Los 5 virus más letales para el ser humano

Hay virus que, en caso de infectarnos, es muy probable que nos quiten la vida. Afortunadamente, entrar en contacto con ellos es muy poco probable. Veamos los virus más letales del mundo.
Virus más letales ser humano

Los científicos estiman que hay más virus en la Tierra que estrellas en el Universo y pese que existe un debate por si hay de considerarlos seres vivos o no, son las estructuras más abundantes y diversas del planeta.

Pero que no cunda el pánico, la mayor parte de estos se encuentran en los océanos parasitando otros microorganismos. Además, y aunque pueda sonar raro, los científicos piensan que todo tipo de organismo vivo probablemente hospeda al menos un virus de manera pasiva.

Considerados como los más pequeños de todos los microbios, son minúsculas partículas infecciosas (suelen medir unos 100 nanómetros) que necesitan “parasitar” otras células para poderse reproducir. Cuando se introducen en el cuerpo humano, los virus pueden proliferar rápidamente y hacerlo enfermar.

Existen una multitud de enfermedades víricas y la mayoría, pese a que pueden ser molestas, no son graves si la persona en cuestión está sana. Sin embargo, existen virus que una vez se contraen pueden poner la vida de las personas en verdadero riesgo. En el artículo de hoy expondremos algunos de los virus más letales para la especie humana.

¿Cuáles son los virus humanos más letales?

Antes de avanzar, es importante saber que la letalidad es una medida estadística que usan los epidemiólogos para cuantificar la proporción de personas que mueren a causa de una infección. Por lo tanto, cuando se dice que una enfermedad tiene una letalidad del 70%, quiere decir que si 100 personas contraen el virus, 70 mueren.

Letalidad y mortalidad no son lo mismo. La mortalidad indica la tasa de muertes respecto a toda la población. Por ende, los virus más mortales son aquellos que más muertes provocan pero no tienen porqué ser los más letales. La gripe es más mortal que el ébola porque mueren más personas en global. Pero el ébola es más letal ya que de 100 personas que lo contraen, mueren 87.

Hoy nos centraremos en algunos de los virus que pueden resultar más letales para el ser humano. Suelen ser virus que una vez se manifiestan generan cuadros clínicos muy severos en las personas. Afortunadamente, su incidencia es muy baja.

1. Ébola: 87% letalidad

La infección que causa el virus del Ébola es una enfermedad mortal que ocasiona brotes ocasionales mayoritariamente en distintos países africanos. El brote más conocido fue el que sucedió en África occidental durante el 2014-2016. Este empezó en un entorno rural del sudeste de Guinea y se propagó a las zonas urbanas. En cuestión de meses, traspasó fronteras y se convirtió en una epidemia, llegando por primera vez a Europa.

Se descubrió por primera vez en 1976 cerca del río Ébola en lo que hoy es la República Democrática del Congo y desde entonces, el virus ha estado infectando a las personas de vez en cuando y originando brotes. Aunque los científicos aún no conocen su origen, creen que procede de los animales, siendo los murciélagos y los simios (y otros primates) la fuente más probable. Estos animales portadores del virus pueden transmitirlo a otras especies y a los humanos.

Las personas se infectan cuando entran en contacto con sangre, fluidos corporales y tejidos de los animales. Entre las personas, la transmisión se establece por contacto directo con fluidos corporales de una persona enferma o que ha muerto de Ébola. El virus puede entrar a través de lesiones en la piel o bien a través de las mucosas de los ojos, nariz y boca (sin que sean necesarios los rasguños). Asimismo, y por lo explicado de las mucosas, las personas tambien se pueden infectar si mantienen relaciones sexuales con una persona con Ébola.

Los síntomas pueden aparecer en un transcurso de 2 hasta 21 días y cursan inicialmente con fiebre y fatiga y después progresan a fuertes diarreas y vómitos. Aunque se considera una enfermedad rara, a menudo es mortal, pues su tasa de letalidad es del 87%. Para poderse recuperar de ella se necesita una muy buena atención médica y que el paciente tenga un sistema inmunitario fuerte. Además, se cree que los supervivientes tienen una cierta inmunidad protectora.

Ébola

2. Virus de Marburgo: 90% letalidad

El virus de Marburgo y el ébola virus forman parte de la misma familia: los filovirus. Sin embargo, este virus difiere claramente del Ébola en cuanto a genes.

Su historia es un tanto peculiar, fue reconocido por primera vez en 1967 a raíz de unos brotes que se produjeron de manera simultánea en distintos laboratorios de Europa, uno de ellos de la ciudad de Marburg, Alemania. El personal que trabajaba se infectó, pero también las personas que estuvieron en contacto con ellos (familia y personal médico que los atendió), muriendo un total de 7 personas. Más tarde se pudo notificar que el origen causal era porque habían estado expuestos a unos monos verdes africanos de sus instalaciones.

El reservorio de este virus son los murciélagos fruteros africanos, en los cuales el virus vive sin causar daño. En cambio, los primates y los humanos sí que son susceptibles a padecer la enfermedad, la cual es grave y tiene una alta letalidad en algunos casos, pudiendo llegar a ser del 90%.

Debido a que estos murciélagos que contienen el virus están ampliamente distribuidos en toda África, se han producido brotes esporádicos en lugares como Uganda y Kenia (entre otros). En 2008 hubo dos casos separados de turistas que al regresar a su país de origen desarrollaron la enfermedad, causando la muerte de uno. Ambos habían estado en Uganda visitando unas conocidas cuevas habitadas por estos murciélagos.

