Las 6 claves para ser una persona feliz (según la ciencia)

La felicidad es un concepto propio y subjetivo. Aun así, existen ciertos parámetros que, de media, promueven que las personas sean más felices. Descúbrelos aquí.
Claves ser persona feliz

La felicidad es un concepto muy difícil de definir, pues es sencillo enumerar las condiciones teóricamente necesarias para que esta se presente (buena salud, amor, libertad, comodidad económica y otros factores), pero un individuo puede presentar todos estos parámetros en un nivel excelente y a la vez ser infeliz. Estas condiciones generales son necesarias para que toda persona pueda ser feliz, pero, a veces, no son suficientes.

Entonces ¿Qué es ser feliz? fuentes médicas y psicológicas definen a la felicidad como un sentimiento positivo que todos los seres humanos pueden y desean encontrar, tratándose de un atributo autodeterminado (subjetivo) que proviene de una construcción social. Así pues, el sentimiento no depende del todo del individuo, sino que también se ve condicionado por las percepciones culturales y políticas que conllevan el lugar de nacimiento y desarrollo.

En uno de los términos que te hemos presentado está la esencia del concepto: la felicidad es subjetiva y autopercibida y, por tanto, única e intercambiable. Si quieres conocer algunas de las 6 claves para ser una persona feliz (según la ciencia), continúa leyendo.

¿Cuáles son las claves para ser feliz?

Es común detectar fuentes divulgativas que aseguran que, siguiendo una serie de pasos, el lector encontrará la felicidad de forma fácil y sencilla. Nada más lejos de la realidad: la felicidad es un constructo y, como tal, depende tanto del individuo como del entorno que le ha ayudado a formarse a sí mismo como ente autónomo y diferenciado. Por ello, no podemos asegurarte que vayas a encontrar la felicidad en ninguna de estas líneas. Prometer, en este caso, sería mentir.

De todas formas, la estadística, las matemáticas y las investigaciones están para algo. Si bien no podemos asegurar que una clave concreta vaya a funcionar para todos, sí que se puede enunciar que, según X estudio y X número muestral, se observó una correlación positiva entre un evento concreto y una medida numérica objetiva que podría ejemplificar la tasa de felicidad individual.

Sabemos que esta terminología puede sonar compleja, pero es necesario establecer el siguiente concepto: a partir de ahora, nos movemos en tendencias generales aplicables a ciertos ámbitos concretos. Si sientes que eres una persona infeliz y eso te preocupa, no hay nada mejor que acudir a un profesional en salud mental para que te guíe. Una vez realizada esta acepción, no nos demoramos más: descubre qué dice la ciencia sobre las formas de alcanzar la felicidad.

  • Puedes consultar nuestra selección de psicólogos presenciales y online aquí.

1. Desarrollar una inteligencia emocional adecuada

La inteligencia emocional es un constructo que se refiere a la capacidad individual para reconocer emociones propias y las de los demás. El sujeto con una inteligencia emocional desarrollada puede discriminar entre sentimientos propios y ajenos, etiquetarlos adecuadamente, modular su respuesta en base al entorno y utilizar información emocional para guiar tanto pensamiento como conducta.

Según el artículo científico La Inteligencia Emocional y el estudio de la felicidad (Revista Universitaria de formación del Profesorado), datos recientes descubiertos en el ámbito de la psicología han demostrado que las habilidades emocionales se relacionan con la felicidad y el funcionamiento social en niños, adolescentes y adultos jóvenes.

Aunque siempre está bien recibir un respaldo estadístico, resulta bastante intuitivo relacionar la inteligencia emocional con la felicidad. Cuanto mejor responda el individuo a su entorno, mejor se le tratará y, por tanto, más feliz será la persona en cuestión. Si das comprensión, empatía y apoyo, seguramente las recibas también, en mayor o menor medida.

Desarrollar inteligencia emocional

2. Desarrollar vínculos afectivos

La Revista de Economía Aplicada pone a nuestra disposición un artículo científico de revisión verdaderamente interesante; LA FELICIDAD DE LOS ESPAÑOLES: FACTORES EXPLICATIVOS. Aunque se centra en los parámetros que pueden promover la felicidad en este grupo poblacional, podemos intuir que estos serán intercambiables en cierto grado con cualquier sociedad occidentalizada o de valores similares.

Según este artículo, el desarrollo de vínculos de índole sexoafectiva aparece en muchísimos estudios como un claro indicativo de felicidad. Las personas casadas o que conviven con sus parejas son generalmente más felices que aquellas que viven solas, bien porque nunca se han casado o porque se han separado/quedado viudas.

Como podrás imaginar, esta regla general no es ni mucho menos aplicable a todos los casos. Hay gente que es perfectamente feliz en soledad, pero, como hemos dicho anteriormente, nos basamos en datos estadísticos para observar tendencias generales. Es un hecho que, al ser animales gregarios, los seres humanos nos beneficiamos enormemente del desarrollo de vínculos con otras personas.

