Los 10 medicamentos para el insomnio (usos y efectos secundarios)

El tratamiento farmacológico para el insomnio debe reservarse como última opción. De todos modos, personas con graves problemas para dormir, pueden encontrar en estos medicamentos la mejor solución.
Medicamentos insomnio

Hasta el 50% de adultos tienen problemas para dormir con mayor o menor frecuencia, convirtiendo así al insomnio en el trastorno del sueño más común. Este insomnio tiene muchas consecuencias para la salud que van más allá de estar cansado al día siguiente. De hecho, la salud física y mental, en caso de que los problemas se alarguen, se ven tremendamente comprometidas.

De todos modos, no todos los casos de insomnio son iguales. Algunos sí que son crónicos, pero otros aparecen en episodios cortos de unas pocas semanas o días fruto de épocas de nerviosismo. Asimismo, el problema para dormir puede estar en dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo a lo largo de la noche, así como en tendencia a despertarse demasiado pronto.

Y dependiendo de esto, la forma de abordar será distinta, pues la causa de cada uno de ellos es distinta. Sea como sea, se recomienda que el tratamiento se base en cambios en el estilo de vida, pues normalmente esto es suficiente para recuperar la salud del sueño o, en caso de que no se pueda, acudir a terapias psicológicas.

Como último recurso, sin embargo, los médicos, ante los casos más graves, pueden recetar medicamentos para dormir, conocidos popularmente como somníferos. Y a pesar de que puedan ser de ayuda, hay que tener muy claro que tienen efectos secundarios. En el artículo de hoy aprenderemos todo lo que hay que aprender acerca del tratamiento farmacológico del insomnio.

¿Qué es el insomnio y por qué hay que tratarlo siempre?

El insomnio es el trastorno del sueño más común (afecta a 1 de cada 2 personas) y se manifiesta con problemas para conciliar el sueño o para mantenerlo a lo largo de la noche, así como con tendencia a despertarse demasiado pronto y no poder volver a conciliar el sueño.

El insomnio tiene que tratarse en cuanto seamos conscientes de que hay un problema. Los casos transitorios (que duran menos de tres meses) no son tan necesarios de abordar, pues normalmente son debidos a estar sufriendo estrés por una situación de la vida determinada.

En cambio, los casos crónicos (hay problemas para dormir como mínimo tres días a la semana y durante más de tres meses) sí que deben tratarse inmediatamente, pues normalmente hay una causa física (no seguir un estilo de vida saludable) o mental (sufrir ansiedad o estrés) detrás.

Todas las personas con insomnio experimentan síntomas que pueden afectar a la calidad de vida, como por ejemplo falta de energía, fatiga mental, cansancio físico, dificultad para concentrarse, somnolencia, problemas para rendir en el trabajo, irritabilidad… Por ello, es importante intentar abordar y solucionar el insomnio.

Pero es que los casos crónicos, además, al alargarse en el tiempo, comprometen nuestra salud física y emocional de una manera muy peligrosa. Sobrepeso, enfermedades cardiovasculares, ansiedad, depresión, hipertensión, diabetes, trastornos renales, cáncer de mama y colorrectal… Todas estas gravísimas condiciones de salud tienen un riesgo mucho mayor de desarrollarse en personas con problemas para dormir.

El insomnio no es ninguna broma. No solo afecta directamente a nuestra capacidad para dar lo mejor de nosotros en las relaciones profesionales y personales, sino que, a la larga, compromete enormemente nuestra salud física y emocional. Por ello, debe tratarse absolutamente siempre.

Pastillas para dormir
Las pastillas para dormir deben recetarse como último recurso.

Los somníferos son la última opción: cambia el estilo de vida

Como hemos mencionado al principio, el tratamiento farmacológico debe ser siempre la última opción. Y es que este se reserva para casos en los que la causa de fondo del insomnio se encuentra en algún desajuste de nuestra fisiología. Pero, en la inmensa mayoría de casos, el insomnio no es debido a que falle algo en nuestro cuerpo, sino a que falla algo en nuestro estilo de vida.

