Los 10 tipos de violencia de género (y sus causas)

Las agresiones físicas y psicológicas del hombre hacia la mujer pueden presentarse de muchas formas distintas. Y todas son dañinas.
Tipos de violencia de género

La violencia de género es una verdadera alarma de salud pública. La ONU presentó unos informes en los que se demuestra que, en todo el mundo en 2019, el 35% de las mujeres sufrió alguna forma de violencia machista, ya sea física o psicológica. O ambas.

Y esta cifra, que de por sí ya es escalofriante, se vuelve todavía más cuando repasamos las defunciones. En 2019, unas 50.000 mujeres fueron asesinadas por sus parejas sentimentales en todo el mundo. Y esto son solo los casos confirmados. Hay muchos más.

Y es que pese a ser un problema global, la violencia de género es especialmente notoria en los países menos desarrollados, donde los derechos de las mujeres son violados a diario. Prueba de ello son las 200 millones de mujeres que han sufrido mutilación genital en estos países.

En el artículo de hoy haremos un repaso de los principales tipos de violencia de género, pues no todas las agresiones machistas son iguales. Cada una se manifiesta con una violencia distinta y tiene causas diferentes.

¿Qué es la violencia de género?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la violencia de género como “cualquier acto de violencia contra la mujer que pueda resultar en un daño físico, sexual o psicológico, incluyendo las agresiones físicas, amenazas, coacciones y privación de la libertad individual, que ocurra en la vía pública o en la privacidad del hogar”.

La violencia de género provoca graves problemas de salud, tanto a nivel físico como emocional, además de alterar por completo la convivencia y de afectar al estado anímico de los hijos, en caso de que se tuvieran, los cuales pueden arrastrar traumas toda su vida.

Las agresiones físicas son las más notorias: hematomas, golpes, arañazos, quemaduras, fracturas… Y estas pueden derivar en el coma e incluso en la muerte, llegando así al homicidio. Pero la violencia de género no es solo esto. Porque más allá de los terribles datos de asesinatos y de lesiones, la violencia de género tiene muchas más implicaciones en la salud física y psicológica de la mujer.

Ansiedad, depresión, problemas ginecológicos, embarazos no deseados, mayor riesgo de sufrir enfermedades de transmisión sexual, abortos espontáneos (si la agresión se produce durante el embarazo), insomnio, estrés, problemas en el trabajo, aislamiento social, alcoholismo, trastornos alimentarios, suicidio, trastornos gastrointestinales, debilidad y fatiga…

No hay nada más dañino para la salud de una mujer que sufrir violencia de género. Esta forma de violencia, sea cual sea el tipo al que nos referimos, es destructiva en todos los niveles de su vida, tanto para la mujer como para sus seres queridos.

Causas de la violencia de género

El proceso por el que empieza la violencia de género del agresor a su víctima es muy complejo, pues entran en juego factores de la personalidad de ambos, educación, vivencias pasadas, situación económica, políticas del país, etc. Por ello, es imposible establecer unas causas universales. Cada caso es único y merece ser analizado individualmente. De todos modos, las estadísticas demuestran que sí que hay algunos factores de riesgo.

1. Factores de riesgo de los agresores

Los estudios demuestran que las personas que cumplen con varios de los siguientes factores de riesgo son, al menos, más propensos a terminar agrediendo física o psicológicamente a sus parejas con mayor o menor gravedad.

Bajo nivel educativo, haber sufrido maltrato infantil, tener la experiencia de violencia de género en la familia, ser personas con tendencia a la violencia y la impulsividad, ser muy posesivos, consumir excesivamente el alcohol, tener adicciones sin sustancia (como al juego o las apuestas), tener trastornos de la personalidad, tener ideologías que defienden que el hombre está por encima de la mujer… Todas estas situaciones aumentan el riesgo de que esta persona agreda a su pareja.

2. Factores de riesgo de las víctimas

De igual modo, hay algunos factores de riesgo para las víctimas, es decir, situaciones o circunstancias que convierten a una mujer en “blanco” de los agresores, haciéndola más propensa a sufrir violencia de género a nivel físico y/o psicológico.

Desempleo, problemas de comunicación, problemas con el alcohol u otras sustancias, insatisfacción en el matrimonio, actitudes sumisas, tener antecedentes familiares de violencia de género, no haber recibido la educación en que la mujer es igual que el hombre, tener problemas económicos… Todo esto puede hacer que una mujer lo tenga más difícil tanto para evitar como escapar de las formas de violencia de género.

¿Cuáles son los tipos de violencia de género?

La violencia de género no siempre se traduce en agresiones físicas. Existen muchas otras formas en las que los agresores atentan contra la integridad y la salud de la mujer, tanto a nivel físico como emocional.

Cualquiera de las formas de violencia de género, pese a que algunas sean más insidiosas que otras, son una verdadera alarma de salud pública y se requiere de medidas y concienciación social para reducir cuanto antes el número de mujeres que sufren estos ataques.

