Manchas rojas en el glande: por qué aparecen y cómo curarlas

Las manchas rojas no siempre se deben a enfermedades de transmisión sexual, pues también se pueden producir por trastornos autoinmunes o una mala higiene.
Manchas rojas glande

No podemos negar aunque queramos que, a día de hoy, la sexualidad continúa siendo un tema tabú para la población general. Esta afirmación no se basa solo en creencias, pues estudios de revisión han demostrado que, en diversas encuestas e investigaciones registradas, muchos jóvenes no conocen ninguna infección de transmisión sexual más allá del VIH.

Esto se traduce en un uso esporádico del preservativo entre el 15-20 % de la población juvenil, lo que desde luego predispone a la propagación de diversas Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Por ello, no es de extrañar que casi 400 millones de personas se contagien anualmente por las ITS más comunes.

Así pues, es relativamente común que a lo largo de la vida de un hombre éste mire a sus partes bajas y algo le llame la atención: “me han salido unas manchas rojas en el glande, ¿qué hago?” En primer lugar, que no cunda el pánico, pues se trata de un signo clínico relativamente normal en el género masculino.

En segunda instancia, y como se suele decir, el conocimiento es el primero de los motores para atajar cualquier situación. Por ello, aquí te mostramos qué son las manchas rojas en el glande, por qué aparecen y cómo curarlas. Así, si algún día te ves ante ellas, tendrás en tus manos un marco de actuación claro.

¿Cuál es la incidencia de las enfermedades de transmisión sexual?

No podemos entrar de lleno en materia sin antes evidenciar la importancia de las ITS desde un punto de vista epidemiológico global. Las Infecciones de transmisión sexual, definidas como “enfermedades infecciosas que pueden transmitirse de una persona a otra durante una relación sexual vaginal, anal u oral y que afectan a todos, independientemente de la orientación sexual o identidad de género”, son un problema de salud mayor en todas las sociedades y culturas.

Por ello, concienciar a la población sobre la expansión de estas enfermedades es una obligación. Aquí te brindamos una serie de datos recopilados por la Organización Mundial de la Salud (OMS):

  • Cada día, más de un millón de personas contraen una infección de transmisión sexual.
  • Anualmente se producen 376 millones de casos de las ITS más comunes: clamidiasis, gonorrea, sífilis y tricomoniasis.
  • Algunas ITS como el herpes genital y la sífilis pueden aumentar las probabilidades de contraer VIH.
  • En algunos casos, las ITS tienen efectos graves para la salud reproductiva más allá de la infección en sí misma.

Estamos describiendo un mundo de picores al orinar, molestias genitales y secreciones purulentas de mal olor, desde luego signos para nada agradables pero nada de lo que preocuparse, ¿no?. Ojalá fuera así. Por ejemplo, se calcula que más de 290 millones de mujeres son portadoras del Virus del Papiloma Humano (VPH), el cual está relacionado con hasta el 90 % de los casos de cáncer de cuello uterino. Solo un 5-10 % (o menos) de las mujeres infectadas pueden llegar a desarrollarlo, pero desde luego la cifra no es desdeñable. Por otro lado, en 2016 casi un millón de mujeres embarazadas contrajeron la sífilis, lo que dio lugar a la muerte prematura de más de 200 000 fetos.

La finalidad de todos estos datos no es atemorizar a los lectores, pero sí que es necesario evidenciar que las Infecciones de Transmisión Sexual son unos agentes problemáticos y que pueden llegar a cursar con cierta gravedad, de ahí la necesidad de su prevención. Una vez realizada esta aclaración, veamos por qué aparecen manchas rojas en el glande, teniendo en cuenta que no siempre están vinculadas a una ITS.

Preservativo
El uso del preservativo es (y será) la mejor estrategia para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

¿Por qué aparecen las manchas rojas en el glande?

La situación más asociada a las manchas rojas en la punta del pene es la balanitis, es decir, una inflamación del glande que también se puede extender al prepucio. Diversos portales divulgativos confunden este término, pues no se trata de una enfermedad en sí, sino de un signo clínico. Nos explicamos.

La fundación Argentina del Tórax define al signo clínico como “una manifestación objetiva observada por el médico durante el examen físico causada por una enfermedad o alteración de la salud”. Se diferencia del síntoma en que este es observable, cuantificable y fiable. Así pues, la inflamación del pene o balanitis es una consecuencia y no una causa. Veamos qué la produce. Porque algunos casos son de origen infeccioso, pero muchos otros no.

Causas infecciosas: balanitis por hongos, bacterias o virus

La balanitis por infección de Candida albicans (un hongo dimórfico microscópico) representa hasta el 35 % de las afecciones de naturaleza infecciosa en el pene. Su prevalencia va llega a ser hasta del 12 % en hombres de distintas poblaciones, según su localización geográfica, la existencia de una circuncisión y la condición socioeconómica (entre otros muchos parámetros).

