Los 25 mitos sobre el consumo de alcohol, desmentidos

Existen muchos mitos y leyendas urbanas alrededor del mundo del alcohol. Hoy desmentimos algunos de los más comunes.
Mitos alcohol

Es la droga social por excelencia. Y es que el consumo de alcohol no solo está permitido en prácticamente todo el mundo, sino que está bien visto, siendo un componente social importante que vinculamos con ambientes de fiesta y alegría.

Sin embargo, no hay que olvidar que el alcohol es una sustancia dañina para nuestro cuerpo que genera adicción. Y aunque sea legal, su consumo puede derivar en todo tipo de enfermedades graves: enfermedades cardiovasculares, problemas psicológicos, cirrosis hepática, cáncer de estómago, anemia, cáncer…

Y es que desde que los humanos empezáramos a consumirlo hace más de 9.000 años, han aparecido muchos mitos, leyendas urbanas e ideas erróneas en cuanto al alcohol y su consumo. En el artículo de hoy desmentimos todos estos bulos.

¿Qué mitos acerca del alcohol debemos desmentir?

Mitos acerca de sus consecuencias en el cuerpo, de la adicción que genera, de las enfermedades que causa, de las maneras de evitar sus efectos…

Estas y otras leyendas urbanas son las que presentaremos a continuación y que desmentiremos para tomar conciencia real de la naturaleza de esta droga tan dañina para la salud pública mundial.

1. “Solo bebo los fines de semana. No pasa nada”

Falso. Sí que pasa. De hecho, las personas que beben los fines de semana hacen un consumo muy excesivo un día concreto. Y una misma cantidad de alcohol concentrada en un tiempo más pequeño es más dañina para la salud. Por lo tanto, es peor beber mucho los fines de semana que beber pocas cantidades a lo largo de la semana. Aunque evidentemente lo mejor es no hacer ninguna de las dos.

2. “Ayuda a estar más animado”

No. La sensación de euforia que provoca su consumo es falsa. El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso, por lo que aunque haya una primera sensación breve de bienestar psicológico, a esto le sigue un decaimiento físico y emocional.

3. “Ayuda a dormir mejor”

Falso. El alcohol no ayuda a dormir mejor. De hecho, hace todo lo contrario. Y es que mientras está en el organismo, el cerebro tiene problemas para lograr un sueño profundo, por lo que no llegamos a descansar del todo en ningún momento de la noche.

4. “Beberlo es bueno para el corazón”

No. Algunos estudios apuntan a que un consumo moderado de vino tinto puede ser bueno para el corazón ya que ayuda a rebajar los niveles de colesterol. Pero esto no se cumple ni en todas las personas ni, evidentemente, para todos los tipos de alcohol. El vino tinto es el único alcohol que en algunos casos puede ser beneficioso para el corazón.

5. “Si lo aguantas más, es que eres más fuerte”

Falso. La relación entre “aguantar el alcohol” y la virilidad está muy extendida, pero lo cierto es que esta es inexistente. La única razón por la que alguien aguanta más el alcohol es porque su cuerpo se ha acostumbrado a esta droga, por lo que lejos de ser más “fuerte”, está más cerca de desarrollar una adicción.

6. “Ayuda a combatir el frío”

Falso. Si bien es cierto que en los primeros instantes, debido a la dilatación de los vasos sanguíneos que provoca, se puede notar una sensación momentánea de calor, al poco tiempo se produce el efecto “rebote” y empieza a sentirse más frío de lo normal.

7. “Facilita las relaciones sexuales”

Falso. El alcohol no beneficia en ningún sentido las relaciones sexuales. De hecho, debido a los problemas de circulación sanguínea que provoca, hace que los hombres que están bajo sus efectos tengan problemas para lograr una erección.

8. “Es un alimento porque tiene calorías”

No. Que tenga calorías no significa que sea un alimento. Tiene muchas calorías y nos hace engordar, pero nuestro cuerpo no obtiene ningún tipo de nutriente, por lo que no puede considerarse un alimento. Son calorías vacías.

9. “Si solo bebes vino y cerveza no pasa nada”

Falso. El vino y la cerveza, si bien tienen una graduación menor, no dejan de ser alcohol, por lo que su consumo excesivo también trae las mismas consecuencias negativas para la salud. Es más, el hecho de que sean los que están más bien vistos socialmente los convierte en los más peligrosos.

10. “Ayuda a calmar el dolor crónico”

No. Las personas que sufren dolor crónico tienden a tomar alcohol para calmarlo, pero esto es muy dañino para la salud. No solo se sufren los problemas vinculados al alcohol, sino que también puede interferir con los medicamentos que esté tomando e incluso puede aumentar a la larga la sensibilidad al dolor.

11. “El café ayuda a recuperar la sobriedad”

No. Aunque el café sea una sustancia estimulante, no ayuda a recuperar la sobriedad. Puede provocar una euforia momentánea y hacer creer que se han pasado los efectos del alcohol, pero hasta que el cuerpo no lo elimine, no se volverá a estar sobrio. No hay secretos.

