Sangrados durante el embarazo: ¿son peligrosos?

Los sangrados vaginales durante el embarazo no tienen por qué ser señal de nada peligroso, aunque siempre habría que comentarlo con el médico para descubrir el motivo.
Sangrados en embarazo

Hasta 1 de cada 4 mujeres sufre sangrados vaginales durante el embarazo, los cuales pueden presentarse en cualquier etapa de este, desde la concepción hasta el parto. Y, si bien es más común en el primer trimestre y no siempre representa un problema, puede ser un indicador de aborto espontáneo o de embarazo ectópico, por lo que siempre habría que acudir al ginecólogo.

Y es que durante las 40 semanas que dura el embarazo, el cuerpo de la mujer pasa por muchos cambios estructurales, metabólicos y hormonales muy importantes. Al cambiar tanto su fisiología, es normal que, al menos al principio, el embarazo tenga “síntomas” similares a los de una enfermedad: náuseas, mareos, vértigo, debilidad… E incluso sangrados.

Los sangrados vaginales son una de las complicaciones del embarazo más comunes y de las que generan más miedo en la madre, pues en ocasiones sí que son indicio de que la vida del bebé corre peligro. Siempre que se observen, hay que solicitar atención médica.

Por ello, en el artículo de hoy hablaremos sobre los sangrados durante el embarazo, indicando cuándo son más preocupantes, si representan un verdadero peligro, cuál es su causa y qué se puede esperar que diga el ginecólogo en caso de que se sufran.

¿Qué es el sangrado vaginal? ¿Es lo mismo que el manchado?

El sangrado y el manchado vaginal no son lo mismo. El manchado es perfectamente normal y no debe provocar miedo, pues son unas simples gotas de sangre que pueden verse en la ropa interior. No son indicio de nada grave y es totalmente normal que se observe durante el embarazo e incluso sin estar embarazada.

El sangrado es otra cosa. El sangrado vaginal es un flujo más abundante de sangre que, si bien en el manchado la sangre era imperceptible, requiere de una toalla para evitar que toda la ropa quede impregnada de sangre. Suele ser más intenso que el flujo de sangre propio de un período menstrual.

Entre el 15% y el 25% de las embarazadas sufren sangrados vaginales en el primer trimestre, que es la etapa del embarazo en la que es más probable que se observen. Y es que en el primer trimestre es normal que, por causas naturales, hayan sangrados. De todos modos, también pueden ser indicio de problemas más serios.

En el segundo y tercer trimestre no deberían haber sangrados vaginales, pues en esta etapa sí que tienden a ser un indicador de que hay problemas graves que pueden comprometer la vida del feto. En este caso, es todavía más importante solicitar atención médica de inmediato.

Por ello, analizaremos los sangrados vaginales por separado: los que ocurren en los primeros tres meses del embarazo y los posteriores. Y es que en cada una de estas etapas, las causas y los síntomas son distintos.

Sangrados en el primer trimestre del embarazo

Como hemos dicho, hasta 1 de cada 4 mujeres presenta sangrados vaginales en el primer trimestre del embarazo, es decir, en los primeros tres meses. En esta etapa, lo más común es que los sangrados, aunque puedan resultar alarmantes, no sean indicio de nada grave.

De hecho, los propios cambios anatómicos, metabólicos y hormonales hacen que perder algo de sangre sea normal y, si bien lo más frecuente es que sea un leve manchado, en algunas mujeres se manifiesta con el flujo de sangre más abundante.

Estas son las causas más frecuentes por las que puede observarse sangrado vaginal durante los primeros tres meses de embarazo.

1. Por la propia implantación embrionaria

Una de las causas más comunes y que no es en absoluto peligrosa. Es normal que una o dos semanas después de la fertilización hayan manchados e incluso sangrados vaginales leves. Esto es por la simple respuesta del cuerpo a la implantación del embrión en el útero. No hay de qué preocuparse, aunque para confirmar que esta es la causa, habría que acudir al ginecólogo.

2. Mayor irrigación sanguínea al cuello uterino

Otra de las causas más frecuentes y que no es indicio de nada grave. El cuello uterino es la región inferior del útero que desemboca en la parte superior de la vagina. Uno de los cambios estructurales más comunes es que aumenta el número de vasos sanguíneos en esta región para asegurar el correcto flujo de sangre. Por ello, es perfectamente normal que, al menos al principio, se observe algo de sangrado procedente del cuello uterino. De nuevo, no hay de qué preocuparse.

3. Tener relaciones sexuales

Sangrar después de las relaciones cuando se está embarazada tampoco es indicio de nada grave. Hay que tener en cuenta que biológicamente hablando, cuando una mujer está embarazada, el cuerpo no espera que se vaya a practicar sexo, pues “no tiene sentido” desde el punto de vista puramente biológico. Por ello, es normal que al no estar preparado para ello, se observen sangrados. Tampoco hay de qué preocuparse.