Otras infecciones bacterianas pueden desembocar en la inflamación del pene, y por lo tanto, en la aparición de manchas rojas en el glande. Las enfermedades más comunes en el mundo de las ITS son las siguientes:

  • Clamidiasis: representa del 10 al 25 % de todas las ITS. En hombres se caracteriza por la aparición de ardor al momento de orinar.
  • Gonorrea por Neisseria: del 3 al 18 % de las ITS. En el género masculino se caracteriza también por dolor al orinar y una uretra inflamada.
  • Sífilis: del 1 al 3%. Entre otros muchos signos, causa la aparición de llagas rojizas en el glande u otras zonas del pene.
  • Tricomoniasis: del 8 al 16 % de los casos. En hombres se manifiesta con picor, irritación, sensación de ardor y secreciones anormales del pene.
  • Virus del herpes simple: del 2 al 12%. Sin duda, representa la causa más evidente de la aparición de manchas rojas en el glande.

Como hemos podido ver, casi todas estas enfermedades se caracterizan por la aparición de ardor en la uretra, algunas acompañadas de enrojecimiento e hinchazón y otras no tanto. Sin duda, la infección por virus del herpes simple y la sífilis son los cuadros más obviamente relacionados a la aparición de estas manchas rojas en el glande, pues se presentan como áreas eritematosa de vesículas enrojecidas en el pene, las cuales vienen acompañadas por un intenso picor en el caso del herpes. En la sífilis suele aparecer un área enrojecida o chancro en el lugar en el que ingresó la bacteria patógena, pero este suele ser indoloro.

En el caso del virus del herpes simple las vesículas evolucionan, y terminan rompiéndose y dando lugar a úlceras, lo que acrecienta la tonalidad roja de las manchas. ¿Esto significa que todas las manchas en el glande o balanitis en general suceden por el herpes simple o sífilis? Para nada.

Causas no infecciosas: balanitis por trastornos inmunes o endocrinos, alergias o mala higiene

El liquen escleroso y atrófico son patologías que ejemplifican que no todas las manchas en el área genital corresponden a enfermedades infecciosas. En este caso concreto pueden aparecer una serie de parches blancos o enrojecidos y lisos sobre la superficie genital (incluyendo el pene), lo que puede ir acompañado de dolor y otros signos.

Aquí no estamos ante un agente infeccioso, pues aunque no se conoce la etiología de la enfermedad en su totalidad, se sospecha que puede deberse a un sistema inmune hiperactivo o un desequilibrio hormonal.

Otras causas de la aparición de manchas rojas en el glande pueden ser procesos alérgicos locales (por ejemplo, porque el pene entre en contacto con superficies irritantes o se utilicen jabones de mala calidad) o por una mala higiene general. Es necesario hacer hincapié, de nuevo, en que no todas las balanitis están causadas por ITS.

Por último debemos nombrar a las pápulas perladas o las manchas de Fordyce, las cuales también pueden llegar a causar una apariencia anormal del glande. De nuevo, su origen no es infeccioso y se tratan de anormalidades morfológicas completamente indoloras e inocuas, por lo que no requieren de tratamiento o atención.

Balanitis
La balanitis, sea o no de origen infecciosa, causa muchas molestias en el glande.

¿Cómo curar estas manchas?

Dar con un tratamiento efectivo para cada caso es como buscar una aguja en un pajar: imposible. Un paciente puede tener una mancha en el glande por una enfermedad tan desagradable como la sífilis o por haber utilizado un jabón que no le conviene en el área genital. Desde luego, estas erupciones cutáneas son distintas según el agente causal, y por ello, la única persona que puede ofrecer un tratamiento es quien realiza el diagnóstico: un médico.

No sirve de nada tomar antibióticos ante una afección de origen vírico, al igual que tampoco se obtiene nada combatiendo una clamidiasis con antivíricos como el aciclovir. Cada patógeno tiene su medicamento específico, y la automedicación sólo puede empeorar las cosas o suponer una pérdida de tiempo en el mejor de los casos. Por ello, a la pregunta de ¿cómo curar estas manchas? solo tenemos una respuesta: no tengas miedo y ve al médico.

Referencias bibliográficas

  • Balanitis, Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU, medlineplus.gov. Recogido a 29 de septiembre en https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000862.htm
  • Calatrava, M., López-Del Burgo, C., & de Irala, J. (2012). Factores de riesgo relacionados con la salud sexual en los jóvenes europeos. Medicina Clínica, 138(12), 534-540.
  • Infecciones de Transmisión Sexual, CDC. Recogido a 29 de septiembre en https://www.cdc.gov/std/spanish/default.htm
  • Infecciones de transmisión sexual, Organización Mundial de la Salud (OMS). Recogido a 29 de septiembre en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/sexually-transmitted-infections-(stis)#:~:text=todo%20el%20mundo.-,Cada%20d%C3%ADa%2C%20m%C3%A1s%20de%20un%20mill%C3%B3n%20de%20personas%20contraen%20una,y%20tricomoniasis%20(156%20millones).
Samuel Antonio Sánchez Amador

Samuel Antonio Sánchez Amador

Biólogo y divulgador científico

Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su trayectoria profesional, permaneció dos años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) en el departamento de biología evolutiva, donde realizó estudios genéticos y poblacionales en pequeños mamíferos. Esto le otorgó amplio conocimiento en cuestiones de heredabilidad, genes y patrones filogenéticos diversos. Desde febrero del año 2020 se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando temas tanto de índole científica basal como salud humana y bienestar animal.