Los 7 tipos de Coronavirus (y sus características)

El Covid-19 es un virus nuevo, pero la familia de los coronavirus lleva mucho tiempo entre nosotros. Veamos los principales representantes.
Tipos de Coronavirus

A fecha que se escribe este artículo (19 de marzo de 2020), la pandemia por el Covid-19 está sembrando la incertidumbre y el miedo por todo el mundo. Y se ha dicho que el coronavirus es un nuevo patógeno, pero esto no es exactamente cierto. Lo que es nuevo es el Covid-19, que es una nueva especie de una familia de virus que lleva en contacto con nosotros desde hace mucho tiempo.

De hecho, los distintos tipos de coronavirus están circulando constantemente por el mundo, especialmente durante los meses de invierno, provocando generalmente infecciones leves que suelen confundirse con un resfriado común, aunque también son responsables de enfermedades de las vías respiratorias bajas, como es el caso del Covid-19.

No todos los coronavirus son igual de agresivos ni causan desastres naturales como el Covid-19, aunque sí que han sido responsables de otras epidemias como por ejemplo la del SARS de 2003 o la del MERS en 2012. Todos estos y otros son coronavirus similares al Covid-19.

En el artículo de hoy explicaremos la naturaleza de esta familia de virus, detallaremos los distintos tipos que afectan a humanos y presentaremos las principales causas que los han llevado a provocar epidemias a lo largo de los años.

¿Qué son los coronavirus?

Los coronavirus son una familia de virus que, como cualquier otro virus, son parásitos obligados, es decir, para replicarse necesitan penetrar células de otros seres vivos, causando así daños a sus órganos y tejidos. Existen cientos de especies de virus que pueden infectar cualquier parte de nuestro cuerpo, pero los coronavirus, igual que sucede con los del resfriado común o la gripe, están especializados en parasitar las células del aparato respiratorio.

Su característica en común es esta estructura superficial en forma de espinas que los diferencia de otros virus y que les da nombre. Hasta la fecha, se han descubierto 32 especies distintas de coronavirus, por lo que es un grupo muy extenso. De todos modos, hay que recordar que los virus no solo infectan a humanos. Cada especie está especializada en infectar a un organismo concreto, ya sean personas o animales.

Pero los que nos interesan a nosotros son los que son capaces de infectar el cuerpo humano. Desde su descubrimiento a mediados de los 60 hasta hace poco, se conocían 6 especies de coronavirus que infectaban a humanos. Con el Covid-19, ahora son 7.

La mayoría de estos virus no son demasiado agresivos y, de hecho, muchas personas son infectadas por ellos cada año, desarrollando una patología que no suele ser más grave que un resfriado o una gripe. Pero entonces, ¿por qué hemos sufrido situaciones como la del SARS o el Covid-19?

¿Por qué los coronavirus han sido tan peligrosos?

La epidemia de SARS de 2003, la del MERS de 2012 y la pandemia de Covid-19 que ha detenido por completo el mundo. Los coronavirus han sido responsables de algunos de los mayores desastres biológicos de los últimos años.

Pero hay una cosa que debemos tener muy clara: ningún virus quiere matarnos. Cuando sucede una epidemia de estas dimensiones, el virus se propaga rápidamente por la población y causa muertes. Y la explicación a esto es que el virus no está bien adaptado a nuestro cuerpo.

La evolución premia a los virus que menos daño nos causan, pues somos su “casa”. Si nos matan, ellos también “mueren”. Por lo tanto, que un virus sea letal es un absoluto fracaso para su especie desde el punto de vista evolutivo.

El problema de los coronavirus del SARS, el MERS y el Covid-19 es que los humanos no somos su “casa” predilecta. Estos virus viven en el interior de otros mamíferos, principalmente murciélagos y ratas, con los que han establecido una relación más estrecha y hay un equilibrio en el que no causan demasiado daños a estos animales.

Ahora bien, es posible que, si se reúnen las condiciones necesarias, un virus que está adaptado a un animal concreto, haga el salto a la especie humana. Y una vez dentro de las personas, ni el virus está preparado para subsistir sin causarnos demasiado daño ni nosotros estamos listos para combatirlo, pues es algo nuevo para los humanos y hay una falta de inmunidad colectiva.

Esto, junto al hecho de que los coronavirus tengan la capacidad de transmitirse entre personas por el aire, hace que reúnan todas las condiciones para propagarse rápidamente por las poblaciones y encima que tengan una letalidad mayor que la de otros virus con los que sí estamos acostumbrados a convivir.

Y es muy posible que el Covid-19 se quede entre nosotros, pues se ha extendido mucho más que otros de su familia como el SARS o el MERS, pero hay que estar tranquilos ya que no volverá a causar una situación así. El virus se adaptará a ser menos agresivo (ya que es lo mejor para garantizar su supervivencia) y nosotros desarrollaremos inmunidad frente a él.

¿Cuáles son los coronavirus que afectan a humanos?

Como hemos dicho, la familia de los coronavirus está compuesta por 32 especies distintas. Estas se agrupan en 4 subgrupos: alfa, beta, gamma y delta. Los que nos interesan a nosotros son los alfa y los beta, pues son los capaces de infectar nuestro aparato respiratorio.

A continuación veremos estos dos grupos y las especies que contienen. A grandes rasgos, los alfa son los menos agresivos. Y los beta, aunque algunos son leves, es donde encontramos al SARS, MERS y Covid-19.

1. Alfa coronavirus

El grupo de los alfa coronavirus contiene las especies que más comúnmente circulan por el mundo. Son poco agresivos ya que llevan mucho tiempo en contacto con nosotros, por lo que su patología tiende a ser leve.

