Telencéfalo: anatomía, características y funciones

Es la región del cerebro más desarrollada en los humanos y, constituyendo la corteza cerebral y otras estructuras, coordina la mayoría de las acciones voluntarias del organismo y permite el desarrollo de emociones complejas, la inteligencia y la empatía.
Telencéfalo

El cerebro es el órgano más asombroso del cuerpo humano pero, a la vez, uno de los grandes misterios de la ciencia. Todavía hay muchas cosas que no entendemos acerca de cómo funciona nuestro “centro de mandos”. Afortunadamente, estamos avanzando a pasos agigantados y, día a día, nuestro conocimiento es cada vez mayor.

Y una de las cosas que sabemos es que el cerebro puede dividirse en distintas regiones dependiendo de las funciones que desempeñan, las propiedades de sus neuronas y su origen. Y una de estas estructuras más importantes es, sin duda, el telencéfalo.

Este telencéfalo está constituido por las regiones más externas del cerebro, incluyendo la corteza cerebral y los ganglios basales, entre otros. Se trata de la región del encéfalo más desarrollada en humanos y, de hecho, es la estructura que coordina la mayoría de acciones voluntarias del organismo.

En el artículo de hoy repasaremos la naturaleza de esta estructura cerebral, analizando sus características, las partes que la conforman y las funciones que desempeñan cada una de ellas.

¿Qué es el telencéfalo?

El telencéfalo es la estructura (o más bien dicho, conjunto de estructuras) cerebral que se localiza justo por encima del diencéfalo, siendo así la región del encéfalo más alejada de la espina dorsal. En otras palabras, si imaginamos el cerebro como la Tierra, el diencéfalo sería el núcleo terrestre, mientras que el telencéfalo sería la superficie terrestre (corteza cerebral) y otras regiones más internas pero que siguen sin conformar el núcleo (hipocampo, amígdala, ganglios basales…).

El telencéfalo, pues, es la estructura más amplia del cerebro y nace de la unión de distintas regiones. Este gran desarrollo anatómico y fisiológico del telencéfalo en los seres humanos es lo que nos diferencia, en parte, del resto de animales.

Y es que es en estas regiones que conforman el telencéfalo que tienen lugar las conexiones neuronales que nos llevan no solo a desarrollar acciones voluntarias, sino a experimentar emociones complejas y a disponer de conciencia, pensamiento abstracto, razonamiento, integración sensorial, memoria, empatía, habilidades intelectuales y, en definitiva, todo aquello que nos hace humanos.

El telencéfalo es la región más externa del cerebro y puede dividirse en dos hemisferios: uno derecho y otro de izquierdo. Estos dos hemisferios son parcialmente simétricos. Y decimos “parcialmente” porque, a pesar de que tiempo atrás se pensaba que realizaban las mismas funciones, hoy en día sabemos que no son exactamente iguales. Sea como sea, estas dos divisiones del telencéfalo se separan entre ellas a través del cuerpo calloso, que consiste básicamente en un haz de fibras nerviosas que delimitan los dos hemisferios pero que permiten el intercambio de información entre ambos.

Otra de las propiedades del telencéfalo en lo que se refiere a corteza cerebral es que está formado por una gran cantidad de surcos, lo que permite aumentar la superficie funcional del cerebro. Pero como hemos dicho, el telencéfalo no es solo la superficie del cerebro. También hay regiones más internas, las cuales analizaremos más adelante.

En resumen, el telencéfalo es la región más externa y voluminosa del cerebro. Es en lo que normalmente pensamos cuando imaginamos un cerebro, pues incluye la corteza cerebral con todos sus surcos representativos. Pero no solo conforma esta parte superior, sino que en su interior alberga también otras estructuras que, en conjunto, permiten el desarrollo de funciones físicas, emocionales e intelectuales muy complejas.

¿En qué partes se divide y cuáles son sus funciones?

El telencéfalo es, seguramente, la región más compleja a nivel anatómico y funcional del cerebro, por lo que detallar todos los roles que desempeña sería prácticamente imposible.

