Los 4 tipos de Arrepentimiento (y sus características)

El arrepentimiento es una emoción que nos lleva a sentirnos mal cuando somos conscientes de haber cometido un error. Aunque es un estado desagradable, es necesario para que aprendamos y corrijamos nuestros errores.

tipos-arrepentimiento

Llamamos emociones a esas reacciones psicofisiológicas que se ponen en marcha ante la estimulación que recibimos. A nivel fisiológico, estas son capaces de coordinar la respuesta de los diferentes sistemas biológicos de nuestro cuerpo, por lo que se manifiestan mediante indicadores variados como la expresión facial, la voz o la actividad del sistema nervioso autónomo. Gracias a las emociones nos posicionamos de manera adaptativa ante el entorno que nos rodea. Además, salvo algunas excepciones, suelen expresarse de manera similar a través de los distintos individuos, grupos y culturas del mundo.

Existe la creencia errónea de que existen emociones buenas y malas. Sin embargo, establecer esta dicotomía no es acertado, pues todas las emociones cumplen una función y por ello ninguna debe ser reprimida o eliminada de nuestro repertorio. Por supuesto, existen emociones agradables y desagradables. A priori, todos preferimos sentir alegría antes que tristeza.

Sin embargo, sentirnos tristes es necesario para recomponerse ante la adversidad. La tristeza nos permite apartarnos temporalmente de la vida normal para elaborar lo que ha sucedido y atraer a los demás para que estos puedan brindarnos su apoyo. Como vemos, aunque sentirnos de esta manera no es satisfactorio, sí es adaptativo ante ciertos eventos.

El arrepentimiento es una emoción compleja, que se caracteriza por producir malestar en la persona cuando ésta es consciente de haber hecho algo mal. En este caso, su función es la de impulsarnos a reparar el daño que hayamos podido causar. En este artículo vamos a hablar acerca de esta emoción y los tipos de arrepentimiento que podemos experimentar.

¿Qué es el arrepentimiento?

El arrepentimiento se define como una emoción compleja que nos hace experimentar malestar cuando somos conscientes de haber hecho algo malo. Aunque sentirnos arrepentidos no es en absoluto agradable, este estado nos impulsa habitualmente a reparar el posible daño causado a los demás. Cometer errores es algo natural en el ser humano. Sin embargo, el arrepentimiento es una herramienta que nos permite enmendar nuestras equivocaciones y mejorar nuestras relaciones con el entorno.

Arrepentirse es un acto espontáneo, que se deriva de la comprensión legítima de los propios errores. Sin embargo, esto no necesariamente asegura que esa equivocación no se vaya a repetir en el futuro. Los errores pueden llevarse a cabo de forma voluntaria o involuntaria. Aunque hay quienes hacen el mal de forma totalmente consciente, en otros casos los actos dañinos se ejecutan sin conciencia real de lo que estos implican.

Ejemplo de ello se observa en las personas con determinados trastornos psiquiátricos que perciben la realidad de manera distorsionada. En estos casos, se puede dañar a los otros sin una intención maligna. Estas personas pueden sentir un arrepentimiento real en el momento, pero es probable que continúen errando debido a su condición. Esto es, por supuesto, difícilmente comprensible para la sociedad.

El arrepentimiento tras los actos inadecuados es algo que la sociedad siempre espera, pues esta emoción ha sido siempre ensalzada por la religión cristiana. En este sentido, arrepentirse significa reconocer los pecados cometidos con el objetivo de cambiar de actitud y lograr el perdón de Dios. En el cristianismo católico, el arrepentimiento se vincula con el sacramento de la penitencia. Al confesar su error al sacerdote, el fiel recibe una penitencia que servirá para reparar el pecado cometido y obtener la absolución.

¿Qué clases de arrepentimiento existen?

Aunque se suele hablar de arrepentimiento en general, lo cierto es que podemos experimentar distintos tipos de esta emoción en función de la situación que la desencadene. Conocer las distintas formas de arrepentimiento que podemos sentir es interesante para manejarlas en nuestro día a día de la mejor forma posible.

Probablemente recuerdes la última vez que te has arrepentido, y lo cierto es que te arrepentirás unas cuantas veces más a lo largo de tu vida. Como venimos diciendo, cometer errores y equivocarse es humano, por lo que intentar ser perfectos no es realista. En su lugar, es preferible aprender a conocerse y detectar esas situaciones en las que hemos podido errar para ponerles remedio. A continuación, vamos a conocer las distintas formas de arrepentimiento que podemos experimentar.

1. Arrepentimiento por indecisión

Esta forma de arrepentimiento es una de las más habituales. En muchas ocasiones a lo largo de la vida nos encontramos escenarios que nos pillan desprevenidos y donde las emociones del momento pueden jugarnos una mala pasada. Son muchas las veces que recordamos momentos en los que, pensándolo con calma, hubiéramos actuado de otra manera.

A veces dejamos escapar oportunidades, no decimos eso que deseábamos decir, nos bloqueamos ante situaciones ante las que quizá deberíamos haber reaccionado… Todo ello configura una pesada losa que se sostiene sobre nuestros hombros y da lugar a esta clase de arrepentimiento. Hay personas que son más tendentes que otras a rumiar y repasar compulsivamente el pasado.