Pese a ser de la misma familia que el SARS o el Covid-19, estos no vienen de un salto de una especie animal a los humanos (al menos recientemente), por lo que no son tan peligrosos.

1.1. HCoV-229E

El HCoV-229E es una de las especies de coronavirus más frecuente. Está circulando constantemente por el mundo de forma similar a la gripe, es decir, con picos de contagios durante los meses de invierno, aunque se detectan casos todo el año.

No es en absoluto un virus peligroso. De hecho, en la mayoría de personas cursa con una sintomatología similar a la de un resfriado común, lo que explica que mucha gente no sepa que ha sido infectada. Se estima que un 7% de los procesos de resfriado son causados por este virus.

De todos modos, no siempre infecta las vías respiratorias altas, también hay algunos casos de neumomías y bronquitis, aunque este virus es responsable de menos del 2% de las que se diagnostican.

1.2. HCoV-NL63

El HCoV-NL63 es otra de las especies más comunes de coronavirus, aunque no tanto como el anterior. Fue descubierto en 2003 cuando un niño de Holanda sufrió una bronquitis. Se sabe que está relacionado con el del SARS. Es más, se cree que el SARS procede de este virus.

Sea como sea, esta especie tiende a provocar infecciones en la población infantil, ancianos e inmunodeprimidos durante los meses de invierno. Pese a ser población de riesgo, la afectación no suele ir más allá de un proceso catarral o gripal.

2. Beta coronavirus

Cambiamos de grupo. Los beta coronavirus no tienen por qué ser peligrosos, pues dos de sus especies afectan a humanos de forma más o menos leve. El problema es que 3 de ellos son los coronavirus que pasaron de una especie animal concreta a los humanos, convirtiéndose así en virus “nuevos”. Y esta falta de adaptación tanto de ellos hacia nosotros como de nosotros hacia ellos es lo que ha impulsado las epidemias de coronavirus que conocemos.

2.1. HCoV-OC43

El HCoV-OC43 es otra de las especies más comunes de coronavirus y, pese a ser beta, no es en absoluto peligroso. Igual que los anteriores, este virus también está circulando anualmente por todo el mundo, con picos de contagio durante los meses de invierno, como sucede con todas las infecciones víricas respiratorias. Junto con el HCoV-229E, fue uno de los que se descubrió primero.

Suele ser responsable de procesos catarrales sin mayores complicaciones y se estima que entre el 4% y el 15% de las infecciones respiratorias agudas son provocadas por este virus, pese a que tiende a confundirse con un resfriado común o una gripe, pues la sintomatología es prácticamente idéntica.

2.2. HCoV-HKU1

El HCoV-HKU1 es una especie de coronavirus menos común que el anterior y que fue descubierta en 2005 en Hong Kong, en dos pacientes que fueron ingresados por una neumonía. Es más agresivo ya que se cree que llegó a los humanos a través de las ratas, pero no ha llegado a provocar una epidemia como tal.

Este virus es menos frecuente y se diagnostican pocos casos durante el año. De todos modos, en este caso sí que hay que ir con más cuidado ya que infecta las células de los pulmones provocando neumonías que pueden resultar graves en la población de riesgo.

2.3. SARS

El SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) es un coronavirus causante de neumonía que provocó en 2003 una epidemia en el sudeste asiático, aunque pronto se propagó a más de 30 países, dejando un balance de más de 8.000 infectados y 774 muertos.

Este virus tuvo una tasa de letalidad alta (10%) y se propagó rápidamente por lo que hemos explicado anteriormente: el virus pasó de los murciélagos a los humanos, donde no estaba adaptado a vivir. No se han confirmado nuevos casos desde 2004, pero no podemos decir que está erradicado. El virus sigue circulando entre las poblaciones de murciélagos.

2.4. MERS

El MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) es otro coronavirus similar al SARS en cuanto a sintomatología, aunque en este caso la letalidad llegó a ser del 35%. La epidemia empezó en Arabia Saudita en 2012 y se propagó a 27 países distintos, con un total de 2.040 infectados.

En este caso, el salto se produjo desde los dromedarios (que eran el hospedador habitual del virus) hacia los humanos, donde el MERS no estaba adaptado a vivir y, por lo tanto, provocaba muchos daños a las células pulmonares.

2.5. Covid-19

Poca introducción necesita. Y es que el Covid-19, a fecha que se escribe este artículo, está siendo responsable de una de las mayores pandemias de la historia. Con sus ya más de 216.000 contagios en en 168 países (cifra que seguirá aumentando) y sus más de 8.000 muertes, esta especie de coronavirus ha detenido el mundo. No tiene una tasa de letalidad demasiado alta (cercana al 2%), pero sí es de muy fácil transmisión.

Se trata de un virus que ha hecho un salto desde (presuntamente) los murciélagos hasta el ser humano, donde provoca una neumonía que puede resultar grave para la población de riesgo, aunque algunos individuos sanos y jóvenes también pueden pasar por una patología seria. De todos modos, es importante recordar que se están aplicando medidas para frenar su expansión y que, en caso de que se quede entre nosotros, cada vez será menos dañino y seremos más inmunes a él.

Referencias bibliográficas

  • Eun Hyung Lee, F., Treanor, J.J. (2016) “Infectious Diseases of the Lungs”. Clinical Respiratory Medicine.
  • Van der Hoek, L. (2007) “Human coronaviruses: What do they cause?”. Antiviral Therapy, 12(4).
  • Centers for Disease Control and Prevention. (2020) “Lo que necesita saber sobre la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19)”. CDC.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.