Las 3 meninges: partes, características y funciones

Las meninges son unas capas de tejido conectivo que, rodeando todo el sistema nervioso central, desempeñan funciones imprescindibles para el organismo, pues protegen, nutren y mantienen estable la fisiología del cerebro y la médula espinal.
meninges estructura

El sistema nervioso central no tiene este nombre por casualidad. Realmente es nuestro centro de mandos. Y es que el cerebro y la médula espinal se encargan de generar respuestas a los estímulos en forma de impulsos eléctricos y de conducir estas órdenes nerviosas hasta cualquier órgano o tejido del cuerpo, respectivamente.

Desde mantener estables las funciones vitales (respiración, frecuencia cardiaca, movimientos intestinales…) hasta captar información del medio a través de los cinco sentidos, pasando por la locomoción, la conciencia, la imaginación o la respuesta a los estímulos, el sistema nervioso central lo controla absolutamente todo.

Y en términos de biología, cuando algo es importante, está bien protegido y a salvo de las perturbaciones del medio externo. Y nuestro cuerpo alberga pocas cosas más imprescindibles que el cerebro y la médula espinal, por lo que no es de extrañar que sean también las estructuras más protegidas.

Pero no solo el cráneo y la columna vertebral lo protegen. Estas estructuras óseas son muy importantes, pero normalmente infravaloramos el papel que tienen las meninges, unas capas de tejido conectivo que recubren todo el sistema nervioso central y que desempeñan funciones vitales para mantener en un buen estado de salud el cerebro y la médula espinal, algo imprescindible para nuestra correcta fisiología.

¿Qué son las meninges?

El cerebro y la médula espinal son imprescindibles para la vida tal y como la conocemos, al menos en los animales más desarrollados. Pero son igual de importantes que delicados. El sistema nervioso central, por su naturaleza, es muy sensible a lesiones, traumatismos, golpes, alteraciones químicas y falta de nutrientes.

Pequeñas perturbaciones en el cerebro y la médula espinal pueden conducir a que las neuronas, las células que conforman el sistema nervioso, pierdan la funcionalidad, cosa que puede llevar a problemas motores, pérdida de memoria, alteraciones del estado de ánimo e incluso a la muerte.

Por ello, la naturaleza ha ideado un sistema que, junto con los huesos del cráneo y la columna vertebral, recubra todo este sistema nervioso central, protegiéndolo de estas perturbaciones: las tres meninges.

Las meninges, pues, son tres capas (diferentes entre ellas) de tejido conectivo que rodean tanto el cerebro como la médula espinal. Conforman algo así como una membrana que se sitúa entre el sistema nervioso central en sí y las estructuras óseas y que tiene la principal función de amortiguar los golpes, nutrir a las neuronas, recoger las sustancias de desecho, mantener estable la presión interna, regular la homeostasis, entre otras.

Las tres meninges son unas de las estructuras fisiológicas más importantes para garantizar que, a pesar de nuestro estilo de vida y de las veces en las que comprometemos la integridad del sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal “vivan” en un pequeño clima, protegidos de todas las perturbaciones del exterior.

Las meninges están formadas por tres capas: la duramadre, la aracnoides y la piamadre. La duramadre es la más externa y, por lo tanto, la más dura, aunque también es la que dispone de una mayor vascularización (más número de vasos sanguíneos), pues es la que conecta con el sistema cardiovascular, recibiendo así oxígeno y nutrientes para las neuronas.

La aracnoides, por su parte, es la meninge intermedia. Es también la más delicada de las tres y no alberga vasos sanguíneos, aunque es extremadamente importante pues es por su interior que fluye el líquido cefalorraquídeo, el medio líquido que desempeña la función de la sangre dentro del sistema nervioso, pues esta no llega a él.

Por último, la piamadre es la meninge más interna, es decir, la que está en contacto directo con los componentes del sistema nervioso central propiamente dicho. Esta capa vuelve a ser rica en vasos sanguíneos pues es la meninge que se encarga de irrigar de oxígeno y nutrientes al cerebro.