Es importante que el arrepentimiento sea, ante todo, productivo. Anclarnos en esta emoción cuando ya no es posible remendar el error sólo nos hará sentirnos mal sin llegar a ninguna solución real. Por ello, es esencial cuidar esa delgada línea entre el arrepentimiento adaptativo y el que no lo es y da lugar a la culpa crónica.

arrepentimiento-indecision

2. Arrepentimiento por no sentirnos satisfechos con nosotros mismos

Esta forma de arrepentimiento tiene que ver con cómo nos sentimos con nosotros mismos. Desear mejorar y crecer cada día es positivo. Aprender de los errores y ser autocrítico en cierta medida nos ayuda a evolucionar con el tiempo. Sin embargo, **la perfección no existe y muchas veces no podemos dar tanto de nosotros como nos gustaría.

Muchas personas pueden arrepentirse de cómo se han portado con los demás en distintos momentos de su vida. Por ejemplo, podemos lamentar no haber dedicado tanto tiempo a nuestros abuelos cuando estos fallecen.

Aunque reconocer los errores que cometemos es útil y nos permite actuar para ponerles remedio, es importante no sobrepasarse en el grado de autoexigencia. Todos podemos equivocarnos y no siempre es justo valorar nuestras acciones pasadas desde la visión del presente. Es importante reconocer nuestra parte de responsabilidad sobre lo que hacemos, pero sin olvidar que el arrepentimiento nunca debe tornarse en culpa crónica e improductiva.

Muchas personas experimentan arrepentimiento sobre sus actos continuamente. En estos casos sobra decir que esta emoción deja de ser adaptativa. Es habitual que quienes se sienten de esta manera sufran una autoestima pobre y tengan una imagen muy negativa de sí mismos.

clases-arrepentimiento

3. Arrepentimiento moral

Esta forma de arrepentimiento es una de las que producen el malestar emocional más intenso. Esta se desencadena cuando sentimos que hemos cometido un acto moralmente reprobable, como mentir, manipular, robar, humillar, etc. En algunos casos, estas acciones no son trascendentales, aunque un tiempo después de haberlas llevado a cabo nos pueden hacer sentir muy mal con nosotros mismos.

El hecho de que experimentemos arrepentimiento moral es una señal de que poseemos un esquema de valores ajustado a la vida en sociedad. Así, muchos delincuentes son capaces de cometer actos totalmente inmorales sin sentir un ápice de remordimiento debido a que carecen de esos principios esenciales.

El arrepentimiento moral es necesario para que reflexionemos acerca de nuestros errores y podamos actuar con el fin de subsanarlos. Este mecanismo es clave para una vida ordenada en sociedad, donde existan unos límites básicos inquebrantables.

arrepentimiento-moral

4. Arrepentimiento relacional

A lo largo de nuestra vida conocemos infinidad de personas distintas. Algunas permanecen con nosotros y otras terminan alejándose. El curso natural de las cosas hace que sólo conservemos ciertas relaciones, mientras que otras se diluyen con el paso del tiempo. Muchas veces podemos reflexionar acerca de esas relaciones que ya no tenemos y que quizá podríamos haber mantenido con un poco más de esfuerzo, momento en el que puede aparecer esta forma de arrepentimiento.

A veces damos por sentado a las personas que nos rodean y descuidamos el vínculo que nos une a ellas. Este tipo de emoción es muy interesante, ya que actúa para que tratemos de esforzarnos más a la hora de cuidar nuestra red social. Esto permite evitar el aislamiento de nuestros seres queridos.

arrepentimiento-relacional

¿Cómo lidiar con el arrepentimiento?

Como ya hemos comentado, el arrepentimiento es una emoción natural en el ser humano, que nos ayuda a revisar nuestros errores y llevar a cabo las acciones pertinentes para remediarlos. Así, cuando el arrepentimiento va seguido de acciones reales que implican cambios, hablamos de un mecanismo adaptativo. Sin embargo, hay ocasiones en las que remendar el error ya no es posible.

En ese momento, el arrepentimiento puede pasar a convertirse en un sentimiento crónico de culpa, ya que nos sentimos mal por lo que hemos hecho pero no podemos tomar medidas para subsanar nuestras acciones. Sobra decir que en este caso esta emoción deja de ser adaptativa. Por esta razón, lo primero que debemos hacer cuando nos sentimos arrepentidos es valorar si es posible modificar la situación o no.

Es importante que reflexionemos acerca de todas las posibles alternativas, ya que a veces creemos que no es posible modificar nuestro error cuando no es así. Por ejemplo, podemos pensar que ya es tarde para retomar la relación con ese viejo amigo al que perdimos con el tiempo por nuestra dejadez. Sin embargo, puede que llamarle o escribirle sirva para que esa persona quiera dar una segunda oportunidad a la amistad. Como mencionamos anteriormente, todas las emociones son necesarias. Sentir arrepentimiento es señal de que somos personas equilibradas psicológicamente y ajustadas a la sociedad.

Comparte:
¿Te ha gustado?
MédicoPlus Logo
MédicoPlus te acerca al mundo de la medicina. Rigor científico y médico en cada artículo. Contacta con tu médico y mejora tu salud en tu portal especializado de confianza.
  • Estilonext
  • azsalud

Suscríbete a
nuestra newsletter

Cada semana te enviamos tips de salud,
nutrición, noticias y más.

Puedes darte de baja cuando quieras.

© Copyright 2022 MédicoPlus. Todos los derechos reservados.Aviso legal,política de privacidad,cookies