculos y hagan sesiones de fisioterapia.

Las lesiones, pese a que se puede reducir las posibilidades de que aparezcan, resultan inevitables. Forman parte de la vida de los deportistas y son uno de los mayores miedos de todo profesional.

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en el baloncesto?

A grandes rasgos, una lesión es un cambio en la morfología o estructura de alguno de nuestros órganos o tejidos a causa de un daño. Esta alteración dificulta el correcto desempeño de las actividades motoras hasta que es solucionada.

Algunas de ellas son resueltas por el propio cuerpo si no forzamos ese órgano o tejido afectado, es decir, descansando y alejándose de los terrenos de juego el tiempo necesario. Otras, en cambio, requieren pasar por el quirófano y someterse a una intervención quirúrgica que repare el daño.

Como hemos dicho, cualquier deporte puede acabar derivando en distintas lesiones que dependerán, en gran medida, de las características del deporte. En el caso del baloncesto, hay algunas cuya incidencia es especialmente elevada.

A continuación presentamos estas lesiones.

1. Esguince de tobillo

Es la lesión más frecuente del baloncesto. En los tobillos tenemos unos ligamento que se encargan de dar estabilidad al pie y evitar que gire demasiado. Un esguince de tobillo consiste en el desgarro parcial o total de este ligamento a causa de un movimiento antinatural demasiado fuerte.

Los esguinces se clasifican en tres grados, siendo el 1 una pequeña distensión del ligamento y el 3, una rotura completa. En el baloncesto puede ocurrir esto por cambios de dirección bruscos, al caer al suelo después de un salto o al ser pisado. Los más leves se curan en una o dos semanas, aunque los más fuertes pueden tardar hasta 2 o 5 meses.

2. Luxaciones de dedos

Una luxación es la separación de dos huesos que deberían estar juntos por la parte de la articulación, haciendo que los huesos no estén en su posición normal. Esto ocurre con mucha frecuencia en las falanges de los dedos.

La luxación de dedos es una de las lesiones más comunes en el baloncesto y es causada por un impacto súbito en los dedos o por una caída o golpe. Para recuperarse, requiere de inmovilización con escayola durante unas tres semanas o más, dependiendo de la naturaleza de la luxación.

3. Fractura de muñeca

Una fractura es una rotura del hueso. La fractura de muñeca es una de las lesiones más comunes en el baloncesto y ocurre normalmente por apoyar mal la mano durante una caída. Los huesos del carpo de la mano se rompen y habrá que inmovilizar la mano y recetar medicamentos contra el dolor.

4. Luxación de hombro

La luxación de hombro es una de las lesiones más comunes del baloncesto y consiste en que la cabeza del húmero se sale de la articulación en el hombro, desplazándose hacia delante o hacia atrás y poniendo en tensión el resto de tejidos próximos. Es el famoso “salirse el hombro de sitio” y ocurre normalmente por caídas en el suelo.

5. Rotura del ligamento cruzado anterior

La pesadilla de todo deportista dada su frecuencia y la gravedad de la lesión. El ligamento cruzado anterior estabiliza la rodilla y evita que la tibia se desplace hacia adelante con respecto al fémur.

Cuando hay una torsión muy fuerte de la rodilla, es posible que este ligamento se rompa parcial o totalmente, provocando un traumatismo muy doloroso y que hace perder la estabilidad de la rodilla.

Suele hacer que el deportista se pierda toda la temporada, pues debe someterse a una operación quirúrgica de reconstrucción del ligamento y después pasar por una larga rehabilitación, por lo que no vuelve a poder competir hasta 8-10 meses después. Además, cuando regresa es muy difícil que recupere su nivel anterior.

6. Rotura de menisco

Otra lesión común en el baloncesto que suele ir ligada a la rotura del ligamento cruzado anterior. El menisco es un cartílago localizado en el interior de la rodilla que tiene la función de amortiguar los impactos y de evitar el roce entre huesos.

Su rotura sucede cuando hay una torsión muy fuerte de la rodilla. Es por ello que lo más común es que la rotura de menisco y la de ligamento cruzado anterior ocurran a la vez. También requiere de cirugía, aunque si solo se produce una rotura de menisco, el tiempo de recuperación es menor.