Ahora que ya hemos entendido qué son las meninges y cuál es su papel general dentro del sistema nervioso central, podemos pasar a analizar cada una de las tres meninges individualmente, detallando las funciones que desempeñan.

meninges

¿Cuáles son las 3 meninges y con qué funciones cumplen?

Como venimos diciendo, las meninges están formadas por tres capas, las cuales, desde la parte más exterior hasta la más interior son la duramadre, la aracnoides y la piamadre. Sabemos que todas ellas cumplen con la función de proteger al cerebro, pero cada una de ellas desempeña un papel específico en ello. Veámoslos.

1. Duramadre

La duramadre es la meninge más externa. Es la capa que está en contacto con las estructuras óseas que protegen el sistema nervioso central, es decir, cráneo y columna vertebral, en concreto hasta las vértebras sacra.

Como las otras capas, la duramadre es tejido conectivo, aunque en este caso las células se estructuran de una forma concreta que le da a esta meninge una consistencia dura y fibrosa. De hecho, es la meninge más resistente, gruesa y rígida de todas.

La duramadre es diferente dependiendo de si rodea el cráneo o la médula espinal. Por ello, a nivel anatómico, esta duramadre se clasifica en duramadre craneal (rodea el cráneo) y duramadre espinal (rodea la médula espinal).

En primer lugar, la duramadre craneal está adherida a los huesos del cráneo, por lo que es muy importante para mantener en su lugar las distintas estructuras del encéfalo. Por lo tanto, la duramadre craneal es una especie de ancla entre sistema óseo y sistema nervioso. Esta región contiene también los conocidos como senos venosos, es decir, los vasos sanguíneos que recogen la sangre sin oxígeno del cerebro y la envían de vuelta al corazón para oxigenarla.

La duramadre craneal puede dividirse, a su vez, en dos capas. Por un lado, tenemos la capa perióstica, que es la parte más externa de la duramadre, la que está adherida al sistema óseo y la que tiene mayor irrigación de vasos sanguíneos. Por otro lado, tenemos la capa meníngea, que es la parte más interna de la duramadre pero también la que dispone de un mayor contenido en colágeno, por lo que es la más resistente. Esta capa meníngea dispone de tabiques que ayudan a dar forma al cerebro.

Y en segundo lugar, la duramadre espinal rodea la médula espinal hasta la región sacra. En este caso, sigue siendo la meninge más externa, pero no está en contacto directo con el sistema óseo. De hecho, está separada de él por el famoso espacio epidural, una especie de cavidad rica en grasa (para contribuir a la protección pero permitiendo el movimiento de la columna) y recorrida por arteriolas y vénulas.

Las funciones que desempeña esta la duramadre ya se pueden deducir de lo que hemos visto antes, pero es mejor resumirlas a continuación:

  • Ofrecer protección mecánica al cerebro y la médula espinal
  • Dar forma al cerebro
  • Impedir que el sistema nervioso cambie de posición
  • Captar el oxígeno y los nutrientes de la sangre para nutrir a las neuronas
  • Percibir el dolor asociado a la presión del cerebro contra el cráneo (son las principales responsables de que suframos cefaleas)
meninges neuroanatomía

2. Aracnoides

La aracnoides es la meninge intermedia, es decir, la que se sitúa entre la duramadre y la piamadre. Su nombre viene dado porque a nivel anatómico se asemeja a una tela de araña, estando muy lejos de la fortaleza estructural de la duramadre.

Igual que las otras capas, la aracnoides es una meninge que rodea el cerebro y la médula espinal con la función de proteger al sistema nervioso central, pero esta tiene una característica particular muy importante: es la meninge que contiene el conocido como espacio subaracnoideo, una especie de conducto por el que circula el líquido cefalorraquídeo.

El líquido cefalorraquídeo es una sustancia similar al plasma sanguíneo, es decir, a la sangre, aunque en este caso se trata de un medio incoloro que no fluye por los vasos sanguíneos, sino por dentro de esta meninge intermedia. A pesar de sus diferencias, el líquido cefalorraquídeo hace lo que la sangre en el resto del cuerpo pero a nivel del sistema nervioso, nutriendo a las neuronas, transportando hormonas, haciendo llegar las células del sistema inmune, manteniendo la presión estable dentro del sistema nervioso, etc.

