Las 7 bacterias más letales del mundo

Hay bacterias que pueden ser más virulentas que otras. Conoce algunas de las más agresivas del mundo, las cuales pueden provocar fácilmente la muerte.
Bacterias más letales mundo

En 1926, el microbiólogo Paul de Kruif, escribió lo siguiente: “El mundo está poblado por miles de especies diferentes de seres diminutos, algunos mortíferos, otros útiles”. Parece, pues, que este investigador fue un verdadero visionario, ya que hoy sabemos que los microorganismos están omnipresentes en nuestras vidas.

Las bacterias son un gran ejemplo de esto. Son seres vivientes que mantienen estrechas relaciones con el ser humano, ya sea a través de relaciones de comensalismo, como las bacterias que proliferan sobre la piel, o de mutualismo, como la flora que habita y protege la mucosa vaginal.

Sin embargo, hay bacterias que pueden causar infecciones. Estas se reproducen rápidamente dentro del cuerpo y pueden provocar enfermedades. La gravedad de una infección dependerá del estado de salud de la persona y de la naturaleza de la bacteria patógena. De las millones de especies de bacterias que se cree que existen, solo 500 nos hacen enfermar. Y de ellas, 50 son realmente peligrosas. Veamos, de estas, cuáles son las 7 que más destacan.

¿Qué bacterias mortales existen en el mundo?

Si bien no todas las bacterias son beneficiosas para el cuerpo humano, existen algunas que pueden ser más agresivas que otras. Este artículo pretende mostrar algunas de las bacterias que pueden causar más estragos en los humanos, ya sea porque pueden ser muy agresivas o porque afectan a un gran porcentaje de la población.

1. Acinetobacter baumannii

Acinetobacter baumannii es una bacteria resistente a la mayoría de antibióticos que puede causar neumonías severas e infecciones del tracto urinario. Los contagios ocurren principalmente en hospitales, causando el 80% de las infecciones nosocomiales (aquellas que ocurren en un ambiente hospitalario). Algunas estimaciones indican que es un patógeno que podría estar matando a decenas de miles de pacientes en Estados Unidos.

Es una bacteria que puede vivir durante largos períodos de tiempo en superficies ambientales y equipos médicos si no se limpian adecuadamente. Por lo tanto, las bacterias pueden propagarse de una persona a otra a través del contacto con superficies contaminadas o a través de manos contaminadas.

Las infecciones por Acinetobacter se pueden tratar con antibióticos. Desafortunadamente, muchas presentan resistencia a muchos de los antibióticos existentes. Por lo tanto, lo que preocupa de esta infección es que actualmente las opciones terapéuticas para tratarla se han visto reducidas. Las unidades más afectadas son la de cuidados intensivos y quemados, donde el uso masivo de antibióticos puede generar la aparición de estas cepas multirresistentes.

Acinetobacter baumannii

2. Vibrio cholerae

La bacteria Vibrio cholerae causa el cólera, una enfermedad muy virulenta que puede causar una grave diarrea aguda, que si no se trata, puede causar la muerte en cuestión de horas. Las personas se infectan cuando ingieren alimentos o agua contaminados con esta bacteria.

La problemática rige en la ausencia de instalaciones de saneamiento: las bacterias eliminadas con las heces vuelven al medio ambiente contaminando así el agua y causando la consecuente infección en otras personas. Es por este motivo que las zonas con más riesgo de cólera suelen ser aquellos suburbios desfavorecidos económicamente que tienen poco acceso a agua potable ni sistema de saneamiento.

Afortunadamente, el 80% de las personas que sufren la enfermedad tienen una diarrea de leve a moderada y solo una minoría presenta diarrea acuosa aguda con deshidratación grave. El cólera se puede tratar mediante la administración de sueros para rehidratar a las personas afectadas y antibióticos para acortar la duración de la diarrea. Aquellos más graves necesitan la administración rápida de líquidos intravenosos.

Por lo tanto, el acceso rápido al tratamiento es vital pero esto no siempre sucede en los países en vías de desarrollo. Asimismo, existen varias vacunas orales efectivas que también juegan un rol fundamental a la hora de prevenir la enfermedad.

Vibrio cholerae

3. Mycobacterium tuberculosis

Tal y como indica en su nombre, es la bacteria que causa la tuberculosis, una enfermedad que si no se trata adecuadamente puede ser mortal. Es una agente que generalmente ataca los pulmones causando una severa pulmonía. Forma parte de una de las diez causas principales de muerte en el mundo y es la principal causa de muerte en aquellas personas VIH-positivas. Aunque está presente en el mundo entero, en el 2018 la cifra más elevada de casos se registró en Asia Sudoriental.

Es una infección que se transmite de persona a persona a través del aire, cuando las personas que tienen los pulmones infectados, tosen, estornudan o hablan. Las personas que se encuentren cerca pueden inhalar estas bacterias e infectarse. De esta manera, Mycobacterium tuberculosis puede alojarse en los pulmones de una nueva persona y empezar a multiplicarse

Se calcula que una cuarta parte de la población mundial presenta la infección de una manera latente, es decir, están infectados pero aún no han enfermado ni pueden transmitirla. La tuberculosis activa cursa con una tos intensa que dura 3 semanas o más, dolor en el pecho y esputos con sangre. Los pacientes también experimentan malestar, debilidad, fiebre y sudores nocturnos.