Y eso no lo puede solucionar ningún fármaco. Solo tú. Por ello, el primer paso para abordar el insomnio es detectar la causa de fondo. Son muchas y muy variadas, pero destacan las siguientes: estrés en el trabajo, problemas económicos, malas épocas laborales, fumar, beber, irse a dormir y despertarse cada día a horas distintas, tomar mucho café, estar superando la muerte de un ser querido o una ruptura amorosa, pasar mucho tiempo con el móvil antes de dormir, trasnochar todos los fines de semana, no hacer deporte (o hacerlo pasadas las siete de la tarde), beber mucha agua antes de dormir, cenar demasiado…

Como vemos, las principales causas detrás del insomnio están en seguir un estilo de vida poco saludable desde el punto de vista de la higiene del sueño. Por ello, tomar fármacos no tiene, en la inmensa mayoría de casos, ningún sentido. Es más, pueden acrecentar el problema.

La primera elección debe ser apostar por adoptar hábitos de sueño saludables, como por ejemplo irse a dormir y despertarse siempre a la misma hora (incluso los fines de semana no debería variar más de 1 hora), hacer deporte con moderación (evitar practicarlo por la noche), vigilar las siestas (que no sean de más de 30 minutos), moderar el consumo de cafeína, evitar el tabaco y el alcohol, no comer ni beber mucho antes de dormir (lo mejor es cenar antes de las 21:00), moderar el uso del móvil y otros dispositivos electrónicos antes de dormir, tomar el sol cada día (los rayos solares estimulan la producción de melatonina, una hormona que regula los ciclos de sueño), cuidar el ambiente de la habitación (reducir al máximo los ruidos y la luz y procurar que la temperatura esté siempre entre 15 y 22 °C) y relajarse antes de dormir (si llevas más de 20 minutos dando vueltas en la cama, es mejor que salgas y te relajes).

Lo más probable es que adoptando estos hábitos de sueño, poco a poco recuperes horas de sueño y el insomnio desaparezca por completo o, al menos, que se manifieste con una intensidad menor. De todos modos, es totalmente cierto que algunas personas o no encuentran la causa o estos cambios en el estilo de vida no parecen funcionar.

Llegados a este punto, lo mejor es acudir al médico. Él, valorando la situación, lo más probable es que te recomiende acudir a terapia psicológica, pues los psicólogos pueden ayudarte a abordar y silenciar los pensamientos negativos que te llevan a dormir mal. Muchos casos de insomnio pueden solucionarse con terapia.

De todos modos, si ni los cambios en el estilo de vida ni la terapia psicológica ha funcionado y la sintomatología del insomnio es suficientemente grave como para comprometer la salud física y emocional, el médico puede recetarte algún medicamento. Veámoslos.

Deporte insomnio
El deporte es una de las formas más efectivas de tratar el insomnio.

¿Qué pastillas para dormir pueden recetarme?

Antes de empezar la lista, cabe destacar que en las farmacias pueden obtenerse medicamentos de venta libre para tratar el insomnio, las cuales están hechas a base de antihistamínicos. Pueden ayudar de forma puntual, el problema es que presentan tolerancia, es decir, el cuerpo se va acostumbrando a ellas y cada vez son menos efectivas. Además, se ha visto que provocan problemas de memoria, así como cansancio y mareos.

Por ello, la automedicación es un grave error. Lo mejor es acudir al médico, el cual estudiará la gravedad del insomnio y dependiendo de ello y del historial clínico, prescribirá uno de los siguientes medicamentos, los cuales, evidentemente, solo pueden conseguirse con receta.

1. Zolpidem

Comercializado también bajo el nombre de Ambien, Zolpimist, Intermezzo o Edluar, el Zolpidem es una de las principales elecciones para el tratamiento farmacológico del insomnio. Se receta para casos de insomnio de conciliación, pues reduce el tiempo necesario para quedarnos dormidos. Sin embargo, no ayuda a mantener el sueño durante la noche y puede provocar dependencia, por lo que se receta para casos transitorios (no crónicos).

2. Zaleplon

El Zaleplon, que se comercializa también bajo el nombre de Sonata, al igual que el anterior se receta para casos de insomnio de conciliación pero no ayuda a permanecer dormido durante la noche y también puede provocar dependencia.

3. Eszopiclona

Comercializada también bajo el nombre de Lunesta, la Eszopiclona es un medicamento que se receta tanto para casos de insomnio de conciliación como de mantenimiento, pues ayuda tanto a quedarse dormido rápidamente como a no despertarse durante la noche. El problema es que puede generar dependencia.

