Las 14 estrategias para reducir los dolores menstruales

Los dolores y calambres menstruales pueden llegar a interferir en el normal desempeño en el día a día, por lo que es importante conocer las mejores estrategias para aliviar estas molestias.
Estrategias dolores menstruales

El famoso (y temido) dolor menstrual es una respuesta neurológica a los cambios morfológicos que suceden en el útero cuando una mujer está menstruando. Se expresa en forma de calambres punzantes en la región inferior del abdomen y son muy comunes tanto antes como durante los períodos menstruales.

Si bien algunas mujeres prácticamente no sufren dolor, para algunas, estos calambres menstruales pueden llegar a interferir enormemente en su calidad de vida durante el tiempo que duren, dificultando que rindan en el trabajo o en los estudios y haciendo que no puedan realizar las actividades sociales que les gustaría.

Sea como sea, estos dolores suelen empezar entre 1 y 3 días antes del período menstrual, alcanzar su pico de molestias a las 24 horas de haber empezado y disminuir paulatinamente, desapareciendo a los 2-3 días.

Pero, ¿no hay nada que se pueda hacer para reducir estos dolores? Sí. Y en el artículo de hoy, además de explicar por qué se experimenta este dolor durante los períodos menstruales, presentaremos estrategias cuya utilidad para aliviar estas molestias ha sido probada científicamente.

¿Por qué sufro dolor en mis períodos?

El dolor es siempre una respuesta neurológica a una alteración en nuestra fisiología o a la captación de unos estímulos concretos del medio. Y los dolores o calambres menstruales no son una excepción, es decir, aparecen porque nuestro cerebro “enciende” los mecanismos de dolor cuando percibe algún cambio en nuestro cuerpo.

Durante el período menstrual y con el objetivo de ayudar a expulsar su revestimiento (de donde viene la sangre menstrual), el útero se contrae de una forma que no lo hace en ninguna otra fase del ciclo. Esta contracción, que es imprescindible para desprenderse del revestimiento, se consigue gracias a la producción en masa de prostaglandinas, un tipo de hormonas.

Estas moléculas inducen las contracciones musculares del útero, pero esto, a su vez, provoca que el sistema nervioso empiece a desencadenar las respuestas del dolor, pues nota que hay un órgano del cuerpo que está sufriendo daños.

Cuanto más altos sean los niveles de prostaglandinas, más intensas serán las contracciones (más calambres) y, por lo tanto, más dolor se experimentará. Y es que el cerebro interpreta lo que sucede en el útero como una lesión, por lo que nos alerta con este dolor.

Sea como sea, estos dolores y calambres menstruales que, por la simple respuesta neurológica de nuestro cerebro, pueden ir acompañados de náuseas, mareos, dolores de cabeza y alteraciones emocionales, son especialmente frecuentes (e intensos) en las mujeres menores de 30 años, las que comenzaron la pubertad a una edad temprana, las que tienen antecedentes familiares, las que fuman, etc.

Los dolores menstruales no derivan en complicaciones graves de salud, pero eso no significa que no deban ser tomados en cuenta. Y es que, si bien algunas prácticamente no sufren sus consecuencias, para muchas mujeres es algo que, apareciendo cada mes, interfiere enormemente en su vida, dificultando el normal desempeño en el trabajo, los estudios y en sus relaciones personales.

¿Cómo pueden aliviarse los calambres menstruales?

Cada mujer es un mundo. Por ello, cada persona deberá encontrar las maneras que mejor le sirvan para reducir estos dolores menstruales. Lo mejor es apostar por los cambios en el estilo de vida, pues estos pueden ser de gran ayuda para aliviar enormemente la intensidad de estos calambres.

Pero si estos no funcionan, no pasa nada. Todavía hay más opciones. La persona puede acudir al médico para que este le recete medicamentos que han demostrado ser útiles. Incluso puede recurrir a la medicina alternativa, la cual, si bien carece de mucho rigor científico, hay quienes la consideran como un magnífico complemento a los cambios en los hábitos de vida. A continuación vemos todas estas estrategias.

1. Hacer deporte

El deporte ha demostrado ser un potente analgésico. Y es que cuando realizamos actividad física, generamos unas hormonas que, de algún modo, nos hacen más resistentes al dolor. Esto, junto con el hecho de que ayuda a fortalecer la musculatura y a mejorar nuestro estado de salud general, hace que practicar deporte sea especialmente importante para las mujeres que tienden a sufrir dolores menstruales.

Lo mejor es practicarlo con regularidad e incluso cuando se estén sufriendo estos calambres, pues el deporte (no hace falta que sea a una alta intensidad) proporcionará esta tan deseada sensación de relajación.

2. Practicar sexo

Igual que pasa con el deporte, practicar sexo ayuda a reducir la experimentación de dolor. Por ello, siempre que se tengan ganas (algunas mujeres ven reducido el apetito sexual durante el período), puede ser aconsejable practicar sexo. Al principio puede resultar algo más molesto de lo normal, pero después, la musculatura se relajará y los calambres se aliviarán.

3. Aplicar calor en la zona baja del abdomen

Todo lo que sea aplicar calor en la parte inferior del abdomen ayudará a reducir la sensación de dolor. Por ello, poner una compresa caliente, aplicar presión con la mano, ponerse una bolsa de agua caliente, tomar un baño o aplicar un parche de calor puede ser muy útil para aliviar los calambres menstruales.

