Tipos de drogadicción: sus causas y características

La adicción a las drogas puede presentarse de formas distintas y a raíz de motivos diferentes. Veamos los principales tipos de drogadicción.
Tipos de drogadicción

La drogadicción es una enfermedad. Se trata de un trastorno cerebral caracterizado por la búsqueda constante de una sustancia concreta, conocida como droga, sin la cual la persona siente un estrés y ansiedad constante, por lo que el consumo de esta droga se vuelve compulsivo.

A la larga, el consumo de estas sustancias acaba perturbando el funcionamiento normal del organismo, haciendo que la persona viva por y para tomar la droga. Pese a los graves efectos para la salud, el adicto solo logra sentirse bien cuando esta circula por su interior. De lo contrario, experimenta un fuerte síndrome de abstinencia.

El problema de la drogadicción, pese a que en ocasiones intentemos mirar hacia otro lado, sigue siendo un negocio que se embolsa cientos de miles de millones en todo el mundo. Y no solo por su consumo en los países pobres. En todos los países hay personas adictas.

En el artículo de hoy hablaremos sobre los principales tipos de drogadicción, detallando tanto sus causas como las características que presentan.

¿Qué es una droga?

Una droga es cualquier sustancia de origen vegetal, animal o sintético que, después de ser introducida en nuestro cuerpo por distintas vías, tiene la capacidad de alterar nuestro sistema nervioso central.

Estos compuestos generan en nuestro organismo una serie de cambios: alteraciones de la conducta, cambios en el estado de ánimo, potenciación de algunas habilidades, experimentación de nuevas sensaciones, afectaciones en la percepción sensorial…

Y lo que convierte a estas sustancias en drogas es que, una vez el cuerpo ha experimentado estos cambios, quiere volver a sentirlo, pues nos había generado altos niveles de endorfinas, unas hormonas relacionadas con el bienestar. El cerebro se vuelve “adicto” a su efecto y nos pide que volvamos a consumir.

Pero el problema es que cada vez necesitamos una dosis más altas de droga para experimentar lo mismo. Esto hace que se despierte una fuerte dependencia tanto física como psicológica hacia la droga, pues si no le damos al cerebro lo que necesita para sentir lo mismo que la primera vez, nos castigará con síntomas tanto fisiológicos como mentales.

En el momento en el que se siente el famoso “síndrome de abstinencia”, que son los síntomas que indican que nuestro cerebro necesita droga, hablamos de que la persona sufre una drogadicción.

¿Qué provoca la drogadicción?

Lo primero que hay que tener claro es que no todas las drogas son igual de dañinas ni generan una adicción tan fuerte. De hecho, la cafeína cumple con la definición de droga, pero ni su consumo provoca daños en el cuerpo ni su adicción es tan incapacitante.

De todos modos, drogas como la heroína, el crack, la cocaína, el cristal, el LSD, el éxtasis e incluso, pese a ser legales, el tabaco y el alcohol, son productos que despiertan una adicción muy fuerte y que, antes o después, acabarán dañando enormemente al organismo, aumentando las probabilidades de muerte prematura.

Dependiendo de la sustancia, los efectos y síntomas serán diferentes, al igual que su potencial adictivo. De todos modos, una drogadicción es una enfermedad que debe ser tratada, pues las drogas acaban afectando no solo a la salud de las personas, sino a su correcto desempeño en la sociedad.

¿Qué tipos de drogadicción existen?

Hay muchas drogas distintas y muchos grados de dependencia distintos, por lo que los tipos de drogadicción deben clasificarse según determinados parámetros.

La clasificación que nosotros proponemos es de acuerdo a distintos factores: según el efecto de la droga en el cuerpo, según el motivo de la adicción, según el síndrome de abstinencia y según el tipo de dependencia. Dentro de cada uno de ellos, veremos qué tipos de drogadicción hay.

1. Tipos de drogadicción según el efecto de la droga

Las drogas, una vez introducidas en nuestro cuerpo, tienen efectos muy distintos. De todos modos, se pueden clasificar en función de si lo que hacen es estimular el sistema nervioso, inhibirlo o bien hacer que se altere la percepción de la realidad.

1.1. Drogadicción a estimulantes

Drogas como la cocaína, el éxtasis, las anfetaminas, el crack, el cristal, etc, tienen la capacidad de estimular el sistema nervioso. Se trata de drogas que hacen aumentar la sensación de euforia y de bienestar.

Al hacernos sentir bien, el cerebro se vuelve adicto a este aumento de los niveles de endorfinas, por lo que nos pide que volvamos a consumir droga para experimentar esas sensaciones de euforia. Sin embargo, con el tiempo ya no se consume para sentirse bien, sino para no sentirse extremadamente mal.

1.1. Drogadicción a depresores

Drogas como el alcohol, la heroína, los barbitúricos, etc, tienen el efecto contrario a los anteriores. Lo que hacen estas drogas es “adormecer” el sistema nervioso, haciendo que el cuerpo experimente, en este caso, relajación, sensación de sedación, aumento del sueño…

Pese a que puede parecer que el alcohol sea estimulante, sus efectos son debidos a que impide que se realicen correctamente las comunicaciones neuronales, es decir, inhibe el sistema nervioso. De igual modo, el cerebro se vuelve adicto a las sensaciones que generan las drogas, por lo que es muy sencillo entrar en la dependencia.