12. “Me hace entrar hambre. Eso quiere decir que quema calorías”

No. El alcohol hace entrar hambre, pero no porque queme calorías. Lo que hace que aumente el apetito es que el alcohol hace disminuir los niveles de glucosa en sangre, por lo que nuestro cuerpo nos pide que comamos para restaurarlos. Esto explica que venga el hambre durante o después de haber bebido.

13. “Para mí no es una droga”

Falso. Sí que lo es. El alcohol es una droga para todo el mundo. Y aunque creas que tienes aguante y que controlas, si haces demasiados excesos, te acabará ganando y podrás desarrollar una adicción grave.

14. “Es bueno para la digestión”

No. El alcohol no ayuda a digerir mejor las comidas. De hecho, su consumo hace que las paredes del estómago se irriten y se inflamen, produciéndose así más ácido gástrico. Esta erosión del estómago es lo que hace que vomitemos si bebemos demasiado.

15. “Aumenta el rendimiento mental”

No. Hay quien dice que el alcohol potencia su creatividad y otras habilidades mentales. Pero esto no es así. Recordemos que es una sustancia depresora del sistema nervioso, por lo que a la larga hace que perdamos las aptitudes cognitivas. De hecho, su consumo excesivo acaba dañando las neuronas.

16. “El alcohol quita la sed mejor que el agua”

Falso. El alcohol no quita la sed mejor que el agua. Y de hecho, es una sustancia diurética, es decir, que hace que orinemos más, con la consecuente pérdida de líquidos que esto supone.

17. “Mezclar alcoholes emborracha más”

No. Mezclar alcoholes no emborracha más, pues el grado de embriaguez depende únicamente del contenido puro de alcohol en sangre, no del tipo de bebida. Lo que sí que ocurre es que la mezcla de alcoholes contribuye a la irritación estomacal, por lo que hace que el malestar sea mayor.

18. “Poca gente muere por el alcohol”

Totalmente falso. El alcohol es una de las principales causas de muerte en el mundo, pues además de ser responsable de innumerables accidentes de tráfico, está directamente vinculado al desarrollo de más de 200 enfermedades, tanto físicas como mentales. Todo esto hace que el alcohol sea responsable cada año de unas 3 millones de defunciones.

19. “Haciendo deporte se pasan antes los efectos”

No. El efecto que tiene el deporte y la sudoración en la recuperación de la sobriedad es mínimo. Hay que esperar a que el cuerpo elimine por sí solo el alcohol. No hay maneras reales de aumentar esta velocidad.

20. “Vomitando se pasan antes los efectos”

No. El alcohol se absorbe rápidamente después de ser consumido, por lo que vomitar no elimina más del 2% del alcohol. Y eso si queda algo en el estómago. Es más, vomitar hace que se erosione todavía más el epitelio digestivo y contribuye al malestar.

21. “Tomar aceite hace que siente mejor”

Falso. Hay quien dice que tomar dos cucharadas antes de beber ayuda a evitar la irritación estomacal que provoca el alcohol, pero lo cierto es que no hay ninguna evidencia que corrobore el supuesto papel protector del aceite durante el consumo de estas bebidas.

22. “Los antiinflamatorios son buenos para superar la resaca”

No. No hay un remedio perfecto para la resaca. El único secreto es que el cuerpo elimine por sí solo el alcohol. El ibuprofeno y otros antiinflamatorios pueden aliviar momentáneamente los síntomas de la resaca, pero no tienen ningún efecto en la reducción de los niveles de alcohol. Es más, mezclar alcohol y medicamentos puede dañar notablemente el hígado.

23. “Si dejo de beber una hora antes de conducir no pasa nada”

No. Esto es una práctica muy común entre jóvenes y muy peligrosa, pues el alcohol tiene su máximo efecto en el cuerpo una hora después de haberlo ingerido. Estas y otras conductas son responsables de las miles de muertes anuales por conducir bajo los efectos del alcohol.

24. “Ayuda a superar momentos de bajo estado de ánimo”

No. Beber cuando estamos en medio de una época mala es la peor decisión que se puede tomar, pues aunque pueda dar una falsa euforia, el alcohol agudiza las emociones negativas e incluso puede hacer que el “bajón” derive en trastornos del estado de ánimo más graves. Y es que el alcohol es responsable de muchos casos de ansiedad y depresión.

25. “La cerveza quita la resaca”

No. La cerveza no quita la resaca. Aunque parezca aliviar los síntomas por el falso bienestar que causa, lo único que hace es volver a incrementar nuestros niveles de alcohol en sangre, haciendo que la resaca dure más tiempo.

Referencias bibliográficas

  • Alcohol Advisory Council of New Zealand (2012) “Alcohol - the Body & Health Effects”. ALAC.
  • World Health Organization (2009) “Harmful Use of Alcohol”. WHO.
  • Moss, H.B. (2013) “The Impact of Alcohol on Society: A Brief Overview”. Social Work in Public Health.
  • Servicio de Promoción de Salud. (2014) “Alcohol, mitos y realidad. ¿Cuánto sabes sobre el alcohol?”. Gobierno de Canarias.
  • Thomas, G. (2011) “Myths and Facts about Alcohol”. Grey Bruce: Healthy Communities Partnership.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.