4. Embarazo ectópico

Entramos ya en el terreno de las causas que explican un sangrado en el primer trimestre y que sí son graves. El embarazo ectópico es aquel en el que el feto se desarrolla fuera del útero. Esta mala localización del feto ocurre en 1 de cada 50 embarazos y se desarrolla en las trompas de Falopio, el canal del cuello uterino o en la cavidad pélvica o abdominal.

Es común que, en caso de que el embarazo sea ectópico, se manifieste con sangrados durante el primer trimestre. Y teniendo en cuenta que puede poner en peligro la vida de la madre, hay que solicitar atención médica inmediata. El ginecólogo valorará si el embarazo es viable, si hay que medicar o incluso si hay que practicar un aborto, en caso de que haya peligro para la madre.

5. Aborto espontáneo

Cerca de un 10% de los embarazos se interrumpen durante el primer trimestre. Y es que los abortos espontáneos en los primeros tres meses son una de las principales complicaciones. La pérdida prematura del feto se manifiesta en, cerca de la mitad de los casos, con sangrados vaginales.

Es decir, los sangrados vaginales en el primer trimestre pueden ser indicio de algo tan grave como estar teniendo un aborto espontáneo. De todos modos, hay que recordar que esto no significa que la mujer no pueda volver a quedarse embarazada.

Sangrados en el segundo y tercer trimestre del embarazo

Si bien en el primer trimestre los sangrados no solían ser indicio de nada grave - a excepción de casos puntuales -, en el caso de que se observen después del tercer mes de embarazo, suelen ser síntoma de algún problema serio, ya sea para la salud del feto, de la madre o ambos.

1. Desprendimiento de placenta

Uno de los motivos más frecuentes de sangrado vaginal en etapas avanzadas de embarazo y que tienden a derivar en un aborto o, en el mejor de los casos, un parto prematuro. La placenta debe separarse del útero en el momento del parto. Sin embargo, a veces puede hacerlo cuando todavía se está desarrollando el feto.

El desprendimiento de placenta provoca que el feto deje de recibir nutrientes y oxígeno, por lo que hay mucho riesgo de aborto espontáneo. En caso de que se actúe rápido y haya ocurrido en etapas bastante avanzadas, puede salvarse su vida con un parto prematuro, aunque evidentemente hay riesgos. Sea como sea, el sangrado vaginal es el principal síntoma de que la placenta se ha desprendido antes de tiempo.

2. Placenta fuera de lugar

Es una de las causas más comunes de sangrado en las etapas avanzadas de embarazo y, siempre que se detecte a tiempo, no representa un problema grave. Normalmente la placenta se encuentra en la parte superior del útero. Sin embargo, en 1 de cada 200 embarazos, puede localizarse cerca del cuello uterino, en la parte inferior del útero.

Los sangrados vaginales son la principal señal clínica y si se informa a un ginecólogo, no habrá mayores complicaciones. Él sabrá que habrá que realizar una cesárea y le dará a la madre algunos consejos para evitar complicaciones más graves: básicamente hacer mucho reposo en cama.

3. Parto prematuro

Cuando el parto sucede antes de las 37 semanas de gestación, hablamos de parto prematuro. El sangrado vaginal es uno de los principales indicios de que la mujer está a punto de dar a luz antes de lo normal, por lo que habrá que acudir inmediatamente al hospital. Ahí se realizarán todos los procedimientos para garantizar un buen estado de salud del bebé, pues los prematuros corren el riesgo de sufrir distintas complicaciones.

Entonces… ¿debo preocuparme?

Los sangrados vaginales, al menos en el primer trimestre, no suelen ser motivo de preocupación, pues suelen aparecer por los propios cambios estructurales, metabólicos y hormonales del embarazo. Sin embargo, teniendo en cuenta que, especialmente después de los tres primeros meses, pueden ser indicio de problemas graves, la recomendación es que siempre se pida consejo a un ginecólogo.

Lo más probable es que diga que ni la vida de la madre ni la del feto corre peligro, pero en caso de que sí que haya riesgos, un diagnóstico y una atención rápidas aumentan mucho las probabilidades de resolver las complicaciones.

Referencias bibliográficas

  • The American College of Obstetricians and Gynecologists. (2016) “El sangrado durante el embarazo”. Patient Education.
  • Gutiérrez Solana, I.G., Larrañaga, C. (2009) “Hemorragia en la gestación”. Anales del Sistema Sanitario de Navarra.
  • The American College of Obstetricians and Gynecologists. (2019) “Bleeding During Pregnancy: Frequently Asked Questions”. ACOG.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.