¿Por qué siempre estoy cansado? 13 posibles causas

¿Notas que nunca llegas a tener la energía necesaria para rendir del todo? Presentamos algunas causas para que puedas encontrarle explicación.
Cansado

Todos no sentimos cansados alguna vez. Notar que no tenemos energía un día concreto es perfectamente normal, pues es posible que no hayamos dormido bien. Pero el cansancio no solo viene causado por la falta de sueño.

Y es que aunque sea el principal motivo por el que podemos notarnos fatigados o sin fuerzas para desempeñar nuestras tareas diarias, los malos hábitos de sueño no explican todos los casos de cansancio.

Por ello, quizás alguna vez te has sentido cansado durante etapas más o menos largas incluso habiendo dormido bien. Si este es tu caso, en el artículo de hoy presentamos algunas de las principales causas por las que podemos sentirnos fatigados.

De este modo, podrás encontrar una explicación a tu cansancio y cambiar tus hábitos de vida para corregirlos e incluso solicitar atención médica si lo consideras oportuno.

¿Es malo para la salud estar cansados?

Como hemos dicho, pasar unos días o épocas más cansados de lo normal no es en absoluto motivo de alarma. Y es que el cansancio es una respuesta fisiológica al esfuerzo físico, estrés emocional o la falta de sueño.

El cansancio es la manera que tiene nuestro cuerpo de avisarnos de que necesita descansar para garantizar la correcta funcionalidad de todos los órganos y tejidos del organismo. Y la sintomatología de esto es el sueño, la falta de energía, la dificultad para concentrarse, el dolor de cabeza, la irritabilidad…

Y aunque en la inmensa mayoría de casos es debido simplemente a no dormir bien, el cansancio, en caso de que sea extremo y/o se prolongue demasiado en el tiempo, puede ser indicador de que los hábitos de vida que llevamos son perjudiciales para nuestra salud o incluso de que sufrimos una enfermedad no diagnosticada más o menos grave.

Por regla general, si este cansancio no se resuelve durmiendo las horas necesarias, comiendo bien y reduciendo el estrés, sería aconsejable acudir al médico, quien evaluará el estado de salud general para encontrar la causa de esta fatiga.

Las principales causas de la fatiga

Estar cansado durante el día no solo puede venir causado por dormir mal. Hay muchas otras situaciones que pueden explicar que convivas con el cansancio.

Y como verás a continuación, la mayoría de ellas son perfectamente corregibles en caso de detectarlas, pues los cambios en el estilo de vida e incluso las ayudas médicas suelen ser muy efectivas.

1. No duermes bien

Hasta el 50% de los adultos tienen problemas para dormir, ya sea para conciliar el sueño o para lograr que este sea de calidad. Esto hace que muchas personas no duerman las 7-9 horas que se recomiendan o que no se llegue a un sueño profundo.

Si quieres resolverlo, aplica los siguientes consejos: vete a dormir y levántate siempre a la misma hora para coordinar correctamente tu reloj biológico, haz deporte con moderación y antes de las 19 h, no duermas siestas demasiado largas, modera el consumo de cafeína y alcohol, no uses el móvil a altas horas de la noche, cuida la temperatura y silencio de tu habitación…

2. No bebes suficiente agua

El 70% del cerebro es agua. Si no bebes la suficiente, este no podrá rendir como es debido y la forma que tendrá de avisarte es con la sintomatología de estar cansado. Para reducir al máximo el riesgo de sufrir fatiga por este motivo, los hombres deberían beber unos 3’7 litros de agua al día y las mujeres, 2’7.

3. No sigues una dieta sana

Alimentarse no solo es comer. Alimentarse es darle al cuerpo alimentos nutritivos que contengan todos los minerales y vitaminas necesarios. Tu dieta debe incluir alimentos frescos y naturales, así como hidratos de carbono, grasas saludables y proteínas. De lo contrario, si se consumen alimentos procesados y comida basura, tus células no dispondrán del combustible necesario y te sentirás cansado todos los días.

4. No haces deporte

Puede parecer que hacer deporte precisamente alimenta más al cansancio, pero lo cierto es que practicar ejercicio físico con regularidad es la mejor manera de evitar la fatiga. Activa nuestro cuerpo y mejora la oxigenación y el estado de salud general. Las personas que hacen deporte tienen mucha más energía y, además, el efecto de esto es doble, pues si realizas actividad física, te será más fácil conciliar el sueño por la noche y descansarás mejor.

5. Tu ambiente laboral es malo

Pasamos muchas horas de nuestra vida en el trabajo y muchas personas conviven con el estrés constante a causa de la necesidad de ser productivo y también por las condiciones en las que se vive en las grandes ciudades.

El estrés, que viene causado generalmente por el trabajo o los estudios, hace que nuestro cuerpo esté en constante tensión tanto física como mental, por lo que este termina agotado y, aunque necesite descansar, los nervios dificultan tener un sueño reparador. Por ello, si crees que vives con demasiado estrés, sería interesante que realizaras actividades de relajación, acudieras a terapias psicológicas o incluso que te replantearas tu vida laboral.