3. Ser capaz de adquirir conocimiento

El mismo artículo previamente citado argumenta que presentar estudios suele asociarse con una mayor tasa de felicidad en la población general. Esto no es casualidad: el nivel de educación suele asociarse a una mayor tasa de renta y estatus ocupacional, lo que se traduce en más dinero y menos preocupaciones.

De todas formas, la adquisición de conocimiento “por vía libre” también puede suponer una verdadera fuente de felicidad para el ser humano. Somos seres curiosos por naturaleza y, por tanto, mantener la mente ocupada aprendiendo cosas no aplicables de forma directa puede suponer una meta y distracción a largo plazo.

4. Mantener una buena estructura familiar

El artículo Funcionamiento familiar y sus relaciones con la felicidad (Revista Peruana de Psicología y Trabajo Social) ha descubierto que, de forma objetiva, la cohesión del núcleo familiar genera felicidad. La cohesión familiar es un término que define el vínculo emocional que mantiene a los miembros de una familia unidos a lo largo del tiempo, evaluando cuán “cerca” o “lejos” están unos de los otros.

La capacidad de comunicación y entendimiento de los consanguíneos es esencial en la especie humana, pues, al fin y al cabo, muchas personas conviven de forma directa con sus familiares. Además de todo esto, un funcionamiento equitativo en la distribución de poderes en la escala familiar (democrático) también se asocia a una mayor tasa de bienestar general entre sus integrantes.

Estructura familiar

5. Evitar la desocupación laboral

Fuentes ya citadas nos confirman lo evidente: estar desempleado casi siempre equivale a una infelicidad clara. El desempleo influye de manera más negativa en el bienestar que cualquier otro parámetro aislado, como la separación o el divorcio. No tener trabajo es algo que consume a muchas personas, pues un porcentaje nada desdeñable de los parados presentan patologías como depresión, alcoholismo y, en los peores casos, suicidio.

Con esto no pretendemos desanimar a nadie: todo lo contrario. Es un hecho que la situación laboral es muy precaria en algunas regiones, pero no por ello hay que darse por vencido. La inactividad deriva en tristeza, y la tristeza en un acomodamiento verdaderamente negativo. Si sientes que no tienes fuerzas para buscar trabajo y llevas mucho tiempo parado, acude a un profesional de la salud pública con presteza. Con la ayuda adecuada, ninguna mala situación es permanente.

6. Evitar el sesgo de negatividad

El sesgo de negatividad es un mecanismo conductual muy curioso, pues no parece tener un significado adaptativo demasiado claro en la actualidad (aunque sí de forma vestigial). Entre 2 eventos de la misma intensidad, una persona con un sesgo de negatividad marcado se fijará muchísimo más en la peor, y solamente recordará esto a largo plazo.

En otras palabras: algo muy positivo no cambiará la forma de concebir el mundo y actuar del individuo, pero algo mínimamente negativo permanecerá con él y lo condiciona ante futuras oportunidades. Estamos ante un claro efecto trampa: cuanto más negativo sea el paciente, peor le saldrán las cosas, pues seguramente trabajará con menos seguridad y dedicación.

Deshacerse del sesgo de negatividad es esencial para que una persona pueda ser feliz. Es necesario darle tanta importancia a las cosas malas como a las buenas, y siempre ser agradecido por todo lo que nos rodea y a veces damos por sentado. ¿Qué tal si pruebas a dedicar 5 minutos todos los días a pensar en las cosas buenas que tienes en tu vida?

Evitar negatividad

Resumen

Citar las claves para ser una persona feliz es una tarea titánica, pues partimos sobre la premisa anteriormente postulada: la felicidad es un constructo subjetivo y, por tanto, único e intercambiable en cada individuo. Por ello, los consejos aquí recogidos pueden funcionar para una persona, pero no servirle de nada a otra.

De todas formas, hacemos cierto hincapié en que los números no mienten. Hemos recogido tendencias generales, así que podemos asegurar que, de media, tener una inteligencia emocional desarrollada, presentar vínculos afectivos, ser capaz de conocer, mantener una buena estructura familiar, tener un trabajo y evitar la negatividad son claros condicionantes para el desarrollo de felicidad en muchas personas.

Comparte:
¿Te ha gustado?
MédicoPlus Logo
MédicoPlus te acerca al mundo de la medicina. Rigor científico y médico en cada artículo. Contacta con tu médico y mejora tu salud en tu portal especializado de confianza.
  • Estilonext
  • azsalud

Suscríbete a
nuestra newsletter

Cada semana te enviamos tips de salud,
nutrición, noticias y más.

Puedes darte de baja cuando quieras.

© Copyright 2021 MédicoPlus. Todos los derechos reservados.Aviso legal,política de privacidad,cookies