De todos modos, intentaremos explicar de la forma más clara posible cuáles son las partes que lo conforman (empezando por las más externas y terminando por las más internas) y qué funciones principales realizan cada una de ellas.

Partes cerebro

1. Corteza cerebral

La corteza cerebral es la parte más externa del cerebro, con todos sus surcos representativos. Esta corteza puede dividirse en lóbulos, que serían como las piezas que se juntan para dar lugar a un “puzzle”, que es toda esta superficie. A pesar de que están estrechamente interconectados, estos lóbulos están delimitados anatómica y funcionalmente y son los siguientes.

1.1. Lóbulo frontal

El lóbulo frontal es el mayor de los cuatro que conforman la corteza cerebral. Situado en la parte delantera del cráneo, ocupa cerca de un tercio de la superficie del cerebro. Esta región del telencéfalo cumple con funciones muy importantes: controlar los movimientos musculares, permitir la imaginación, potenciar la memoria, permitir el aprendizaje, reprimir impulsos, propiciar la inteligencia emocional y la empatía, solucionar problemas complejos, permitir el lenguaje y procesar la información olfativa.

1.2. Lóbulo parietal

El lóbulo parietal está situado por detrás del frontal, ocupando la región trasera superior del telencéfalo. Las funciones más importantes que desempeña son integrar la información sensorial (unir la información de todos los sentidos en una sola), procesar el dolor, permitir la orientación en el espacio, desarrollar el razonamiento matemático, permitir el lenguaje verbal, propiciar la memoria, permitir que tengamos el concepto de “yo” y mantener un buen estado anímico, es decir, impedir las fluctuaciones emocionales.

1.3. Lóbulo occipital

El lóbulo occipital es el más pequeño de los cuatro y se sitúa en la región del telencéfalo más cercana a la nuca. Es una de las pocas zonas del cerebro humano que prácticamente no ha evolucionado respecto a nuestros antepasados animales. De todos modos, sigue cumpliendo con funciones muy importantes: recibir y procesar la información visual, estimular la memoria, interpretar imágenes, propiciar la aparición de pensamientos, estimular emociones, diferenciar colores, captar el movimiento y permitir el reconocimiento espacial, es decir, la orientación.

1.4. Lóbulo temporal

El lóbulo temporal se encuentra localizado en la región lateral inferior del telencéfalo, más o menos a la altura de los oídos. Sus funciones son las siguientes: procesar la información auditiva, permitir la comprensión del lenguaje, procesar la información visual, asociar la información auditiva y visual en una sola, permitir el sentido del tacto, potenciar la capacidad de atención, propiciar la memoria, permitir que nos orientemos hacia un sonido, regular la producción de hormonas, almacenar recuerdos sensoriales, vincular emociones a los recuerdos, regular la estabilidad emocional, controlar el deseo sexual y permitir el aprendizaje.

2. Hipocampo

El hipocampo es un pequeño órgano de forma alargada y curvada que se encuentra en el interior del lóbulo temporal. Su principal función es la de permitir la memoria tanto a corto como a largo plazo. De hecho, su importancia en este aspecto es tan grande que se le conoce también como “órgano de la memoria”.

Más allá de su imprescindible papel en el almacenamiento de información y recuerdos, el hipocampo es clave para permitir la orientación en el espacio, propiciar un correcto aprendizaje y reprimir impulsos, una de las cosas que nos hace más humanos.

3. Ganglios basales

Los ganglios o núcleos basales son agrupaciones de neuronas localizadas en la parte más interior del telencéfalo. Estas neuronas se comunican con la corteza cerebral y están implicadas en muchas funciones distintas. Los núcleos basales son diferenciables porque están constituidos por sustancia gris (neuronas sin vaina de mielina), igual que las neuronas de la corteza cerebral, mientras que a su alrededor solo hay sustancia blanca, es decir, neuronas con mielina. Sea como sea, los ganglios basales son los siguientes.

3.1. Núcleo caudado

El núcleo caudado es el ganglio basal más estrechamente relacionado con la médula espinal. Por ello, su principal función es la de controlar los movimientos musculares voluntarios de todo el cuerpo. Además, permite encender el estado de alarma en el cuerpo ante un peligro y estimula el aprendizaje, la memoria y la motivación.

