¿Es el veganismo bueno para la salud?

Las dietas veganas, sin consumo de alimentos de origen animal, pueden prevenir el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades, pero también nos exponen a tener graves carencias nutricionales.
Es veganismo bueno para salud

El veganismo, sin duda, está al alza. Ya sea por cuestiones medioambientales, por la defensa de los derechos animales o por querer llevar una alimentación más sana, lo cierto es que la población mundial cada vez rechaza más los alimentos de origen animal.

Las cifras exactas son difíciles de conocer, pero distintos portales especialistas en estadísticas señalan que, a día de hoy, entre el 0,1% y el 2,7% de la población podría ser vegana. Estamos hablando de muchos millones de personas y, si lo juntamos con las dietas vegetarianas, esta cifra podría aumentar hasta el 14%.

Pero, ¿es el veganismo bueno para la salud? ¿Es sano seguir una dieta vegana? ¿Es cierto que reduce el riesgo de sufrir enfermedades? ¿Y qué pasa con las carencias nutricionales? Hay mucha controversia acerca de si, más allá de los motivos éticos de suprimir el consumo de alimentos de origen animal, el veganismo tiene algún sentido a nivel de salud.

Recalcando que dentro de la comunidad científica hay muchos debates ya que nos movemos en un terreno algo subjetivo (por la dificultad de valorar a largo plazo las consecuencias de un movimiento que es relativamente reciente), en el artículo de hoy hemos recogido la información de las más recientes publicaciones de prestigiosas revistas científicas de Nutrición para informar, de la manera más objetiva e imparcial posible, sobre los beneficios (o no) que el veganismo tiene para la salud.

¿Qué es el veganismo?

El veganismo es un tipo de vegetarianismo en el que no solo no se consume ni pescado, sino que se excluyen todos aquellos alimentos de origen animal. Mientras que un vegetariano sí puede comer huevos, leche, miel, queso, etc; un vegano no puede.

Por lo tanto, el veganismo es una tendencia nutricional en la que se diseña una dieta donde no se consume ningún producto que proceda de un animal. Se basa en la idea de que no puede existir una jerarquía entre los humanos y el resto de animales, por lo que cualquier alimento que sea obtenido por explotación o a través del sufrimiento de un animal queda excluido de la dieta.

Los veganos también son conocidos como vegetarianos estrictos y basan su alimentación exclusivamente en alimentos de origen vegetal, fundamentado su dieta, pues, en frutas y verduras, legumbres, granos integrales y cereales, semillas, frutos secos, alternativas veganas para la leche, el queso y el yogur (como la soja o la avena) y alternativas veganas a la carne (como el tofu).

Como hemos dicho, se estima que, a fecha que se escribe este artículo (12 de marzo de 2021) entre el 0,1% y el 2,7% de la población mundial es vegana, lo que representaría un incremento del 500% respecto al año 2014.

Y es que más allá de una forma de alimentación, el veganismo es también una forma de ver la vida y promover no solo el respeto hacia los animales, sino de cuidar el medioambiente. Pero, ¿es realmente más sano que una alimentación vegetariana o incluso que una donde se coma carne? Aquí viene el debate. Empecemos.

Veganismo

¿Realmente ser vegano es saludable?

Antes de empezar, hay que dejar muy clara una cosa: los seres humanos somos omnívoros. A nivel biológico, estamos hechos para comer tanto vegetales como carne. Si no fuera así, no tendríamos dientes caninos (colmillos) ni tendríamos los ojos en la parte frontal del rostro (un carácter propio de los depredadores en contraposición a los herbívoros, que los tienen a los lados), para empezar. Pero esto tampoco significa que el veganismo sea malo.

De algún modo, ¿atenta contra la naturaleza? Bueno, sí. Pero como también atenta contra la naturaleza que curemos el cáncer a través de la quimioterapia o que tomemos una aspirina cuando nos duele la cabeza. El argumento de “no estamos hechos para ser veganos” no sirve. Tampoco estamos hechos para vivir 80 años y aun así los vivimos, así que debemos dar razones de más peso para determinar si ser vegano es saludable o no.

Cuando una persona se hace vegana suele poner muchos motivos encima de la mesa. Y como evidentemente nadie puede cuestionar las razones éticas de nadie, lo único en lo que nos podemos enfocar nosotros es en la salud.

Desde los medios de comunicación (y, evidentemente, los portales que incitan al veganismo) se promete que suprimir el consumo de alimentos de origen animal trae muchos beneficios para la salud. Y esto es cierto. En parte. Hemos encontrado estudios que, en efecto, demuestran que las dietas veganas disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón (porque al no comer alimentos de origen animal suben menos los niveles de colesterol), diabetes y diverticulosis (una enfermedad que consiste en la aparición de bolsas en el intestino grueso a causa de un contenido bajo en fibra). Visto así, parece fantástico, ¿no?

Sí, pero es quedarse solo con una cara de la moneda. Y es que del mismo modo hemos encontrado artículos que señalan que, paralelamente, las dietas veganas están asociadas a un mayor riesgo de fracturas óseas (porque hay menos adquisición de calcio y vitamina D) e incluso de infarto (por las carencias de vitamina B12) y de problemas neurológicos (también por la B12).

En un reciente estudio con 48.000 personas, se observó que entre los veganos hay 10 veces menos casos de enfermedades cardíacas pero hay 3 infartos más por cada 1.000 habitantes que entre los que comen carne. ¿Cómo se explica esto? Muy sencillo.

Las dietas veganas hacen que la persona ingiera menos productos que aumentan el colesterol. Los niveles bajos de colesterol (tanto del bueno como del malo) pueden reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y de ictus, pero aumentan el riesgo de infartos de miocardio porque al haber menos colesterol, la fluidez de la sangre se ve afectada.