La aracnoides, pues, es la meninge intermedia con la principal función de constituir una autopista para que fluya este líquido cefalorraquídeo. Por esta razón no tiene irrigación sanguínea y es la capa menos rígida a nivel estructural, pues si fuera como la duramadre, el líquido no podría fluir adecuadamente. El problema es que esta debilidad anatómica la convierte también en la meninge más susceptible de padecer trastornos. De hecho, la famosa meningitis es una infección que se sufre precisamente en esta meninge intermedia.

El líquido cefalorraquídeo es imprescindible para nuestra supervivencia y la aracnoides es la estructura que permite su circulación, por lo que las funciones de esta meninge derivan de las del líquido cefalorraquídeo y son las siguientes:

  • Proteger el sistema nervioso central
  • Nutrir a las neuronas del cerebro y la médula espinal
  • Recoger las sustancias de desecho (como el dióxido de carbono)
  • Mantener estable la presión dentro del encéfalo y la médula espinal
  • Permitir la flotación del cerebro
  • Regular la homeostasis (controla las concentraciones de diferentes sustancias químicas dentro del cerebro y la médula espinal)
  • Permitir la actuación de las células inmunitarias (impidiendo así infecciones del sistema nervioso)
  • Hacer llegar hormonas al sistema nervioso central (y liberarlas)
meninges dibujo

3. Piamadre

La piamadre es la meninge más interna, es decir, la que está en contacto directo ya sea con el cráneo o con la médula espinal. Se trata de la capa más delgada y, de nuevo, vuelve a estar muy irrigada, tanto de vasos sanguíneos como de vasos linfáticos (aquellos que transportan la linfa, rica en grasas y células del sistema inmune).

La principal característica de la piamadre es que adapta su morfología a los surcos cerebrales, encajando con él como si de un puzzle se tratara y consiguiendo recubrir prácticamente toda su superficie. Esto es imprescindible ya que es esta meninge la que, gracias a los vasos sanguíneos de los que dispone, hace llegar realmente el oxígeno y los nutrientes a las neuronas. Es el nexo de unión entre sistema circulatorio y sistema nervioso.

Otra de sus características es que el tejido conectivo que lo conforma dispone de una constitución que lo hace ser impermeable, algo muy importante para retener en la aracnoides el líquido cefalorraquídeo anteriormente comentado. Y no solo eso, pues son las propias células de la piamadre las que sintetizan este líquido y lo hacen llegar al espacio subaracnoideo.

La piamadre, pues, tiene la principal función de actuar como barrera hematoencefálica, es decir, separar el líquido cefalorraquídeo de la sangre pero permitir el paso regulado y controlado de minerales y nutrientes necesarios.

En este sentido, la piamadre desempeña los siguientes roles:

  • Proteger el sistema nervioso central (la capa menos importante en este aspecto, pero sigue teniendo este papel)
  • Actuar como barrera hematoencefálica
  • Producir líquido cefalorraquídeo
  • Nutrir a las neuronas del cerebro y la médula espinal
  • Mantener la forma de la médula espinal
  • Adaptarse a los surcos cerebrales
  • Percibir el dolor (especialmente en lesiones de la columna vertebral como por ejemplo la ciática)

Referencias bibliográficas

  • Decimo. I., Fumagalli, G., Berton, V. et al (2012) “Meninges: From protective membrane to stem cell niche”. American Journal of Stem Cells.
  • Batarfi, M., Valasek, P., Krejci, E. et al (2017) “The development and origins of vertebrate meninges”. Biological Communications.
  • Weller, R.O., MacGregor Sharp, M., Christodoulides, M. et al (2018) “The meninges as barriers and facilitators for the movement of fluid, cells and pathogens related to the rodent and human CNS”. Acta Neuropathologica.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.