3.2. Núcleo lenticular

El núcleo lenticular es un ganglio basal implicado en el desarrollo de los sentimientos, la transmisión de información entre distintos núcleos y el control motor del organismo.

3.3. Núcleo putamen

El núcleo putamen es el ganglio basal más importante en el control motor del cuerpo, pues regula no solo los movimientos voluntarios, sino también los involuntarios, siendo los movimientos faciales y los de las extremidades aquellos en los que tiene mayor relevancia. De igual modo, esta región del telencéfalo es también clave en la aparición de emociones, especialmente las de amor y odio.

3.4. Globo pálido

El globo pálido recibe este nombre y se diferencia de los demás porque está formado por sustancia blanca, no gris. Su principal función es la de garantizar un correcto flujo de información entre los distintos ganglios del telencéfalo, de ahí que requiera de la presencia de mielina en las neuronas que lo conforman, pues esta sustancia agiliza la transmisión de impulsos nerviosos.

3.5. Núcleo accumbens

El núcleo accumbens es el ganglio del telencéfalo más importante en el desarrollo de emociones placenteras, desde el sentimiento de recompensa y satisfacción hasta la risa. Además, parece ser la región del cerebro donde “nace” el efecto placebo, la adicción a sustancias e incluso las emociones de miedo y agresividad.

3.6. Núcleo subtalámico

El núcleo subtalámico es uno de los ganglios del telencéfalo más importantes a la hora de regular y coordinar los movimientos motores del organismo, tanto los voluntarios como los involuntarios.

3.7. Cuerpo neoestriado

El cuerpo neoestriado es la estructura que nace de la unión de los núcleos caudado y putamen. En este sentido, esta región del telencéfalo no desarrolla funciones propias más allá de aquellas de los ganglios que conforma.

3.8. Cuerpo estriado

El cuerpo estriado es el ganglio del telencéfalo más importante a la hora de permitir el flujo de información entre estos ganglios y otras regiones del cerebro, especialmente la corteza cerebral.

3.9. Amígdala cerebral

La famosa amígdala cerebral es un ganglio del telencéfalo y una de las estructuras cerebrales más importantes. Y es que es el principal núcleo de control de las emociones más primitivas. Tiene un papel muy importante a la hora de procesar, almacenar y reaccionar ante las emociones que experimentamos.

La amígdala cerebral, pues, determina qué debemos sentir (qué emoción expresar) en función de lo que percibimos del medio, genera respuestas instintivas ante el miedo, regula la conducta sexual, controla la agresividad, regula el apetito, controla las emociones placenteras, permite la inteligencia emocional y la empatía, realiza la asociación de recuerdos con emociones y potencia el aprendizaje.

3.10. Sustancia negra

La sustancia negra es una región del telencéfalo que, debido a la presencia de un pigmento conocido como neuromelanina, dispone de una coloración oscura cuando se observa con técnicas de imagen. Sus principales funciones son las de controlar el movimiento ocular, coordinar funciones motoras, permitir la orientación en el espacio, sintetizar dopamina (es una de las principales “fábricas” de esta hormona y neurotransmisor) y potenciar el aprendizaje.

3.11. Núcleo rojo

El núcleo rojo es una región del telencéfalo que, debido a la presencia de pigmentos férricos, dispone de una coloración rosácea. Sus principales funciones son las de controlar el movimiento corporal, especialmente de brazos y hombros, y potenciar la coordinación motriz.

4. Bulbo olfatorio

El bulbo olfatorio es una estructura del telencéfalo muy conservada entre los animales. Por lo tanto, es una de las regiones cerebrales más antiguas. Se trata de una pequeña estructura vesicular localizada por debajo de la corteza cerebral, en la zona más próxima a las fosas nasales. Como se puede deducir por su nombre, el bulbo olfatorio tiene la función principal de captar y procesar la información procedente del sentido del olfato.

Referencias bibliográficas

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Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.