6. Trasnochas los fines de semana

Irse a dormir muy tarde los fines de semana y levantarse a altas horas de la mañana hará que el resto de la semana te encuentres cansado, pues el reloj biológico de tu cuerpo se había acostumbrado a unos horarios durante toda la semana y trasnochando se desajusta por completo. Por ello, hay que procurar en la medida de lo posible que los horarios de irse a la cama y despertarse durante los fines de semana sean lo más parecidos posible a los que tenemos entre semana.

7. Abusas de la cafeína

La cafeína es un buen estimulante que nos da energías por la mañana, pero cuidado con los abusos. Y es que consumir demasiada acaba teniendo el efecto contrario y causa cansancio, pues no deja de ser una droga y el cuerpo se vuelve adicto a ella, por lo que tiene dificultades para mantener el nivel de vitalidad cuando no se está bajo sus efectos.

8. Sufres anemia

La anemia es una enfermedad de la sangre en la que por distintas razones no hay un número suficiente de glóbulos rojos sanos, por lo que las células de nuestro cuerpo tienen problemas para recibir el oxígeno necesario. A menudo no da síntomas más allá del cansancio, por lo que si no se localiza la causa de la fatiga, sería interesante hacerse pruebas para detectar el posible padecimiento de esta enfermedad y tratarla.

9. Tienes problemas en la glándula tiroides

La glándulas tiroides es una parte vital de nuestro sistema endocrino, pues es la encargada de producir hormonas que tienen la función de regular nuestros niveles de energía durante el día. El hipotiroidismo y el hipertiroidismo son dos enfermedades en las que la glándula tiroides está muy poco activa o demasiado activa, respectivamente.

Y es que aunque los síntomas que presenten cada una de ellas sean diferentes, ambos trastornos tienen el cansancio como signo clínico en común. Si no encuentras el motivo de tu cansancio constante, es muy probable que haya algún problema en la glándula tiroides. Si se diagnostica, te podrán ofrecer tratamientos farmacológicos que resultan bastante efectivos.

10. Estás tomando fármacos

Hay muchos medicamentos que tienen el cansancio como efecto secundario. Los sedantes y los antidepresivos son algunos de los que más influyen en la energía de nuestro cuerpo. Por lo tanto, si te sientes muy cansado pero estás tomando algún fármaco, no te preocupes. En cuanto termines el tratamiento, tus niveles de energía se restaurarán.

11. Hay algún trastorno del estado de ánimo

Los trastornos del estado de ánimo como por ejemplo la depresión pueden no tener síntomas muy evidentes. Es más, muchas veces pasan totalmente desapercibidos ya que lo único que nota la persona es el cansancio y quizás apatía. Por ello, si te sientes sin fuerzas y además crees que hay alguna afectación a tu estado de ánimo, lo mejor sería solicitar atención con algún profesional de la salud mental. El cansancio puede ser indicador de que se sufre algún trastorno anímico.

12. Tienes deficiencia de hierro

El cuerpo necesita hierro para producir las proteínas que se encargan de transportar el oxígeno por la sangre. Y es que aunque la anemia puede ser también la causa, muchos casos de deficiencia de hierro se deben a que este no se incluye en la dieta.

Las personas que no consumen suficiente carne roja, frutos secos, productos integrales, legumbres, verduras de hoja verde, etc, pueden tener problemas de falta de hierro. Si crees que este podría ser tu caso, revisa tu dieta. Si cambiando los hábitos alimenticios el problema persiste, consulta con un médico, pues es posible que el problema sea que tu cuerpo no es capaz de asimilar bien el hierro. Los suplementos de hierro en este caso podrían ser la solución.

13. Sufres alguna enfermedad grave

Es el escenario más improbable, pero hay que tener en cuenta que el cansancio y la falta de energías intensos y/o prolongados en el tiempo pueden ser signo de que se sufre una enfermedad grave. Por lo tanto, si siguiendo las indicaciones anteriores, el problema persiste, sería momento de acudir al médico y comentarle la situación.

Y es que la diabetes, enfermedades cardíacas, trastornos renales y hepáticos, fibromialgia, enfermedades del sistema inmune, trastornos del sueño, etc, pueden ser la causa del cansancio. Pero recordemos que este es el caso menos probable. Seguro que cambiando el estilo de vida, durmiendo y comiendo bien, haciendo deporte y reduciendo el estrés, el cansancio desaparece rápidamente y recuperarás tu energía y vitalidad.

Referencias bibliográficas

  • National Institute of Health. (2011) “Your Guide to Healthy Sleep”. U.S. Department of Health and Human Services.
  • American Cancer Society. (2017) “Ayuda para combatir el cansancio”. American Cancer Society.
  • Castellano Barca, G. (2018) “El adolescente cansado”. Revista de Formación Continuada de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, 6(1).
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.