Las 6 diferencias entre asteroide, meteorito y meteoroide

En el Sistema Solar hay algunos objetos rocosos que, en ocasiones, pueden entrar en contacto con nosotros. Pero, ¿es lo mismo un asteroide que un meteoro? No. Veamos por qué.
Diferencias asteroide meteorito meteoroide

El Sistema Solar es nuestro hogar dentro de la inimaginable inmensidad del Universo. Y, a pesar de que lo imaginemos como la suma de los 8 planetas, sus respectivos satélites y el Sol, nada más lejos de la realidad. Compartimos esta región del espacio con muchos otros cuerpos celestes que, como nosotros, están atraídos por la gravedad del Sol.

Y, teniendo en cuenta que hay muchísima materia en el Sistema Solar, no es de extrañar que hasta 80.000 toneladas de objetos espaciales lleguen a la Tierra cada año. Desde que llevamos registros, hay constancia de que un total de 31.000 meteoritos han impactado sobre la superficie de la Tierra.

En este contexto, entramos en un terreno muy interesante de la Astronomía: el de los cuerpos rocosos procedentes del espacio exterior que pueden penetrar la atmósfera terrestre y, en ocasiones, determinar el futuro de la vida en la Tierra. Y sino, que se lo pregunten a los dinosaurios.

Y, a pesar de que no sean sinónimos (pero sí estar muy relacionados), los conceptos de asteroide, meteoroide y meteorito suelen confundirse entre sí. En el artículo de hoy, pues, responderemos a todas las preguntas que puedas tener acerca de las diferencias (y puntos de unión) entre un asteroide y un meteorito. Empecemos.

¿Qué es un meteorito? ¿Y un asteroide?

Antes de analizar en profundidad las diferencias entre ambos conceptos, es muy importante que los definamos individualmente. Por ello, primero veremos qué es exactamente un meteorito y qué es un asteroide. De esta forma, podremos tanto ver su relación como intuir ya sus diferencias. Empecemos.

Un meteorito: ¿qué es?

Hablaremos ahora de los meteoritos y los meteoroides, dos conceptos que, pese a ser también diferentes, no pueden ser tratados por separado. Los meteoroides son cuerpos astronómicos de naturaleza rocosa con un tamaño que oscila entre los 100 micrómetros en los más pequeños y los 50 metros en los más grandes.

En este sentido, los meteoroides son objetos rocosos que son atrapados por la gravedad terrestre (o con cualquier otro planeta, pero a nosotros nos interesa nuestro mundo) y que suelen ser fragmentos tanto de cometas como de asteroides (aquí se entrevé ya la relación con este concepto) que han llegado a estar suficientemente cerca de la Tierra como para sentirse atraídos gravitatoriamente por ella.

Y al estar atrapados por la acción gravitatoria terrestre, terminan entrando en nuestra atmósfera, provocando un fenómeno visual que se conoce como meteoro. Y en caso de que un fragmento de esta roca sobreviva al roce con la atmósfera de nuestro planeta e impacte con la superficie, esa roca superviviente recibe el nombre de meteorito.

En resumen, meteoroide es igual a un cuerpo rocoso que se ve atraído por la Tierra y que penetra la atmósfera terrestre. Meteoro es igual al fenómeno visual atmosférico que provoca la entrada de dicha roca espacial. Y meteorito es igual al fragmento de roca que ha sobrevivido al roce con la atmósfera y que ha impactado con la superficie terrestre.

Es importante tener en cuenta que ni de lejos todos los meteoroides que son engullidos por la Tierra consiguen convertirse en meteoritos. Cuando estos cuerpos rocosos llegan a la atmósfera, lo hacen a unas velocidades de más de 70.000 km/h, cosa que hace que la fricción con los gases genere temperaturas de más de 2.000 °C.

Estos meteoroides, que pasan rápidamente de estar a una temperatura de -270 °C (que es la temperatura media en el vacío espacial aunque es algo relativo ya que, como el nombre dice, es vacío) a estar a 2.000 °C, sufren un inevitable desgaste y consecuente desintegración.

Y es precisamente esta desintegración a altísimas temperaturas lo que provoca los ya mencionados meteoros, que son las famosas estrellas fugaces. Estas “estrellas”, pues, son en realidad meteoros que se están desintegrando al entrar en contacto con la atmósfera terrestre y que no llegarán a impactar con la superficie. No habrá, entonces, meteorito como tal.

De todos modos, algunos meteoroides sí que son capaces de sobrevivir al viaje a través de los 10.000 km de espesor de la atmósfera terrestre. Y estos fragmentos que han sobrevivido son los meteoroides. Desde los años 60, se han documentado el impacto de unos 31.000 meteoritos, aunque se cree que cada año podrían caer más de 500. La mayoría, eso sí, serían muy pequeños y/o impactarían sobre el mar.

Y ya para terminar y responder a la pregunta: un meteorito es un fragmento de meteoroide, es decir, de un objeto rocoso procedente del espacio exterior con un tamaño de entre 100 micrómetros y 50 metros, que ha sobrevivido al roce con la atmósfera. Su origen se sitúa en el Sistema Solar, su forma es irregular y su composición química muy variada, aunque suelen proceder de cometas o de asteroides. Y, ahora que los hemos introducido, hablemos de ellos.

Meteorito

2. Un asteroide: ¿qué es?

El punto anterior ha sido bastante complejo porque teníamos que hablar, en realidad, de tres conceptos: meteoroide, meteoro y meteorito. Ahora es momento de relajarse un poco más, porque simplemente tenemos que hablar de uno muy sencillo: los asteroides.