Las dietas veganas son altas en fibra y bajas en colesterol, proteína y calcio (luego veremos las implicaciones de esto), cosa que lleva, en efecto, a disminuir el riesgo de determinadas enfermedades pero a aumentar el de otras.

Así que, ¿cuál es la conclusión? ¿Es sana una dieta vegana? El veganismo reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y diverticulosis pero aumenta el de sufrir fracturas y el de tener infartos de miocardio, así que realmente no podemos decirlo con claridad. Estos son los efectos contrastados. Todos los otros supuestos efectos beneficiosos no están, ni mucho menos, comprobados.

Veganismo corazón

¿Por qué no podemos estar seguros de si el veganismo es sano o no?

Y así llegamos a otro punto muy importante a tener en cuenta: no sabemos si el veganismo es o no saludable. Y por varios motivos. En primer lugar, porque se han hecho pocos estudios. Y se han hecho pocos estudios porque a pesar de que esté al alza, siguen habiendo relativamente pocos veganos estrictos y, además, están muy repartidos por el mundo.

Por ello, los estudios son siempre con grupos pequeños que pueden derivar en resultados poco fiables. De ahí que se pueda ver que un grupo vegano sufra menos cáncer cuando en realidad esto no tiene nada que ver con el veganismo. Del mismo modo, todos los resultados que obtenemos han sido a corto o medio plazo. A largo plazo, seguimos sin conocer exactamente los efectos en la salud de suprimir el consumo de alimentos de origen animal.

En segundo lugar, porque los suplementos nutricionales están ahí. Nos explicamos. Las principales carencias de los veganos son la vitamina B12 (solo se puede absorber bien de alimentos de origen animal), el calcio (el mineral más abundante del cuerpo), la vitamina D (esencial para absorber el calcio), el hierro (en alimentos de origen vegetal está en cantidades bajas y además no se puede absorber bien) y el omega-3 (un ácido graso esencial para la salud del cerebro y para reducir la inflamación crónica).

Por ello, una persona vegana que quiera estar sana tiene que asegurarse de recibir suplementos de vitamina B12, calcio, vitamina D, hierro y omega-3. Una persona vegetariana (y evidentemente una que come carne) no tendrá problemas ni tendrá que vigilar, pero una vegana, sí. Ahora bien, en cuanto cubra estas necesidades a través de suplementos o alimentos enriquecidos, evita estas carencias. Por lo tanto, como las personas veganas hacen uso de suplementos, es difícil estudiar con exactitud qué efectos tendría para la salud el veganismo si no lo hicieran. Seguramente serían efectos peligrosos, pero no podemos detallarlos con exactitud.

En tercer lugar, no todas las dietas veganas son iguales. Cada persona tiene una alimentación única, por lo que dentro de ser vegano hay miles de matices. Un vegano que come muchos frutos secos pero pocas legumbres, tendrá cubiertas las necesidades de ácidos grasos pero no las de proteína. Por ello, para saber si el veganismo, en términos generales, es saludable o no, tendríamos que hacer muchos estudios analizando todas las particularidades dentro de esta dieta.

En cuarto lugar, podemos ver los efectos en la población, pero no en los individuos. Los problemas de hacer estudios acerca de los efectos de una dieta a nivel población es que terminamos desarrollando datos relativos a grupos, no a personas concretas. Por lo tanto, cuando vemos que el veganismo hace que que el riesgo de tener fracturas sea 2,3 veces mayor, no significa que una persona tenga un riesgo 2,3 veces más alto de tener fracturas que alguien que coma carne, sino que la población vegana tiene, de media, este mayor riesgo.

Al final, la dieta es un componente más dentro de la probabilidad de padecer determinadas enfermedades. La genética y otros factores de estilo de vida juegan un papel fundamental. Por ello, un vegano puede que no solo no sufra ninguna fractura en su vida, sino que sus huesos estén mucho más saludables que los de una persona que coma carne.

Y en quinto y último lugar, muchos de los estudios que se utilizan hoy en día se hicieron antes de que los novedosos productos de alternativas veganas salieran al mercado. Estos han cambiado por completo la forma de solucionar las carencias nutricionales. Así que tendríamos que hacer de nuevo todas las investigaciones, pero ya hemos visto lo complicado que es.

Vegana

En resumen: ¿es saludable ser vegano?

Ser vegano no es ni saludable ni perjudicial. Lo único saludable es llevar una alimentación que nos permita conseguir los nutrientes esenciales y lo único perjudicial es llevar una alimentación que nos haga tener carencias nutricionales.

¿Eres vegano y te preocupas por cubrir, a través de suplementos, las demandas fisiológicas de vitamina B12, calcio, vitamina D, hierro y omega-3 que no puedes cubrir simplemente con los productos de origen vegetal? Estarás sano. ¿No lo haces? Tendrás problemas de salud. No hay más.

Aun así, desde aquí queremos dar un último mensaje: la salud es algo que depende de muchísimos factores. Desde la genética hasta las horas de sueño, pasando por la actividad física que realicemos. La clave para estar sano no puede delimitarse, jamás, a ser o no vegano. La dieta es solo un componente más dentro de la salud. Hay que cuidar los otros también.

Por ello, que la decisión de hacerte (o seguir siendo) vegano no sea en base simplemente a la salud, pues todavía no estamos muy seguros de sus efectos a largo plazo. Que la decisión sea por tus convicciones por el medioambiente y por los derechos de los animales. Ahí seguro que no te la juegas. En la salud, quizás sí.

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