1. Violencia física

Es la forma de violencia de género que acapara más titulares, pues es la que suele traducirse en homicidios. La violencia física es cualquier agresión que comprometa la integridad física de una mujer: hematomas, caídas, empujones, fracturas, quemaduras, arañazos, contusiones… Todo esto puede derivar en incapacidades temporales o permanentes e incluso en el coma o la muerte.

2. Violencia psicológica

No es tan reconocida como la física pero es igual (o más) dañina que esta. A nivel físico quizás no haya una agresión, pero la salud emocional de la mujer se ve increíblemente dañada. Es la forma de agresión más insidiosa, pues el agresor poco a poco va haciendo que la mujer se sienta inferior para así controlar sus acciones.

Insultos, chantajes emocionales, humillaciones en público, amenazas, coacciones, desprecio, desvalorización, acoso, restricción de la libertad, manipulación… Todo esto termina haciendo que la mujer se sienta atrapada y sin libertad para decir y hacer lo que realmente piensa.

3. Violencia económica

La violencia económica, relacionada con la psicológica, es todo aquel acto que un agresor realiza con el objetivo de que su pareja dependa económicamente de él, para así poder controlarla y asegurarse de que no va a quejarse de lo que él haga. Controlar el dinero, incitar a que deje el trabajo y, en definitiva, privar a la mujer de todos los medios para que sea autónoma.

4. Violencia sexual

Una de las formas más evidentes de violencia de género. La violencia sexual es cualquier situación que viola la libertad sexual de la mujer. Evidentemente se incluyen las violaciones y contactos sexuales no aceptados por la mujer, pero la violencia sexual va más allá. También son formas de violencia de género las coacciones sexuales, el acoso, las intimidaciones, etc.

5. Violencia laboral

La violencia laboral no se da a través de un agresor concreto. Es la que impulsan los países donde se dificulta el acceso de las mujeres a puestos laborales de mayor responsabilidad, existe brecha salarial, se ningunea a las mujeres en los ambientes de trabajo y se complica su progreso y estabilidad en las empresas por el simple hecho de ser mujer. Es una de las formas de violencia de género más comunes y una de las maneras de discriminación en la que, tanto hombres como mujeres, debemos luchar para que desaparezca.

6. Violencia simbólica

En la violencia simbólica no hay un ataque a un mujer en concreto, sino a todo el colectivo. La violencia simbólica recoge todos aquellos estereotipos, prejuicios, conductas, bromas, valores, ideologías y mensajes que incitan a que las otras formas de violencia de género se repitan. Es una de las más difíciles de erradicar ya que están muy integrados en la mentalidad colectiva y no nos damos cuenta de que en realidad son dañinos para la libertad de la mujer.

7. Violencia vicaria

Es el tipo de violencia de género contra la mujer pero en la que entran en juego niños, generalmente los hijos en común de la pareja. En este caso, el agresor, con el fin de conseguir lo que quiere o para hacer daño a su mujer, amenaza con agredir a sus hijos. Es una de las formas de violencia de género más peligrosas, pues no solo se ve comprometida la salud emocional de la mujer, sino que los niños pueden arrastrar traumas para siempre e incluso, en los casos más graves, su vida puede estar en peligro.

8. Violencia institucional

Similar a la laboral en el sentido en el que son los países los que la promueven, la violencia institucional es toda aquella forma de discriminación en la que las mujeres, por el simple hecho de serlo, tienen más dificultades para ser tratadas igual que los hombres en todos los procesos institucionales del estado, por lo que no pueden ejercer sus derechos. Afortunadamente, al menos en los países desarrollados, esta forma de violencia cada vez es menos común. La que hay que solucionar inmediatamente es la laboral.

9. Violencia patrimonial

Relacionada con la económica, la violencia patrimonial es aquella en la que el agresor chantajea, engaña o incita a su mujer a que le dé la propiedad de sus bienes y patrimonio. Casas, negocios, objetos de gran valor, herencias… De este modo, además de lucrarse económicamente, consigue que la mujer pierda su autonomía económica y pase a depender de él.

10. Violencia social

La violencia social es aquella en la que el agresor, poco a poco, va consiguiendo que la mujer limite su vida social. Separar de amigos y familiares, reducción del tiempo que pasa en la calle, control de las redes sociales… Mediante amenazas, coacciones y chantajes, el agresor consigue separar a la mujer de su entorno habitual para que dependa emocionalmente solo de él y así conseguir lo que quiere de forma más sencilla.

Referencias bibliográficas

  • Calvo González, G., Camacho Bejarano, R. (2014) “La violencia de género: evolución, impacto y claves para su abordaje”. Enfermería Global.
  • Adam, A. (2013) “Una revisión sobre la violencia de género. Todo un género de duda”. Gacela Internacional de Ciencias Forenses.
  • Sánchez Pardo, L. “Guía para Padres y Madres que se preocupan por la Violencia de Género”. Dirección general de igualdad entre mujeres y hombres. Madrid.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.