A grandes rasgos, un asteroide es un cuerpo celeste rocoso demasiado grande como para ser considerado un meteoroide pero demasiado pequeño como para ser considerado un planeta. Son objetos de naturaleza rocosa que pueden tener un diámetro de hasta 1.000 km.

Y, entonces, ¿por qué no se consideran satélites? Muy sencillo. Porque no orbitan alrededor de ningún planeta. Por ello, pese a que sean más grandes que algunos satélites del Sistema Solar (Fobos, una de las dos lunas de Marte, solo mide 22 km de diámetro), no pueden ser considerados como tal.

Los asteroides giran alrededor del Sol como lo hacen los planetas, pero, como hemos dicho, no son planetas ya que no reúnen las condiciones para ser considerados como tal, empezando por la de no haber despejado su órbita. Es decir, los asteroides comparten órbita con otros asteroides.

En el caso del Sistema Solar, estos asteroides se encuentran siguiendo una órbita localizada entre la de Marte y la de Júpiter, conformando así lo que se conoce como Cinturón de Asteroides. Se estima que hay más de 960.000 asteroides (podrían ser millones) en este cinturón, todos ellos orbitando alrededor del Sol.

Aun así, su, por lo general, pequeño tamaño y masa hace que, entre todos, apenas sumen el 4% de la masa de la Luna (y más de la mitad de la masa corresponde a Ceres, Palas, Juno, Higia y Vesta, los cinco asteroides más grandes). Esta enorme cantidad de asteroides hace que inevitablemente, colisionen unos con otros.

Y fruto de estas colisiones, es posible que se desintegren, fragmentándose así en objetos rocosos más pequeños que, por las fuerzas del impacto, abandonan la órbita del cinturón en dirección a otras regiones del Sistema Solar, estando la Tierra incluida, claro. Ves por dónde vamos, ¿verdad?

En resumen, un asteroide es un objeto rocoso con un diámetro de hasta 1.000 km (aunque pueden ser mucho más pequeños) que tiene la propiedad de estar orbitando alrededor del Sol siguiendo una órbita que se encuentra entre la de Marte y la de Júpiter, conformando lo que se conoce como Cinturón de Asteroides. Las colisiones entre los integrantes de este cinturón provocan la liberación de fragmentos rocosos más pequeños que pueden llegar a otros planetas. Y cuando esto sucede, el fragmento de asteroide recibe el nombre de meteoroide.

Asteroide

¿En qué se diferencian un asteroide de un meteoroide?

Después de analizar individualmente los conceptos, seguro que ha quedado clara tanto la diferencia como el nexo de unión entre conceptos. Un meteoroide es un fragmento de asteroide que ha abandonado el Cinturón de Asteroides y que ha sido atrapado por la gravedad terrestre. Punto. Esta es la idea más importante. Aun así, te ofrecemos ahora una selección de las más importantes diferencias en forma de puntos clave.

1. Un asteroide orbita alrededor del Sol; un meteoroide, no

Una de las diferencias más importantes. Como hemos dicho, para que un asteroide pueda ser considerado como tal, tiene que orbitar alrededor del Sol siguiendo una órbita muy marcada que, en el caso del Sistema Solar, se encuentra entre la de Marte y la de Júpiter, en la región conocida como Cinturón de Asteroides.

Un meteoroide, en cambio, no orbita alrededor del Sol, sino que ha salido despedido de dicha órbita y se encuentra vagando sin rumbo por el Sistema Solar hasta que sea atraído por la gravedad de algún planeta que puede ser la Tierra.

2. Un meteoroide es atraído por la gravedad terrestre; un asteroide, no

En este contexto, mientras que un asteroide está atraído gravitatoriamente solo por el Sol (sigue una órbita a su alrededor), un meteoroide está atraído por, además del Sol, por la gravedad de algún planeta, que es lo que hace que, eventualmente, esta roca del espacio sea absorbida por la atmósfera. Cuando esto sucede, hablamos ya de un meteoroide.

3. Un asteroide es más grande que un meteoroide

El tamaño es una diferencia muy importante. Mientras que los asteroides pueden llegar a tener diámetros de hasta 1.000 km (siendo más grandes que algunos de los satélites naturales de los planetas), los meteoroides raramente tienen más de 50 metros de diámetro. Meteoroides de varios km (como el que impactó hace 66 millones de años y que puso fin a la era de los dinosaurios) son fenómenos muy extraños.

Cinturón asteroides

4. Los meteoroides son fragmentos de asteroides

Otra de las claves más importantes, especialmente en lo que relación entre ambos conceptos se refiere. Los meteoroides que llegan a la Tierra son siempre fragmentos de cometas o de asteroides. Por ello, gran parte de los meteoroides atraídos por la gravedad terrestre proceden de la desintegración de algún gran asteroide presente en el cinturón.

5. Un meteorito es un fragmento de meteoroide

Al mismo tiempo que un meteoroide es un fragmento de asteroide, un meteorito es el fragmento rocoso de meteoroide que, como hemos visto antes, ha sobrevivido al roce y la fricción con la atmósfera terrestre. En este sentido, un meteorito puede entenderse como el fragmento de un asteroide que ha viajado desde el cinturón y que finalmente ha impactado sobre la superficie de la Tierra.

6. Un meteoro es un fenómeno atmosférico

Terminamos con el último concepto. Mientras que los asteroides, meteoroides y meteoritos responden a cuerpos rocosos, un meteoro no es ningún cuerpo celeste como tal. Por meteoro entendemos el fenómeno atmosférico que se observa cuando un meteoroide está atravesando la atmósfera terrestre en camino de desintegrarse por completo o dar lugar a un meteorito. Un meteoro, pues, es la lluvia de estrellas.

Meteoro
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