Por suerte, es una infección que se puede curar con un correcto tratamiento de antibióticos, el cual dura unos seis meses. Aun así, los profesionales están preocupados por la aparición de cepas resistentes a antibióticos.

Mycobacterium tuberculosis

4. Bacillus anthracis

Bacillus anthracis es una bacteria que forma esporas y causa el temido ántrax, con una enorme letalidad del 85%. De 100 personas infectadas, 85 mueren. Muchas personas la conocen por los ataques bioterroristas que ocurrieron en 2001 en Estados Unidos, donde alguien empezó a diseminar de manera intencionada las esporas de este bacilo a través del correo.

Es una bacteria que se encuentra de forma natural en la tierra y afecta de manera común a mascotas y animales salvajes de todo el mundo. Aunque no es habitual, las personas pueden contraer el ántrax a través del contacto con animales infectados o productos de origen animal contaminados.

Las personas se infectan cuando inhalan sus esporas y estas se activan en su organismo. En este momento, la bacteria empieza a multiplicarse y distribuirse por el organismo produciendo unas toxinas altamente venenosas que generan un cuadro clínico muy grave. Lo interesante es que entre personas no se puede transmitir.

En un inicio, los síntomas son muy similares a los de una gripe y cursan con fiebre, dolor muscular y fatiga. Con el tiempo se manifiesta un fuerte dolor en el pecho, dificultad para respirar y tos con sangre.

Si se diagnostica precozmente, el tratamiento con antibióticos suele curar el ántrax. Sin embargo, muchas personas no saben que lo padecen hasta que es demasiado tarde para tratarlo. Existe una vacuna preventiva para aquellas personas que hacen servicio militar y otros grupos de alto riesgo.

Bacillus anthracis

5. Burkholderia mallei

Es el agente causal del muermo, una enfermedad muy contagiosa que suele afectar a los caballos pero que también puede afectar a los humanos causando una infección respiratoria que casi siempre es mortal. De hecho, su letalidad es del 95%.

Las personas pueden contraer el muermo mediante el contacto directo con caballos infectados o objetos contaminados, siendo más propensos a padecer esta infección los veterinarios u otros trabajadores del ámbito animal. Burkholderia mallei ingresa en el organismo humano a través de heridas de la piel o a través de las mucosa nasal o ocular.

En los humanos, la infección cursa de una forma muy dolorosa y puede afectar la piel, los pulmones o todo el cuerpo. Los signos pueden incluir fiebre, escalofríos, dolores musculares y de pecho. Se puede desarrollar una pulmonía muy rápidamente o lo que aún es peor: un fallo multiorgánico.

Burkholderia mallei

6. Streptococcus pneumoniae

También conocido como neumococo, es la causa más común de neumonía, meningitis e infecciones del oído en niños pequeños. Por lo que se refiere a la neumonía, aunque otras bacterias, virus e incluso hongos la pueden causar, el neumococo es una de las causas más comunes de neumonía grave.

Los mayores estragos los causa en los países en desarrollo entre la población infantil, donde la neumonía es una de las principales causas de hospitalización y muerte entre los niños menores de 5 años. Aun así, todo el mundo es susceptible de sufrir la infección, siendo la desnutrición, las enfermedades crónicas o padecer una inmunodeficiencia factores predisponentes.

Su transmisión es mediante el contacto directo (de persona a persona), o bien por contacto con las secreciones nasales o esputos de la persona infectada. Los síntomas de la neumonía incluyen fiebre y calambres, tos y dolor de pecho.

Si bien es una infección que se puede tratar con antibióticos, la introducción de su vacuna ha conseguido diezmar las muertes por esta enfermedad.

Streptococcus pneumoniae

7.Treponema pallidum

Causada por la bacteria Treponema pallidum, la sífilis es una infección de transmisión sexual que sin tratamiento puede causar graves consecuencias en el organismo y es potencialmente mortal.

En sus estadios iniciales, la infección se manifiesta con una llaga indolora en los genitales, recto o boca, la cual se cura sola. La sífilis se transmite de persona a persona precisamente por el contacto de estas llagas.

Después de la infección inicial, Treponema puede permanecer inactivo en el cuerpo durante décadas antes de volver a ser activo. Si la infección no se trata, la infección progresa y puede dañar el cerebro, los ojos, el corazón y el hígado, entre otros. Estos problemas pueden ocurrir muchos años después de la infección original no tratada.

Por este motivo, es de vital importancia que las personas que sospechen de que pueden estar infectadas se hagan la prueba de sífilis con tal de detectarla y poder curarla (mediante una inyección de penicilina) durante los estadios iniciales.

Treponema pallidum

Referencias bibliográficas

  • Pachay Solórzano, J. W. (2018). “Las infecciones bacterianas y su resistencia a los antibióticos”. Universidad Técnica de Manabí. Ecuador
  • Manuales MSD. (2020). “Infecciones bacterianas”. MSD
  • Madigan M. et al. (2020). “Brock biology of microorganims”. Pearson.
Anna Surroca Gibert

Anna Surroca Gibert

Microbióloga y comunicadora científica

Anna Surroca (Granollers, 1996) es graduada en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente es estudiante del Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionada por la sexualidad humana y el fotoperiodismo, ha encontrado en el mundo de la comunicación su verdadera vocación. Actualmente es redactora en Médicoplus, AZ Salud y Estilo Next.