4. Reducir el estrés

Experimentar estrés nos lleva a ser más sensibles al dolor y a que las respuestas del cerebro frente a las contracciones del útero sean más exageradas. Y esto es así por la acción de las hormonas del organismo. Por ello, cuanto menor estrés experimentemos, menos dolor menstrual sentiremos. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, pero siempre hay maneras: dormir las horas necesarias, gestionar mejor el tiempo, hacer deporte, meditar...

5. Llevar una dieta saludable

Lo que comemos no tiene un efecto tan notorio como lo que hemos visto anteriormente, pero siempre es importante cuidar la alimentación. Una nutrición saludable mejora nuestro estado físico general y, por lo tanto, nos hace menos susceptibles a sufrir dolores menstruales graves.

6. Probar suplementos dietéticos

Siempre que sea con la aprobación de un médico, puede recurrirse a los suplementos dietéticos. Los suplementos de magnesio, omega-3, vitamina B6, vitamina B1 o vitamina E han demostrado ser útiles para reducir la intensidad de los calambres menstruales.

7. Tomar analgésicos

Siempre que sea, de nuevo, con la aprobación de un médico, puede recurrirse a los fármacos analgésicos, es decir, los que reducen la experimentación de dolor. Si el médico considera que lo mejor es un medicamento con receta, puede tomarse, aunque la mayoría de los de venta libre (como el ibuprofeno) han demostrado ser útiles. Es importante tomarlos desde que aparezca el primer síntoma y seguir con ellos hasta el final del período.

8. Tomar anticonceptivos hormonales

Siempre que se entiendan los efectos secundarios a los que se está expuesta, las pastillas anticonceptivas hormonales son una de las mejores herramientas para reducir los dolores menstruales. De hecho, muchas mujeres afirman que el dolor desaparece por completo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que tienen efectos adversos y que hay que consumirlas a diario.

9. Someterse a acupuntura

Entramos en el terreno de la medicina alternativa, por lo que la efectividad de estas estrategias no está tan probada científicamente como sí lo están las anteriores. Sea como sea, hay mujeres que afirman que probar la acupuntura, una técnica que consiste en clavar agujas muy finas en determinados puntos corporales, les ha ayudado a reducir la intensidad de los dolores menstruales.

10. Someterse a electroestimulación

La electroestimulación es una técnica que consiste en poner unos parches con electrodos en la piel para liberar corriente eléctrica en el cuerpo. Quienes la practican afirman que esto provoca una estimulación de los nervios que lleva a procesar mejor el dolor, por lo que los calambres menstruales no duelen tanto. A falta de más estudios, parece ser que realmente sí que podría estimular la síntesis de hormonas analgésicas por parte del organismo, por lo que puede ser una buena opción.

11. Probar productos de herbolario

Hay muchos productos hechos con hierbas, especialmente infusiones y tés, que pueden proporcionar alivio cuando aparecen los calambres menstruales. A nivel científico no está del todo demostrado que mejoren el procesamiento del dolor, pero aunque sea por el propio efecto placebo, mientras haya mujeres a quienes les funcione, puede ser una buena estrategia.

12. Someterse a acupresión

La acupresión es similar a la acupuntura, aunque en este caso no se clavan agujas en el cuerpo, sino que simplemente se aplica presión sobre puntos concretos de la piel. De nuevo, pese a que no hay demasiados estudios científicos que avalen su utilidad, hay mujeres que la han probado y afirman que funciona bien para aliviar los calambres menstruales.

13. Practicar posturas corporales

A medio camino entre la medicina alternativa y la fisiología más científica, hay determinadas posturas corporales que, al practicarlas, podrían ser útiles para relajar la musculatura de la parte baja del abdomen y, por lo tanto, reducir los dolores menstruales. A algunas mujeres les funcionará y a otras no, pero nunca viene mal probarlas.

Recostarse boca arriba y elevar ligeramente las piernas con una almohada bajo las rodillas, así como recostarse de lado y llevar las rodillas hasta el pecho (posición fetal), son dos posturas que funcionan en algunas personas para aliviar el dolor.

14. Cirugía

La dejamos como última opción ya que solo debería aplicarse si ninguna de las anteriores funciona, los dolores menstruales son insoportables y hay alguna patología de fondo que explique su aparición. Solo cuando se cumplen estas tres condiciones y después de analizar el estado de salud de la mujer, el médico puede recomendar una cirugía.

En esta intervención, el cirujano corregirá el problema que haya en el útero, siendo la endometriosis, una patología en la que el endometrio (un tejido que recubre el útero) se implanta fuera del útero, el principal trastorno que lleva a experimentar fuertes dolores menstruales.

Cuando no puede corregirse la patología de fondo, los calambres menstruales continúan y en caso de que no se quiera tener más hijos, la última opción es recurrir a una extirpación quirúrgica del útero. Pero recordemos que las otras 13 estrategias que hemos visto son (prácticamente) siempre suficientes para reducir los dolores menstruales.

Referencias bibliográficas

  • Grandi, G., Ferrari, S., Xholli, A. et al (2012) “Prevalence of menstrual pain in young women: What is dysmenorrhea?”. Journal of Pain Research.
  • Begum, M., Das, S., Sharma, H.K. (2016) “Menstrual Disorders: Causes and Natural Remedies”. Research Journal of Pharmaceutical, Biological and Chemical Sciences.
  • Student Health Services. (2013) “Menstrual Cramps (Dysmenorrhea)”. San Diego State University.
  • Urrutia Ruiz, M. (2013) “Dismenorrea. Conceptos generales”. Ginecología y Obstetricia de México.
Pol Bertran Prieto

Pol Bertran Prieto

Microbiólogo y divulgador

Pol Bertran (Barcelona, 1996) es Graduado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionado por la divulgación de la salud y la medicina y aficionado del deporte y el cine.