4. Ramelteon

El Ramelteon, comercializado también bajo el nombre de Rozerem, es un medicamento que se receta para casos de insomnio de conciliación crónicos, es decir, cuando se sabe que el tratamiento será a largo plazo. Y es que ayuda a quedarse dormido rápidamente pero, a diferencia de los anteriores, no genera dependencia.

Ramelteon
Estructura química del Ramelteon, el principio activo que da nombre al medicamento.

5. Doxepina

La Doxepina, comercializada también bajo el nombre de Silenor, es un medicamento que se receta para casos de insomnio de mantenimiento crónicos, es decir, cuando el tratamiento va a ser a largo plazo. Este medicamento es la elección principal cuando los problemas no son para conciliar el sueño, sino para mantenerlo. En este sentido, la Doxepina ayuda a no despertarse durante la noche y, además, no genera dependencia.

6. Estazolam

El Estazolam es un medicamento que ayuda tanto a conciliar el sueño rápidamente como a mantenerlo durante toda la noche. El problema es que puede provocar dependencia, así que no se receta para casos en los que el tratamiento deba ser a largo plazo.

7. Temazepam

El Temazepam, también comercializado bajo el nombre de Restoril, es un medicamento que ayuda tanto a conciliar el sueño como a evitar que nos despertemos a media noche varias veces. De todos modos, sigue provocando dependencia.

8. Triazolam

El Triazolam, comercializado también bajo el nombre de Halcion, es un medicamento muy efectivo para conciliar rápidamente el sueño, pero no sirve para mantenerlo durante la noche y, además, puede provocar dependencia.

9. Suvorexant

El Suvorexant, que se comercializa también bajo el nombre de Belsomra, es un medicamento muy efectivo tanto para ayudar a conciliar el sueño como para mantenerlo durante la noche, pero provoca dependencia.

10. Ambien CR

El Ambien CR, que es el Zolpidem de liberación prolongada, ayuda, como hacia el Zolpidem, a conciliar el sueño, pero al irse liberando a lo largo de toda la noche, hace que mantengamos el sueño. El problema es que genera dependencia.

¿Qué efectos secundarios pueden presentar?

Además de la peligrosa dependencia física y psicológica (solo el Ramelteon y la Doxepina no la generan), las pastillas para dormir tienen una serie de efectos secundarios importantes que hacen que, como veíamos, solo se reserven para casos graves en los que ni los cambios en el estilo de vida ni la terapia psicológica han servido.

Cada uno de estos medicamentos tiene unos efectos secundarios específicos que debes comentar con el médico. Y es en función de ello (y del historial clínico y del tipo de insomnio que se sufra) que se decidirá uno u otro.

De todos modos, si vas a tomar medicamentos para el insomnio, debes saber que es probable que experimentes los siguientes efectos adversos: dolores de cabeza, mareos, sensación de aturdimiento, reacciones alérgicas, somnolencia diurna, diarrea, náuseas, problemas gastrointestinales, problemas de memoria, dificultades para desempeñar con normalidad las tareas diarias, sequedad en la boca…

Por ello, es importante no solo reservar las pastillas para casos puntuales, sino que, una vez las tengas, sigas las indicaciones de uso. De este modo, reducirás las probabilidades de sufrir estos efectos secundarios.

Estas indicaciones son las siguientes. no tomes alcohol cuando estés en tratamiento, toma las pastillas siempre antes de ir a la cama (nunca durante el día), sigue los consejos del médico, no las suspendas de golpe (recuerda que muchas generan dependencia, así que deben dejarse de tomar de forma gradual), acude al médico si los efectos secundarios se disparan y tómalas solo cuando sepas que puedes dormir 7-8 horas.

De todos modos, recuerda que adoptando hábitos de vida saludable, prácticamente todos los casos de insomnio pueden resolverse sin tener que tomar ni una sola pastilla.

Referencias bibliográficas

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  • López de Castro, F., Fernández Rodríguez, O., Mareque Ortega, M.A., Fernández Agüero, L. (2012) “Abordaje terapéutico del insomnio”. Medicina de Familia. SEMERGEN.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.