1.3. Drogadicción a alucinógenos

El ejemplo más claro es el LSD. Esta y otras drogas tienen la capacidad de hacer que la persona experimente alucinaciones y sensaciones que jamás había sentido, además de potenciar la imaginación y hacer que sienta euforia y delirios.

Evidentemente, el cuerpo se vuelve rápidamente adicto a la experimentación de estas sensaciones, por lo que la dependencia surge muy fácilmente.

2. Tipos de drogadicción según el motivo del consumo

No es sencillo realizar esta clasificación, pues la entrada en el mundo de las drogas es un tema muy complejo donde entran en juego infinidad de factores: biológicos, económicos, sociales, psicológicos, etc.

De todos modos, proponemos una clasificación que procura englobar en grupos los motivos más frecuentes por los que aparece el consumo de drogas y la consecuente drogadicción.

2.1. Drogadicción por problemas psicológicos

A menudo, muchos problemas psicológicos son el desencadenante del consumo de drogas. Por lo tanto, el origen de la drogadicción se encuentra en el interior de la propia persona, la cual, a raíz de sus conflictos internos, ve en las drogas una manera de huir de sus problemas.

Este es uno de los motivos por lo que es imprescindible concienciar de la importancia de cuidar la salud mental, pues muchos de estos trastornos psicológicos son prevenibles y tratables.

2.2. Drogadicción por problemas sociales

Evidentemente, uno de los motivos más frecuentes tiene que ver con lo que rodea al individuo. Problemas económicos, ambientes en los que se convive con drogas, malas compañías, no haber recibido educación, familias desestructuradas… Todas estas y muchas otras situaciones son factores de riesgo que llevan al consumo de drogas.

2.3. Drogadicción por situación traumática

Hay muchas situaciones traumáticas que despiertan en la persona una serie de conflictos que la pueden llevar a creer que las drogas son la única forma de escapar del trauma. Haber sufrido una violación, pasar por un divorcio, la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa, haber perdido el trabajo… Estas y otras situaciones pueden ser el detonante para entrar en el mundo de las drogas.

2.4. Drogadicción por presión social

Especialmente en el caso de los jóvenes, que suelen tener una alta necesidad por sentirse pertenecientes a un grupo, es posible que la puerta de entrada a las drogas sea simplemente el “agradar a los amigos”. Suele empezar con el tabaco o el alcohol, un consumo que a menudo es fruto únicamente de la presión social, aunque estas pueden ser la puerta de entrada a otras drogas más dañinas.

3. Tipos de drogadicción según los síntomas de la dependencia

Una de las principales características de toda drogadicción es que despierta el “síndrome de abstinencia”, es decir, el cuerpo experimenta sensaciones desagradables para decirnos que necesita consumir esa droga.

3.1. Drogadicción con dependencia psicológica

La dependencia psicológica es, dentro de lo que cabe, la menos grave, aunque sigue comportando problemas para la persona, especialmente en el ámbito social. El nerviosismo, el estrés, la ansiedad, la falta de concentración, la confusión, irritabilidad… Todos estos comportamientos son fruto de la necesidad de nuestro cuerpo de consumir la droga.

3.2. Drogadicción con dependencia física

La más dañina de todas. Se presenta siempre juntamente con la psicológica, pues es el paso siguiente a esta, en la que las manifestaciones no se reducen solo al comportamiento, sino que se empiezan a experimentar sensaciones físicas desagradables.

Dificultad para respirar, dolor de cabeza, calambres, dolores musculares, problemas gastrointestinales, convulsiones, vómitos… Estos son solo algunos de los síntomas que se experimentan cuando el grado de dependencia es muy elevado. La persona drogadicta tomará compulsivamente la droga por miedo a sentir estos síntomas.

4. Tipos de drogadicción según el grado de dependencia

No todas las drogadicciones son igual de fuertes. A continuación presentamos los grados en los que se dividen en función de la necesidad de la persona por consumir la droga.

4.1. Consumo ocasional

No hay una fuerte drogadicción. Los síntomas de dependencia no son graves, por lo que la persona es capaz de controlar, al menos de momento, el consumo que hace de la droga. De todos modos, pese a que no haya una dependencia propiamente dicha, hay que tener en cuenta que el consumo de drogas resulta dañino absolutamente siempre.

4.2. Abuso de sustancias

La persona empieza a perder la autonomía y consume más droga de la que debería, pues la dependencia psicológica aparece. De todos modos, todavía no hay una dependencia suficientemente fuerte ni una sintomatología demasiado grave.

4.3. Drogodependencia

Aparece ya no solo la dependencia psicológica, sino la física. La persona ha perdido totalmente su autonomía y vive por y para consumir la droga. La afectación a las relaciones personales y laborales es total.

4.4. Politoxicomanía

El nivel más alto de drogadicción. La persona no es que sea totalmente adicta a una sustancia, sino que consume varias drogas simultáneamente y siente dependencia por todas y cada una de ellas. La persona no puede sentirse bien jamás y acaba provocando que su cuerpo colapse.

Referencias bibliográficas

  • Singh, J., Gupta, P. (2017) “Drug Addiction: Current Trends and Management”. The International Journal of Indian Psychology.
  • UNDCP (1995) “The Social Impact of Drug Abuse”. World Summit for Social Development.
  • National Institute on Drug Abuse (2007) “Drugs, Brains and Behavior: The Science of Addiction”. NIH.
  • Jesse, S., Brathen, G., Ferrara, M., et al (2016) “Alcohol withdrawal syndrome: Mechanisms, manifestations, and management”. Acta Neurologica Scandinavica.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.