7. Tendinopatía rotuliana

Los tendones son tejidos conectivos cuya función es unir el músculo con el hueso, pero no deben realizar esfuerzos mecánicos. Cuando se sobrecarga, es posible que de desarrolle una tendinitis.

El tendón rotuliano se encuentra en la rodilla y conecta la rótula con la tibia. Si los movimientos que realizamos al flexionar las rodillas son inadecuados, es posible que este tendón se inflame, lo que ocasiona dolor.

8. Lumbalgia

La lumbalgia es muy común en jugadores de baloncesto. A causa de malas posturas o de sobreesfuerzos de los músculos lumbares, es posible que aparezca esta lesión. La lumbalgia está caracterizada por sentir dolor en la espalda.

9. Síndrome compartimental en piernas

A causa de traumatismos, torceduras graves o fracturas óseas, es posible que haya un aumento de la presión en el interior de los músculos. Esto deriva en problemas de circulación sanguínea y en daños a los músculos y los nervios.

Esto provoca en los deportistas dolor, pérdida de sensibilidad, hinchazón, etc. El tratamiento consiste en una cirugía para aliviar la presión en el interior del músculo. En el caso de los jugadores de baloncesto suele ocurrir en las piernas, aunque con tratamiento, el pronóstico es excelente.

10. Tendinitis aquílea

La tendinitis aquílea es una lesión muy común en jugadores de baloncesto y que consiste en lo mismo que la tendinopatía rotuliana, aunque aquí ocurre en el tendón de Aquiles. La recuperación suele llevar unos 2 meses.

11. Rotura de isquiotibiales

La rotura de isquiotibiales es la lesión muscular más frecuente no solo en el baloncesto, sino en la mayoría de deportes. Los músculos isquiotibiales están situados en la parte trasera del muslo y juegan un papel importante en el movimiento de la pierna.

Sin embargo, muchas circunstancias del juego (cambios bruscos de ritmo, caídas, apoyar mal…) pueden hacer que este músculo se desgarre. El primer indicio es que el jugador nota un pinchazo en esa zona. La recuperación no requiere operación quirúrgica pero, dependiendo del grado de rotura del músculo, puede ir de pocas semanas a varios meses.

12. Esguince de rodilla

El esguince de rodilla es una de las lesiones más comunes en el baloncesto. Es similar a la rotura de ligamento cruzado anterior, aunque menos grave. En este caso, el daño no se produce en los ligamentos del interior de la rodilla, sino en los del exterior.

Los ligamentos laterales de la rodilla son susceptibles de ser desgarrados como ocurre en el tobillo, es decir, a causa de una torsión exagerada. Provoca dolor e inestabilidad pero la recuperación es más rápida que la rotura de ligamento cruzado anterior y, además, no requiere pasar por el quirófano.

13. Capsulitis

La capsulitis es una de las lesiones más frecuentes en el baloncesto. No hay ninguna rotura o fractura ósea o de ligamentos, sino que la cápsula articular se rompe a causa de un traumatismo y libera el líquido sinovial, haciendo que la articulación se vuelva rígida y aparezca el dolor.

No es una lesión grave. Con un simple vendaje que sujete el dedo y haciendo reposo se supera en pocos días.

14. Hernia discal

Una hernia discal es otra lesión común en el mundo del baloncesto. A causa de un traumatismo o por un exceso de curvatura, es posible que un disco intervertebral de la columna se rompa, lo que produce esta hernia. El tratamiento consiste en normalizar la musculatura para reducir la inflamación.

15. Fascitis plantar

La planta de los pies tiene la función de absorber la energía que se produce cuando pisamos el suelo. Cuando se pisa mal, es posible que esta estructura se sobrecargue y, consecuentemente, se inflame. De todos modos, el dolor que provoca no suele incapacitar la práctica del deporte, aunque sí que resulta molesto.

Referencias bibliográficas

  • Drakos, M.C., Domb, B.G., Starkey, C., Callahan, L.R. (2010) “Injury in the National Basketball Association”. Sports Health A Multidisciplinary Approach.
  • Gaca, A.M. (2008) “Pediatric Basketball Injuries”. Radiological Society of North America.
  • Elmagd, M.A. (2016) “Common sports injuries”. International Journal of Physical Education, Sports and Health.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.