Los síntomas aparecen de manera repentina y son similares a las de otras enfermedades infecciosas como la malaria o el tifus, la cual cosa puede hacer más difícil su diagnóstico, especialmente si se trata de un solo caso.

Virus de Marburgo

3. Virus de la rabia: 99% letalidad

El virus más letal del mundo. La rabia es una enfermedad que aunque sea prevenible (existe una vacuna) puede ser letal en un 99% de los casos si no se trata a tiempo. Los animales salvajes como el zorro, la mofeta o los perros se pueden infectar del virus de la rabia y transmitirlo a los humanos a través de una mordedura. De aquí procede la popular expresión “muerto el perro, muerto la rabia”.

Es un virus que infecta el sistema nervioso central, aunque los primeros síntomas se asemejan con los de una gripe con una sensación de comezón en el lugar de la mordedura. Cuando los signos clínicos de la rabia se manifiestan, estos van desde los delirios a las alucinaciones y el comportamiento anormal, la enfermedad es casi siempre mortal.

Hasta la fecha, menos de 20 personas han logrado sobrevivir a la infección. Afortunadamente, no todo son malas noticias, existe una vacuna para aquellas personas que tengan que estar en contacto con este tipo de animales (como los veterinarios). Además la vacuna también puede ser efectiva si se administra justo después de esta infecciosa y peligrosa mordedura.

Virus de la rabia

4. Virus de la gripe aviar: 60% letalidad

La gripe aviar, como su nombre indica, está causada por unos virus que afectan a las aves. Normalmente estos virus no pueden afectar a los humanos, pero sin embargo, existen unos que sí que han conseguido infectar y han producido infecciones en humanos, como por ejemplo el virus H5N1.

El virus H5N1 se conoce por ser altamente patogénico entre las aves de corral y se detectó por primera vez en el año 1996 en gansos en China. La primera vez que se detecta entre seres humanos sería después de un año, a través de un brote que se originó en Hong Kong y desde entonces se ha expandido en las aves de corral de distintos países del mundo.

Desde noviembre del 2003, se notificaron más de 700 casos de infección en seres humanos en distintos puntos del mundo. Si bien las infecciones en seres humanos con este agente son poco comunes, alrededor del 60% de los casos resultaron en la muerte, dándose la mortalidad más elevada entre personas jóvenes. La infección cursa con una afectación a las vías respiratorias que puede conducir a una neumonía e insuficiencia respiratoria.

La transmisión se da por el aire ya que las aves infectadas albergan el virus en sus bocas, pero por suerte, no se contagia con eficacia entre personas. Es por este motivo que los especialistas recomiendan evitar el contacto con aves que puedan estar infectadas y en el caso de los trabajadores de granja, se aconseja que hagan uso de las medidas higiénicas.

Virus de la gripe aviar

5. Nairovirus: hasta 40% letalidad

Causante de afecciones similares al Ébola o al virus de Marburg, el Nairovirus es un agente que causa la llamada fiebre de Crimea-Congo. Es una enfermedad muy extendida y se transmite a través de las garrapatas.También provoca graves brotes con una tasa de letalidad que va entre el 10% y el 40%.

Se considera una enfermedad endémica, es decir, que se mantiene en el tiempo, en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia. Además, no solo afecta a los humanos, sino que también lo puede hacer con animales como las avestruces, las ovejas y las cabras.

Por este motivo, los humanos se pueden infectar a través de la picadura de la garrapata pero también si están en contacto con animales infectados. Entre humanos también se transmite ya sea a través de la sangre o por otros fluidos. Asimismo, también se reportan casos hospitalarios a causa de una mala esterilización del material quirúrgico o una reutilización de las agujas.

Los síntomas en humanos comienzan de una forma súbita con fiebre, dolor muscular y rigidez de cuello. Puede haber náuseas, vómitos y diarreas y los afectados se muestran agitados y confundidos. Normalmente el hígado se inflama y los pacientes graves pueden sufrir un rápido deterioro en los riñones.

De la misma manera que sucede con muchas infecciones virales, no existe un tratamiento para eliminar el virus y solo se pueden administrar fármacos para suavizar la sintomatología. Aquellos pacientes que no pueden lidiar con la infección fallecen a la segunda semana. Actualmente tampoco existe ninguna vacuna, por lo que la única manera de reducir la infección es educar a la población sobre las medidas preventivas, las cuales se basan en hacer un buen control de las garrapatas y el seguimiento de unas correctas medidas higiénicas.

Nairovirus

Referencias bibliográficas

  • Centers for Disease Control and Prevention. (2019). “Ebola virus disease”. CDC
  • Centers for Disease Control and Prevention. (2014). “Marburg hemorrhagic fever”. CDC
  • Centers for Disease Control and Prevention. (2020). “Rabies”. CDC
  • Centers for Disease Control and Prevention. (2020). “Highly Pathogenic Asian Avian Influenza A(H5N1) Virus”. CDC
  • Organización Mundial de la Salud. (2013). “Fiebre hemorrágica de Crimea - Congo”. OMS
Anna Surroca Gibert

Anna Surroca Gibert

Microbióloga y comunicadora científica

Anna Surroca (Granollers, 1996) es graduada en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente es estudiante del Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionada por la sexualidad humana y el fotoperiodismo, ha encontrado en el mundo de la comunicación su verdadera vocación. Actualmente es redactora en Médicoplus, AZ Salud y Estilo Next.